“El barefoot o pies descalzos alarga la vida de los caballos hasta 10 años”

Efe

Santa Cruz de Tenerife —

El emprendedor Jesús García defiende la técnica de “barefoot” o pies descalzos para evitar el herraje de los caballos y que así el animal lleve una vida más sana, más natural y viva más años, hasta 10 más que estando herrado.

García, que entre otros oficios se dedica a la agricultura y al cuidado de animales en el municipio tinerfeño de Santa Úrsula, ha dicho, en una entrevista a Efe, que “el animal siempre estará mejor sin herraduras que con ellas” y esta afirmación la sostiene basándose en estudios y observaciones que ha hecho por varios países donde es mayoritaria la técnica de pies descalzos.

Por ello, asegura, si se aplica correctamente esta técnica sería más lógico hablar de podología equina que de herraje.

Al respecto, García, que se ha especializado en este técnica, precisa que está en auge a nivel internacional y que es una práctica a la que se dedican mayoritariamente las mujeres.

También subraya que, a la hora de aplicar el “barefoot” en caballos que han estado herrados, es conveniente que transcurra un periodo de transición, “de reseteo”, para que sus pezuñas se regeneren y vuelvan a adaptase a su estado natural.

Así ocurrió con Nano, el caballo de Jesús García, que ahora cabalga sin necesidad de herraduras por los parajes de Tenerife ya sean de tierra, asfalto, piedra o cemento y en cualquier trabajo.

García asegura que las herraduras les quitan sensibilidad, les alteran el balance de sus movimientos, les deforman los vasos sanguíneos y les anulan el estimulo natural del pie en su contacto con el suelo al “absorber el impacto y no amortiguarlo”.

Explica que el caballo tiene un corazón muy pequeño en relación a su masa corporal y eso es así porque “en cada pezuña tiene una ranilla que ayuda a mejorar el riego sanguíneo y a aliviar el bombeo del corazón”.

Estas ranillas, de forma triangular, almohadilladas y de estructura cartilaginosa, son como “pequeños corazones de vital importancia para el caballo ya que ayudan a bombear la sangre por la extremidad” cuando las patas del animal pisan el suelo, afirma García, que se ha especializado en la técnica de pies descalzos.

Por tanto, con las herraduras puestas éstos órganos no llegan a tocar la tierra y dejan de funcionar como “bombas sanguíneas” lo que obliga al sistema cardiovascular del caballo a compensar esta disfunción, que tiene como consecuencias un mayor cansancio a la hora de galopar y una muerte prematura del equino.

Una costumbre, la de herrar a los caballos, que proviene de épocas como la Edad Media, cuando los primeros cuerpos de caballería del ejército que los mantenían estabulados, encerrados en establos, pisando sus heces que les infectaban las pezuñas por lo que pensaron, sin fundamento alguno, que las herraduras protegerían los cascos del caballo.

En la práctica la técnica del barefoot es un procedimiento nada invasivo que comienza, como pormenoriza el experto, con la limpieza exhaustiva de los laterales de la ranilla y que continúa con el recorte, por medio de unas tenazas, de los bordes del casco.

Terminado este proceso, se lima el casco del caballo para llevar a cabo un biselado en un ángulo de cuarenta y cinco grados que ha de quedar “lo más perfecto posible”, y pone como ejemplo la redondez de las uñas con respecto a las yemas de los dedos cuando se liman. Es lo que se conoce como “mustang rolling”.

“Un biselado que evitará que el casco se deteriore, se agriete o se acuartille”, subraya Jesús García, quien destaca que “de lo idóneo de esta técnica da prueba la policía de Houston, en Estados Unidos, que ha creado una unidad a caballo bajo la premisa del barefoot”.

Así mismo, recuerda que “otro de los pilares básicos” dentro de la técnica del barefoot es la alimentación que “debe ser básicamente de hierba o heno” y que contribuirá a una mayor consistencia y dureza de los cascos del caballo.