“Oído cocina”: Clavijo, convencido del consenso con las dos universidades públicas sobre el sistema de financiación
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, se ha mostrado convencido de que en las próximas semanas Gobierno autonómico y las dos universidades públicas del archipiélago cerrarán un acuerdo sobre el sistema de financiación.
“Oído cocina, Fran”, ha respondido Clavijo a las reivindicaciones de financiación contenidas en el discurso del rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Francisco García, en la apertura del nuevo curso académico, acto en el que también han estado presentes la consejera de Universidades, Migdalia Machín, y el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluís Serra.
El presidente canario ha manifestado su confianza y convicción en que las partes podrán alcanzar un acuerdo definitivo, que “probablemente no será el máximo de lo deseado, pero dotará de estabilidad y tranquilidad” a las dos universidades “para que puedan seguir desarrollando su enorme labor”.
Por lo demás, Clavijo ha agradecido “el acompañamiento y asesoramiento” que ambas instituciones académicas han brindado al Gobierno de Canarias en la presente legislatura para abordar retos como la transición energética, el reto demográfico o la financiación autonómica y en la UE.
“Serio riesgo de subsistencia”
Por su parte, el rector de la Universidad de La Laguna (ULL) ha proclamado que “o cerramos ya” un instrumento de financiación estable para las dos instituciones académicas públicas de Canarias o estas entrarán en “un escenario de serio riesgo de subsistencia a medio plazo”.
De producirse “una situación inédita como esta”, ha advertido García, “nuestra respuesta también habrá de ser inédita y estar a la altura, poniendo siempre por delante, y por este orden, los intereses de nuestra sociedad y de nuestra comunidad universitaria”.
Ha avanzado que la próxima semana el equipo de gobierno de la ULL mantendrá una reunión con la representación sindical y los diferentes grupos claustrales.
En todo caso, ha abogado por no tener que llegar a este extremo y ha apelado al “optimismo de la voluntad” de Gramsci y a las negociaciones abiertas con la Consejería de Universidades “para terminar de consensuar en las próximas semanas un acuerdo sobre el modelo de financiación”.
García ha lanzado este mensaje en el acto de apertura del curso académico 2026-2027 ante la presencia del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y de la consejera de Universidades, Migdalia Machín, así como de su homólogo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Lluis Serra.
“La eficiencia tiene un límite. No podemos convertirla en la respuesta permanente a una financiación insuficiente”, ha proclamado el rector de la ULL, quien se ha dirigido al presidente y a la consejera para invitarles a “revisar de manera sustancial y mejorar sensiblemente” dicha propuesta.
Lo contrario, ha continuado Francisco García, “nos conduciría, como en las últimas décadas, a mantener a ambas instituciones con respiración asistida (...) y eso no puede ser el horizonte, porque prolongar esta situación terminará comprometiendo nuestra capacidad para ofrecer una docencia de calidad, impulsar la investigación, atraer y retener talento y responder a las necesidades presentes y futuras de Canarias”.
Elecciones en 2027 y defensa de la verdad
El rector de la ULL ha tenido en cuenta que las elecciones autonómicas y locales están a la vuelta de la esquina, y por ello ha abogado por que sean cuales sean los resultados, prevalezca el vigente pacto social que reconoce el papel estratégico de las universidades públicas y deje su financiación “al margen del debate partidista”.
Francisco García ha reivindicado que las universidades no son solo claves en la transformación y el desarrollo socioeconómico a través de la docencia, la investigación y la transferencia, sino también en su condición de “baluarte intelectual” que mantiene la vigencia de la verdad en unos momentos en los que los “hechos alternativos” permiten fabricar verdades a medida.
“Por eso es urgente que renovemos nuestro compromiso social y académico con la misión fundamental que en este tiempo está llamada a desempeñar las universidades: la búsqueda y la defensa de la verdad”.
Ha aludido a “verdades ampliamente contrastadas por el rigor académico” que, sin embargo, están siendo cuestionadas: “que el cambio climático existe y tiene efectos ya en marcha; que las migraciones no son una amenaza, aunque deben ser gestionadas adecuadamente; y que la violencia contra las mujeres es tan real como estructural”.
Estos son solo tres ejemplos “de otros muchos ámbitos” en los que se necesita “el conocimiento riguroso, generado en esta universidad pública, para tomar decisiones adecuadas para afrontar retos en los que nos jugamos, incluso, nuestra propia supervivencia y que están sometidos, en esta era de la posmentira, a la vorágine de la desinformación, la manipulación y el odio”.