<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sociedad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sociedad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/section/1039379/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/silas-wager-artista-convirtio-antigua-panaderia-santuario-musical-12-000-vinilos_1_13307635.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto Eclectic Journeys de Palma propone un espacio donde la música se comparte y se crea frente a la lógica del algoritmo</p><p class="subtitle">La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que llegan a una isla buscando sol. Otras se aferran a la estacionalidad para encontrar una oportunidad profesional e incluso las hay que recalan en ella para fijar una jubilaci&oacute;n tranquila. El londinense Silas Wager aterriz&oacute; en Mallorca hace cinco a&ntilde;os con algo bastante menos habitual: una colecci&oacute;n de aproximadamente 12.000 vinilos acumulados durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Lo hizo en una antigua panader&iacute;a del casco hist&oacute;rico de Palma, espacio que reconvirti&oacute; para crear su tienda-estudio, <em>Eclectic Journeys</em>, un espacio que aspira a ser refugio para la curiosidad musical y un lugar donde nacen canciones y en el que todav&iacute;a se cree en el poder de los encuentros inesperados.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos discos, reunidos desde que ten&iacute;a 17 a&ntilde;os recorriendo tiendas, mercadillos y colecciones privadas, no eran solo una afici&oacute;n, sino el hilo conductor de una vida entera atravesada por la m&uacute;sica, la b&uacute;squeda y la escucha como forma de conocimiento. Hoy, a sus cincuenta y tantos a&ntilde;os, esos mismos discos se han convertido en el centro de un proyecto vital que encontr&oacute; en Palma el lugar adecuado para desarrollarse. Y es que la trayectoria de Wager dif&iacute;cilmente encaja en la imagen cl&aacute;sica del comerciante especializado o del emprendedor cultural. Antes de abrir su tienda, hab&iacute;a encadenado una secuencia de oficios tan dispares como reveladores de una vida alejada de la linealidad y marcada por la adaptaci&oacute;n constante: fue <em>paperboy </em>&mdash;repartidor de peri&oacute;dicos&mdash; en su adolescencia; trabaj&oacute; como cartero, como instalador de moquetas y como dise&ntilde;ador gr&aacute;fico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su llegada a Espa&ntilde;a se produjo hace una d&eacute;cada. Lo hizo llevando consigo pr&aacute;cticamente todas sus pertenencias, incluidos los miles de discos que hab&iacute;a acumulado durante a&ntilde;os. Tras instalarse durante un tiempo en el campo valenciano, donde vivi&oacute; alrededor de cinco a&ntilde;os, comenz&oacute; a pensar en un nuevo destino. Mallorca aparec&iacute;a en el horizonte por varias razones: el tama&ntilde;o de Palma, su tradici&oacute;n cultural y un contexto musical y pasi&oacute;n por el vinilo que, seg&uacute;n &eacute;l, llevaba d&eacute;cadas formando parte de la identidad de la ciudad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d05b0c2-a967-4990-8871-68f877f7de5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los vinilos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes, de forma sosegada y sin presión crematística."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los vinilos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes, de forma sosegada y sin presión crematística.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una antigua panader&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        El local que alberga hoy <em>Eclectic Journeys</em> posee una historia propia. Durante d&eacute;cadas funcion&oacute; como panader&iacute;a y todav&iacute;a conserva hoy el elemento que remite a aquel pasado. Entre las estanter&iacute;as llenas de discos asoma el horno que se utilizaba para elaborar pan y que conserva cuarenta d&eacute;cadas de elaboraci&oacute;n artesanal. Hace m&aacute;s de cinco a&ntilde;os, la tienda de Silas abri&oacute; originalmente bajo el nombre de <em>Got Blues Listen To Jazz</em>, una elecci&oacute;n que reflejaba las influencias musicales m&aacute;s importantes en la vida de su propietario. No era acaso una casualidad. Su madre era pianista y la m&uacute;sica form&oacute; parte de su educaci&oacute;n sentimental desde la infancia. &Eacute;l mismo recibi&oacute; clases, aunque resume con humor su experiencia con una frase que repite entre risas: &ldquo;Mis o&iacute;dos son demasiado buenos para mis manos&rdquo;. Aquella sensibilidad auditiva fue la que termin&oacute; alimentando durante d&eacute;cadas una pasi&oacute;n coleccionista que acabar&iacute;a transform&aacute;ndose en una profesi&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La tienda de Silas abrió originalmente bajo el nombre de Got Blues Listen To Jaz. En el establecimiento todavía hay elementos que remiten a la antigua panadería</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el tiempo, sin embargo, el nombre de la tienda comenz&oacute; a quedarse peque&ntilde;o. Muchos visitantes llegaban convencidos de que &uacute;nicamente encontrar&iacute;an jazz y blues cuando la realidad era muy distinta. Pero en las estanter&iacute;as conviv&iacute;an el <em>soul</em>, el <em>funk</em>, el <em>disco</em>, el <em>house</em>, el <em>techno</em>, la m&uacute;sica africana, la electr&oacute;nica o el <em>folk </em>y toda otra clase de g&eacute;neros y grabaciones dif&iacute;cilmente encasillables. Hab&iacute;a discos de los a&ntilde;os veinte del siglo pasado junto a lanzamientos contempor&aacute;neos y rarezas que escapaban a cualquier clasificaci&oacute;n convencional. Silas decidi&oacute; rebautizar el proyecto hace aproximadamente medio a&ntilde;o y as&iacute; naci&oacute; Eclectic Journeys, un nombre que resume mejor la filosof&iacute;a de una tienda donde el descubrimiento importa m&aacute;s que las etiquetas por g&eacute;neros.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la tienda, que se llama ahora Eclectic Journeys, conviven discos de los años veinte del siglo pasado junto a lanzamientos contemporáneos y rarezas que escapan a cualquier clasificación convencional</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53845752-85c3-45cc-bba5-80aaf2516a83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Esa filosofía —de escuchar, conversar y crear— guía sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos íntimos, sesiones de DJ y cine para pequeños grupos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Esa filosofía —de escuchar, conversar y crear— guía sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos íntimos, sesiones de DJ y cine para pequeños grupos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La importancia de dejarse sorprender</strong></h2><p class="article-text">
        Acaso quien entra en Eclectic Journeys suele hacerlo con una idea concreta en la cabeza. Hay quienes preguntan por John Coltrane, Miles Davis, Pink Floyd o Led Zeppelin. Son referencias inevitables y muy repetidas en las conversaciones. No obstante, Silas intenta que la experiencia no acabe ah&iacute;. Y es que, m&aacute;s que vender un disco concreto, opta por despertar la curiosidad de quienes cruzan la puerta. Considera que la cultura musical &ldquo;crece cuando uno se permite explorar territorios desconocidos y abandonar, aunque sea temporalmente, los caminos m&aacute;s transitados&rdquo;. Por eso anima a los visitantes a escuchar, comparar y dedicar tiempo a g&eacute;neros o artistas que jam&aacute;s hab&iacute;an considerado.
    </p><p class="article-text">
        La propia din&aacute;mica del espacio &mdash;peque&ntilde;o pero <em>cozy</em>, como dir&iacute;an los ingleses&mdash; favorece esa actitud. Los discos pueden escucharse all&iacute; mismo gracias a los tocadiscos a disposici&oacute;n de los clientes, de forma sosegada y sin presi&oacute;n cremat&iacute;stica, y con recomendaciones inesperadas, historias sobre m&uacute;sicos olvidados o debates sobre escenas musicales lejanas. El visitante tiene la sensaci&oacute;n de estar en un espacio donde la m&uacute;sica sigue siendo una experiencia compartida y no &uacute;nicamente un producto de consumo. Esa atm&oacute;sfera evoca inevitablemente a determinadas tiendas londinenses donde el intercambio cultural importa tanto como las transacciones comerciales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16a071e0-29fa-4eab-bafa-6a6730c20787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eclectic Journeys es difícil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eclectic Journeys es difícil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los discos pueden escucharse allí mismo gracias a los tocadiscos a disposición de los clientes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la imprevisibilidad y la magia son esenciales. Aqu&iacute; nadie puede garantizar qu&eacute; discos estar&aacute;n disponibles la semana siguiente. Parte del encanto consiste precisamente en aceptar esa incertidumbre. Hay personas que llegan buscando un t&iacute;tulo concreto y terminan enamor&aacute;ndose de algo completamente distinto. Para Wager, esa posibilidad de sorpresa constituye uno de los grandes placeres asociados al coleccionismo y una de las razones por las que sigue creyendo en el valor cultural de los espacios f&iacute;sicos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La m&uacute;sica del pasado se encuentra con la futura</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el principio, Silas concibi&oacute; el espacio como algo m&aacute;s amplio. Una de las motivaciones que le impulsaron a abrir el negocio en Palma era la posibilidad de ayudar a otros m&uacute;sicos y creadores a desarrollar sus propios proyectos. Detr&aacute;s de las estanter&iacute;as funciona un estudio donde actualmente trabaja junto a artistas interesados en grabar o dar forma a nuevas composiciones. La idea no consiste en dirigirlos ni en imponer una visi&oacute;n determinada, sino en acompa&ntilde;arlos durante el proceso creativo respetando siempre sus decisiones art&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Ese deseo de colaborar con otros m&uacute;sicos tiene ra&iacute;ces profundas. El mismo Silas produjo un elep&eacute; bajo el nombre de <em>Neoteric Manoeuvres</em> y, a pesar de que lleg&oacute; a publicarlo, la experiencia estuvo lejos de convertirse en un &eacute;xito comercial. La mayor&iacute;a de las copias no encontraron comprador y ni siquiera el sistema de <em>sale or return</em> &mdash;poder devolver aquello que no se ha vendido&mdash; consigui&oacute; darle una gran visibilidad. Solo una tienda apost&oacute; decididamente por aquel trabajo y &uacute;nicamente logr&oacute; vender alrededor de cincuenta ejemplares. Sin embargo, aquella experiencia le ense&ntilde;&oacute; algo: a partir de entonces reforzar&iacute;a su voluntad de crear un espacio que pudiera servir de apoyo a otros creadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e039b25d-6c0e-4449-bb19-5747b26db199_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Durante décadas el espacio funcionó como panadería"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Durante décadas el espacio funcionó como panadería                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Contra la l&oacute;gica del algoritmo&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Para alguien que siempre se sinti&oacute; m&aacute;s oyente que m&uacute;sico, trabajar junto a personas capaces de transformar ideas en canciones representa una forma distinta de participar en el proceso creativo. Habla de ello con entusiasmo y cautela, mientras apunta con el dedo a una peque&ntilde;a escultura de color naranja con gafas de sol, que representa la imagen art&iacute;stica del creador con el que trabaja ahora y a quien facilita sus ideas y las condiciones para que la m&uacute;sica pueda surgir de manera org&aacute;nica. Apenas desvela ahora m&aacute;s detalle sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Esa filosof&iacute;a &mdash;de escuchar, conversar y crear&mdash; gu&iacute;a sus planes de futuro, que incluyen recuperar conciertos &iacute;ntimos, sesiones de DJ y cine para peque&ntilde;os grupos. Durante la pandemia, las restricciones marcaron el inicio de una tienda a&uacute;n en consolidaci&oacute;n, con una gran incertidumbre porque acababa de llegar a la isla y no sab&iacute;a si habr&iacute;a p&uacute;blico suficiente, aunque con el tiempo llegaron clientes habituales, tanto turistas como residentes interesados en nuevas m&uacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Ahora quiere recuperar ese sue&ntilde;o cultural y planea reformar la zona del antiguo horno para casi duplicar el espacio, lo que permitir&iacute;a organizar conciertos, proyecciones y encuentros con mayor comodidad. No lo plantea como un proyecto empresarial cerrado, sino como un espacio abierto a propuestas de artistas y creadores. Dentro del espacio, la secci&oacute;n &lsquo;M&uacute;sica de la Isla&rsquo; &mdash;llama la atenci&oacute;n una maqueta de 1981 del m&iacute;tico grupo local Forats Negres&mdash;re&uacute;ne grabaciones producidas en Mallorca y funciona como un proyecto personal para preservar y difundir su patrimonio musical. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_50p_1145376.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_50p_1145376.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_75p_1145376.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_75p_1145376.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_default_1145376.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_default_1145376.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/51eb5439-370b-4c0c-9ec7-644a710f6c0a_source-aspect-ratio_default_1145376.jpg"
                    alt="El londinense utiliza el vinilo contra la dictadura del clic y el algoritmo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El londinense utiliza el vinilo contra la dictadura del clic y el algoritmo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Silas, que vender&aacute; vinilos en agosto en el festival de m&uacute;sica electr&oacute;nica Naguaifest y que particip&oacute; en el evento de Las Dalias Ibiza en Calvi&agrave; este pasado mayo, compra con frecuencia discos locales para acercarlos a nuevos oyentes y visibilizar una historia cultural a menudo desconocida para el turismo, lo que tambi&eacute;n le ha permitido conocer artistas y observar sus dificultades: admira su creatividad, pero cree que la difusi&oacute;n no puede recaer solo en una tienda, sino que requiere implicaci&oacute;n del creador adem&aacute;s del trabajo colectivo, fruto de su experiencia en la m&uacute;sica independiente.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, Eclectic Journeys es dif&iacute;cil de definir: tienda, estudio, archivo musical y espacio cultural. Aunque sobre todo es una invitaci&oacute;n a detenerse, escuchar y descubrir lo inesperado incluso en la era de los algoritmos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/silas-wager-artista-convirtio-antigua-panaderia-santuario-musical-12-000-vinilos_1_13307635.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 04:01:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="19060761" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="19060761" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Silas Wager, el artista que convirtió una antigua panadería en un santuario musical de 12.000 vinilos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/51d5821c-eb72-4059-8604-f6edf8b024af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cultura,Música]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ayuntamiento de Palma aprueba el anteproyecto para reconvertir la antigua prisión en una residencia profesional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ayuntamiento-palma-aprueba-anteproyecto-reconvertir-antigua-prision-residencia-profesional_1_13312790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe7f7a45-ba7c-4766-ade9-cd98d65af1ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ayuntamiento de Palma aprueba el anteproyecto para reconvertir la antigua prisión en una residencia profesional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto prevé la creación de 139 viviendas dotacionales destinadas a dar respuesta a las dificultades de acceso a la vivienda que sufren determinados colectivos profesionales</p><p class="subtitle">“Por una habitación me pedían 1.200 euros”: el último cumpleaños de Aurora antes del desalojo de la vieja cárcel de Palma</p></div><p class="article-text">
