José Carlos Gómez Viera, el panadero asesinado durante la defensa de Arucas frente al golpe de Estado de 1936
Se llamaba José Carlos Gómez Viera y fue la primera víctima del golpe de Estado en el municipio de Arucas. Falleció el mismo 19 de julio de 1936, cuando la ciudad encabezó uno de los principales focos de resistencia al bando sublevado en el norte de Gran Canaria. Gómez Viera fue una de esas personas que defendió el municipio y que se mantuvo fiel a sus ideales, los de la “libertad, la justicia y la legalidad democrática”.
Mónica Rodríguez, su sobrina nieta, explica a este periódico que en casa de su abuela siempre se habló de lo que había sucedido. “Mi madre nos contaba que lo mató un guardia civil al que llamaban el garbanzo”, asegura. También le contaron que cuando trasladaron su ataúd al cementerio su abuelo y otra persona lo llevaron casi arrastrando porque se oían disparos.
Rodríguez señala que su tío abuelo era panadero, cazador y de ideas anarquistas. “Se reunían en la peluquería, en la barbería, para hablar y pese a que él no sabía leer ni escribir quería mejorar la vida de la gente, trabajar menos y cobrar más”.
Así lo describió también su amigo Juan Henríquez González, en julio de 1986 , en un artículo en el periódico La Provincia en el que dijo que era panadero, analfabeto, buen conversador a pesar de su gaguera, que le gustaba la cacería y estar al tanto de la política. Era además en la barbería donde se reunían personas de todas las esferas sociales a conversar. También contó que fue en la azotea de la casa de los Blanco donde el cabo lo fulminó a bocajarro.
“En Arucas, en el 36 ya se olía a pólvora y se había recrudecido la lucha de pensamiento. Se hablaba de las huelgas de los obreros, de los distribuidores de leche, de las amas de casa. Había destrozos en las fincas, se prendió fuego a un coche en el puente…”, dijo en ese artículo en el que se mencionaba además que José Gómez ya comentaba que si se daba una revolución él sería de los primeros en caer.
En el documental Canarias: 50 años tras la oscuridad se ahonda en el papel de Canarias como lugar desde donde Francisco Franco conspiró para dar ese golpe de estado ilegítimo contra la II República. Arucas fue precisamente el epicentro del norte de Gran Canaria que lideró la resistencia al golpe. Una resistencia liderada por el delegado gubernativo de la zona norte, Fernando Egea, y el diputado comunista Eduardo Suárez. Se llegaron incluso a dinamitar varios puentes para evitar la entrada de los sublevados al municipio. Pero finalmente, muchos de esos dirigentes se vieron obligados a huir y fueron capturados y condenados a pena de muerte.
Una familia atravesada por el dolor
Mónica Rodríguez explica a este periódico que su bisabuela, Anastasia, era comunista. Se separó de su marido y crió sola a sus cuatro hijos: a sus dos hijas y a sus dos hijos, entre ellos José Carlos Gómez Viera. A ella la llamaban “madrina tata” porque llevaba a bautizar al barrio de Cardones a niños de familias represaliadas o que no tenían padres o que sus madres eran prostitutas. Tenía más de 60 ahijados. “Ella llevaba a mi madre muy pequeñita a Gando, al campo de concentración, para mandar mensajes a las familias de los que estaban allí presos”. Llevaban unos pequeños papeles y se los pasaban a través de la niña.
“Me imagino que los ideales que tenía José Carlos serían los ideales que tenía mi bisabuela, lo que vivió dentro de su casa”, añade Monica Rodríguez. Ya en democracia cuenta que una persona de una conocida ferretería de Arucas le aseguró a su familia que aún conservaba el arma que portaba su tío abuelo el día que fue asesinado.
Rodríguez incide en que en su familia siempre se habló de este tema y que José Carlos al final perdió su vida simplemente por sus ideales siendo una persona sin estudios, que era panadero y que trabajaba por su jornal y defendía que mejorase la vida de los demás.
En este sentido, incide en que ahora más que nunca es necesario seguir reivindicando la historia de estas personas que lucharon por la democracia y por defender unos valores. Explica que ya el Ministerio de Memoria Democrática otorgó en 2025 el reconocimiento de víctima del franquismo a su tío abuelo, primera víctima del franquismo en la ciudad de Arucas.
Este domingo está previsto un homenaje a las 11.30 horas en la calle León y Castillo número 8, en Arucas. “Será un espacio de recuerdo, reconocimiento y compromiso con la memoria democrática, en homenaje a José Gómez Viera y a todas las personas que defendieron la libertad, la justicia y la legalidad democrática sufriendo por ello la represión”.