Puerto Naos: entre el humo y la realidad
No abandono la ilusión
ni el cariño por La Palma,
pero sí pierdo la calma
al ver la especulación.
Vender humo es la pasión
de los especuladores,
trileros y promotores
enfermos por el dinero,
piratas del monedero,
sin vergüenza y corruptores.
Jócamo, 31.VIII.2026
Nota: He dedicado una parte considerable de mi tiempo profesional a compartir conocimientos y aprendizaje con compañeros y técnicos urbanistas dedicados al estudio, planificación y gestión del territorio de Canarias en general y de la isla de La Palma en particular. En todos los casos he aprendido que la tarea demanda confrontar realidades, ideas y proyectos, que exigen un prolongado ejercicio de compromiso y sacrificio personal, en aras de plasmar un documento consensuado colectivo, que nunca satisface del todo a las partes implicadas: propietarios, políticos, técnicos, científicos, promotores, ecologistas... y, por supuesto, ciudadanos en general que tienen derecho a expresar su opinión.
La tarea supone un ejercicio de desgaste y frustración considerable. La mayoría de estos documentos (planes insulares, planes municipales, planes especiales, planes parciales, etc.), en la mayoría de los casos tienen “arrancada de caballo y parada de burro” y no son pocos los que nunca alcanzan la meta. Por el camino se pierde una gran cantidad de energía, que acaba con la ilusión de los técnicos, el empuje de los políticos y la paciencia de los promotores, que casi siempre encuentran nichos donde satisfacer sus inquietudes empresariales o especuladoras, porque “de todo hay en la viña del Señor”. Por los verdaderos empresarios siento respeto y admiración, por los especuladores, repudio e indignación.
Sobre el “Instrumento de Planificación Singular Turística (IPST)” para la ordenación del litoral de Puerto Naos en Los Llanos de Aridane (La Palma), actualmente sometido a información pública, he leído y escuchado muchas y sesudas opiniones contradictorias y pese a todo no logro hacerme con una opinión rigurosa que aporte novedad sobre el tema. El tiempo “dará o quitará razones”. Por ahora preferimos quedarnos en el terreno de los refranes populares.