        La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Palma ha aprobado el anteproyecto para reconvertir la antigua prisi&oacute;n en una residencia profesional temporal, tras ejecutar el desalojo de las personas sin recursos que resid&iacute;an en el inmueble.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz del equipo de gobierno municipal, Mercedes Celeste, ha explicado en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que tambi&eacute;n se ha aprobado el inicio del expediente de contrataci&oacute;n para redactar el proyecto b&aacute;sico y de ejecuci&oacute;n de las obras.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto prev&eacute; la creaci&oacute;n de 139 viviendas dotacionales destinadas a dar respuesta a las dificultades de acceso a la vivienda que sufren determinados colectivos profesionales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con este acuerdo se da un paso m&aacute;s para hacer realidad una iniciativa que permitir&aacute; continuar ampliando el parque de vivienda p&uacute;blica de Palma y ofrecer, adem&aacute;s, soluciones habitacionales adaptadas a las necesidades actuales&rdquo;, ha destacado Celeste.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz no ha dado m&aacute;s detalles del proyecto, argumentado que pr&oacute;ximamente el Ayuntamiento ofrecer&aacute; una rueda de prensa para dar a conocer su alcance.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/ayuntamiento-palma-aprueba-anteproyecto-reconvertir-antigua-prision-residencia-profesional_1_13312790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 15:55:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f7a45-ba7c-4766-ade9-cd98d65af1ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2429763" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f7a45-ba7c-4766-ade9-cd98d65af1ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2429763" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Ayuntamiento de Palma aprueba el anteproyecto para reconvertir la antigua prisión en una residencia profesional]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe7f7a45-ba7c-4766-ade9-cd98d65af1ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Vivienda,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huelga médica en Balears acumula más de 190 operaciones y 4.700 consultas y pruebas suspendidas esta semana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/huelga-medica-balears-acumula-190-operaciones-4-700-consultas-pruebas-suspendidas-semana_1_13312782.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab551d59-dd42-4b4d-9438-8cb18af5bccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La huelga médica en Balears acumula más de 190 operaciones y 4.700 consultas y pruebas suspendidas esta semana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los profesionales se manifiestan contra el Estatuto Marco </p></div><p class="article-text">
        La quinta semana de huelga m&eacute;dica del a&ntilde;o contra el Estatuto Marco ha supuesto hasta este mi&eacute;rcoles en Balears la cancelaci&oacute;n m&aacute;s de 195 intervenciones quir&uacute;rgicas y m&aacute;s de 4.700 consultas y pruebas diagn&oacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos facilitados por el IBSalut, s&oacute;lo este mi&eacute;rcoles se han anulado un total de 62 operaciones y 1.362 consultas y pruebas diagn&oacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        El lunes, &uacute;ltimo dato disponible, se cancelaron 1.577 consultas en atenci&oacute;n primaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/huelga-medica-balears-acumula-190-operaciones-4-700-consultas-pruebas-suspendidas-semana_1_13312782.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 15:53:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab551d59-dd42-4b4d-9438-8cb18af5bccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6198518" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab551d59-dd42-4b4d-9438-8cb18af5bccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6198518" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La huelga médica en Balears acumula más de 190 operaciones y 4.700 consultas y pruebas suspendidas esta semana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab551d59-dd42-4b4d-9438-8cb18af5bccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Médicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La odisea para que la Casa del Pueblo que 'el banquero de Franco' donó a los obreros y que fue convertida en pisos sea 'lugar de memoria']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/odisea-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros-convertida-pisos-sea-lugar-memoria_1_13309123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2422d04d-cc78-4e32-bc89-9d9f37aceff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La odisea para que la Casa del Pueblo que &#039;el banquero de Franco&#039; donó a los obreros y que fue convertida en pisos sea &#039;lugar de memoria&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La promoción de lujo se alza sobre las ruinas de la sede sindical que la dictadura utilizó como centro de torturas y derribó meses antes de la muerte de Franco. Desde 1975, la parcela quedó vacía, hasta que el Gobierno de Rajoy la subastó en 2014 y el Govern de izquierdas desestimó proteger el terreno</p><p class="subtitle">La Justicia obliga a tramitar como lugar de memoria la histórica Casa del Pueblo que el 'banquero de Franco' donó a los obreros</p></div><p class="article-text">
        Pere Vicen&ccedil; Mir&oacute; dio un respingo cuando el mi&eacute;rcoles 3 de junio vibr&oacute; su tel&eacute;fono m&oacute;vil y vio el nombre de su abogado en la pantalla. Aquella llamada le cog&iacute;a por sorpresa, y no s&oacute;lo porque acabara de volver a Mallorca despu&eacute;s de una larga temporada viviendo muy lejos de la isla. Las noticias que empez&oacute; a contarle el jurista eran buenas, muy buenas, y, de golpe, trasladaron a Vicen&ccedil; hasta noviembre de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os y medio despu&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-obliga-tramitar-lugar-memoria-historica-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros_1_13283551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Superior de Just&iacute;cia de les Illes Balears obliga al Govern a estudiar una solicitud de la asociaci&oacute;n Amics de la Casa del Poble</a> que no se consider&oacute; en su momento. El origen de una batalla que esta entidad impulsada por decenas de vecinos del Eixample de Palma acaba de ganar. Al menos, en su plano judicial. 
    </p><p class="article-text">
        Porque el tu&eacute;tano del asunto es la parcela que hay a espaldas de Vicen&ccedil;. O que hab&iacute;a: en el mismo lugar donde entre 1924 y 1975 primero se levant&oacute; la sede mallorquina de los principales sindicatos &ndash;hasta la Guerra Civil&ndash; y, despu&eacute;s, la sede mallorquina de Falange, tras el triunfo de la rebeli&oacute;n fascista, ahora se construyen pisos. Inflados por los precios de la burbuja inmobiliaria, ser&aacute;n un producto de lujo. Como en la letra de <em>Cambalache</em>, la memoria hist&oacute;rica se mezcla con la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02996e7a-455f-44bf-91ee-24426de7dd9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Interior de la Casa del Pueblo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Interior de la Casa del Pueblo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Antes de que empezara la obra, Amics de la Casa del Poble intent&oacute; que la Llei de Mem&ograve;ria de les Illes Balears protegiera y resignificara el solar, que lo incluyera en su cat&aacute;logo de lugares relacionados con la represi&oacute;n franquista. Dice Vicen&ccedil;: &ldquo;La Casa del Poble fue un elemento de defensa democr&aacute;tico &ndash;all&iacute; dentro se debati&oacute; y se concienci&oacute; a la clase obrera para conseguir derechos como la jornada de ocho horas o las vacaciones pagadas, todo lo que ahora mismo recula&ndash; y, por tanto, es un elemento memorial&iacute;stico de primer orden. En el golpe de Estado, las columnas que salen de los cuarteles de Palma van primero a Gobernaci&oacute;n Civil y, despu&eacute;s, vienen aqu&iacute;. Incluso los falangistas hab&iacute;an guardado una ametralladora en una de estas cocheras por si la cosa se pon&iacute;a fea y ten&iacute;an que utilizarla. La tarde del 18 de julio, Aurora Picornell [icono del republicanismo en Mallorca] hab&iacute;a ido a ver a las autoridades para pedirles armas y le respondieron que no se preocupara, que estaba todo controlado&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Casa del Poble fue un elemento de defensa democrático. Allí dentro se debatió y se concienció a la clase obrera para conseguir derechos como la jornada de ocho horas o las vacaciones pagadas. En el golpe de Estado, las columnas que salen de los cuarteles de Palma van primero a Gobernación Civil y, después, vienen aquí. Incluso los falangistas habían guardado una ametralladora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pere Vicenç Miró</span>
                                        <span>—</span> Miembro de Amics de la Casa del Poble
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s, los militares ya hab&iacute;an ocupado la Casa del Poble. Fue all&iacute; mismo donde detendr&iacute;an a la propia Picornell antes de trasladarla a la c&aacute;rcel de mujeres de Can Sales y, tras el A&ntilde;o Nuevo de 1937, a son Coletes, Manacor, donde <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/autopsia-aurora-picornell-pasionaria-mallorca-confirma-golpeada-acribillada-tiros-franquistas_1_11706196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la asesinaron junto al resto de ses roges des Molinar</a>, el nombre con el que se conoce a un grupo de mujeres republicanas asesinadas por los falangistas en Mallorca. Despu&eacute;s, los golpistas usaron como centro de torturas aquel edificio que el banquero Joan March Ordinas regal&oacute; a los sindicatos para congraciarse con las fuerzas obreristas cuando ejerc&iacute;a como pol&iacute;tico liberal, un lugar, ya enclavado en el centro de Palma &ldquo;de mucho valor simb&oacute;lico&rdquo;. As&iacute; lo define Vicen&ccedil; y se apoya en el informe que entregaron al Govern balear para tramitar una solicitud que no sali&oacute; adelante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1b6d14f3-49ad-4d80-9d11-d8a1bad1b2ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La parcela de casi 1.600 metros cuadrados y situada en pleno centro de Palma era pública: el Ministerio de Trabajo la subastó en 2014 por 880.000 euros; ahora, es propiedad de un fondo de inversión."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La parcela de casi 1.600 metros cuadrados y situada en pleno centro de Palma era pública: el Ministerio de Trabajo la subastó en 2014 por 880.000 euros; ahora, es propiedad de un fondo de inversión.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El informe del historiador Santana</strong></h2><p class="article-text">
        Era un documento de seis p&aacute;ginas. Repleto de datos y sucesos. Desde las 450 butacas que ten&iacute;a la sala de asambleas hasta la bomba que explot&oacute; junto a una de las entradas de la Casa del Poble mes y medio antes del golpe de Estado que luego entr&oacute; en los libros de Historia como &ldquo;Alzamiento Nacional&rdquo;. El informe estaba narrado de forma &aacute;gil, un hilo que entrelazaba cifras, fechas, ideas. La conclusi&oacute;n no pod&iacute;a ser m&aacute;s clara: &ldquo;La Casa del Poble es un espacio de memoria de la democracia en un doble sentido. Por un lado, un espacio donde se canaliz&oacute; la participaci&oacute;n de la clase obrera en favor de una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria. Pero, al mismo tiempo, tras el golpe de Estado de julio de 1936 y el inicio de la Guerra Civil, fue un lugar vinculado a la represi&oacute;n. Un espacio en el que se vulneraron los derechos m&aacute;s elementales y donde personas dem&oacute;cratas sufrieron tortura y violencia&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Obras dentro de la Casa del Pueblo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Obras dentro de la Casa del Pueblo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s ir&oacute;nico&rdquo;, cuenta Vicen&ccedil;, &ldquo;es que el informe lo firmaba Manel Santana, que no es s&oacute;lo un historiador especializado en el tema, sino que fue el director general de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica que impuls&oacute; una ley apoyada por los mismos partidos que segu&iacute;an gobernando: PSIB, Unides Podem, M&eacute;s. Y, aun as&iacute;, no nos hicieron caso&rdquo;. Mientras el activista &ndash;de oficio, docente&ndash; habla, aparece a lomos de su bici &ndash;cl&aacute;sica y roja&ndash; Joan Segura Mir&oacute;, otro de los miembros de Amics de la Casa del Poble. En cuanto toma la palabra, vincula la cuesti&oacute;n memorial&iacute;stica con la macro y la microeconom&iacute;a: &ldquo;Yo viv&iacute; en este barrio hasta 2009. Luego me fui y, aunque he seguido vinculado gracias a esta asociaci&oacute;n, ahora no podr&iacute;a volver. Quien hace menos de diez a&ntilde;os pagaba 650, 700 euros por un piso ahora no paga menos de 1.300&rdquo;. <a href="https://www.economiademallorca.com/articulo/economia-balear/palma-es-segunda-capital-coste-vida-mas-alto-espana/20250923135733111654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Que Palma sea la segunda ciudad espa&ntilde;ola con el coste de vida m&aacute;s alto o que el precio medio de la vivienda en la capital balear doble &ndash;pr&aacute;cticamente&ndash;&nbsp;la media estatal </a>es, para Vicen&ccedil; y Segura, una de las claves de b&oacute;veda que impidieron resignificar aquella parcela mientras estuvo vac&iacute;a. Un largo par&eacute;ntesis de casi medio siglo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las 450 butacas de la Casa del Poble se celebraban asambleas de trabajadores. El recinto sufrió los estragos de una bomba que explotó junto a una de las entradas mes y medio antes del golpe de Estado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En enero de 1975&rdquo;, explica Segura, &ldquo;cuando ya se sab&iacute;a que a Franco le quedaba poco para morirse y ya se hab&iacute;a producido la Revoluci&oacute;n de los Claveles, el Ajuntament de Palma decide tirar la Casa del Poble porque, despu&eacute;s de un incendio, se hab&iacute;a quedado en estado de ruina. O eso dijeron para quitarse de encima un lugar que les incomodaba&rdquo;. Entonces los sindicatos, en plena oleada de huelgas y manifestaciones para dotar de derechos laborales a los empleados del turismo, protestaron con fuerza. Y sin &eacute;xito. El edificio cay&oacute;. Su recuerdo, sin embargo, se escribi&oacute; en may&uacute;sculas granate en una de las tapias que delimitaron el per&iacute;metro del solar. Vicen&ccedil;, que se cri&oacute; cerca de all&iacute;, recuerda pasar por all&iacute; siendo ni&ntilde;o y, poco a poco, mientras despertaba su &ldquo;conciencia pol&iacute;tica&rdquo;, enterarse de qu&eacute; hab&iacute;a ocurrido al otro lado del muro. &ldquo;Igual que hay una memoria democr&aacute;tica tambi&eacute;n hay una memoria franquista: antes de que muriera el dictador la intentaron ocultar&rdquo;, apunta Vicen&ccedil;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ac0b4918-3b81-441d-a62a-124d660256e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía del Orfeón Proletario"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía del Orfeón Proletario                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En enero de 1975 el Ajuntament de Palma decide tirar la Casa del Poble porque, después de un incendio, se había quedado en estado de ruina. O eso dijeron para quitarse de encima un lugar que les incomodaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Segura Miró</span>
