El Gobierno aplaza la decisión sobre el toque de queda pero aprueba su guía anti-COVID

Canarias Ahora

22 de octubre de 2020 18:52 h

0

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud ha aplazado la decisión sobre la aplicación de un toque de queda en los territorios más afectados por el coronavirus a una próxima reunión de este órgano.

El consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias, Blas Trujillo, ya había manifestado este jueves que su rechazo a aplicar en las islas esta opción porque considera que “las circunstancias epidemiológicas del Archipiélago no son como para adoptar una medida de esa envergadura”.

En Canarias, y en relación a la proporción de casos y brotes de la pandemia contabilizados en su territorio, “no tendrían proporcionalidad los datos con lo que sería adoptar una medida de esa naturaleza”, ha sostenido Trujillo, que ha expuesto esa postura en el Consejo Interterritorial de Sanidad.

Trujillo ha reconocido que esa “restricción de la movilidad de la ciudadanía a partir de determinadas horas nocturnas” es una medida que “muchas comunidades autónomas están valorando positivamente, dada su situación”, pero ha subrayado: “No así en el caso de Canarias”.

“Eso lo hemos hecho ver”, ha apostillado, añadiendo que todos los participantes en la reunión “han entendido perfectamente” su planteamiento, que, además, han suscrito las autoridades de las Islas Baleares con sus mismos argumentos, según ha recalcado. Si bien ha matizado que, “no obstante, hoy no se ha cerrado este asunto”, sobre el que se adoptará una decisión más adelante.

Blas Trujillo ha valorado, en cualquier caso, la iniciativa del Consejo Interterritorial y que en él se haya presentado “un marco general, flexible y adaptable a las realidades de cada una de las comunidades autónomas, pero dotando a todo el sistema de salud, en el ámbito nacional, de unos criterios homogéneos a la hora de afrontar la pandemia”. 

Acuerdo anti-COVID-19

El Consejo Interterritorial ha aprobado el documento de respuesta coordinada frente a la pandemia, con las abstenciones de Euskadi y la Comunidad de Madrid, que permitirá dotar al Sistema Nacional de Salud de unos criterios homogéneos a la hora de afrontar la crisis sanitaria en función de distintos indicadores.

El documento establece umbrales de incidencia epidemiológica y asistencial para cuatro escenarios de riesgo de COVID-19: bajo, medio, alto y extremo; y prevé el estado de alarma para las situaciones más extremas, que requieran de restringir la movilidad.

Las medidas excepcionales que requieren estado de alarma estarían reservadas para el escenario “extremo” de riesgo. Se mide basándose, por un lado, en criterios epidemiológicos: una incidencia acumulada superior a 250 casos por 100.000 habitantes, de 150 si los infectados son en su mayoría mayores de 65 años; una positividad del 15%; y trazabilidad menor al 30%.

Por otro, criterios asistenciales: 25% de ocupación de UCI y 15% de camas convencionales solo por pacientes COVID-19. Para alcanzarlo escenario hay que superar al menos dos de los indicadores epidemiológicos y uno asistencial. Los otros tres niveles –riesgo alto, medio y bajo– tienen otros umbrales, pero el sistema es el mismo.

El Ministerio de Sanidad está estudiando las distintas vías jurídicas que pueden ser necesarias para implementarlo. Todas las medidas de restricción de la movilidad serán valoradas en cada caso y el paquete de posibilidades puede incluir toque de queda, confinamiento perimetral o domiciliario, entre otras; y todas pueden requerir el estado de alarma.