Todo sigue igual
Nacionalistas y populares achacaban a los socialistas que tuvieran un líder vehemente y radical que sólo veía corrupción en el Gobierno.
Paulino Rivero y Soria han estado tanto tiempo echando pestes de López Aguilar y advirtiendo que con un tipo como él era imposible llegar a ningún acuerdo, que ahora ya no tienen excusa para acercarse al PSC.
Aunque hay diferencia de estilo entre López Aguilar y su sucesor, José Miguel Pérez, ambos no difieren en los contenidos. Los dos piensan exactamente lo mismo del Gobierno canario y de los dos partidos que lo sustentan.
En democracia son importantes las formas, pero el fondo cuenta aún más. Y en el fondo Pérez es igual de contundente que Aguilar, aunque sea más modoso a la hora de expresarse.
Nunca se vio tan preocupados a nacionalistas y conservadores por el liderazgo de otro partido, que además está en la oposición.
Rivero y Soria han insistido siempre en que con el anterior secretario general del PSC, este partido no iba a ninguna parte más que a la oposición. Es sospechoso que tu enemigo se preocupe tanto por tu futuro.
CC y PP parecían interesados en que el PSC se regenerase cambiando de líder para, inexplicablemente, hacerse con el gobierno regional tras tres lustros en la oposición.
Era mentira. CC y PP quieren seguir estando en el machito sine die. Se les acabaron las excusas y ahora han quedado retratados con el culo al aire. José Miguel Pérez es todo menos un radical extremista. Lo malo para ellos es que piensa lo mismo que su antecesor.