                                        <span>—</span> Miembros de Amics de la Casa del Poble
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como si fuera un presagio, todo empez&oacute; a cambiar a ra&iacute;z del 15-M. Durante la efervescente primavera de 2011, la polic&iacute;a desmont&oacute; unos huertos urbanos que se hab&iacute;an plantado sin permiso de la propiedad: el Ministerio de Trabajo. En 2016, Vicen&ccedil; descubri&oacute; &ldquo;por casualidad&rdquo; que los due&ntilde;os eran otros. &ldquo;Pas&eacute; por aqu&iacute; y vi que hab&iacute;a unas personas dentro del terreno. Me dijeron que eran los due&ntilde;os. As&iacute; me enter&eacute; que dos empresarios mallorquines hab&iacute;an comprado una parcela que el Gobierno de Rajoy subast&oacute;&hellip; con nocturnidad. No se le dio publicidad a aquella venta, s&oacute;lo se public&oacute; en el BOE, &iquest;y qui&eacute;n se lee el BOE?&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Ministerio subasta la parcela por menos de un mill&oacute;n de euros</strong></h2><p class="article-text">
        En 2014, siendo ministra de Trabajo F&aacute;tima B&aacute;&ntilde;ez &ndash;que ya se hab&iacute;a encomendado a la Virgen del Roc&iacute;o para que bajara el paro&ndash;, el solar donde un d&iacute;a estuvo la Casa del Poble de Palma se privatiz&oacute;. Una sociedad llamada Glicina SL desembols&oacute; 880.000 euros por una superficie de 1.596 metros cuadrados. Una ganga: la normativa permit&iacute;a construir un edificio de planta baja y tres alturas para uso residencial a menos de diez minutos caminando de la Estaci&oacute; Intermodal, el meollo de Palma. Seg&uacute;n explican Vicen&ccedil; y Segura, los planes de los compradores eran otros: &ldquo;Ten&iacute;an un proyecto para crear un AirBnB que no sali&oacute; adelante. Al imaginarnos el barrio lleno de <em>trolleys</em> para arriba y <em>trolleys</em> para abajo, algo que ya ha ocurrido: la fisionom&iacute;a de estas calles ha cambiado, hasta los bares de toda la vida est&aacute;n llenos de <em>expats</em>, nos organizamos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En 2014, el Gobierno de Rajoy privatizó el solar donde un día estuvo la Casa del Poble de Palma: una sociedad compró por 880.000 euros por una superficie de 1.596 metros cuadrados en pleno centro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La chispa que necesitaban fue la pandemia. Primero, se cre&oacute; &ldquo;una red de soporte mutuo entre vecinos&rdquo; que se llam&oacute; <em>Arxiduc fa pinya</em>. Despu&eacute;s, para celebrar el final del confinamiento, organizaron un <em>sopar a la fresca</em> junto a una parcela que segu&iacute;a sin licencia de obra. Aquel 31 de agosto de 2020 naci&oacute; Amics de la Casa del Poble. Una lechuza se pos&oacute; en lo alto de un poste que hab&iacute;an decorado con guirnaldas y se convirti&oacute; en el emblema de una plataforma vecinal que no deslig&oacute; le gentrificaci&oacute;n del barrio de su historia reciente. El tiempo, no obstante, les corr&iacute;a en contra. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, el medio centenar de personas que de una manera u otra se hab&iacute;an involucrado en las actividades que ya se estaban organizando &ndash;conciertos, charlas, talleres de arteterapia, proyecciones de pel&iacute;culas, restauraci&oacute;n de aquellas letras que anunciaban en la tapia que al otro lado estuvo la Casa del Poble&ndash; ley&oacute; en la prensa local que el terreno ten&iacute;a nuevo amo. <a href="https://www.diariodemallorca.es/palma/2021/08/31/fondo-inversion-internacional-adquiere-solar-56714554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un fondo de inversi&oacute;n. Dinero extranjero</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4803180d-bdde-472d-bf70-b6703c3c15f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los activistas de Amics de la Casa del Poble consideran que proyectos inmobiliarios como el que se lleva a cabo en el solar que instaban a proteger “están cambiando la fisionomía del barrio”."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los activistas de Amics de la Casa del Poble consideran que proyectos inmobiliarios como el que se lleva a cabo en el solar que instaban a proteger “están cambiando la fisionomía del barrio”.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Recaudaci&oacute;n solidaria</strong></h2><p class="article-text">
        &ndash;En el verano de 2021, &iquest;Amics de la Casa del Poble ya se hab&iacute;a reunido con el Govern y con el Ajuntament de Palma?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, pero no hubo avances &ndash;cuenta Vicen&ccedil;&ndash; porque no hubo inter&eacute;s por su parte, pese a que nuestra motivaci&oacute;n fueron los libros y los art&iacute;culos de historiadores que consultamos y que explican muy bien la importancia de la Casa del Poble. Nosotros, desde el primer momento, planteamos que se intentara recuperar la titularidad p&uacute;blica del espacio. Por ejemplo, ofreciendo una permuta a los due&ntilde;os. Si tienen &aacute;nimo de lucro &ndash;algo que protege muy bien la arquitectura jur&iacute;dica&ndash; y Cort posee propiedades en son Vida, &iquest;no se podr&iacute;a haber estudiado una permuta? Supongo que un terreno en una de las zonas m&aacute;s exclusivas del municipio satisfar&iacute;a a estos compradores extranjeros. Pero no se hizo nada. [Jos&eacute;]&nbsp;Hila [alcalde socialista entre 2017 y 2023] se neg&oacute; a todo, excus&aacute;ndose en que hab&iacute;a una licencia de obra en marcha, que se acab&oacute; concediendo. Dicen que hubo una Transici&oacute;n, pero yo no estoy tan seguro de que fuera as&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es muy representativo &ndash;le responde Segura&ndash; que tiraran la Casa del Poble y, en cambio, siga en pie <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/sa-feixina-monumento-franquista-recien-blindado-pp-honra-autores-masacre-desbanda_1_12206433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sa Feixina</a> [el mayor monumento franquista de las islas]. Lo que no tiene sentido es que, ahora, los partidos y las asociaciones que quieren tumbar aquel monolito no reivindiquen este espacio.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El comunicado que envi&oacute; Amics de la Casa del Poble a los medios de comunicaci&oacute;n tras conocer que hab&iacute;a ganado el contencioso-administrativo al Govern fue duro con Francina Armengol y Juan Pedro Yllanes: instaba a la ex presidenta y al ex vicepresidente de las Illes Balears a hacerse cargo &ldquo;voluntariamente&rdquo; de las costas del juicio. &iquest;El desencanto de vuestro colectivo tambi&eacute;n lo provoca la posici&oacute;n de Mem&ograve;ria de Mallorca?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No fue f&aacute;cil recaudar los fondos para presentar la denuncia &ndash;dice Vicen&ccedil;&ndash;. Salieron de nuestros bolsillos, de las actividades que organizamos y de aportaciones que hicieron comercios y negocios del barrio (algunos ya no existen). Nos hemos jugado mucho y, por eso, nos sorprende que las llamadas de felicitaci&oacute;n que hemos recibido tras la sentencia sean de asociaciones memorial&iacute;sticas&hellip; de la Pen&iacute;nsula. Hace ya a&ntilde;os que Mem&ograve;ria de Mallorca nos dijo que no nos apoyaba porque no hab&iacute;a edificio, pero la ley habla de espacios de memoria, no de bienes inmuebles.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_50p_1038569.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_50p_1038569.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_75p_1038569.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_75p_1038569.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_default_1038569.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_default_1038569.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e35ed67-cb6e-4847-a2bf-ca4b3fd8ef52_source-aspect-ratio_default_1038569.jpg"
                    alt="Fachada de la Casa del Pueblo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada de la Casa del Pueblo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;No se puede proteger un edificio que ya no existe&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Maria Ant&ograve;nia Oliver, presidenta de Mem&ograve;ria de Mallorca, considera que &ldquo;no se puede proteger mediante la ley un edificio que ya no existe&rdquo;. Y argumenta su punto de vista: &ldquo;Otra cuesti&oacute;n ser&iacute;a, por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/deterioro-especulacion-urbanistica-amenazan-ultimo-simbolo-represion-franquista-mallorca_1_11769871.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Fort&iacute; d&rsquo;Illete</a>s, lugar de detenci&oacute;n y fusilamientos, que s&iacute; debe incluirse en el censo estatal de lugares de memoria y protegerse porque a&uacute;n conserva la fisonom&iacute;a que ten&iacute;a durante la represi&oacute;n. Este es un espacio que Mem&ograve;ria de Mallorca ha solicitado en reiteradas ocasiones que se incorpore al registro estatal de memoria democr&aacute;tica&rdquo;. Oliver tambi&eacute;n defiende la gesti&oacute;n que hizo del tema el pacto de centroizquierda que gobern&oacute; las Illes Balears hasta junio de 2023: &ldquo;El Govern se retir&oacute; del proceso y la comisi&oacute;n de Mem&ograve;ria Democr&agrave;tica acord&oacute; la inclusi&oacute;n [en el cat&aacute;logo], adem&aacute;s de incluir una placa conmemorativa y explicativa en el lugar. La resoluci&oacute;n [judicial] confirma lo que ya se hab&iacute;a acordado, lo cual es positivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Amics de la Casa del Poble, por el contrario, &ldquo;no tiene noticia&rdquo; de que haya en marcha acci&oacute;n alguna para resignificar aquella parcela en construcci&oacute;n. En el comunicado de prensa que escribieron cuando supieron que los tribunales les daban la raz&oacute;n argumentaron que el Govern se desdijo cuando, &ldquo;tras escuchar el criterio de la Abogac&iacute;a de la Comunitat Aut&ograve;noma&rdquo;, acept&oacute; las pretensiones del demandante. Ocurri&oacute; en mayo de 2023, justo antes de las elecciones donde el PP, sin alcanzar la mayor&iacute;a absoluta, barri&oacute; a los socialistas y sus socios progresistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed93f6bd-d490-46ca-b43e-25c2777f0d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Salón central de la Casa del Pueblo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Salón central de la Casa del Pueblo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de derogar la Llei de Mem&ograve;ria para complacer a Vox, &iquest;obligar&aacute; el PP a recordar que el edificio de pisos que se est&aacute; acabando de construir se levanta sobre los escombros de una antigua sede sindical? Seg&uacute;n Amics de la Casa del Poble, el alcalde Jaime Mart&iacute;nez les emplaz&oacute; &ldquo;a reunirse para considerar el tema&rdquo; cuando tuvieran la sentencia. Todav&iacute;a no ha habido comunicaci&oacute;n. Desde la Conselleria de Presid&egrave;ncia responden de forma m&aacute;s cr&iacute;ptica: &ldquo;La sentencia debe ser estudiada por parte de la Abogac&iacute;a para decidir c&oacute;mo se puede proceder jur&iacute;dicamente. A&uacute;n no se pueden adelantar pasos concretos porque hay que valorar qu&eacute; podemos hacer y, por tanto, no ser&iacute;a prudente hacer futuribles&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El fondo de inversi&oacute;n se hace el sueco</strong></h2><p class="article-text">
        En febrero de 2022, el Govern rechaz&oacute; suspender &ldquo;por falta de fundamento jur&iacute;dico&rdquo; la licencia de obra que se le hab&iacute;a otorgado al fondo de inversi&oacute;n que adquiri&oacute; la finca. Entonces, ya se puso sobre la mesa crear un centro de interpretaci&oacute;n que recordara qu&eacute; fue la Casa del Poble. Sobre ello reflexionan Vicen&ccedil; y Segura. &ldquo;Estamos contentos por haber reivindicado la importancia de este rinc&oacute;n de Palma&rdquo;, dice el primero. &ldquo;Pero si toda esta odisea no se materializa en algo concreto, habremos perdido. La memoria es abstracta&rdquo;, dice el segundo. Y, entonces, por el mismo hueco del que van saliendo, ya sin casco, una docena de alba&ntilde;iles, emergen tres personas que no van vestidas con mono de trabajo. Una mujer y dos hombres, uno de ellos &ndash;as&iacute; lo identifica Vicen&ccedil;&ndash;, &ldquo;propietario de la mitad de Beach Invest, el fondo que compr&oacute; el solar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, es James von Eden. Socio y director de Perlentaucher, una empresa que se dedica &ldquo;al desarrollo, construcci&oacute;n y venta de proyectos propios de alto nivel&rdquo; seg&uacute;n una web que otorga a la firma &ldquo;m&aacute;s de cien millones anuales de ventas&rdquo;. En su cat&aacute;logo figuran decenas de casas de lujo &ndash;vendidas o en venta&ndash; construidas en Mallorca, algunas cerca de Port Adriano, el club n&aacute;utico donde la promotora tiene sus oficinas. Los pisos que est&aacute;n desarrollando en el centro de Palma no aparecen, sin embargo. Y el empresario no quiere hablar con la prensa.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Se&ntilde;or Von Eden, somos periodistas. &iquest;Tendr&iacute;a usted un momento?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;[<em>silencio</em>]
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Le quer&iacute;amos preguntar por las reivindicaciones de Amics de la Casa del Poble. <a href="https://www.diariodemallorca.es/palma/2022/04/22/amics-casa-poble-solicitan-reunion-65241998.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sabemos que las conoce porque tuvieron contacto hace a&ntilde;os.</a> &iquest;Sabe que la justicia le ha dado la raz&oacute;n en su pleito con el Govern?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, lo s&eacute;. Nuestros abogados se pondr&aacute;n en contacto con ellos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Habr&aacute; un espacio en su proyecto inmobiliario para recordar el edificio que desapareci&oacute; en 1975?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, lo habr&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Parco en palabras, Von Eden se sube a su todoterreno Mercedes, arranca y se pierde en el tumulto de la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/odisea-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros-convertida-pisos-sea-lugar-memoria_1_13309123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 20:02:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2422d04d-cc78-4e32-bc89-9d9f37aceff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="305639" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2422d04d-cc78-4e32-bc89-9d9f37aceff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="305639" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La odisea para que la Casa del Pueblo que 'el banquero de Franco' donó a los obreros y que fue convertida en pisos sea 'lugar de memoria']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2422d04d-cc78-4e32-bc89-9d9f37aceff9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Memoria Histórica,Palma,Franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Audiencia juzgará a La Paca y otros 40 acusados por traficar con drogas en Son Banya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/audiencia-juzgara-paca-40-acusados-traficar-drogas-son-banya_1_13309445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1554eb0d-ab42-4ab6-a275-ac30d249b523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Audiencia juzgará a La Paca y otros 40 acusados por traficar con drogas en Son Banya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fiscalía considera que los investigados se dedicaron a la venta a terceros de cocaína, heroína, MDMA, marihuana y hachís</p><p class="subtitle">La Paca, la matriarca de la droga en la que está inspirada la nueva película de Lolita Flores</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia Provincial juzgar&aacute; pr&oacute;ximamente a Francisca Cort&eacute;s, conocida como La Paca, y a otras 44 personas que se enfrentan a penas de prisi&oacute;n que suman 239 a&ntilde;os acusadas de tr&aacute;fico de drogas y pertenencia a grupo criminal.
