Nuevos destrozos en grabados guanches en Teno catalogados por el Cabildo de Tenerife
Los daños al patrimonio guanche continúan en Tenerife. El colectivo Imastanen denuncia los grafitis y rayones que han afectado a diversos grabados aborígenes del Macizo de Teno, un amplio parque natural con caseríos protegido del noroeste de la Isla. El grupo ha sido testigo de estas acciones y vuelve a culpar a las administraciones por su “negligencia absoluta al carecer de catálogos de protección actualizados”, exigiendo también que acabe “la frivolización mediática y el intercambio de ubicaciones en redes sociales que desprotege los vestigios guanches” y denunciando los hechos al Cabildo tinerfeño.
A juicio del colectivo, se trata de otro claro caso de “impunidad y desidia institucional. En esta ocasión, la barbarie se ha cebado con una estación de grabados rupestres de factura guanche localizada en el Macizo de Teno, en el municipio de Buenavista, que ha sufrido daños severos consistentes en rayones, grafitis con nombres y fechas recientes, así como burdas réplicas contemporáneas que imitan los grabados y destrozan el soporte original”. Según subraya Imastanen, se trata de un conjunto arqueológico que destaca por “su altísimo valor cultural y científico, dado su singular emplazamiento y su tipología formal”. Además, remarca que “había logrado sobrevivir en un anonimato relativo durante siglos. Sin embargo, su reciente asimilación y difusión descontrolada en redes sociales ha servido de reclamo definitivo para el vandalismo. Como venimos advirtiendo en reiteradas denuncias presentadas en este y otros municipios tinerfeños, los yacimientos arqueológicos se encuentran en un estado de desamparo absoluto”.
El grupo lamenta que se hayan dado estos ataques a un conjunto que sí está catalogado por el Cabildo de Tenerife, “pero que sobre el terreno carece de cualquier tipo de señalización, vallado o medida disuasoria que garantice su integridad. Recordamos que, según la ley, los primeros responsables en la cadena administrativa de custodiar, proteger y preservar los bienes arqueológicos son los ayuntamientos”, subraya.
Así lo contempla la Ley 11/2019 de Patrimonio Cultural de Canarias, “que estableció un mandato inequívoco y obligatorio, otorgando un plazo improrrogable de tres años para que los ayuntamientos redactaran y aprobasen sus respectivos Catálogos de Protección de Bienes Culturales Municipales. Sin embargo, a mediados de 2026 la totalidad de las corporaciones locales en la Isla sigue incumpliendo flagrantemente la ley en lo referente a sus bienes arqueológicos. Es intolerable que, aun existiendo partidas presupuestarias solicitadas y concedidas en diversos ejercicios, dichos fondos terminen desviándose sistemáticamente hacia la conservación del patrimonio urbano colonial, cuando no desapareciendo en la nebulosa burocrática de oficinas técnicas que ignoran por completo su paradero, perpetuando una realidad lamentable para el patrimonio guanche”.
En este sentido, el colectivo critica que “este grave episodio no constituye un hecho aislado, sino que agrava una tendencia en auge. La moda actual de compartir de manera irresponsable la ubicación exacta de yacimientos arqueológicos en plataformas digitales -mostrando muchas veces detalles explícitos del paisaje circundante que permite identificar estos frágiles lugares- está ejerciendo una presión destructiva sin precedentes sobre unos vestigios que se mantuvieron a salvo gracias al respeto y la discreción reverencial que la población local profesaba hacia los espacios sacralizados por sus antepasados. Esta frivolización mediática despoja a los yacimientos de su dimensión sagrada e histórica, convirtiéndolos en meros escenarios de consumo estético y masificación turística”.
Ante la gravedad de los daños detectados, el colectivo ha comunicado los hechos al área de Patrimonio del Cabildo Insular de Tenerife, “desde donde se nos ha confirmado que efectivamente los grabados afectados ya estaban registrados en el catálogo insular, por lo que exigimos de manera inmediata la asunción de responsabilidades políticas y técnicas por parte del Ayuntamiento de Buenavista y del resto de administraciones concurrentes”. A juicio de Imastanen, “urge articular una coordinación efectiva e interinstitucional que aplique sistemas de vigilancia activa, un régimen de sanciones firmes y ejemplarizantes para los infractores y, sobre todo, el desarrollo de políticas específicas dirigidas a promover una verdadera cultura de respeto, custodia y preservación comunitaria en el seno del pueblo canario. Y lo peor es que Tenerife ocupa el último lugar en todo el Archipiélago en este sentido, sin contar aún, siquiera, con un parque arqueológico ni un centro de interpretación oficial”.
Un precedente muy parecido en una zona próxima a Teno hace cuatro meses
Los miembros del grupo alertan también de que hace apenas cuatro meses ya denunciaron unos hechos muy similares en una zona cercana a Teno, “con una preocupante analogía formal y contextual, si bien sobre un risco de características topográficas diferentes”. “Entonces ya poníamos el acento en el modus operandi de los agresores patrimoniales, quienes no se limitan a realizar rayones o la incisión de fechas, sino que, en ocasiones, persiguen la réplica o imitación burda de los motivos indígenas sobre los paneles originales, erosionando de forma irreversible la pátina milenaria y el valor estratigráfico del grabado rupestre original. Con esto se pierde la valía científica que estos grabados puedan arrojar a los investigadores, por no hablar del gran perjuicio cultural que supone la desintegración de estos vestigios ancestrales que confieren raíz y sentido a nuestra genuina identidad cultural”.
También en este caso, consideran que “la inacción de las administraciones locales ante el aviso de febrero habla de la absoluta falta de interés hacia la cuestión. Desinterés que, por otro lado, resulta común en todo el territorio insular, con responsables políticos municipales que en la mayoría de los casos no poseen la menor formación y, por tanto, interés en todo aquello que tenga que ver con nuestra cultura milenaria ínsulo amaziq. Esta ausencia de voluntad política se traduce en una escasez de medios técnicos que, a su vez, impide el correcto ejercicio de funciones por parte del personal técnico. Toda esta apatía y dejadez supone un catalizador para la repetición de estas prácticas vandálicas en toda la Isla, y muy particularmente en esta zona tan rica en valores arqueológicos y etnográficos, administrada por el Ayuntamiento de Buenavista”.
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