Los policías locales de Santa Cruz de Tenerife acuerdan negarse a cubrir horas extras

La asamblea de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife decidió en la noche de este jueves, con el apoyo de los sindicatos, negarse desde ahora a cubrir cualquier servicio extraordinario que se les pida por desacuerdos con cómo se están organizando y otras diferencias con la gestión del cuerpo. A partir de esta decisión, los agentes municipales de la capital tinerfeña eludirán reforzar cualquier acto, actividad o dispositivo entendidos como horas y trabajos extras “por cualquier causa”.

De esta forma, y atendiendo a lo ocurrido en otros muchos años, se verán debilitadas coberturas en verano como las playas, los numerosos festejos, los refuerzos de fin de semana (dadas las vacaciones de muchos policías) y numerosos actos por las fechas estivales, según apuntan a este periódico fuentes del cuerpo.

Para ello, los agentes que secunden la protesta presentarán un parte interno con su número profesional en la que dejan claro que desean “aplazar temporalmente su disponibilidad voluntaria para participar en cualquier evento, servicio extraordinario, actividad o dispositivo que deba desarrollarse fuera de su jornada y funciones ordinarias de trabajo, así como en cualquier otro proyecto, iniciativa, unidad, servicio o actividad cuya participación tenga carácter voluntario”.

Los agentes aclaran que esta decisión tendrá carácter temporal hasta una nueva comunicación de cada uno de los policías que la presenten y confirma las malas relaciones con los gestores locales.

El gobierno de Santa Cruz de Tenerife rehusó este jueves dar su versión sobre esta protesta, aunque sí recalcan que respetan la postura de los sindicatos, “como no puede ser de otra forma”, según fuentes del equipo gobernante.

No es la primera vez que los agentes y sindicatos de la Policía de Santa Cruz se quejan de los servicios extra, al considerar insuficiente lo que se paga por esta carga de trabajo. El pasado Carnaval, por ejemplo, el sindicato CSIF alertó de la falta de policías voluntarios para servicios tan complejos como los de esos días y, sobre todo, noches. Según esta central, la protesta se debe, sobre todo, a la “negativa reiterada” de la concejala de Recursos Humanos, Purificación Dávila, “a reconocer la penosidad y especial carga laboral que sufren los policías de servicio en las fiestas”.

Una carga que, según detallan, supone “jornadas extraordinarias, exposición a riesgos, trabajo nocturno continuado, gestión de aglomeraciones y un nivel de exigencia física y psicológica que requiere de un tratamiento específico por parte de la corporación, pero, con esa negativa, no se aplican compensaciones, descansos, incentivos y medidas de protección imprescindibles”.

La situación también se dio en enero pasado con el rastro de la ciudad y el malestar ha continuado, con lo que ahora se verán afectados los servicios especiales del periodo estival.