    </p><p class="article-text">
        La Paca se enfrenta a cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel y multa de 5.400 euros, mientras que para el resto de procesados las penas oscilan entre los dos y los seis a&ntilde;os de prisi&oacute;n y multas que superan en total los 18 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Los acusados han comparecido este martes en la Secci&oacute;n Segunda de la Audiencia Provincial a una vista preliminar en la que las partes han propuesto las pruebas a practicar y han planteado algunas vulneraciones de derechos que la Sala, seg&uacute;n ha avanzado, abordar&aacute; en la fase de juicio. Los procesados declarar&aacute;n en &uacute;ltimo lugar en un juicio para el que todav&iacute;a no hay fecha.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a considera que los investigados, desde el mes de enero de 2021 y hasta el 31 de marzo de 2022, se dedicaron a la venta a terceros de coca&iacute;na, hero&iacute;na, MDMA, marihuana y hach&iacute;s. Cree el Ministerio P&uacute;blico que conformaban una estructura extensa y estable destinada a potenciar la distribuci&oacute;n de dicha sustancia y ampliar su c&iacute;rculo de alcance.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal sit&uacute;a en la c&uacute;spide de la trama a un hombre para quien reclama ocho a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        La causa deriva de la Operaci&oacute;n Origen, que finales de marzo de 2022 despleg&oacute; la Guardia Civil contra el narcotr&aacute;fico y durante la cual se practicaron medio centenar de registros en Palma y otros municipios de Mallorca y de la Pen&iacute;nsula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/audiencia-juzgara-paca-40-acusados-traficar-drogas-son-banya_1_13309445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 15:44:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1554eb0d-ab42-4ab6-a275-ac30d249b523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="341380" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1554eb0d-ab42-4ab6-a275-ac30d249b523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="341380" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Audiencia juzgará a La Paca y otros 40 acusados por traficar con drogas en Son Banya]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1554eb0d-ab42-4ab6-a275-ac30d249b523_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Narcotráfico,crimen organizado,Mallorca,Drogas,Tráfico de drogas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un dron cerca del aeropuerto de Ibiza obliga a paralizar las operaciones y desviar cuatro vuelos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/dron-cerca-aeropuerto-ibiza-obliga-paralizar-operaciones-desviar-cuatro-vuelos_1_13309418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da0e9187-312a-4f84-8832-a240e0f38e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un dron cerca del aeropuerto de Ibiza obliga a paralizar las operaciones y desviar cuatro vuelos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se han visto afectados cuatro trayectos, que han sido desviados</p><p class="subtitle">Drones teledirigidos desde Madrid: así funcionará la nueva flota aérea de Telefónica que usará sus torres como nido</p></div><p class="article-text">
        El avistamiento de un dron en las inmediaciones del aeropuerto de Eivissa ha obligado a paralizar las operaciones de forma temporal y a desviar cuatro vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han informado desde Aena, el veh&iacute;culo a&eacute;reo no tripulado ha sido detectado este martes cerca de las instalaciones aeroportuarias.
    </p><p class="article-text">
        Por motivos de seguridad se ha decidido paralizar durante 35 minutos las operaciones, tras lo que se ha recuperado la operativa con normalidad.
    </p><p class="article-text">
        En este periodo de tiempo se han visto afectados cuatro vuelos, que han sido desviados, dos al aeropuerto de Palma y otros tantos al de Barcelona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/dron-cerca-aeropuerto-ibiza-obliga-paralizar-operaciones-desviar-cuatro-vuelos_1_13309418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 15:37:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/da0e9187-312a-4f84-8832-a240e0f38e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1615528" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/da0e9187-312a-4f84-8832-a240e0f38e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1615528" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un dron cerca del aeropuerto de Ibiza obliga a paralizar las operaciones y desviar cuatro vuelos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/da0e9187-312a-4f84-8832-a240e0f38e7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aena,Islas Baleares,Ibiza,Drones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El dueño del centro multado por falta de bienestar animal en Ibiza indemniza a un empleado con 30.000 euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/dueno-centro-multado-falta-bienestar-animal-ibiza-indemniza-empleado-30-000-euros_1_13306597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d7801ae-1f33-4783-851c-d5aaf8dd53c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145379.jpg" width="2277" height="1281" alt="El dueño del centro multado por falta de bienestar animal en Ibiza indemniza a un empleado con 30.000 euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Justicia ha estimado la demanda del antiguo empleado de Can Dog, que precisamente es hijo del dueño de la empresa que ha sido sometida a repetidas inspecciones por parte del Consell Insular</p><p class="subtitle">Cierra Can Dog, el 'refugio' que capeó décadas de denuncias y relegó a los perros al abandono: “Son 30 años de maltrato”</p></div><p class="article-text">
        Uno de los t&eacute;cnicos caninos del centro de animales de Eivissa Can Dog, A.A., ha conseguido que triunfe la demanda contra P.A, ex explotador de la finca de Sant Lloren&ccedil;, que lo condena a pagar una indemnizaci&oacute;n de m&aacute;s de 30.000 euros por impagos al trabajador. El rancho llevaba, hasta diciembre, funcionando tres d&eacute;cadas bajo todo tipo de denuncias por maltrato animal por parte del Partido Animalista con el Medio Ambiente (Pacma) y otros colectivos animalistas hasta que, hace seis meses, fue <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/cierra-can-dog-refugio-capeo-decadas-denuncias-relego-perros-abandono-son-30-anos-maltrato_1_12846769.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">clausurado de forma definitiva por el Consell por sus condiciones insalubres</a>: los perros malviv&iacute;an entre roedores y heces, como ya public&oacute; elDiario.es. Adem&aacute;s, varios de los trabajadores del supuesto &lsquo;refugio&rsquo;, entre ellos el demandante, hab&iacute;an acusado al due&ntilde;o de continuos retrasos en el abono de su salario.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la jueza sustituta en funciones de refuerzo del Tribunal de Instancia Secci&oacute;n Social 1 d'Eivissa ha condenado al explotador de Can Dog, P.A., al pago de una indemnizaci&oacute;n por las irregularidades laborales que afectan a este trabajador, como recoge la sentencia judicial a la que ha podido acceder este diario.&nbsp;El afectado denunci&oacute; a su padre, ya que es el hijo del antiguo explotador del centro canino.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n prospera, seg&uacute;n el auto, con la concurrencia del requisito de gravedad en el incumplimiento empresarial al no ser el impago un &ldquo;mero retraso espor&aacute;dico, sino un comportamiento persistente&rdquo;. &ldquo;La gravedad del incumplimiento se manifiesta as&iacute; mediante una conducta continuada del deber de abonar los salarios debidos&rdquo;, describe el escrito judicial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1129438.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1129438.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1129438.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1129438.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129438.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129438.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1c9d6515-fa52-4cad-80d7-f69c70521ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129438.jpg"
                    alt="Una de las jaulas de Can Dog"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las jaulas de Can Dog                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El hijo llevaba 15 a&ntilde;os en la empresa</strong></h2><p class="article-text">
        El empleado, A.A., present&oacute; demanda solicitando al juzgado la extinci&oacute;n de su relaci&oacute;n laboral con la empresa Rancho Can Dog Ibiza, recibiendo la indemnizaci&oacute;n legal correspondiente al importe equivalente al que hubiera recibido en caso de haber sido despedido de manera improcedente. Adem&aacute;s de los salarios no percibidos en los &uacute;ltimos cinco meses previos a su cierre, desde julio de 2025 y hasta diciembre del mismo a&ntilde;o, cuando el Consell decidi&oacute; clausurar el rancho definitivamente tras varias inspecciones.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la jueza proviene de considerar que existen los requisitos necesarios al amparo del art&iacute;culo 50.1b) y c) del Estatuto de Trabajadores para extinguir con las condiciones suplicadas por el demandante, t&eacute;cnico canino en Can Dog desde el a&ntilde;o 2010. Es decir, tras 15 a&ntilde;os de relaci&oacute;n laboral con la empresa.
    </p><p class="article-text">
        La normativa dispone que son justas las causas de rescisi&oacute;n siempre y cuando exista &ldquo;falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado&rdquo;. Entendiendo que existe una demora siempre y cuando se supere en quince d&iacute;as la fecha fijada para el abono del sueldo, concurriendo la causa cuando el empleador adeude, en el per&iacute;odo de un a&ntilde;o, tres mensualidades completas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de A.A., el ex explotador del rancho le deb&iacute;a 8.395 euros en total correspondientes a los cinco meses de impagos que se suman al importe que le deber&aacute; pagar al demandante, su hijo, de indemnizaci&oacute;n. El perjudicado explic&oacute; en su momento a elDiario.es -y as&iacute; lo recoge tambi&eacute;n la sentencia- que se celebr&oacute; el Acto de Conciliaci&oacute;n en el TAMIB (Tribunal de Arbitraje y Mediaci&oacute;n de las Illes Balears) sin que las partes llegaran a un acuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el empresario no se present&oacute; a la vista judicial a pesar de estar debidamente citado, lo que, a efectos probatorios, induce a la jueza a dar por acreditados los impagos referenciados por el t&eacute;cnico, se&ntilde;ala el auto judicial.
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Instancia estima as&iacute; la demanda y condena al propietario de la empresa al pago de una indemnizaci&oacute;n de 30.456 euros -equivalente a 45 d&iacute;as&nbsp;de salario por a&ntilde;o de servicio antes del <a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2012-2076" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Real Decreto Ley 3/12 de 10 de febrero, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral</a>, y a 33 d&iacute;as tras su aplicaci&oacute;n-. As&iacute; como al pago de los salarios atrasados a los que se suma un 10% en concepto de inter&eacute;s por la demora.
    </p><p class="article-text">
        Contra el fallo judicial cabe ahora recurso de suplicaci&oacute;n por parte del demandado ante el Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB). Este diario se ha intentado poner en contacto con el propietario de la empresa por v&iacute;a telef&oacute;nica y por correo electr&oacute;nico sin haber recibido respuesta en el momento en que se publica esta informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Consell le quit&oacute; la autorizaci&oacute;n y le mult&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        El Consell, por su parte, tramit&oacute; en diciembre un expediente sancionador a partir de informes t&eacute;cnicos proporcionados por el Ayuntamiento de Sant Joan tras las inspecciones. Como ha detallado la instituci&oacute;n a elDiario.es, la resoluci&oacute;n administrativa del expediente ya qued&oacute; notificada a las personas implicadas: en ella se acuerda la baja de Can Dog como n&uacute;cleo zool&oacute;gico, por lo que pierde la autorizaci&oacute;n municipal para desarrollar esta actividad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se han impuesto sanciones por las infracciones detectadas durante las inspecciones realizadas, por un importe total de 10.409,13 euros. Actualmente, el expediente se encuentra en fase ejecutiva para el cobro de dichas sanciones, detallan desde el Consell.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tres d&eacute;cadas de denuncias&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La demanda del trabajador por impagos y retrasos en el abono de las n&oacute;minas y el expediente sancionador del Consell llegan tras treinta a&ntilde;os desde que abriera el 'refugio' de animales. Durante este largo periodo de funcionamiento, el negocio ha recibido decenas de denuncias por calamidades e insalubridad, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/excrementos-ratas-refugio-animales-ibiza-amontonaban-bolsas-basura-jaulas_1_12732269.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con perros mal cuidados y rodeados de roedores, excrementos y basura</a>, por parte de los animalistas de PACMA.
    </p><p class="article-text">
        Estas negligencias fueron las que motivaron a las autoridades insulares a clausurar el centro el pasado mes de diciembre. Primero cautelarmente y, luego, tras la presi&oacute;n de Pacma, de manera definitiva. El partido animalista reclamaba desde hac&iacute;a tiempo el cierre del rancho por presunto maltrato animal.
    </p><p class="article-text">
        Las denuncias del partido ven&iacute;an respaldadas por los informes, sanciones y las numerosas acusaciones que envolv&iacute;an al gestor del rancho, P.A. El empresario fue perdiendo, poco a poco, las concesiones p&uacute;blicas que se le hab&iacute;an otorgado, manteniendo, tan solo, el servicio de recogida de animales con el Ayuntamiento de Sant Antoni. Uno de estos perjudicados es el demandante e hijo del explotador, que tiene prohibida la entrada al centro desde que denunci&oacute; p&uacute;blicamente el caso.
    </p><p class="article-text">
        A finales de 2025, tras la resoluci&oacute;n del expediente administrativo del Consell, Can Dog dej&oacute; de ejercer como residencia canina y tambi&eacute;n como n&uacute;cleo zool&oacute;gico, al constatar reiterados incumplimientos de la normativa de bienestar y sanidad animal en varias inspecciones realizadas entre octubre y noviembre. Tanto por parte de los t&eacute;cnicos del Consell Insular y del Ayuntamiento, como por el Servicio de Protecci&oacute;n de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Eivissa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Inspecciones desde junio de 2025</strong></h2><p class="article-text">
        La cadena de inspecciones al presunto &lsquo;refugio&rsquo; por insalubridad y presunto maltrato animal comenz&oacute; hace un a&ntilde;o, en junio de 2025, tras la apertura del expediente por parte del Consell Insular. Los servicios veterinarios de la instituci&oacute;n se dirigieron entonces al centro de acogida y la vigilancia se intensific&oacute; en oto&ntilde;o al comprobar indicios de un escenario lleno de irregularidades. Sobre todo, referentes a la suciedad de las jaulas y las instalaciones en general, con una acumulaci&oacute;n de escombros que atra&iacute;an roedores y abandono del cuidado de los canes, que no recib&iacute;an, entre otras cosas, la atenci&oacute;n veterinaria necesaria.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n administrativa impone sanciones por valor de 10.409,13 euros al antiguo responsable de las instalaciones tras detectar diversas irregularidades relacionadas con la gesti&oacute;n del n&uacute;cleo zool&oacute;gico y el estado de los animales alojados. La infracci&oacute;n m&aacute;s cuantiosa corresponde a la falta de vacunaci&oacute;n antirr&aacute;bica de 29 de los 31 perros que se encontraban en r&eacute;gimen de pensi&oacute;n durante una inspecci&oacute;n, una conducta considerada grave y sancionada con 5.808,13 euros. A ello se suma otra multa de 3.001 euros por deficiencias en el libro-registro obligatorio y de los animales que entraban y sal&iacute;an del centro.
