La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Castilla-La Mancha pide “prudencia” y “no especular” sobre Adamuz
El presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Castilla-La Mancha Juan Carlos López Peco ha hecho este lunes una llamada a la “prudencia” ante las especulaciones tras el grave accidente ferroviario de este domingo en la localidad cordobesa de Adamuz que ha dejado al menos 40 muertos y 152 heridos.
Del accidente ferroviario se conocen algunas claves, pero no todas. Se ha descartado el exceso de velocidad como causa probable del siniestro, pero todavía habrá que seguir investigando para saber que pasó.
La investigación la lleva a cabo la Guardia Civil, pero el suceso, que implica a un tren de la empresa Ilsa (Iryo) y a otro de Renfe Viajeros (Alvia), está siendo analizado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Mientras se aclaran las razones del suceso, Juan Carlos López Peco pide “no especular”, algo en lo que coincide con el Sindicato de Maquinistas Ferroviarios. “No se puede hablar de cosas que no se saben”, señala el presidente de esta asociación que lleva años investigando y divulgando distintos aspectos del sector ferroviario no solo en Castilla-La Mancha, sino en el conjunto del país.
En su opinión, “no deben mezclarse los accidentes con casos de retrasos, arrollamientos etcétera. A veces se politiza demasiado y creo que en estos casos hay que tratar de ser muy asépticos”, defiende.
“Para nosotros como colectivo es un día horrible, muy triste. Yo no he podido dormir tras ver la magnitud”, comenta, pero también recuerda que “los accidentes ocurren” y argumenta que “es muy difícil que pasen en la alta velocidad”. No entra a opinar sobre lo que ha podido pasar pero dice estar “totalmente de acuerdo” con el ministro de Transportes, Óscar Puente. “Es muy raro porque el tren es nuevo y la vía está recién renovada”. A eso se suman que ninguno de los dos trenes superaba la velocidad máximas prevista para el tramo, fijada en 250 kilómetros por hora.
“Tenemos que asumir la envergadura de los accidentes en alta velocidad, pero también que son tremendamente raros. Y no podemos compararlos con los accidentes en trenes convencionales”, insiste. “Normalmente en los accidentes ferroviarios no suele haber un único error, sino varios”.
Tenemos que asumir la envergadura de los accidentes en alta velocidad, pero también que son tremendamente raros. Y no podemos compararlos con los accidentes en trenes convencionales
Este es el primer accidente que se produce desde la liberalización del sector ferroviario en nuestro país. El más grave de este siglo, después del suceso de 2013, cuando un Alvia que cubría la ruta entre Madrid y Ferrol descarriló en Angrois, en las inmediaciones de Santiago de Compostela, provocando la muerte de 80 personas y dejando 145 heridos.
Chinchilla, el más grave del siglo XXI en Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha el accidente más grave en este siglo fue el choque frontal de un Talgo Madrid-Cartagena y un mercancías que provocó 19 muertos. Ocurrió en junio del 2003 en el término municipal de Chinchilla (Albacete). El impacto fue brutal, hasta el punto de que la máquina del mercancías Cartagena-Vicálvaro ‘cabalgó’ sobre la máquina del Talgo, creando un arco con la catenaria provocando un incendio.
Así lo recogía la televisión albaceteña Visión 6, en el 20 aniversario del siniestro, en 2023.
López Peco señala que este siniestro se debió a un fallo humano, según la investigación judicial. “Ahora eso no es imposible, pero es mucho más difícil”, argumenta.
El accidente de Chinchilla está todavía muy presente en el imaginario albaceteño, y quienes lo vivieron de cerca rechazan rememorarlo, según ha podido constatar este medio, pero el caso es que no ha sido el único (ni el peor) desde que hay registros.
La Asociación de Amigos del Ferrocarril de Castilla-La Mancha ha recopilado los accidentes ferroviarios desde el siglo XIX. Según estos datos, en esta comunidad autónoma se han registrado 306 hasta 2024, a falta de incorporar los datos del pasado año 2025, con un total de 362 fallecidos.
Un estudio publicado por esta asociación, a cargo de Carlos Enrique Torres y Juan Carlos López Peco, recoge los siniestros que provocaron daños personales, sin tener en cuenta otros muchos -que los hay- y que dejaron daños materiales, muy cuantiosos en ocasiones.
El primero que aparece en este registro ocurrió en las inmediaciones de la población de Villasequilla (Toledo) en 1856. Un tren de la línea entre Madrid y Albacete descarriló cuando se dirigía hacia la capital de España. Hubo dos heridos.
Pero el peor de la historia en lo que hoy es Castilla-La Mancha, debido al número de fallecidos, se produjo 28 años después, el 27 de abril de 1884. El tren mixto 51 procedente de Badajoz cayó al río Alcudia tras el hundimiento de un puente metálico por el que pasaba.
Llevaba seis vagones de ganado, dos furgones y seis coches para viajeros, en los que iban 190 personas. Tres de esos coches quedaron sumergidos en el río. Murieron 59 personas, en un tramo ubicado entre Chillón y Almadenejos, en la provincia de Ciudad Real. Se cree que fue un acto de sabotaje. Hubo además 56 personas heridas. Fue el accidente ferroviario más mortal en la historia de lo que hoy es Castilla-La Mancha.
Años después, en diciembre de 1946, y también en la provincia de Ciudad Real otro suceso dejó 22 muertos y 82 heridos. Ocurrió en la estación de Cinco Casas, en la línea entre Alcázar de San Juan y Sevilla. El tren expreso 406 Madrid-Algeciras fue alcanzado por 18 vagones que se habían desenganchado de un tren de mercancías - con 42 vagones- que estaba apartado en la estación, precisamente para que pasase el otro convoy.
No, no, por dios, no hay que tener miedo. Entiendo el impacto, claro, pero tanto la aviación como el ferrocarril son los transportes más seguros
Pese a los datos y a la tragedia de la que se van conociendo detalles en las últimas horas, Juan Carlos López Peco dice que no hay que tener miedo al tren. “No, no, por dios, no hay que tener miedo. Entiendo el impacto, claro, pero tanto la aviación como el ferrocarril son los transportes más seguros. Cada día circulan cientos de trenes”. En su opinión, en España “tenemos una de las mejores redes de alta velocidad de Europa y es relativamente moderna, con sistemas segurísimos”.
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