25 años de La Famosa: el carnaval del pueblo viaja en carroza
Cuando se ven pasar en medio de las cabalgatas, con su propio universo, música y felicidad, no se aprecia el trabajo que llevan detrás, sólo que el tiempo se detiene en ese momento viendo a un montón de gente divertirse, como si hablaran un idioma propio. Son las carrozas del carnaval, elemento indispensable del carnaval de la calle, maltratadas en los discursos institucionales atribuyéndoles una motivación solo basada en en el lucro económico. Pero solo por el lucro económico es difícil entender y mantener un proyecto como la Asociación de Amigos del Carnaval La Famosa, que nació en Telde hace 25 años y lleva exhibiendo por los municipios de la isla el amor al carnaval que se transmite con el ejemplo y de generación en generación. Fueron la primera carroza en desfilar en el Gay Pride de Maspalomas, fiesta imperdible a nivel internacional, y han ganado premios por el diseño en diferentes municipios, siendo un año imagen internacional del carnaval canario en Reino Unido.
“Ya no queda un sola plaza para este año”, comienza contando a este periódico Andrés Bordón, director de La Famosa, un hombre de La Isleta, que aparenta veinte años menos, lleno de una energía que solo da el dedicarse al carnaval. La idea surgió hace 25 años, cuando siete amigos amantes del carnaval se unieron para apoyarlo y hacerlo más grande. “Nuestra carroza es muy esperada en Telde, Las Palmas de Gran Canaria y San Bartolomé de Tirajana, donde la gente nos reconoce enseguida por el diseño de la guagua y el ambiente que llevamos”. Prefieren se les llame carnavaleros y amigos del carnaval, antes que carroceros, ya que participan para disfrutar y respaldar la fiesta y no son conductores de carrozas, tarea que recae en La Famosa desde hace un cuarto de siglo en la infinita paciencia de Carmelo, que además de conductor es mecánico. “Es el motor de la carroza”, añade Marcos, presente en la conversación, conocido en el organigrama como “tesorero chico” porque su padre, aún miembro de la Asociación, fue también tesorero y con una devoción tal al cargo, que estando ingresado en el Hospital curándose de una dolencia del corazón, insistía en hacer videollamadas para comprobar que la carroza salía en tiempo y forma. Sus colegas le decían que todo estaba en orden, “pero alguna explosión se escuchó de fondo”, (ríen).
Por todo este amor, desde La Famosa se duelen cuando escuchan que se refieren a su aportación al carnaval como “cajas registradoras”. Y, en concreto, por un comentario realizado por una de las murgas participantes en el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, que afirmó que “las carrozas no son carnaval por cobrar 100 euros de entrada”, usando una imagen de La Famosa en la pantalla del escenario mientras se hacía el comentario.
Por esto, Bordón se muestra más herido que enfadado cuando explica los costes de sacar cada año una carroza con un diseño nuevo -con el agravante añadido de que este año San Bartolomé de Tirajana y Las Palmas de Gran Canaria no quieren el mismo diseño-, lo que pagan por seguridad social a las trabajadoras de la carroza, el DJ, el garaje, los salarios al personal de seguridad, la customización de la guagua- muchos años realizada por un grafitero, un artista-, y todo esto tareas que compaginan que sus respectivos oficios. “No buscamos lucrarnos sino ser parte activa del carnaval como grupo familiar que está unido por la pasión”, expresan.
La defensa del carnaval
Para Asociación, apoyar el carnaval no solo apoyar que las carrozas, circulen o que las murgas puedan cantar, sino blindarlo contra “las denuncias por ruido que amenazan una fiesta, que dura solo dos meses”. Señaló la hipocresía de aspirar a Capital Europea de la Cultura con tales restricciones, comparando con carnavales masivos en Santa Cruz de Tenerife, Cádiz o Las Palmas que no cuentan con problemas similares.
Observan, desde su experiencia, “un bajón” en el carnaval callejero de Telde, “donde vecinos cerraron locales del casco histórico por ruido, eliminando verbenas, discotecas y ocio que atraía a personas de toda la isla”. “Los rallies son ruidosos y están permitidos y se respeta ese interés económico, el arte no hace ruido y restringirlo ”amenaza la identidad canaria“, porque el carnaval es identidad”.
Defienden el papel que juegan en la Cabalgata de Las Palmas, el evento más multitudinario con 400.000 asistentes, “aportando nuestro granito de arena junto a murgas como Los Sarymancheros, a los que han promocionado. ”Son compañeros del carnaval, no rivales, y que criticas como la que hemos recibido son un golpe bajo en un foro de gran audiencia“.
“Nos volvimos locos y compramos una guagua”
Empiezan desde agosto o septiembre, cuando Marcos, (Tesorero Chico), realiza “un filtro de pasajeros”, para que nadie rompa el buen ambiente, la convivencia y garantizar y la diversión, “ya que estamos hablando de un grupo fijo de 40 personas hace 12 años cuyos hijos han crecido en La Famosa)”. Luego, se elige la temática y se confeccionan los disfraces y los dos pisos de guagua se decoran a la sazón. Esa guagua ya ha sido vestida como barco pirata, Lejano Oeste, imperio romano, el espacio, Los Picapiedra, carnaval veneciano o Bollywood. Este año habrá que estar atentos al paso por Las Palmas de La Famosa, con una Marylin Monroe presidiendo a modo de mascarón de proa, fieles a la temática elegida por el municipio de Las Vegas. En Telde estarán customizados como “Un mundo de fantasía”, y en San Bartolomé de Tirajana, acorde a la temática “El mundo del circo”.
Preguntadoss por esta redacción sobre cómo se podría regular en el sector para que no paguen todos “por cuatro o cinco que quieren solo lucrarse”, el director de La Famosa pone como ejemplo el censo que existe en fiestas como La Vará del Pescao, en Agüimes. “Un censo limitado, de 14 barcas máximo, para evitar mercado libre especulativo. Todos los socios y familias suben a la suya, transmitiendo cultura carnavalera a hijos y parejas”. Somos un grupo de amigos que hemos creado una familia alrededor de una carroza que nos ha unido a todos. Y eso es lo bonito del Carnaval. El ir a disfrutar, ir a pasarlo bien“.