    </p><p class="article-text">
        El Consell tambi&eacute;n apreci&oacute; dos infracciones leves. Por un lado, detect&oacute; la presencia de tres perros alojados sin la identificaci&oacute;n electr&oacute;nica obligatoria mediante microchip, lo que deriva en una sanci&oacute;n de 600 euros. Adem&aacute;s, ha impuesto una multa de 1.000 euros por las deficiencias de higiene y bienestar animal observadas durante la inspecci&oacute;n, as&iacute; como por mantener animales en habit&aacute;culos considerados inadecuados para su alojamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Consell Insular constató la suciedad de las jaulas y las instalaciones en general, con una acumulación de escombros que atraían roedores y abandono del cuidado de los canes, que no recibían, entre otras cosas, la atención veterinaria necesaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, el Consell orden&oacute;, el 17 de octubre, la baja del n&uacute;cleo zool&oacute;gico y dict&oacute; medidas cautelares que prohib&iacute;an la entrada de nuevos animales y obligaban a devolver a sus propietarios los perros que estaban all&iacute; alojados. Pese a ello, inspecciones posteriores revelaron todav&iacute;a la presencia de entre 21 y 41 canes, la mayor&iacute;a pertenecientes a personas ajenas al centro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A finales de octubre, los t&eacute;cnicos observaron c&oacute;mo el centro segu&iacute;a funcionando como residencia pese a no cumplir los requisitos legales y que las medidas cautelares impuestas no se estaban cumpliendo plenamente. El responsable asegur&oacute; entonces que necesitar&iacute;a unos veinte d&iacute;as para completar las devoluciones de los perros, exceptuando los que aparentemente hab&iacute;an sido abandonados por sus due&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre la situaci&oacute;n apenas hab&iacute;a variado y se pudo verificar que varios perros del mismo titular segu&iacute;an a&uacute;n en el refugio, tramit&aacute;ndose, a trav&eacute;s de la Polic&iacute;a Local, su reubicaci&oacute;n por abandono m&uacute;ltiple a las instalaciones de Can Gossos, gestora animal que se hizo cargo de los animales tras el cierre definitivo de Can Dog. El Ayuntamiento no ha sabido especificar, sin embargo, el n&uacute;mero exacto de canes que se trasladaron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces solo quedaron en la parcela siete perros del propietario de la finca, que al principio P.A. decidi&oacute; ceder al Consistorio. Aunque en menos de 24 horas hab&iacute;a cambiado de opini&oacute;n y decidi&oacute;, finalmente, seguir cuidando de ellos, seg&uacute;n explican fuentes municipales.&nbsp;El equipo municipal de gobierno firm&oacute;, en cumplimiento con la Ley de Bienestar Animal tras extinguir la licencia de Can Dog, un contrato con la empresa Natura Parc para que ofreciera los mismos servicios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cierre definitivo del rancho, por otro lado, podr&iacute;a no estar jur&iacute;dicamente blindado del todo. El propietario sostuvo que no hab&iacute;a recibido el decreto de inicio del procedimiento, fechado el 16 de octubre, ya que fue remitido a un abogado que lo represent&oacute; en el pasado pero que ya no ejerc&iacute;a como su defensor, <a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2025/12/05/2525673/aseguran-cierre-can-dog-puede-ser-nulo-pleno-derecho.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n public&oacute; El Peri&oacute;dico de Ibiza</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a la misma informaci&oacute;n -y como precisaron fuentes de Pacma a elDiario.es-, el letrado remiti&oacute; un escrito al Consell en el que explicaba que la resoluci&oacute;n fue entregada en su despacho pese a no ser ya el representante legal actual de la sociedad gestora del centro, por lo que rechaz&oacute; la notificaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/dueno-centro-multado-falta-bienestar-animal-ibiza-indemniza-empleado-30-000-euros_1_13306597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 14:23:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4d7801ae-1f33-4783-851c-d5aaf8dd53c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145379.jpg" length="1383388" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4d7801ae-1f33-4783-851c-d5aaf8dd53c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145379.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1383388" width="2277" height="1281"/>
      <media:title><![CDATA[El dueño del centro multado por falta de bienestar animal en Ibiza indemniza a un empleado con 30.000 euros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4d7801ae-1f33-4783-851c-d5aaf8dd53c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145379.jpg" width="2277" height="1281"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Animales,Protección animal,Maltrato animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medios aéreos y terrestres combaten un incendio agrícola en Santanyí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/medios-aereos-terrestres-combaten-incendio-agricola-santanyi_1_13306438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c31a11ed-ebd8-40e5-98d3-0c234a20a196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medios aéreos y terrestres combaten un incendio agrícola en Santanyí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Están actuando cinco medios aéreos, dos autobombas, 29 bomberos forestales y tres agentes de medio ambiente</p><p class="subtitle">El incendio de Padrón, en A Coruña, evoluciona favorablemente tras calcinar más de 350 hectáreas</p></div><p class="article-text">
        Medios a&eacute;reos y terrestres est&aacute;n trabajando para sofocar un incendio agr&iacute;cola declarado la tarde de este jueves en una parcela entre Santany&iacute; y Campos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, est&aacute;n actuando cinco medios a&eacute;reos, dos autobombas, 29 bomberos forestales y tres agentes de medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute;n desplegados efectivos de los parques de Felanitx, Llucmajor y Manacor, as&iacute; como un sargento y un t&eacute;cnico, de los Bomberos de Mallorca.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Incendio forestal en Sant Josep</strong></h2><p class="article-text">
        En paralelo, efectivos del Instituto Balear de la Naturaleza (Ibanat) han estado combatiendo un incendio forestal declarado sobre las 13.35 horas en la zona de Porroig, en la localidad ibicenca de Sant Josep de sa Talaia.
    </p><p class="article-text">
        La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha declarado el fuego como de gravedad potencial cero. El incendio ha sido extinguido sobre las 17.00 horas tras quemar 0,086 hect&aacute;reas de pinar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/medios-aereos-terrestres-combaten-incendio-agricola-santanyi_1_13306438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 16:03:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c31a11ed-ebd8-40e5-98d3-0c234a20a196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="581162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c31a11ed-ebd8-40e5-98d3-0c234a20a196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="581162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Medios aéreos y terrestres combaten un incendio agrícola en Santanyí]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c31a11ed-ebd8-40e5-98d3-0c234a20a196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Incendios,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hotel en ruinas en el que malviven los trabajadores del turismo ibicenco: "Me da vergüenza, pero debo contar mi historia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/hotel-ruinas-malviven-trabajadores-turismo-ibicenco-da-verguenza-debo-contar-historia_1_13289387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9964c7f1-001b-478d-9a98-167dd099fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El hotel en ruinas en el que malviven los trabajadores del turismo ibicenco: &quot;Me da vergüenza, pero debo contar mi historia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alrededor de un centenar de personas "residen" en una estructura a medio hacer, sin paredes, que lleva abandonada desde 2010. El Ayuntamiento de Sant Josep de sa Talaia, del PP, trata de echar a las personas y demoler el esqueleto de un edificio que la promotora quiere ahora terminar</p><p class="subtitle">Ibiza barre con otra 'villa miseria' y encadena su sexto desalojo en dos años: “No sé dónde pasaré la noche”</p></div><p class="article-text">
        El horizonte de M. son las moles blancas de dos hoteles, las terrazas sombreadas de unos restaurantes, la playa atiborrada de hamacas. Un cuadro donde cada elemento se deforma v&iacute;ctima de la perspectiva; turistas peque&ntilde;os caminando sobre una pasarela de madera que sigue el perfil de la costa. M. observa el paisaje desde una cuarta planta, tenga ganas de otearlo o no. Cada madrugada &ndash;cuando se despierta&ndash; y cada mediod&iacute;a &ndash;cuando vuelve del trabajo&ndash;, la misma postal inevitable. Es el peaje de vivir sin cortinas ni persianas. Esta anomal&iacute;a &ndash;al menos, en el Mediterr&aacute;neo&ndash; no fue el capricho de un arquitecto calvinista, una sociedad que apuesta porque lo que ocurre dentro del hogar pueda verse desde la calle. El piso de M. no tiene ventanas porque &ndash;sencilla y llanamente&ndash; no es un piso.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre &ndash;pelo canoso, unos cuarenta a&ntilde;os, ap&aacute;trida del S&aacute;hara Occidental&ndash; es un okupa. Al menos, con la ley en la mano. En una tienda de campa&ntilde;a duerme. En un hornillo a gas cocina. Con la malla de una obra se protege del sol, del viento, de un traspi&eacute;s que podr&iacute;a ser fatal. Como cantaban Los Delinq&uuml;entes y Kiko Veneno, las paredes son de aire: M. vive en el esqueleto de un hotel de lujo que se qued&oacute; a medio construir cuando estall&oacute; la burbuja inmobiliaria. &iquest;El motivo? <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/ibiza-trastienda-paraiso-revista-vivienda_1_11684127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este ayudante de cocina no encuentra un alquiler &ldquo;digno&rdquo; que no devore el sueldo que gana trabajando en otro hotel que s&iacute; funciona</a>: 1.800 euros al mes, finiquito aparte cuando la temporada eche el cierre en octubre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e1c492f7-6d27-4a11-9e7f-635b070d2aa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las plantas del edificio se han llenado de tiendas de campaña: bajo el plástico malviven trabajadores de la industria turística."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las plantas del edificio se han llenado de tiendas de campaña: bajo el plástico malviven trabajadores de la industria turística.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ndash;En Ibiza no se puede alquilar, &iquest;sabes? Yo tengo que enviar dinero a mi pa&iacute;s porque en los campamentos de Esmara, donde viven mis padres y mis hijas, nadie tiene trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No es raro encontrar en internet habitaciones a m&aacute;s de mil euros. As&iacute; es imposible ahorrar con un sueldo como el tuyo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo m&aacute;s barato que he visto: 350 euros por una cama&hellip; pero en una casa donde viven treinta personas. &iexcl;No puede ser! &iexcl;C&oacute;mo puedes dormir all&iacute;! Para eso prefiero vivir aqu&iacute;. Este es mi quinto a&ntilde;o. Siempre, en el mismo hotel, pero no me dan alojamiento. Me dicen que quiz&aacute;s el pr&oacute;ximo verano&hellip; pero yo creo que ser&aacute; el &uacute;ltimo. Ya no aguanto m&aacute;s aqu&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo más barato que he visto: 350 euros por una cama… pero en una casa donde viven treinta personas. ¡No puede ser! ¡Cómo puedes dormir allí! Para eso prefiero vivir aquí. Este es mi quinto año. Siempre, en el mismo hotel, pero no me dan alojamiento. Me dicen que quizás el próximo verano… pero yo creo que será el último. Ya no aguanto más aquí
</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">M.</span>
                                        <span>—</span> Residente en el esqueleto de un hotel
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El alcalde: &ldquo;Es un desprop&oacute;sito y un vertedero&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del alcalde de Sant Josep de sa Talaia &ndash;el municipio ibicenco donde se encuentra el esqueleto de forjado y ferralla que M. y decenas, quiz&aacute;s cientos de personas m&aacute;s, han convertido en su hogar&ndash; es sacarlos de all&iacute; lo antes posible. &ldquo;<a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2026/05/09/2625851/alcalde-sant-josep-contundente-asentamiento-punta-xinxo-desproposito-convertido-vertedero.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El asentamiento es un desprop&oacute;sito y se ha convertido en un vertedero.</a> (...) Los okupantes no se molestan ni un poco por la limpieza. No hacen uso de los contenedores de la zona, y viven ah&iacute; de una manera que es dif&iacute;cil de entender&rdquo;, dijo el alcalde Roig a Peri&oacute;dico de Ibiza. Pese a las peticiones que realiz&oacute; elDiario.es a lo largo de las &uacute;ltimas semanas, el Ajuntament de Sant Josep no ha concedido declaraciones para este reportaje. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1a6589d5-cb8e-4f9e-9139-8ab8dcc4d0c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La estructura del hotel abandonado no aparece en los vídeos oficiales de promoción turística, pero es más que visible desde las habitaciones de los hoteles cercanos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La estructura del hotel abandonado no aparece en los vídeos oficiales de promoción turística, pero es más que visible desde las habitaciones de los hoteles cercanos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-autoriza-desalojo-forzoso-ultimas-80-personas-subsisten-vieja-prision-palma_1_13269038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como le ha pasado a Jaime Mart&iacute;nez con la antigua prisi&oacute;n de Palma</a>, los residentes de este edificio fantasma se han convertido en una china en el zapato para el alcalde Roig, uno de los pr&oacute;ceres del PP balear. Adem&aacute;s de su cargo institucional, este antiguo empleado de agencias de viaje es uno de los hombres m&aacute;s poderosos de un partido que suma 20.000 afiliados en el archipi&eacute;lago. Tambi&eacute;n, uno de sus timoneles a nivel org&aacute;nico. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de coger la vara de mando, las infraviviendas son la asignatura pendiente de un pol&iacute;tico que preside <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2016/04/07/juez-cierra-instruccion-caso-huerta-30309730.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ayuntamiento c&eacute;lebre por acumular casos de corrupci&oacute;n urban&iacute;stica</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El alcalde Roig ha eliminado del mapa varios campamentos de chabolas, pero le nacen nuevas barracas bajo los n&aacute;uticos. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/almeria/algarrobico-mole-paralizada-nadie-tirar-20-anos-40-sentencias-despues-fracaso-justicia_1_13007348.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Algarrobico</a> en el que se refugian M. y &ndash;como se aprecia a simple vista&ndash; decenas de personas m&aacute;s es un ejemplo may&uacute;sculo. El Ajuntament de Sant Josep tiene las manos atadas, no lo puede vaciar pese a las presiones que est&aacute; recibiendo de <em>lobbies</em> como <a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2026/05/08/2625015/asociacion-britanica-tambien-muestra-malestar-por-asentamiento-punta-xinxo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Asociaci&oacute;n Brit&aacute;nica de Ibiza</a>. La Polic&iacute;a Local no puede traspasar la valla que rodea los 16.733 metros cuadrados donde se qued&oacute; varada esta ballena de forjado y ferralla. Los propietarios y el equipo de gobierno no se entienden. El asunto ha acabado en los tribunales.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alcalde de Sant Josep de sa Talaia cree que &quot;el asentamiento es un despropósito y se ha convertido en un vertedero&quot;, pero no puede haer nada: los propietarios y el equipo de gobierno no se entienden</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>De Cala de Bou a &ldquo;Cala de Bronx&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        A principios de mayo, el edificio fantasma &ndash;donde ya viv&iacute;a gente, como M.&ndash; recibi&oacute; &ndash;de golpe&ndash; a decenas de personas que se hab&iacute;an quedado sin techo. Llegaban <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/policia-desaloja-centenar-trabajadores-precarios-ibiza-inicio-temporada-merecemos-techo_1_13160116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los desahuciados &ndash;tambi&eacute;n saharauis&ndash;&nbsp;de sa Joveria</a>, la villa miseria situada en la periferia de la capital insular se trasladaba a Punta d&rsquo;en Xinx&oacute;. As&iacute; se llama el lugar donde se alza la estructura abandonada, un saliente que se adentra en la Badia de Portmany, el puerto por el que hace casi un siglo desembarc&oacute; el turismo en Eivissa. 
