Fernando Sagaseta era un hombre comprometido, valiente, abrupto en sus formas, magnífico orador, con un gran sentido del humor y amigo de sus amigos, algo que se demostró en la noche del martes en el Colegio de Abogados de Las Palmas durante el homenaje a su figura.
Se cumplen veinte años de la muerte del hombre de la sonora carcajada. Luchador incansable contra las injusticias y que actuó sin reservas contra la dictadura de Franco.
Nadie quiso faltar a la cita. Familiares, amigos, miembros de Justicia y Sociedad (organizadores del acto), personalidades de la política canaria y admiradores abarrotaron el Colegio de Abogados de Las Palmas para rendirle homenaje a este abogado de formación marxista leninista que demostró no tenerle miedo a nada ni a nadie.
Durante el acto se proyectó un cuidado documental en el que los asistentes pudieron disfrutar de diez entrevistas a personas que trataron estrechamente a Sagaseta realizadas por el historiador Sergio Millares y el cineasta, periodista y escritor Carlos Álvarez. Entrevistas donde no faltaron los elogios y las anécdotas. Como cuando un jovencísimo Sagaseta irrumpió en el despacho del entonces presidente del Cabildo de Gran Canaria, Matías Vega, exigiéndole que dimitiera. O su oposición a que el caso de Juan García, el Corredera, se difundiera en el extranjero, tal y como querían sus compañeros de partido “para no enfurecer a Franco”.
Jesús Cantero, militante de Canarias Libre, que compartió celda en Barranco Seco con Fernando Sagaseta, quiso recordar la decisión de Sagaseta de comenzar una huelga de hambre al enterarse de que Armando León, miembro al igual que ellos de Canarias Libre, estaba en comisaría, “porque antes era menos peligroso estar en prisión que en las manos de la brigada político social”.
Su faceta de ajedrecista ocupó un lugar destacado en el homenaje a su figura. El ajedrez formaba parte de su carácter. José Miguel Fraguela, ajedrecista, destacó el paralelismo que había entre su manera de mover las piezas y su manera de hacer política “él jugaba a atacar, sacrificaba las piezas que hiciera falta para ganar al contrario”.
Joaquín Sagaseta, abogado y sobrino de Fernando Sagaseta puso el broche final a la velada no sin antes afirmar que, hoy en día, “Fernando Sagaseta es más necesario que nunca”.