Presentada una denuncia por el uso de derivados del cloro para tratar vertidos en una playa de Tenerife

Nueva Canarias ha pedido este martes explicaciones y la depuración de responsabilidades tras la denuncia realizada por la Asociación Empresarial Canaria de Consultores Medioambientales (Aeccm) sobre el presunto uso de compuestos derivados del cloro para el tratamiento de las aguas afectadas por los vertidos en Playa Jardín, en Puerto de la Cruz. Se trata de la misma playa que permaneció cerrada durante un año por vertidos fecales en sus aguas.

Según expone la formación, la asociación ha alertado del posible empleo de compuestos organoclorados, entre ellos trihalometanos y otros subproductos de la cloración, para el tratamiento de las aguas de baño.

Nueva Canarias advierte de que estas sustancias, si se estuvieran utilizando, podrían representar un riesgo para la salud pública y el medio ambiente por su potencial toxicidad y reclama que cualquier actuación esté avalada por criterios científicos, técnicos y sanitarios.

El portavoz de NC-BC en Tenerife, Valentín Correa, ha pedido a la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias que aclare los procedimientos aplicados y publique la información técnica que los respalda, al tiempo que ha solicitado que se depuren responsabilidades si se confirma el uso de estos compuestos.

La formación considera que esta situación vuelve a poner de manifiesto la gravedad de la crisis de los vertidos que afecta desde hace años al litoral de Puerto de la Cruz y sostiene que el problema responde a décadas de insuficiencia de inversiones en las infraestructuras de saneamiento y depuración.

Asimismo, NC-BC ha reclamado al Cabildo de Tenerife y al Ayuntamiento de Puerto de la Cruz que impulsen soluciones definitivas para acabar con una situación que, además de afectar al medio ambiente y a la salud pública, perjudica la imagen turística del municipio y la actividad económica vinculada al sector.

Playa Jardín permanece afectada por problemas de contaminación derivados de los vertidos de aguas residuales, una situación que ha motivado cierres al baño y distintas actuaciones de las administraciones para tratar de recuperar la calidad de sus aguas.

Sin embargo, no se trata de un problema exclusivo de este municipio del norte de Tenerife. De hecho, en la costa de toda la isla hay numerosos vertidos de aguas residuales sin autorización, que representan menos de un tercino del total, según ha denunciado este mismo martes la Fundación Canarina.