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, el escenario de reconversiones, reformas y revestimientos para elevar la categor&iacute;a de decenas de hoteles que se entremezclan con pubs, licorer&iacute;as, chalecitos familiares, bloques de apartamentos, un auditorio, algunos minigolfs oxidados. Una zona tur&iacute;stica conocida como Cala de Bou a la que el ingenio popular &ndash;en las redes sociales, en los grupos de WhatsApp&ndash; le ha puesto un apodo muy gr&aacute;fico: &ldquo;Cala de Bronx&rdquo;. El alcalde Roig lleg&oacute; a pronunciar el neotop&oacute;nimo para cargar contra Cala Xinx&oacute; SL, la promotora que hace dos d&eacute;cadas quer&iacute;a construir un alojamiento de cuatro alturas y cinco estrellas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las redes sociales han bautizado a la zona como &#039;Cala de Bronx&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No se entiende que alguien quiera vender un inmueble por un valor de 55 millones de euros cuando, lo que est&aacute; haciendo con el abandono de la estructura, es precisamente demostrar muy poco amor por la zona&rdquo;, dijo el alcalde Roig en <a href="https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2026/05/09/2625851/alcalde-sant-josep-contundente-asentamiento-punta-xinxo-desproposito-convertido-vertedero.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peri&oacute;dico de Ibiza</a>. Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, el popular fue m&aacute;s all&aacute; en <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2026/05/14/vicent-roig-alcalde-sant-josep-130232847.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diario de Ibiza</a>: &ldquo;La propiedad de la estructura de Cala de Bou est&aacute; dejando entrar a la gente a vivir para presionar al Ayuntamiento&rdquo;. &iquest;Con qu&eacute; motivo? Evitar que se terminara de hacer a&ntilde;icos un sue&ntilde;o empresarial que ba&ntilde;ar&iacute;a cada tarde la luz del crep&uacute;sculo y para el que se hab&iacute;a elegido un nombre tan pomposo como descriptivo: Bah&iacute;a del Mediterr&aacute;neo. Iba a ser algo grandioso. Cuatrocientas suites y una discoteca al aire libre con capacidad para cuatro mil personas. Un presagio del rumbo que tomar&iacute;a poco despu&eacute;s una planta hotelera que no se hab&iacute;a echado <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mansiones-lujo-turistas-disparan-consumo-agua-ibiza-vigilo-gota-gastar_1_13234841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en brazos del turista VIP</a> y<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/yann-pissenem-steve-jobs-insomne-controla-noche-ibiza_1_13169565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la m&uacute;sica electr&oacute;nica</a>. A&uacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/157c1695-0cb3-46aa-be4a-2f65f11b82c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El riesgo de caída fatal es evidente en un esqueleto arquitectónico que no tiene paredes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El riesgo de caída fatal es evidente en un esqueleto arquitectónico que no tiene paredes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La batalla legal de la promotora</strong></h2><p class="article-text">
        El alcalde Roig defiende ahora con ah&iacute;nco que la &uacute;nica alternativa posible es demoler la ruina y limpiar el solar. As&iacute; lo vot&oacute; la junta de gobierno de Sant Josep en mayo de 2025. Los tres alcaldes anteriores &ndash;dos socialistas, una popular&ndash; no hab&iacute;an llegado tan lejos desde que se pararan las obras en 2010. Al estallar la burbuja inmobiliaria, el grupo empresarial donde se integra Cala Xinx&oacute; SL &ndash;Acintur, una referencia en el ladrillo de Benidorm&ndash; recogi&oacute; cable. El proyecto se fren&oacute; s&oacute;lo cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde de que Jos&eacute; Ram&oacute;n Escandell &ndash;el alcalde del PP que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/arquitecta-incorruptible-alcalde-franquista-presidente-capitalista-lucho-ibiza-proteger-naturaleza_1_9560507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiso cimentar el parque natural de ses Salines</a>&ndash; otorgara la licencia para construir un macrocomplejo m&aacute;s enfocado al ocio que al descanso <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/adios-ultimos-chiringuitos-asequibles-ibiza-quedaran-sitios-aesthetic-cervezas-18-euros_1_13251263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en primera l&iacute;nea de una bah&iacute;a saturada por los vertidos del turismo</a>. Aquel gigante de hormig&oacute;n se qued&oacute; a merced de la humedad y el salitre. Y hasta hoy.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los promotores querían construir cuatrocientas suites y una discoteca al aire libre con capacidad para cuatro mil personas. Las obras se paralizaron en 2010, en plena crisis inmobiliaria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los responsables de Cala Xinx&oacute; SL rechazaron dar su punto de vista en este reportaje y no quisieron explicar los &uacute;ltimos movimientos que han llevado a cabo. Hace tres meses, esta sociedad limitada registr&oacute; en el Ajuntament de Sant Josep una solicitud para reiniciar las obras diecis&eacute;is a&ntilde;os despu&eacute;s. En abril de 2025, los gestores de la promotora ya hab&iacute;an denunciado la okupaci&oacute;n del terreno en el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 4 de Eivissa. El pasado 11 de mayo &ndash;trece meses despu&eacute;s de la denuncia&ndash;, los propietarios de la parcela volvieron a comunicarse con los tribunales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3e0588a-6e7c-4ce9-9657-3dfc4b54f813_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La basura se acumula en varios puntos del hotel a medio construir y el alcalde de Sant Josep considera que el solar se ha convertido en “un vertedero”."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La basura se acumula en varios puntos del hotel a medio construir y el alcalde de Sant Josep considera que el solar se ha convertido en “un vertedero”.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En la resoluci&oacute;n judicial a la que ha tenido acceso elDiario.es, el magistrado ordenaba a la Guardia Civil personarse en el edificio fantasma antes del 22 de mayo para &ldquo;identificar a todos los moradores adultos&rdquo;, &ldquo;informarles que pueden aportar cualquier documento que permita valorar si tienen contrato legal de arrendamiento con el propietario legal&rdquo; y &ldquo;citarlos como denunciados por delito de usurpaci&oacute;n de vivienda a un juicio que se celebrar&aacute; el 23 de junio a las 12h&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de llegar a las conclusiones, el documento se recrea en los detalles &ndash;la tardanza del Col&middot;legi d&rsquo;Advocats para designar a un letrado de oficio, la impugnaci&oacute;n del abogado denunciante por incompatibilidad, la incomparecencia de &ldquo;varios agentes&rdquo; que deb&iacute;an realizar los se&ntilde;alamientos, la falta de respuesta de la Benem&eacute;rita para llevar a cabo nuevas identificaciones&ndash; que han trabado el proceso. &iquest;Las consecuencias? Cuatro aplazamientos o suspensiones del juicio en apenas doce meses. As&iacute; lo afirma la resoluci&oacute;n judicial. Ni el servicio de prensa del Tribunal Superior de Just&iacute;cia de les Illes Balears ni el de la Guardia Civil han confirmado si se han llevado a cabo las diligencias para que el juicio pueda empezar dentro de dos semanas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2964a376-292d-4f5f-a8fb-54280ce89751_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los espacios donde se acumulan las infraviviendas que se han creado en la obra abandonada por la promotora que quería alzar un macrocomplejo más próximo al ocio que al descanso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los espacios donde se acumulan las infraviviendas que se han creado en la obra abandonada por la promotora que quería alzar un macrocomplejo más próximo al ocio que al descanso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Miedo a la autoridad</strong></h2><p class="article-text">
        Y, sin embargo, el miedo de algunos de los habitantes de estos pisos donde las paredes son de aire es verse frente a frente con un agente del orden. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash; &iquest;Pero por qu&eacute; tantas preguntas? &iquest;Sois polic&iacute;as, guardias civiles?
    </p><p class="article-text">
        Pregunta un joven que no quiere dar detalles sobre su vida.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, somos periodistas. Estamos haciendo un reportaje sobre la historia de las personas que viv&iacute;s aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Seguro que no sois polic&iacute;as? Han venido muchas veces estas &uacute;ltimas semanas. Nos dicen que tenemos que marchar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b8788bd2-2695-48f3-b99d-3f86c60102a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los residentes abandona el edificio empujando un patinete."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los residentes abandona el edificio empujando un patinete.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n tensa el ambiente en el rellano entre la tercera y la cuarta planta. Es entonces cuando M. entra en escena: la mochila a la espalda, el rostro cansado despu&eacute;s de dar servicio durante el turno de desayuno, una sonrisa amable. Son las doce en punto. El ayudante de cocina acaba de recorrer bajo un calor de veintitantos grados el cuarto de hora largo que separa el hotel de lujo a medio construir del hotel de cuatro estrellas donde trabaja.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si quer&eacute;is saber c&oacute;mo se vive aqu&iacute; &ndash;dice M., antes de meterse por un butr&oacute;n que reabri&oacute; una escalera que alguien ceg&oacute; alg&uacute;n d&iacute;a con ladrillos&ndash;, venid conmigo.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre &ndash;pelo canoso, unos cuarenta a&ntilde;os, ap&aacute;trida del S&aacute;hara Occiental&ndash; no dejar&aacute; de hablar mientras suba por la escalera y avance por una plataforma a la que le van saliendo brazos a izquierda y derecha. Durante el recorrido, M. contar&aacute; que se ha acostumbrado a las tormentas que marcan el final del verano y al viento de poniente que sopla cuando acaba el d&iacute;a. Que sobre su tienda de campa&ntilde;a hay una lona porque los suelos del esqueleto de forjado y ferralla est&aacute;n llenos de agujeritos por los que se filtra el agua. Que su ropa la lava en el hotel donde trabaja, que se ducha en el hotel donde trabaja, que suele comer caliente en el hotel donde trabaja. Que otros vecinos no son tan afortunados porque se dedican a otros oficios, como dos alba&ntilde;iles que se gastan bromas para olvidar que mudarse de Menorca a Eivissa en busca de un sueldo mejor ha resultado un mal negocio. Que &eacute;l no ha visto barullo, peleas ni disputas all&iacute; dentro; tampoco cuando el n&uacute;mero de vecinos aument&oacute; a principios de mayo. Que cada uno limpia su parte, aunque no todos la limpien igual; que los malos olores son dif&iacute;ciles de evitar y un problema con el que convivir. Que en los pisos altos duermen ellos, los saharauis, y en la planta baja &ldquo;los senegaleses&rdquo;. Que quien puede consigue unos tiestos, algo de tierra y planta hierbas arom&aacute;ticas. Que hay ni&ntilde;os en la vecindad. Que le gustar&iacute;a invitar a un t&eacute;, pero que no encuentra un mechero para prender la llama del hornillo a gas: &ldquo;Es que no fumo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b624160d-ecf4-4628-ada4-802f3be5f5f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunos de los habitantes plantan hierbas aromáticas en tiestos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunos de los habitantes plantan hierbas aromáticas en tiestos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras esta disculpa casi naif, M. derramar&aacute; una l&aacute;grima y sin secarse la mejilla izquierda dir&aacute;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Me da verg&uuml;enza, pero creo que se tiene que contar c&oacute;mo estamos viviendo. Somos trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        La frase de M. deja un halo inc&oacute;modo en el rinc&oacute;n que ocupa su jaima. Abajo y a lo lejos, los ba&ntilde;istas chapotean en el mar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/hotel-ruinas-malviven-trabajadores-turismo-ibicenco-da-verguenza-debo-contar-historia_1_13289387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9964c7f1-001b-478d-9a98-167dd099fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="291033" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9964c7f1-001b-478d-9a98-167dd099fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="291033" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El hotel en ruinas en el que malviven los trabajadores del turismo ibicenco: "Me da vergüenza, pero debo contar mi historia"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9964c7f1-001b-478d-9a98-167dd099fe86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Vivienda,Ibiza,Turismo,Precariedad laboral,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guillem conoció a su abuelo tras ser exhumado de una fosa franquista: "No lo pude evitar. Fui hacia él, lo abracé y le di un beso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/guillem-conocio-abuelo-exhumado-fosa-franquista-no-pude-evitar-abrace-le-di-beso_1_13288117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01b9814b-da09-4598-9216-7a84aee8d74c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guillem conoció a su abuelo tras ser exhumado de una fosa franquista: &quot;No lo pude evitar. Fui hacia él, lo abracé y le di un beso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley balear de fosas, que fue aprobada por unanimidad en el Parlament y ha permitido la recuperación de más de 330 víctimas y la identificación de más de medio centenar, cumple diez años. PP y Vox han derogado otra norma, la de memoria democrática, que impulsaba homenajes y reconocimientos a los represaliados</p><p class="subtitle">A pie de fosa mientras PP y Vox derogan la Ley de Memoria balear: “Quieren exhumaciones en silencio”
</p></div><p class="article-text">
        El 15 de diciembre de 1936, dos guardias civiles y varios falangistas irrumpieron en casa de los suegros de Joan Canyelles Capllonch, en Esporles (Mallorca). Ten&iacute;a 32 a&ntilde;os. <em>Picapedrer</em> y afiliado a la Casa del Pueblo, formaba parte de una generaci&oacute;n que hab&iacute;a abrazado con convicci&oacute;n los cambios impulsados por la Segunda Rep&uacute;blica en un municipio conocido entonces como la &ldquo;peque&ntilde;a Rusia&rdquo; por su intensa actividad sindical y obrera. Tras el golpe militar de julio, intent&oacute; esconderse en una barraca del Port des Canonge. Despu&eacute;s regres&oacute; a Esporles, pero una vecina acab&oacute; delat&aacute;ndolo. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, sin poder despedirse de su mujer, Francisca, con quien ten&iacute;a dos hijas peque&ntilde;as, Catalina y Magdalena, se lo llevaron a la fuerza, lo ataron y lo arrastraron por la calle. Despu&eacute;s lo trasladaron hasta un viejo almac&eacute;n de maderas situado en el centro de Palma y reconvertido en una de las c&aacute;rceles m&aacute;s oscuras y tr&aacute;gicas de la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/baleares-comunidad-asesinatos-guerra-civil_1_2219528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">represi&oacute;n franquista en Mallorca</a>: la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/horrores-carcel-franquista-can-mir-tenia-suerte-moria_1_9220290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prisi&oacute;n de Can Mir</a>. Un mes despu&eacute;s, los carceleros gritaron su nombre. Junto a otros doce presos, fue esposado y conducido en cami&oacute;n, a lo largo de m&aacute;s de 30 kil&oacute;metros, hasta el muro de la Cruz de Porreres, el lugar donde, noche tras noche, los escuadrones fascistas llevaban a cabo sus ejecuciones. All&iacute; lo acribillaron a tiros. Las hip&oacute;tesis apuntan a que fue el &uacute;ltimo en morir: lo sugieren los disparos hallados en sus piernas, quiz&aacute;s al intentar huir tras presenciar el asesinato de sus compa&ntilde;eros. Su familia tard&oacute; m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas en recuperar sus restos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo sab&iacute;a que ten&iacute;a que encontrarlo&rdquo;. Guillem Mir habla despacio y visiblemente emocionado. Han pasado ocho a&ntilde;os desde que pudo enterrar por fin a su abuelo, pero todav&iacute;a recuerda con precisi&oacute;n el momento en que dej&oacute; de ser un desaparecido para volver a tener un nombre, una historia y una tumba. Hasta entonces, su familia, como las de tantos otros desaparecidos por el golpe militar de 1936 y la dictadura franquista, convivi&oacute; con una <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/depresion-demencia-luto-final-traumas-arrastran-descendientes-victimas-franco_1_12171750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ausencia suspendida en el tiempo y un duelo imposible de cerrar</a>. &ldquo;Cuando vives continuamente con a&ntilde;os de angustia, malestar y dolor, sin poder expresar ni purgar, acaba convirti&eacute;ndose en un trauma. A mi madre le pas&oacute; factura. Nunca te lo planteas, pero te va mermando toda la vida&rdquo;, confiesa Guillem a elDiario.es. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4aa9a000-3da5-48e5-accb-3548249cca75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guillem Mir señala la casa de la que los falangistas arrancaron a su abuelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guillem Mir señala la casa de la que los falangistas arrancaron a su abuelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando vives continuamente con años de angustia, malestar y dolor, sin poder expresar ni purgar, acaba convertido en un trauma. A mi madre le pasó factura. Nunca te lo planteas, pero te va mermando toda la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillem Mir</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Joan Canyelles Capllonch, asesinado por el franquismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La ausencia heredada</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de Joan Canyelles Capllonch condensa la b&uacute;squeda incesante de aquellos que durante generaciones ignoraron d&oacute;nde estaban sus muertos. Mientras los franquistas hab&iacute;an podido recuperar a los suyos casi desde el final de la guerra -el r&eacute;gimen facilit&oacute; la localizaci&oacute;n, exhumaci&oacute;n y traslado de quienes hab&iacute;an fallecido en la retaguardia republicana-, los vencidos fueron condenados al silencio y al miedo. Las <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/nietas-invisibilizadas-viudas-guerra-civil-abuela-quedo-sola-ropa-luto-le-dejaron-traer_1_11338099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viudas -estigmatizadas y sin derecho a ning&uacute;n tipo de reconocimiento ni pensi&oacute;n-</a> recorr&iacute;an cementerios, preguntaban a enterradores y, de forma infructuosa, segu&iacute;an cualquier rumor con la esperanza de encontrar una pista, un bot&oacute;n, una prenda de ropa o cualquier rastro que las condujera hasta sus maridos. Los hijos -a quienes despu&eacute;s se unir&iacute;an los nietos- crecieron escuchando relatos fragmentarios, conversaciones susurradas y referencias imprecisas a cunetas, simas y pozos. En paralelo, la dictadura erig&iacute;a monumentos, conced&iacute;a honores y constru&iacute;a una memoria oficial que glorificaba a los 'ca&iacute;dos por Dios y por Espa&ntilde;a'. