“Epicentro del tráfico de coca”: un influencer inventa un bulo sobre una ciudad de Canarias para promocionar un libro y desata la indignación
¿Promoción o boicot? La desinformación se ha convertido en uno de los ganchos más utilizados en las campañas promocionales que circulan por redes sociales. Cada vez son más los influencers que lanzan una noticia falsa para captar la atención de sus seguidores, generar conversación y disparar su alcance, antes de desvelar al final del vídeo cuál es la información real. Esa ha sido la estrategia de un creador de contenido con la capital de Fuerteventura, Puerto del Rosario, una táctica que ha desatado una profunda indignación entre los residentes y el Ayuntamiento.
Hace cuatro días, uno de los influencers más conocidos del panorama digital publicaba un vídeo en el que advertía sobre la supuesta peligrosidad de Puerto del Rosario. “Me veo en la obligación moral de hacerlo ahora que estamos en verano. Si alguno de vosotros estáis por allí, intentad evitar este lugar”, aseguraba. En la grabación, calificaba la capital de Fuerteventura como el “epicentro del tráfico de coca en Canarias y hogar de Los Jacosos, una de las bandas más agresivas”.
El creador de contenido iba un paso más allá y afirmaba que esta presunta organización se dedica a la extorsión, al tráfico de cocaína y al asalto violento de bungalows y villas turísticas, asegurando además que la mayoría de sus integrantes se concentran en la capital majorera. Pero nada de eso es cierto. El reportero, colaborador habitual de Los40, utilizó este relato como gancho para promocionar su libro al final del vídeo. Sin embargo, la estrategia ha resultado fallida y ha despertado el malestar de miles de vecinos y residentes, que consideran “de vergüenza” que, para hacer publicidad de un libro, deje en entredicho la seguridad de Puerto del Rosario.
Una campaña que “daña gravemente” al municipio
Esta polémica ha traspasado, además, las redes sociales, después de que el Ayuntamiento de Puerto del Rosario haya emitido un comunicado en el que denuncia la campaña por “dañar gravemente la imagen del municipio”. El Consistorio considera “absolutamente inaceptable” utilizar una imagen falsa, sensacionalista y profundamente ofensiva de la capital majorera con el único objetivo de promocionar una publicación editorial.
Asimismo, recuerda que detrás del nombre de Puerto del Rosario “hay miles de vecinos y vecinas que construyen cada día una ciudad abierta, trabajadora y acogedora, así como cientos de empresas, comercios y profesionales que se esfuerzan por ofrecer la mejor imagen del municipio”. “Ninguna estrategia de marketing puede justificar que se desacredite a toda una comunidad con afirmaciones falsas o manipuladas”, añade.
El comunicado advierte de que “la libertad de expresión no puede convertirse en una excusa para difundir mensajes que degradan la imagen de una ciudad y de toda una comunidad con fines exclusivamente comerciales”. Por este motivo, desde el Consistorio exigen “máximo respeto hacia Puerto del del Rosario y hacia las personas que forman parte de este municipio”.
'Ragebait', una fórmula cada vez más habitual en redes sociales
La táctica empleada por este influencer se conoce como ragebait, un término utilizado para describir aquellas publicaciones diseñadas para provocar indignación o enfado con el objetivo de multiplicar su alcance en redes sociales. En ocasiones, estos vídeos recurren a afirmaciones exageradas o directamente falsas con la intención de captar la atención durante los primeros segundos, un factor clave para los algoritmos de plataformas como TikTok o Instagram.
Aunque sus autores suelen revelar la realidad al final de la publicación, expertos en comunicación digital advierten de que muchos usuarios no llegan a ver esa parte del contenido, por lo que el mensaje inicial puede seguir circulando descontextualizado.
Según explica el escritor estadounidense A. R. Ashworth en un artículo sobre el fenómeno del ragebait, este término aprovecha mecanismos psicológicos ampliamente estudiados. La indignación es uno de los principales motores de la interacción en redes sociales, ya que los contenidos que despiertan emociones intensas suelen compartirse con mayor facilidad.
A ello se suma el conocido como sesgo de negatividad, la tendencia de las personas a prestar más atención a las informaciones negativas que a las positivas. Diversas investigaciones apuntan, además, a que el uso de un lenguaje con carga moral o de palabras negativas incrementa las probabilidades de que un contenido reciba más clics, comentarios y compartidos, convirtiendo la polémica en una herramienta especialmente eficaz para ganar visibilidad.