El castillo de Aragón que celebrará dos visitas guiadas al atardecer para conocer sus secretos y leyendas
El turismo patrimonial y las experiencias nocturnas vuelven a darse la mano en Aragón con una propuesta idílica para las noches de verano. El emblemático Castillo de Cadrete, ubicado a escasos kilómetros de Zaragoza, ha anunciado la celebración de dos jornadas de visitas guiadas al atardecer para los días 24 y 25 de julio. Esta iniciativa busca acercar a los visitantes la rica historia de una fortaleza de origen califal que vigila el horizonte desde su posición estratégica.
A través de este recorrido crepuscular, diseñado para grupos reducidos de un máximo de 15 personas y con un precio de alrededor de dos euros, los asistentes no solo podrán disfrutar de unas vistas panorámicas espectaculares, sino también profundizar en la evolución de este monumento y en los relatos populares que marcan su identidad. Debido a la alta demanda que suelen registrar estas veladas estivales y a las estrictas limitaciones de aforo, se recomienda a los interesados gestionar su inscripción lo antes posible. Una ocasión perfecta para huir del calor diurno y sumergirse en la magia de nuestro pasado.
Pocos monumentos en los alrededores de Zaragoza combinan de una forma tan espectacular el valor de la arquitectura militar mudéjar, los secretos arqueológicos recién desenterrados y un entorno natural sobrecogedor. El Castillo de Cadrete, alzado de forma estratégica sobre un acantilado de 70 metros de altura que domina el valle del Huerva, abre sus puertas para mostrar su historia.
Un viaje en el tiempo: el origen califal
Lejos de ser un simple montón de rocas estáticas, los muros de este castillo han sido testigos mudos de un vaivén fascinante de reyes, caballeros y monjes a lo largo de los siglos medievales aragoneses:
- Siglo X (El origen): fue construido por mandato del califa de Córdoba, Abderramán III, en el año 935. Sirvió como cuartel general y punto de vigilancia clave durante el asedio a Saraqusta (Zaragoza), cuyo gobernador se había declarado en rebeldía.
- Siglo XII (La etapa cristiana): tras la reconquista de Zaragoza por Alfonso I “El Batallador” en 1119, la fortificación pasó a manos de la Corona aragonesa, que posteriormente la arrendó a distintos nobles.
- Siglos XIV a XVII: a finales del siglo XIV, el castillo pasó a ser propiedad del cercano Monasterio cisterciense de Santa Fe. Sin embargo, tras la expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, la fortaleza perdió su uso y quedó completamente abandonada durante cuatro siglos.
- Siglo XXI (El renacer): gracias al impulso de los vecinos y del Ayuntamiento, el castillo fue declarado BIC en 2006. En 2011 comenzaron las ambiciosas obras de restauración (cofinanciadas por el programa 1,5% Cultural del Ministerio de Fomento y la DPZ) que consiguieron salvar la icónica torre del homenaje del colapso.
Arqueología viva: los últimos hallazgos
Las sucesivas campañas arqueológicas (incluyendo una gran intervención realizada entre abril y junio de 2023) han transformado por completo la experiencia de la visita. Los arqueólogos consiguieron:
- Terminar la excavación del interior: se han conectado los recintos inferior, intermedio y superior, haciendo transitable el corazón de la fortaleza.
- Limpieza del foso exterior: se retiraron toneladas de derrumbes para mostrar las dimensiones reales del foso defensivo y se descubrieron nuevas estructuras añadidas en el siglo XV.
- Espacios de la vida cotidiana: en el recinto superior se han consolidado un horno, pesebres y restos materiales que detallan cómo eran los últimos años de ocupación del castillo antes de su abandono definitivo en el siglo XVII.
El Centro de Interpretación ubicado en la tercera planta del Ayuntamiento de Cadrete, este centro es la parada complementaria perfecta a la ruta del castillo. En sus vitrinas se exponen los objetos reales y réplicas hallados durante las excavaciones:
- Materiales constructivos: azulejos, ladrillos medievales y tejas originales.
- Cerámica histórica: piezas de vajilla que narran la evolución cronológica del castillo.
- Audiovisuales: vídeos teatralizados que explican la historia de la fortaleza de forma amena y didáctica para todos los públicos.
El entorno natural: geología y senderismo
La visita al Castillo de Cadrete no es solo una lección de historia; es también una gran actividad de turismo activo. La fortaleza se encuentra enclavada en un paisaje kárstico singular rodeado de barrancos esculpidos por el agua sobre las calizas y los yesos.
Los montes de las Planas y el entorno del río Huerva son Zonas de Especial Protección para las Aves. Si miras al cielo durante tu ascenso al castillo, es habitual divisar buitres leonados, milanos reales, águilas calzadas o la simpática pareja de chovas piquirrojas que ha elegido los mechinales de la fortaleza para anidar. En tierra firme, el terreno es el hogar del lagarto ocelado y la cabra hispánica.
Si quieres aprovechar el día combinando ejercicio y cultura, el municipio cuenta con tres senderos fantásticos que conectan con el monumento:
- Barranco de las Almunias (12,4 km - dificultad fácil - 3h 45min): una de las rutas fotográficas más bonitas de Zaragoza por sus sinuosas paredes de piedra blanca esculpidas por la erosión. Puedes finalizar el trayecto ascendiendo directamente al castillo.
- Santa Fe – Arco Natural – Castillo y Molino de Viento (12,4 km - dificultad fácil - 3h 24min): un itinerario completísimo que aúna la tradición del Monasterio de Santa Fe, el monumento geológico del Arco Natural y la herencia agrícola del antiguo molino de viento de la localidad.
- Subida al Mirador de la Plana y Barrancos de la Sal y la Morera (12,96 km - dificultad moderada - 2h 56min): una opción algo más exigente físicamente que recompensa al senderista con las mejores vistas panorámicas de todo el
- valle del Huerva desde el vértice geodésico Salinas.
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