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, casi cuarenta a&ntilde;os de r&eacute;gimen no lograron borrar la memoria de los desaparecidos. Muerto Franco y encauzado el camino hacia la democracia, los descendientes republicanos se lanzaron a rastrear archivos y a recoger testimonios. Pero, sobre todo -cuando gran parte del pa&iacute;s hab&iacute;a decidido olvidar-, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/victimas-franquismo-abrian-tierra-manos-historia-exhumaciones-fosas-transicion_1_6201776.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comenzaron a ara&ntilde;ar la tierra</a>. Har&iacute;an falta, con todo, otras tantas d&eacute;cadas para que aquella labor comenzara, a principios de los 2000 -m&aacute;s de 60 a&ntilde;os despu&eacute;s de los asesinatos-, a abrirse paso en el debate p&uacute;blico. Paul Preston lo llam&oacute; &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/politica/anomalia-espana-homenajes-dictadura-franco_1_1829883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la anomal&iacute;a de Espa&ntilde;a</a>&rdquo;: mientras el resto de pa&iacute;ses condenaban sus dictaduras, afrontando de una u otra forma el legado de sus reg&iacute;menes autoritarios, la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola, en aras a la &ldquo;reconciliaci&oacute;n&rdquo; nacional, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/catalina-moragues-autora-estudio-franquismo-oculta-pp-espana-negado-derecho-justicia_1_13193791.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a cerrado la puerta a la posibilidad de investigar los cr&iacute;menes del franquismo</a>, hab&iacute;a optado por mantener a miles de desaparecidos en fosas comunes y hab&iacute;a relegado la b&uacute;squeda de las v&iacute;ctimas al empe&ntilde;o de sus familias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/938d4f27-340c-435e-9749-ceed5887da79_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen real de una ejecución en el Fortí de Illetes (Mallorca), donde los fascistas asesinaron a unas sesenta personas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen real de una ejecución en el Fortí de Illetes (Mallorca), donde los fascistas asesinaron a unas sesenta personas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muerto Franco y encauzado el camino hacia la democracia, los descendientes republicanos se lanzaron a rastrear archivos y a recoger testimonios. Pero, sobre todo, comenzaron a arañar la tierra. Harían falta, con todo, otras tantas décadas para que aquella labor comenzara, a principios de los 2000, a abrirse paso en el debate público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Era como tener una pared de 20 metros de alto y decir: 'Vamos a saltar'&rdquo;, ilustra Miguel Rabal, nieto de otro de los represaliados del franquismo en Mallorca, Emilio Garc&iacute;a-Pe&ntilde;uela, al recordar los inicios de un movimiento memorialista que se enfrentaba a d&eacute;cadas de desinter&eacute;s institucional, silencio social y ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para localizar a los desaparecidos. En aquel momento, recuerda, no faltaban quienes los consideraban &ldquo;cuatro viejos dando la paliza&rdquo; con una guerra que para muchos pertenec&iacute;a a un tiempo remoto y una historia que gran parte del pa&iacute;s cre&iacute;a definitivamente cerrada. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aquel empe&ntilde;o cristaliz&oacute; en Balears con la creaci&oacute;n de la asociaci&oacute;n Mem&ograve;ria de Mallorca. Era el a&ntilde;o 2006. La madre de Rabal asisti&oacute; al acto fundacional, celebrado en el edificio de Sa Riera de Palma. Muchos de quienes acudieron eran ya ancianos que llevaban toda una vida esperando respuestas sobre el paradero de sus padres, hermanos o maridos. En una de las fotograf&iacute;as de aquel d&iacute;a aparec&iacute;a una larga fila de hijos de represaliados. La reivindicaci&oacute;n de todos ellos pod&iacute;a resumirse en una sola frase: &ldquo;Queremos encontrarlos&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb2fac35-204c-4307-9903-eae95b459b40_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cementerio de Esporles, donde está enterrado Joan Canyelles Capllonch"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cementerio de Esporles, donde está enterrado Joan Canyelles Capllonch                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[La labor inicial del movimiento memorialista tras décadas de silencio] era como tener una pared de 20 metros de alto y decir: &#039;Vamos a saltar&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Rabal</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Emilio García-Peñuela, represaliado por el franquismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La ley que cambi&oacute; las reglas</strong></h2><p class="article-text">
        Sant Joan (Mallorca), junio de 2014. Bajo el sol abrasador de aquel verano, arque&oacute;logos, forenses y familiares asisten a una escena in&eacute;dita en Balears: la apertura de la primera fosa com&uacute;n de la guerra civil excavada en las islas. En el peque&ntilde;o cementerio de esta localidad de 2.300 habitantes, las palas retiran las primeras capas de tierra mientras decenas de ojos siguen cada movimiento con una mezcla de expectaci&oacute;n y nerviosismo. Muchos de los presentes llevan toda una vida esperando aquel momento. La intervenci&oacute;n no est&aacute; exenta de dificultades: parte de las sepulturas se encuentran ocultas bajo construcciones de hormig&oacute;n, lo que obliga a desarrollar una compleja labor previa de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica, prospecci&oacute;n arqueol&oacute;gica y retirada controlada de estructuras.
    </p><p class="article-text">
        Durante seis d&iacute;as, la excavaci&oacute;n combina documentaci&oacute;n de archivo, testimonios orales, arqueolog&iacute;a y antropolog&iacute;a forense. Coordinados por Mem&ograve;ria de Mallorca y gracias al trabajo voluntario de especialistas del Laboratori de Bioarqueologia Humana de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona, los equipos avanzan cent&iacute;metro a cent&iacute;metro. El 20 de junio aparecen los primeros indicios inequ&iacute;vocos de la fosa. Dos d&iacute;as despu&eacute;s, en presencia de los familiares, emergen a la luz los tres primeros cuerpos exhumados: corresponden a Jaume Gual Mas, Joan Gual Genovart y Miquel Salom Ribot, tres campesinos de Maria de la Salut asesinados por los fascistas en octubre de 1936. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en junio de 2015, los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos permiten devolverlos a sus familias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b7db3a7b-5beb-4750-84cb-04b30ce11bf9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografías de Joan Canyelles Capllonch, custodiadas por su nieto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografías de Joan Canyelles Capllonch, custodiadas por su nieto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El investigador Manel Su&aacute;rez, autor de numerosas investigaciones sobre la Segunda Rep&uacute;blica y el movimiento obrero de Mallorca, recuerda que la elecci&oacute;n de Sant Joan para acometer la primera exhumaci&oacute;n de una fosa de la guerra civil en Balears no fue casual. La entonces alcaldesa del municipio, la ecosoberanista Catalina Gay&agrave; -quien gobernaba con el apoyo del PP-, respald&oacute; desde el primer momento la intervenci&oacute;n, lo que facilit&oacute; que el proyecto pudiera salir adelante pese a la ausencia de apoyo institucional. &ldquo;No recibimos ninguna ayuda&rdquo;, rememora Su&aacute;rez. Recuerda, asimismo, que, pese a hallar tres cuerpos con evidentes impactos de bala, ni jueces ni fiscales acudieron al lugar para investigar los hechos. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo, el resultado super&oacute; todas las expectativas. La exhumaci&oacute;n despert&oacute; un enorme inter&eacute;s social y medi&aacute;tico y se convirti&oacute; en un acontecimiento sin precedentes en las islas. Ya no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s: la apertura de la fosa de Sant Joan demostr&oacute; que los desaparecidos pod&iacute;an ser encontrados y que d&eacute;cadas de silencio no hab&iacute;an logrado borrar sus huellas. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en junio de 2016, Balears daba el paso decisivo: la aprobaci&oacute;n, por unanimidad, de la Ley de recuperaci&oacute;n de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el franquismo, una norma que convirti&oacute; en obligaci&oacute;n p&uacute;blica lo que hasta entonces hab&iacute;a sido una lucha sostenida en solitario por familiares y activistas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esta ley se pretende cumplir con las obligaciones que tiene Espa&ntilde;a con las v&iacute;ctimas de las desapariciones de la Guerra Civil y del franquismo, y tambi&eacute;n con quienes son sus familiares&rdquo;, reza la exposici&oacute;n de motivos del texto.&nbsp;El Govern, presidido entonces por la socialista Francina Armengol, pasaba a asumir la responsabilidad de localizar fosas, elaborar mapas de enterramientos, impulsar an&aacute;lisis gen&eacute;ticos y coordinar los trabajos arqueol&oacute;gicos. Esta semana, la 'ley de fosas', que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en esta historia de incertidumbre colectiva y cambi&oacute; la relaci&oacute;n de Balears con uno de los cap&iacute;tulos m&aacute;s oscuros de su pasado reciente, ha cumplido 10 a&ntilde;os. En todo este tiempo, la norma ha permitido recuperar los restos de 334 v&iacute;ctimas e identificar a 68 mediante t&eacute;cnicas forenses y pruebas gen&eacute;ticas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/324b0983-24f3-43a1-9939-456801ced240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Placa con el nombre de Joan Canyelles Capllonch en el cementerio de Esporles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Placa con el nombre de Joan Canyelles Capllonch en el cementerio de Esporles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La apertura de la fosa de Sant Joan, en 2014, demostró que los desaparecidos podían ser encontrados y que décadas de silencio no habían logrado borrar sus huellas. Dos años después, el Parlament aprobaba por unanimidad su &#039;ley de fosas&#039;, que ha permitido recuperar los restos de más de 280 víctimas e identificar a más de medio centenar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su impacto resulta significativo en un territorio donde la represi&oacute;n franquista fue especialmente cruenta. Despu&eacute;s de que, el 19 de julio de 1936, el reci&eacute;n proclamado comandante militar de Balears Manuel Goded declarase el estado de guerra y asumiera el control absoluto de Mallorca y Eivissa, se desat&oacute; una intensa violencia que, como sostiene el historiador Bartomeu Gar&iacute; Salleras, ya hab&iacute;a sido planificada meses antes del conflicto y ser&iacute;a perfectamente ejecutada por falangistas, militares, autoridades civiles, redes clientelares de derechas, capellanes e, incluso, por familiares de las propias v&iacute;ctimas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se inici&oacute; una aut&eacute;ntica caza de sospechosos, que ser&iacute;an fusilados sin contemplaciones en las&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/balears-completara-mapa-fosas-guerra-civil-localizadas-menorca_1_9142457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cunetas de las carreteras o en las tapias de los cementerios</a>, sin ning&uacute;n tipo de juicio y sin ning&uacute;n motivo o muchas veces por motivos inconfesables&rdquo;, afirma Gar&iacute;, autor de <em>La repressi&oacute; a Mallorca durant la Guerra Civil espanyola</em>, con base en lo arrojado en&nbsp;<em>Guerra Civil i repressi&oacute; a Mallorca</em>, del historiador Josep Massot Muntaner, uno de los estudiosos que durante la Transici&oacute;n se volc&oacute; en esclarecer c&oacute;mo se desarroll&oacute; el conflicto b&eacute;lico en la isla. Cerca de 2.000 personas fueron asesinadas en las islas y m&aacute;s de 10.000 pasaron por prisi&oacute;n. A ellas se suman quienes sufrieron condenas consideradas injustas, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. Se calcula que todav&iacute;a existen 56 fosas repartidas entre la mayor de las Balears y las Piti&uuml;sas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddf5e135-9d1e-4915-bcfc-7d9107533da6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Excavación en una de las fosas del cementerio de Son Coletes (Mallorca)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Excavación en una de las fosas del cementerio de Son Coletes (Mallorca)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde la aprobaci&oacute;n de la 'ley de fosas', las exhumaciones se han llevado a cabo siguiendo protocolos arqueol&oacute;gicos y forenses homologados internacionalmente. Los equipos delimitan las &aacute;reas de b&uacute;squeda mediante el estudio de archivos, testimonios y planos hist&oacute;ricos, excavando despu&eacute;s de forma manual y estratigr&aacute;fica para preservar cualquier evidencia. Una vez localizados los restos, los especialistas documentan la posici&oacute;n de cada individuo, recuperan objetos asociados y trasladan los huesos a laboratorios de antropolog&iacute;a forense. All&iacute; analizan lesiones compatibles con ejecuciones, determinan el perfil biol&oacute;gico de las v&iacute;ctimas y, cuando es posible, realizan pruebas de ADN para cotejarlas con las muestras aportadas por familiares. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ley balear de fosas ha permitido recuperar los restos de más de 330 víctimas e identificar a más de medio centenar en un territorio donde la represión franquista fue especialmente cruenta. Más de 2.000 personas asesinadas. Se calcula que todavía existen 56 fosas repartidas entre Mallorca, Eivissa y Formentera</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Mucho m&aacute;s que exhumar restos</strong></h2><p class="article-text">
        Cada exhumaci&oacute;n permite reconstruir biograf&iacute;as, documentar la represi&oacute;n y devolver historias al espacio p&uacute;blico. Para Guillem Mir, la b&uacute;squeda de su abuelo acab&oacute; convirti&eacute;ndose en una parte inseparable de su propia vida. Cuando le comunicaron que el ADN hab&iacute;a confirmado la identidad de los restos, Guillem sinti&oacute; una punzada en el pecho. &ldquo;Fue una emoci&oacute;n enorme&rdquo;, rememora con l&aacute;grimas en los ojos. Durante a&ntilde;os hab&iacute;a perseguido documentos, testimonios y pistas dispersas para reconstruir la historia de su abuelo. De repente, aquella b&uacute;squeda dejaba de ser una hip&oacute;tesis para convertirse en una certeza. &ldquo;Lo encontramos&rdquo;, resume. Por primera vez desde 1937, la familia sab&iacute;a d&oacute;nde hab&iacute;a estado todo ese tiempo. Lo que comenz&oacute; como una inquietud familiar acab&oacute; transform&aacute;ndose en una necesidad &iacute;ntima, casi en una obligaci&oacute;n moral hacia un hombre al que nunca lleg&oacute; a conocer, pero cuya ausencia marc&oacute; a varias generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Guillem reconoce que la desaparici&oacute;n de un familiar deja secuelas que atraviesan el tiempo. En su caso, el silencio heredado, las historias contadas a medias y la incertidumbre sobre el paradero de su abuelo acabaron formando parte de la identidad familiar. La identificaci&oacute;n de los restos permiti&oacute; poner fin a esa b&uacute;squeda. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f7845379-c5d5-4c7c-9722-32347d63c122_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Despacho en el que Guillem almacena gran parte de los documentos y recuerdos de su abuelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Despacho en el que Guillem almacena gran parte de los documentos y recuerdos de su abuelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El d&iacute;a de la entrega fue un d&iacute;a que tampoco olvidar&eacute; nunca&rdquo;, recuerda. Los forenses preguntaron a la familia si quer&iacute;a abrir la caja que conten&iacute;a los restos de Joan Canyelles. Aceptaron. &ldquo;Lo primero que vi fue el cr&aacute;neo. Era muy peque&ntilde;o, cab&iacute;a en una caja as&iacute;. Y hab&iacute;a un agujero muy grande&rdquo;. La emoci&oacute;n pudo m&aacute;s que las palabras. &ldquo;No lo pude evitar. Fui hacia &eacute;l, lo abrac&eacute; y le di un beso&rdquo;. Aquel gesto puso fin a m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os de incertidumbre y permiti&oacute; que su abuelo dejara de ser un desaparecido para regresar definitivamente a su familia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Guillem nunca conoció a su abuelo, asesinado por los franquistas, pero para él &#039;fue una emoción enorme&#039; cuando le comunicaron que el ADN había confirmado la identidad de los restos. Recuerda, con lágrimas en los ojos, que sintió una punzada en el pecho: &#039;No lo pude evitar. Fui hacia él, lo abracé y le di un beso&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En conversaci&oacute;n con elDiario.es, insiste en que la recuperaci&oacute;n de los cuerpos va m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito familiar. &ldquo;La historia de mi abuelo es la historia de todos aquellos a quienes quisieron matar&rdquo;, sostiene. Por eso considera que las exhumaciones no solo reparan a las v&iacute;ctimas y a sus descendientes, sino que ayudan a reconstruir una parte de la historia colectiva que durante demasiado tiempo permaneci&oacute; enterrada. Desde entonces contin&uacute;a investigando y recopilando documentaci&oacute;n sobre otros represaliados de Esporles. &ldquo;No paramos&rdquo;, explica al hablar del archivo que ha construido junto a otros investigadores locales. Esa quiz&aacute; sea la mayor herencia de la ley de fosas. No solo ha permitido recuperar cuerpos: ha contribuido a rescatar vidas enteras del olvido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/812a1178-8108-4021-9663-956f0d1e4131_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Documento de afiliación de Joan Canyelles a la Agrupación Socialista de Esporles"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Documento de afiliación de Joan Canyelles a la Agrupación Socialista de Esporles                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La historia de mi abuelo es la historia de todos aquellos a quienes quisieron matar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillem Mir</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Joan Canyelles Capllonch, represaliado por el franquismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El ordenanza detenido en la sucursal del Banco de Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        A cientos de kil&oacute;metros de Madrid, donde hab&iacute;a nacido en 1899, Emilio Garc&iacute;a-Pe&ntilde;uela construy&oacute; una nueva vida en Mallorca. Hab&iacute;a llegado a Palma en 1929 tras obtener una plaza de ordenanza en la sucursal del Banco de Espa&ntilde;a. Socialista, laico y comprometido pol&iacute;ticamente, frecuentaba la Casa del Pueblo y colaboraba econ&oacute;micamente con iniciativas obreras, incluso a pesar de las limitaciones econ&oacute;micas de una familia trabajadora con dos hijas peque&ntilde;as. Diez d&iacute;as despu&eacute;s del golpe de Estado, la polic&iacute;a acudi&oacute; hasta la sucursal para detenerlo. Desde all&iacute; fue trasladado hasta el castillo de Bellver, convertido entonces en prisi&oacute;n para centenares de detenidos republicanos. Era el 28 de julio de 1936. 
