NC-BC se suma al rechazo vecinal y reclama paralizar la nueva planta eléctrica de Los Realejos

Canarias Ahora

5 de agosto de 2026 13:05 h (Hora canaria)

0

Nueva Canarias–Bloque Canarista (NC-BC) se ha sumado al rechazo de los vecinos de La Cruz Santa al proyecto de la nueva planta eléctrica promovida por DISA en Los Realejos. La formación considera que la instalación de una nueva central de respaldo alimentada con combustibles fósiles carece de justificación tras los últimos cambios normativos, que reconocen el almacenamiento energético con baterías como una alternativa para garantizar la seguridad del suministro eléctrico en Canarias, y reclama apostar por un modelo basado en las energías renovables, la modernización de las redes y la participación ciudadana.

El secretario insular de Transición Energética de Nueva Canarias - Bloque Canarista (NC-BC) en Tenerife, Jesús Arvelo Hermida, recuerda que la organización ya denunció esta situación cuando el proyecto salió a la luz, advirtiendo de que “no tiene sentido seguir insistiendo en soluciones propias del siglo pasado cuando la realidad tecnológica y normativa ha cambiado de forma evidente”.

Arvelo señaló que la reciente aprobación del Real Decreto-ley 18/2026 supone “un cambio de paradigma” al reconocer el almacenamiento mediante baterías como un recurso válido para garantizar la seguridad del suministro en los sistemas eléctricos insulares, permitiendo cubrir funciones que históricamente se atribuían exclusivamente a las centrales térmicas de emergencia.

“Seguir apostando por nuevas plantas alimentadas con combustibles fósiles mientras existen alternativas más limpias, más eficientes y plenamente reconocidas por la normativa estatal es una decisión difícilmente justificable desde el interés general”, afirmó.

Desde NC-BC también se hacen eco de las advertencias realizadas por la asociación Salto a la Transición Ecológica, que viene defendiendo que los problemas de seguridad del sistema eléctrico de Tenerife no obedecen a una falta de potencia térmica instalada, sino a deficiencias en la planificación de las redes eléctricas y en los protocolos de actuación ante incidencias en la generación.

“Durante años se ha intentado presentar estas infraestructuras como inevitables, pero cada vez existen más evidencias de que el futuro del sistema eléctrico canario pasa por acelerar la implantación de energías renovables, reforzar las redes y desarrollar sistemas de almacenamiento, no por perpetuar la dependencia del gasóleo o del gas”, añadió Arvelo.

Nueva Canarias - Bloque Canarista (NC-BC) considera además que cualquier proyecto de estas características debe contar con la máxima transparencia, información pública y participación ciudadana, especialmente cuando afecta de manera directa a núcleos residenciales consolidados.

“Los vecinos tienen derecho a defender su territorio y a exigir que las administraciones exploren todas las alternativas disponibles antes de imponer una instalación potencialmente contaminante y con importantes afecciones sobre su entorno. Desde NC-BC estaremos al lado de esa reivindicación porque creemos que una transición energética justa no puede hacerse de espaldas a la ciudadanía ni reproduciendo un modelo energético obsoleto.”

La organización concluye reclamando al Gobierno de Canarias, al Cabildo de Tenerife y al conjunto de administraciones competentes que reevalúen este proyecto a la luz del nuevo marco normativo estatal y de los avances tecnológicos, apostando decididamente por un modelo energético basado en las energías renovables, el almacenamiento y la modernización de las redes eléctricas, en lugar de seguir promoviendo nuevas infraestructuras fósiles.