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Campaña desmesurada

José H. Chela / José H. Chela

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Las cosas han cambiado mucho y los candidatos a las alcaldías ya no se limitan a prometer el arreglo de las calles de un barrio o la solución de los problemas de tráfico, cuestiones muy propias del ámbito de lo municipal. La cosa se ha desaforado abiertamente y uno no sabe por dónde empezó este desbordamiento. Lo que sí se sabe, por ejemplo, es que la estrategia impuesta por el PP desde su cúpula genovesa es la de que sus aspirantes, incluso en las más perdidas de las aldeas, empleen la política antiterrorista del Gobierno de Zapatero como arma arrojadiza en estas elecciones. Aquí no se nota tanto porque estamos demasiado lejos, por aquello de las especificidades de los peñascos y porque algunos de los candidatos populares isleños, como Ángel Llanos, que aspira a suceder a Zerolo, van a su aire y en volandas de sus propios presupuestos. Pero, la consigna del PP, en general, es la de convencer al electorado de que un voto concedido a un candidato socialista en cualquier municipio, equivale a un apoyo decidido a la política entreguista del Ejecutivo de la Nacional en relación con la banda terrorista ETA y con su entorno. La desmesura no sólo sigue tan inquietantes caminos. Los hay más divertidos y surreales, como los del ya mentado Ángel Llanos, cuya última promesa ha sido la de que pondrá bajo su mando y disciplina a la Autoridad Portuaria. Jo, qué tío. Aquí nadie parece estar dispuesto a limitarse al discurso municipal. Y suena hasta gracioso que cualquier aspirante a edil y va que chuta nos garantice la resolución inmediata de problemas tan chungos y complejos como los de la vivienda, la delincuencia callejera, o la violencia de género, que se dice (aunque se diga mal, oigan).

José H. Chela