Víctimas de abusos sexuales en la Iglesia, preocupadas por la falta de representatividad en los encuentros con el Papa
Las asociaciones y colectivos de supervivientes de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica han expresado su “profunda preocupación” ante la falta de representatividad y pluralidad en los encuentros previstos con el papa León XIV durante su visita a España, que concluirá el próximo 12 de junio en Tenerife.
Las organizaciones firmantes son la Asociacion Nacional Infancia Robada, Justice Initiative España, AVA, Infancia Robada Madrid, ANIR Canarias, Lulacris, Colectivo El Vedat, Colectivo La Alborada y la Plataforma de Víctimas de la Salle.
Y no son las únicas que hacen un llamamiento a León XIV. El Frente Cívico contra la Pederastia en Canarias también ha hecho pública una carta al Papa con motivo de su próxima visita a las islas, en la que le pide que actúe de manera directa e inmediata contra la inacción y silencio que atribuye a los obispos españoles frente a los abusos sexuales a menores en la Iglesia.
En un comunicado conjunto firmado por dichas organizaciones, los supervivientes explican que su objetivo “nunca ha sido una fotografía ni un gesto simbólico vacío de contenido. Consideramos que cualquier encuentro institucional carece de valor si no va acompañado de una escucha real, inclusiva y de respuestas efectivas. Reclamamos un compromiso firme con las reivindicaciones de todos los supervivientes y un cambio profundo en la forma de afrontar esta realidad”, han manifestado.
Y han aprovechado para reiterar sus demandas: “El reconocimiento jurídico pleno de la condición de víctima, que garantice derechos efectivos; el acceso a atención psicológica y psiquiátrica especializada, a demanda y de por vida; medidas de apoyo para la inserción educativa y laboral; así como indemnizaciones dignas y proporcionales al daño sufrido”.
Por otro lado, han querido también expresar su preocupación por las personas que han quedado “excluidas del actual acuerdo entre la Iglesia y el Estado. Una Iglesia que se define como inclusiva debe garantizar que esa inclusión alcance a todas las víctimas, sin excepciones”, inciden.
Las organizaciones han exigido también respuestas para quienes, tras procesos judiciales con todas las garantías, han visto sus causas archivadas por falta de pruebas o por defectos procesales. “No es admisible imponer requisitos adicionales, como la identificación del agresor, para acceder al reconocimiento o a la atención. Del mismo modo, recordamos que no pueden quedar excluidas las personas que sufrieron abusos siendo mayores de edad: el daño y sus secuelas no dependen de la edad en el momento de los hechos”, resaltan.
Las asociaciones que durante años han trabajado públicamente, colaborado con investigaciones, con el Defensor del Pueblo y en la elaboración de propuestas de reparación, “deben ser escuchadas”, insisten, ya que, según explican, representan “una realidad diversa y compleja que no puede reducirse a una visión parcial ni sustituirse por relatos controlados por la propia institución”.
Además, las organizaciones advierten de que la exclusión de colectivos representativos puede generar una percepción errónea en la opinión pública, haciendo creer que existe un consenso o una satisfacción general que no se corresponde con la realidad. Esta situación, afirman, incrementa el sentimiento de abandono entre numerosas víctimas.
“Nuestro llamamiento no busca enfrentar a unas víctimas con otras. Todas merecen respeto. Lo que exigimos es que ninguna persona superviviente quede invisibilizada y que el compromiso con la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición sea verdaderamente universal”, aclaran.
Las organizaciones de víctimas firmantes denuncian, además, la “narrativa” impulsada por la Iglesia española, que presenta iniciativas como el Plan PRIVA o el Programa Repara como respuestas suficientes, cuando “resultan claramente insuficientes frente a la magnitud del problema. Consideramos que esta estrategia ha contribuido a silenciar a las asociaciones formadas por las propias víctimas y a imponer una versión parcial de la realidad”.
Por último, dirigen unas palabras directamente al papa León XIV para solicitarle que escuche también a quienes durante años han asumido el coste personal y social de denunciar y de trabajar por cambios reales. “Le reconocemos su compromiso con las políticas sociales impulsadas por su predecesor, especialmente en la defensa de los más vulnerables. Precisamente por ello, le pedimos un compromiso decidido con las víctimas de abuso sexual en el seno de la Iglesia”.
“No nos evite: escúchenos y dialogue con nosotros. Las víctimas necesitamos su apoyo y su colaboración”, concluyen.