La Palma “avanza en la exploración de la geotermia profunda” como recurso “estratégico para su futuro energético”

La Palma Ahora

Santa Cruz de La Palma —
9 de julio de 2026 13:33 h

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La Palma “avanza en la exploración de la geotermia profunda” como recurso “estratégico para su futuro energético”, destaca Tertulia Tey en una nota de prensa. La geotermia profunda y su posible papel en el futuro energético de La Palma, señala, protagonizaron este miércoles la Tertulia Tey, en un conversatorio que contó con la participación de Lionel Torres Rodríguez, coordinador del proyecto Geotermia Profunda de Sodepal. Durante el encuentro se abordaron los avances realizados hasta el momento, la fase en la que se encuentra la investigación y los retos técnicos, económicos y administrativos que aún deben superarse para determinar si la isla puede aprovechar este recurso de forma viable.

Torres Rodríguez, se añade en la nota, situó el debate en un contexto marcado por “la elevada dependencia energética de La Palma, donde el petróleo sigue teniendo un peso dominante”. Recordó que la transición energética no puede limitarse únicamente a incorporar nuevas fuentes renovables, sino que exige también repensar el consumo, la planificación y la seguridad del suministro. En ese escenario, la geotermia aparece como una opción “especialmente relevante por su capacidad para producir electricidad de manera continua, sin depender del sol o del viento”.

El proyecto ha recorrido ya “una parte importante del camino. En los últimos años se han impulsado gestiones con distintas administraciones, se ha trabajado en la obtención de financiación específica y se ha participado en el proceso que permitió acceder a fondos destinados al desarrollo de la geotermia en Canarias”. Además, tras “un procedimiento minero que se prolongó más de lo previsto, se obtuvieron en diciembre de 2025 los permisos correspondientes para investigar en zonas de Mazo y Fuencaliente”.

A partir de esa autorización, el equipo “ha centrado sus esfuerzos en la exploración superficial. Esta fase incluye trabajos de geofísica, geoquímica, análisis estructural y recopilación de datos sobre el terreno”. El objetivo es elaborar “un modelo tridimensional del subsuelo que permita identificar las áreas con mayor probabilidad de albergar un recurso geotérmico aprovechable. Solo después de completar esa información se podrá decidir con mayor seguridad dónde realizar un sondeo profundo”.

Indicios alentadores

El coordinador del proyecto, se señala en la nota, “insistió en que, aunque los indicios son alentadores, todavía no se puede afirmar que exista un recurso explotable ni que su aprovechamiento sea rentable”. La geotermia profunda exige “confirmar la presencia de calor, fluido, presión y permeabilidad suficientes a varios kilómetros de profundidad”. Para ello será “necesario perforar, una operación compleja y costosa que puede rondar los diez millones de euros por sondeo”.

Uno de los principales “retos inmediatos será, por tanto, asegurar la financiación necesaria para pasar de la investigación superficial a la perforación”. La fase exploratoria completa “podría alcanzar aproximadamente los 30 millones de euros”. En este punto, el proyecto mantiene “una apuesta por la mayoría pública, con participación de entidades locales, aunque la búsqueda de recursos económicos y posibles socios sigue siendo una cuestión decisiva para evitar que el proceso quede detenido antes de llegar a la fase clave”.

Si los estudios “avanzan de forma favorable y se garantiza la financiación, el primer sondeo podría plantearse a partir del próximo año”. No obstante, Torres Rodríguez apuntó a la prudencia con los plazos. En el escenario “más optimista”, una central piloto podría llegar hacia 2031, aunque teniendo en cuenta “los retrasos habituales en este tipo de procesos y la complejidad técnica de la exploración podría demorarse algo más”.

La aspiración inicial sería alcanzar en “el futuro una potencia geotérmica de unos 20 megavatios. De lograrse, esta fuente podría cubrir una parte muy significativa de la demanda eléctrica actual de La Palma y contribuir a reducir progresivamente el peso de la generación convencional. La ventaja principal de la geotermia es que puede funcionar las 24 horas del día, lo que la convierte en una energía de base capaz de aportar estabilidad al sistema eléctrico insula”r.

El debate también puso sobre la mesa “la situación de la central de Los Guinchos, infraestructura que ha sido fundamental para el desarrollo de la isla, pero cuyos equipos afrontan el paso del tiempo y la necesidad de modernización”. En ese contexto, disponer de “una fuente renovable estable permitiría planificar una transición energética con mayores garantías, evitando depender exclusivamente de tecnologías intermitentes o de combustibles importados”.

Además del componente técnico, el proyecto incorpora “una dimensión social y territorial. El equipo ha mantenido contactos con ayuntamientos, asociaciones, propietarios, colectivos vecinales, empresas y organizaciones ambientales para explicar los trabajos, recoger información local y resolver dudas”. Según se expuso en la Tertulia Tey, “la intención es que la investigación avance con transparencia, participación y el mayor conocimiento posible del territorio”.

La geotermia profunda “se presenta así como una oportunidad de largo recorrido para La Palma. Aún quedan pasos decisivos: completar los estudios, definir el punto de perforación, conseguir la financiación, ejecutar los sondeos y confirmar la viabilidad del recurso. Pero, si el resultado es positivo, la isla podría disponer de una herramienta estratégica para reforzar su soberanía energética, reducir su vulnerabilidad exterior y avanzar hacia un modelo más autónomo, estable y sostenible”.

En una isla “con limitaciones territoriales para desplegar grandes parques renovables y con una dependencia histórica de los combustibles fósiles, la geotermia podría convertirse en una pieza clave del futuro energético palmero. Su éxito no solo supondría producir electricidad limpia y constante, sino también generar conocimiento, empleo especializado y capacidad local para decidir sobre un recurso propio”.