El periodismo local se encuentra con el global en el Congreso de Huesca: “Vale más contarlo mejor que contarlo antes”
Lo local y lo global son dos dimensiones del periodismo distintas, pero no contrapuestas. El Congreso de Periodismo de Huesca ha abordado este jueves, en su primera jornada, ambas esferas en una jornada en la que han participado profesionales de los ámbitos.
Afrontar una corresponsalía con ilusión es algo que viene de serie cuando una aspira a ser periodista internacional e informar a su país de lo que sucede en el resto del mundo. Más aún cuando el lugar de destino es la capital de Estados Unidos, Washington DC. Lo que nadie se puede esperar cuando consigue este puesto, y más en la capital de “la primera potencia mundial”, es tener que hacerlo en la era Trump.
Cristina Olea ha sido la encargada de llevar a cabo la conferencia inaugural en el Congreso de Periodismo de Huesca de este 2026 que, en esta primera jornada, ha girado en torno a informar del aspecto más internacional de esta profesión, así como a hacerlo desde una mirada local.
De esta manera, el periodismo más próximo (ese que, por ejemplo, avisa de la modificación de una ordenanza) confluye, contrasta y a la vez complementa al periodismo que traslada, cada jornada, la nueva ocurrencia del presidente de Estados Unidos. Porque, en mayor o menor medida, afecta a la vida de todos y todas, vivan en una aldea de 10 habitantes de la provincia de Teruel, o en la capital española de esta nación.
La transformación digital, aliada del medio local
A la hora de informar a nivel local, las ponentes —Aida Acitores (cofundadora de la revista PaCO-Palencia Cultura y Ocio), Alba Fité (directora de Radio Sobrarbe), Eva Defior (directora de La Comarca) y Laura Alcalde (de Radio Roselló), moderadas por Quico Chirino (director del 'Ideal' de Granada)— coinciden en la importancia de combinar los nuevos canales de transmisión con los tradicionales “en una pequeña radio, el publico es gente mayor, no podemos olvidarnos de ellos”. De esta manera, confluyen las ofertas a demanda, (a la carta) y la emisión en directo, así como en ‘streaming’ a través de apps… “sin perder el norte”, apuntan.
“Afrontar la dictadura del algoritmo” es otro de los retos que el periodismo afronta estos días; nuevos soportes cambiantes que, según Eva Defior, deben “dejar atrás la nostalgia del soporte para poder seguir haciendo buen periodismo”. Sin embargo, esta idea confronta con la que llevan a cabo en Palencia, donde el propio equipo reparte cabeceras en papel: “No lo externalizamos”, señala Acitores.
Mientras, la mesa titulada 'Silenciar la verdad: la guerra de Israel contra la prensa en Gaza', que contó con la colaboración de Amnistía Internacional España y fue conducida por Ángel Gonzalo, sirvió como espacio para abordar las graves dificultades que afrontan los profesionales de la información en contextos de conflicto armado.
El fotoperiodista gazatí Kayed Hammad compartió su experiencia trabajando en Palestina y recordó la impotencia que sentía al preguntarse qué era necesario para que la comunidad internacional reaccionase. Hammad subrayó que un periodista supone una amenaza mayor que un combatiente armado con un kalashnikov, precisamente porque quienes perpetran la violencia no desean que nadie sea testigo de lo que está sucediendo. Asimismo, lamentó que hicieran falta más de 40.000 muertos para que se produjera una respuesta internacional mínimamente significativa, y pidió que nadie deje de mirar hacia Gaza, porque, según sus palabras, el genocidio sigue en curso.
La periodista Cristina Saavedra, que actualmente desarrolla su labor en la ONG Global Humanitaria en Costa de Marfil, hizo un ejercicio de autocrítica al reconocer que los medios de comunicación españoles tardaron demasiado en reaccionar y que, en su opinión, no estuvieron a la altura de las circunstancias. También apuntó a un déficit de empatía en el conjunto de la sociedad, aunque matizó que se trata de una capacidad que puede cultivarse y fortalecerse con la práctica.
Por su parte, la corresponsal de la agencia EFE en Jerusalén, Núria Garrido, participó en el debate conectándose en directo desde la propia ciudad, en un momento en el que los bombardeos seguían produciéndose en la zona. Garrido señaló que el principal obstáculo para informar es la imposibilidad de acceder a la Franja de Gaza, ya que son otros quienes deciden qué puede ver el periodista. Reconoció que todo el trabajo que ha podido realizar sobre lo que sucede dentro del territorio solo ha sido posible gracias a la labor de los reporteros palestinos que permanecen sobre el terreno, y criticó lo que calificó como un alto al fuego que no se corresponde con la realidad.
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