El consejero de Emergencias del Gobierno canario, Manuel Miranda, ha anunciado una batería de medidas para evitar situaciones de incomunicación en las salas de emergencia en el archipiélago si caen las redes de telefonía, y ha señalado que habrá una conexión física con fibra óptica de punto a punto entre las oficinas del 1-1-2 de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Una iniciativa tomada tras la situación sufrida durante el apagón peninsular del pasado 28 de abril como la que se ha experimentado este martes, y que, tras reunirse con técnicos y operadoras, con un coste aproximado de unos 300.000 euros, garantizará que las salas de gestión de emergencias no se queden incomunicadas.
Así lo ha explicado este martes Miranda durante una comisión del Parlamento de Canarias, quien ha señalado que, a la par, en el futuro el 1-1-2 operará con varios proveedores y no solo con uno, como ocurre ahora en el caso de Telefónica, y se deberá hacer un contrato mayor en el que se prevea un refuerzo de operadoras que entren a prestar servicio si hay problemas con la red principal.
“Habrá que hacer un contrato mayor, que todas sean proveedoras, unas principales y otras de refuerzo”, ha explicado.
Además, se han planteado establecer conexiones directas vía cable con la televisión y la radio para poder emitir desde las salas del 1-1-2 de tal forma que en un caso de “apagón completo” se pueda informar a la población por medios tradicionales si no hubiera disponible fórmulas digitales a través de internet.
“Lo que pasó el otro día nos sorprendió a todos. Que una caída del sistema eléctrico peninsular tenga repercusión a las ocho horas en las comunicaciones en Canarias. Esto nos tiene que hacer repensar la situación, y lo estamos haciendo”, ha ahondado el consejero, que ha apuntado que hoy se ha vuelto a repetir esa situación “aunque no en un grado de imposibilitar el acceso al 1-1-2”.
Sin embargo, ha añadido, sí ha habido deficiencias y problemas a la hora de comunicarse con ciudadanos, lo que les ha llevado a activar el Plan Territorial de Emergencia de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias (Plateca) “con una celeridad importante, salir en los medios y que personas cualificadas comuniquen los números alternativos de emergencia”.
Preguntado por la diputada socialista Nayra Alemán si el 28 de abril se tardó demasiado en activarlo, Miranda ha defendido que activaron la situación de alerta a las 15:15, cuando se empezaron a detectar los primeros problemas, si bien la emergencia no se activó hasta las 22:30, cuando vieron que no había forma de comunicarse ni contactar con el 1-1-2.
“A partir de ahí comenzamos comunicaciones internas por redes internas como walkies y gestionamos por radio varios incidentes con el despliegue terrestre de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pero lo cierto es que estábamos incomunicados”, ha ahondado Miranda, que ha recordado que, tras un reseteo de los nodos por parte de Telefónica, desactivaron la emergencia a primera hora de la mañana del día siguiente.
En su intervención, Alemán ha pedido un plan de resiliencia tecnológica, redes de emergencia autónoma, protocolos “claros” de comunicación “y una cultura institucional de reaccionar rápido y con transparencia” con el objetivo de garantizar que cuando una persona marca el 1-1-2 “hay alguien al otro lado”.