La Feria Internacional del Turismo (FITUR) celebra su 46 edición y la delegación de Las Palmas de Gran Canaria volará a Madrid con un mensaje claro: el turismo debe ser un aliado del desarrollo social y no un factor de deterioro de la vida urbana. Así lo sostiene el concejal de Turismo del Ayuntamiento, Pedro Quevedo, quien insiste en que la capital grancanaria “no es una ciudad turística, sino que tiene actividad turística”, una diferencia clave a la hora de entender el modelo que defiende el Consistorio.
Hace 10 años -desde 2016- que el edil encabeza la delegación capitalina, con un claro objetivo de reforzar el posicionamiento de Las Palmas de Gran Canaria como destino singular dentro de Canarias. En 2025, respecto a 2024, se produjo “un incremento del 7% en pernoctaciones y del 10% en viajeros alojados”, a lo que se suma “un incremento significativo en el gasto por turista” y en los ingresos hoteleros. “Yo creo que hay un turismo familiar y de eventos importantes, aunque no podemos descartar que el sol y la playa en un entorno urbano son un atractivo muy importante para colectivos grandes de personas”, señala el dirigente político. Además, de la oferta cultural y de espacios públicos que, adelanta, volverá a destacar en los próximos estudios de reputación online.
Sin embargo, el concejal subraya que este crecimiento turístico convive con una realidad cada vez más preocupante en materia de vivienda. “Yo no conozco a nadie medianamente informado que no sepa que Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad tensionada básicamente en su totalidad, con algunas zonas con mayor relevancia”. Una presión que, advierte, “está afectando a la calidad de vida de los habitantes”.
Ante esta situación, Quevedo carga contra el Gobierno de Canarias por su falta de actuación para declarar la ciudad como zona tensionada, una solicitud que hizo el Consistorio hace un año. Esta inacción se evidencia en la delegación de la respuesta en “un ente interpuesto”, que en este caso ha sido a través de un estudio realizado por el Colegio de Economistas, lo que confirma “una voluntad clara de dejar que las cosas se regulen así mismas”.
El edil recuerda que, tras formar gobierno, en 2023, el Ejecutivo autonómico hablaba de regular la actividad turística para evitar la masificación y la turistificación excesiva, pero esa línea política “ha decaído” porque “la consejera ha claudicado”. Por el contrario, apunta, se ha aprobado “una ley de vivienda que lo que ha hecho es incrementar la vivienda vacacional” sin abordar “los problemas fundamentales que tienen que ver con el turismo, la actividad turística y la relación con los habitantes de la ciudad”.
La tasa turística
Para el nacionalista, el problema no es el crecimiento turístico en sí, sino el desorden. “El fenómeno del crecimiento turístico ordenado es perfectamente compatible con el desarrollo de la ciudad”, señala, recordando que el incremento de plazas hoteleras y extrahoteleras “reguladas, ordenadas y profesionalizadas” ha contribuido a mejorar el entorno urbano. El conflicto aparece cuando ese crecimiento se combina con “el exceso de vivienda vacacional, asociado a unas políticas de vivienda insuficientes”.
A esta situación se suma la ausencia de debate sobre la tasa turística. Insiste en que la actividad turística produce un conjunto de efectos negativos sobre el entorno, como lo hace cualquier actividad humana, y que es necesario “encontrar una manera de paliar” esos impactos “a través de un mecanismo regulador, como la tasa de actividad turística”. Sin embargo, lamenta que sobre esta cuestión “ni una palabra” haya salido del Gobierno de Canarias. “El turismo tiene que ser beneficioso para la mayoría social de un lugar determinado, y aquí está empezando a ocurrir lo contrario”. De no corregirse, alerta, “los perjudicados por esta actividad acabarán siendo los habitantes del lugar donde se produce el fenómeno turístico”.
En un momento en el que el debate ya no se centra en crecer más, sino en crecer mejor, Las Palmas de Gran Canaria ve a FITUR 2026 como una oportunidad para consolidarse dentro del mapa nacional e internacional como un destino urbano. “En Canarias no hay otro destino urbano de nuestra dimensión” y subraya que los atributos de este modelo pasan por “la importancia de la cultura, las actividades de toda índole, la amplitud de la oferta para las familias…”, afirma Pedro Quevedo.
La presencia en la feria incluirá encuentros con medios especializados, la presentación de avances en el sistema de inteligencia turística, guías gastronómicas y el nuevo plan de marketing turístico, además de proyectos desarrollados junto a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) en ámbitos como el neuromarketing. Todo ello con un objetivo claro: “Vender nuestro turismo urbano” y defender que “el turismo urbano tiene que ser un aliado de las ciudades donde se produce el fenómeno”.