La Fiscalía pide paralizar la extracción de áridos en una cantera de Tenerife por un posible delito contra el medio ambiente

La Fiscalía ha pedido paralizar la extracción de áridos en una cantera de Tenerife por un posible delito contra los recursos naturales y el medio ambiente. El Ministerio Público ha presentado una denuncia contra el empresario Arquipo Quintero Márquez ante el Juzgado de Instrucción de Granadilla de Abona. En su escrito, al que ha tenido acceso Canarias Ahora, recoge que la extracción y tratamiento de áridos por parte del denunciado en tres parcelas del sur de la isla han generado tanto un ''impacto negativo'' sobre el terreno como un ''impacto estético significativo'' en el entorno.

El Ministerio Fiscal solicita como medida cautelar no solo la paralización de la actividad sino también su precinto, puesto que ''a pesar de que las instalaciones cuentan con diversas autorizaciones, no cuentan con todos los títulos habilitantes''. La fiscal justifica además estas medidas por el riesgo de que se genere un daño de difícil restauración del entorno.

La petición de la Fiscalía atiende a una denuncia interpuesta en mayo de 2025 por ATAN (Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza). La asociación ha valorado la acción fiscal por no limitarse a perseguir los presuntos delitos y priorizar ''la protección preventiva del medio ambiente mediante el cierre cautelar, evitando que el daño ecológico se agrave durante el proceso judicial''.

Según la denuncia del Ministerio Público, las extracciones se vienen desarrollando desde hace al menos 20 años en las zonas de Barranco del Horno o Piedras Caídas, el Barranquillo de Las Arenitas y el Barranquillo de Cha Silveria, en Granadilla de Abona. Estas parcelas ''están ubicadas en suelo rústico de protección agraria, de infraestructuras y paisajística“ y la actividad ha generado un impacto en el subsuelo aún por concretar y ''una posible afección'' en el entorno.

La Fiscalía propone la práctica de una serie de diligencias de prueba, entre ellas, que se tome declaración como investigado a Arquipo Quintero Márquez. Asimismo, solicita librar un oficio al Consejo Insular de Aguas de Tenerife para que emita un informe técnico sobre la posible repercusión medioambiental que las actividades denunciadas han producido en las aguas superficiales y subterráneas.

También pide un informe técnico de la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural sobre la compatibilidad de la actividad ejecutada en el terreno, teniendo en cuenta la clasificación y categorización del suelo. Por otra parte, pide que se tome declaración como testigo a diferentes agentes del Seprona y de Medio Ambiente.

La denuncia de ATAN

La denuncia presentada por ATAN ante la Fiscalía por extracción y machaqueto de áridos subrayaba que este enclave es ''un paisaje único en Canarias, que a su vez tiene relevancia mundial dada su singularidad geomorfológica, un paisaje volcánico devenido a paisaje erosivo''. Según la asociación ecologista, la zona afectada por esta actuación abarca una superficie de unos 137.000 metros cuadrados.

En relación al barranco del Horno o de Piedras Caídas, ATAN señaló que se habían iniciado actuaciones “ilegales” con la extracción masiva de todos los áridos del cauce del barranco para, una vez acabado ese recurso, “dejar todo el lecho sepultado por los rechazos de los áridos y restos de tosca machacados, estando la zona sin restaurar”.

Según ATAN, en paralelo se procedió en ese barranco a recortar “los pies” de casi todos los toscones, tanto a ambos lados del barranco, como en el montículo o “cuchillo” existente en medio del barranco, así en como otros pequeños enclaves, “siendo imposible rehabilitar a su estado originario, abarcando esta actuación una longitud de unos 1.690 metros lineales''.

La asociación también alertó de que se había procedido al encauzamiento del barranco, generando otra nueva afección, con un primer tramo con murados de grandes bloques de tosca y un segundo tramo con el material suelto, en total unos 800 metros de recorrido, que “desfiguraron claramente” el paisaje natural y con ''daños'' al cauce del mismo.