Nada del otro jueves
El Jueves podría inspirarse en Acebes y Zaplana, dos de los políticos más fachas del país, para conformar una de sus famosas portadas humorísticas. Porque no me dirán ustedes que no tiene gracia escuchar a estos dos prebostes de las libertades patrias despotricando del juez, del fiscal y del Gobierno por el secuestro del semanario. Ellos son los defensores de la más importante libertad en una democracia, la de expresión, aunque eso sí, matizando a continuación que el dibujo es zafio y grosero. Porque una cosa es ser amante de las libertades, incluida la de expresión, y otra el decoro y la moral de la derecha española de toda la vida, que parece que también procrea por obra y gracia del santo espíritu. La doble moral de la derecha le hace follar (¿se puede decir así?) exageradamente sólo en los chistes de salón que se cuentan entre ellos, sin sus señoras delante, para presumir de una pretendida como ausente hombría.Los gobiernos, da igual que sean de derecha o de izquierda, siempre son más conservadores que las oposiciones. La progre vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega fue tibia, cómplice y condescendiente al no condenar enérgicamente el abuso del poder judicial. La pareja ultra del PP sí arremetió contra Del Olmo, el del 11-M, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, que fueron más papistas que el papa y más monárquicos que el rey a la hora de secuestrar un chiste. Es realmente de chiste que el mandamás de los fiscales y un juez miope de la Audiencia Nacional se preocupen más de una revista humorística que de los verdaderos problemas judiciales de la nación. Tanto Del Olmo como Pumpido tienen cara de palo, hieráticos e inexpresivos, por lo que parece lógico que carezcan también del mínimo sentido del humor como para ser tolerantes hasta con lo que les parece zafio o grosero. No hay que recurrir a las revistas satíricas para encontrar zafiedades y groserías. De hecho éstas se llevan mejor con humor. No hay peor que una zafiedad seria o una grosería solemne. Todos digerimos mejor las estulticias patrias a través del humor que de la seriedad. Quiero decir que nos reímos más con El Jueves que con El País. No pasa lo mismo con El Mundo, que en esto de la risa está a la altura de El Jueves (de hecho se nutre de varios de sus humoristas), aunque el semanario sea evidentemente más divertido.Me imagino a los príncipes, y hasta los reyes, riéndose de su caricatura a la vez que un juez justiciero y un fiscal intolerante quieren erigirse en comisarios salvaguardas de las buenas costumbres. Yo creo que el rey tiene más de republicano que algunos jueces. Todo esto me produce más risa que la portada de la revista.Pero no nos engañemos. Si el PP estuviese gobernando y el PSOE opositando, los papeles se cambiarían a peor. Los socialistas serían más duros con la actuación judicial y los populares defenderían a ultranza (¿saben hacerlo de otra manera?) al juez secuestrador y a su fiscal general. El cinismo de los políticos es ciertamente lamentable porque cambian de opinión sólo en función de su situación en el tablero del poder y no por convicciones propias, ni tan siquiera por los sagrados principios partidistas.Si el juez Del Olmo secuestró una revista, ¿por qué no sale por ahí algún colega valiente que lo empapele a él por secuestro? ¿Secuestrar no es un delito? ¿El PP contra las instituciones del Estado y a favor de cómicos republicanos y subversores humorísticos? ¿El PSOE defendiendo a jueces conservadores, fiscales cobistas y la casa real? Los conejos contra las escopetas. Jueces contra jueves. En fin, lo normal, nada del otro jueves.