    </p><p class="article-text">
        Su nieto, Miguel Rabal, ha dedicado a&ntilde;os a reconstruir aquella historia. La familia sab&iacute;a que Emilio hab&iacute;a sido detenido, pero desconoc&iacute;a muchos detalles de lo ocurrido. La investigaci&oacute;n permiti&oacute; descubrir c&oacute;mo hab&iacute;a sido vigilado durante a&ntilde;os por sus ideas pol&iacute;ticas y c&oacute;mo acab&oacute; convertido en objetivo prioritario de la represi&oacute;n. &ldquo;No era precisamente el 'Stalin' de Mallorca, pero s&iacute; lo suficientemente interesante como para no dejarlo suelto&rdquo;, recuerda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f5e9536b-4881-4ae9-8bfc-8ebcdbd9207a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía de Emilio García-Peñuela"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía de Emilio García-Peñuela                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi abuelo no era precisamente el &#039;Stalin&#039; de Mallorca, pero sí lo suficientemente interesante como para no dejarlo suelto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miguel Rabal</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Emilio García-Peñuela, asesinado por el franquismo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mucho antes de que los an&aacute;lisis gen&eacute;ticos confirmaran la identidad de su abuelo, Miguel ya albergaba una esperanza. Cuando comenzaron las exhumaciones y la recogida de muestras de ADN, su madre y su t&iacute;a aportaron las suyas convencidas de que alg&uacute;n d&iacute;a podr&iacute;an encontrarlo. Aquella posibilidad dej&oacute; de parecer remota durante la segunda campa&ntilde;a de excavaciones en la fosa de Son Coletes, en la localidad de Manacor, cuando decenas de familiares pudieron contemplar por primera vez los restos que emerg&iacute;an de la tierra tras ocho d&eacute;cadas de silencio. A apenas unos metros de distancia, dentro de la misma fosa, hab&iacute;an sido localizados los restos de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/aurora-picornell-pasionaria-balear-asesinada-franquismo-cuya-foto-roto-presidente-parlament_1_11459151.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aurora Picornell</a>, bautizada como la 'Pasionaria balear' e icono del republicanismo en Mallorca. Formaba parte de las conocidas como 'Rojas del Molinar', asesinadas por el franquismo la noche de reyes de 1937. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9b8e71f-b930-4dfd-9a82-56f9a062e4f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Informe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia de Balears, fechado en 1937, en el que Joan Canyelles Capllonch es descrito como un &quot;socialista peligroso&quot; tras su asesinato a manos de los franquistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Informe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia de Balears, fechado en 1937, en el que Joan Canyelles Capllonch es descrito como un &quot;socialista peligroso&quot; tras su asesinato a manos de los franquistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Parec&iacute;a que nos gritaban: 'Por fin nos hab&eacute;is encontrado'&rdquo;</strong> </h2><p class="article-text">
        El nieto de Garc&iacute;a-Pe&ntilde;uela rememora especialmente un peque&ntilde;o acto celebrado junto a la fosa, sin tribunas ni grandes discursos. Los familiares se encontraban a escasos metros de los esqueletos reci&eacute;n exhumados. &ldquo;Pod&iacute;amos casi tocarlos&rdquo;, recuerda. Sonaban un violonchelo y una flauta mientras los asistentes observaban aquellos cuerpos que, durante d&eacute;cadas, hab&iacute;an permanecido ocultos bajo tierra. Fue entonces cuando sinti&oacute; algo dif&iacute;cil de explicar. &ldquo;Parec&iacute;a que los o&iacute;as&rdquo;, dice. &ldquo;Como si nos estuvieran gritando: 'Por fin nos hab&eacute;is encontrado'&rdquo;. La imagen contin&uacute;a emocion&aacute;ndole a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Hasta entonces todos ellos eran desaparecidos&rdquo;, reflexiona. Frente a la fosa abierta, rodeado de familiares que llevaban d&eacute;cadas esperando respuestas, tuvo la sensaci&oacute;n de que quienes yac&iacute;an all&iacute; abajo recuperaban por fin aquello que les hab&iacute;a sido arrebatado: un nombre, una historia y el derecho a ser encontrados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a6de989-a165-42a8-acca-6a651138b26b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Trabajos de exhumación en el cementerio de Son Coletes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Trabajos de exhumación en el cementerio de Son Coletes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Al igual que Guillem y tantos otros familiares, tampoco olvida la llamada que recibi&oacute; en noviembre de 2022. Estaba solo, caminando por la Comuna de Bunyola, cuando son&oacute; el tel&eacute;fono. Al otro lado de la l&iacute;nea estaba Maria Ant&ograve;nia Oliver, presidenta de Mem&ograve;ria de Mallorca, quien lleva d&eacute;cadas luchando por localizar a los desaparecidos del franquismo. Dos d&iacute;as antes le hab&iacute;a enviado varias fotograf&iacute;as de su abuelo para una exposici&oacute;n sobre las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n. Al ver su nombre en la pantalla, intuy&oacute; que se trataba de aquel asunto. Sin embargo, bastaron apenas unas palabras para confirmar lo que llevaba a&ntilde;os esperando: &ldquo;Miguel, tu abuelo ha sido identificado&rdquo;, recuerda que le dijo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0e42f315-c976-4a2c-b9bd-962a963e70b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guillem Mir, apoyado en uno de los muros de la vivienda donde se llevaron a su abuelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guillem Mir, apoyado en uno de los muros de la vivienda donde se llevaron a su abuelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Fue como si se hubiera roto un dique&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Miguel recuerda que intent&oacute; contenerse durante la conversaci&oacute;n. Sab&iacute;a que la activista hab&iacute;a acompa&ntilde;ado a decenas de familias en momentos similares -&ldquo;tiene un hombro para eso y para todo lo que le echen&rdquo;, subraya- y no quiso derrumbarse al tel&eacute;fono. &ldquo;Aguant&eacute; como pude&rdquo;, rememora. Apenas recuerda qu&eacute; le respondi&oacute;. &ldquo;Ya daba igual lo que dijera. Lo importante era otra cosa&rdquo;. Fue despu&eacute;s de colgar cuando la emoci&oacute;n acumulada durante a&ntilde;os termin&oacute; por desbordarse. &ldquo;Fue como si se hubiera roto un dique&rdquo;, explica. De repente afloraron d&eacute;cadas de preguntas, de documentos consultados, de historias familiares reconstruidas y de incertidumbre. La llamada confirmaba que la b&uacute;squeda hab&iacute;a terminado. 
    </p><p class="article-text">
        Se emociona de nuevo al recordar el d&iacute;a en que la familia recibi&oacute; los restos de su abuelo. El acto se celebr&oacute; en el cementerio de Son Valent&iacute; siguiendo un minucioso protocolo, dise&ntilde;ado para respetar los tiempos y los deseos de cada familia. Los forenses les preguntaron si quer&iacute;an abrir la caja que conten&iacute;a los huesos recuperados de la fosa. Tambi&eacute;n les consultaron si permit&iacute;an la presencia de representantes institucionales y observadores internacionales. &ldquo;Todo estaba hecho con una delicadeza extraordinaria. Entend&iacute;an que cada familia vive esto de una manera distinta&rdquo;, rememora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fb3809c-84fb-40e4-b89e-24166baeab6a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Acto de homenaje a Emilio García-Peñuela y otros represaliados del franquismo en el cementerio de Son Valentí"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Acto de homenaje a Emilio García-Peñuela y otros represaliados del franquismo en el cementerio de Son Valentí                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre los asistentes se encontraba <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/fabian-salvioli-relator-onu-no-entiende-dolor-victimas-franquismo-no-buena-persona_128_10021022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Favi&aacute;n Salvioli</a>, relator especial para la promoci&oacute;n de la verdad, la justicia, reparaciones y garant&iacute;as de no repetici&oacute;n de la ONU. Lejos de percibirlo como una presencia ajena, Rabal lo interpret&oacute; como un reconocimiento a la dignidad de su abuelo. &ldquo;Para m&iacute; fue un honor may&uacute;sculo&rdquo;, explica. &ldquo;Era una persona que representaba a la humanidad acompa&ntilde;ando a otra persona an&oacute;nima y modesta en un momento tan importante&rdquo;, a&ntilde;ade. La imagen le sigue emocionando: un trabajador del Banco de Espa&ntilde;a, asesinado y desaparecido durante d&eacute;cadas, recibiendo finalmente el amparo y el reconocimiento que le hab&iacute;an sido negados. Cuando abrieron la caja, Miguel vio por primera vez los restos de su abuelo. Se acerc&oacute; al cr&aacute;neo y lo toc&oacute;: &ldquo;Lo conoc&iacute; en aquel momento&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Miguel Rabal continúa emocionándose al recordar el acto de homenaje a su abuelo: un trabajador del Banco de España, asesinado y desaparecido durante décadas, recibiendo finalmente el amparo y el reconocimiento que le habían sido negados. Cuando abrieron la caja, vio por primera al padre de su madre. Se acercó al cráneo y lo tocó: &quot;Lo conocí en aquel momento&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lejos de erigirse en protagonista, Miguel reivindica la perseverancia de activistas, historiadores y asociaciones memorialistas y c&oacute;mo, con el paso de los a&ntilde;os, demostraron que su empe&ntilde;o estaba lejos de ser una extravagancia. La aprobaci&oacute;n de la ley balear de fosas en 2016 fue, para &eacute;l, la prueba de que aquella obstinaci&oacute;n hab&iacute;a merecido la pena. Como Guillem, subraya que el verdadero alcance de las exhumaciones va mucho m&aacute;s all&aacute; de cada caso individual. 
    </p><p class="article-text">
        La arque&oacute;loga <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/almudena-garcia-rubio-antropologa-tocar-huesos-fosa-no-dice-objetos-hablan-persona_1_10553555.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Almudena Garc&iacute;a-Rubio</a>, responsable de numerosas exhumaciones en las islas, explica que los planes de fosas impulsados en Balears fueron incorporando progresivamente nuevas disciplinas y herramientas para abordar las consecuencias de la represi&oacute;n. A la labor de arque&oacute;logos, antrop&oacute;logos forenses e historiadores se sumaron especialistas en restauraci&oacute;n, juristas, antrop&oacute;logos sociales e, incluso, equipos de acompa&ntilde;amiento psicosocial para atender a los familiares durante todo el proceso. Durante la jornada organizada este viernes por la Universitat de les Illes Balears (UIB) para conmemorar los diez a&ntilde;os de la ley de fosas, la investigadora subray&oacute; que este enfoque multidisciplinar convirti&oacute; a las islas en una referencia dentro del Estado, al entender que la recuperaci&oacute;n de los desaparecidos no consiste &uacute;nicamente en localizar e identificar restos, sino tambi&eacute;n en acompa&ntilde;ar a las familias y preservar la memoria de las v&iacute;ctimas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Detrás de cada esqueleto hay una persona desaparecida y una familia que lleva décadas esperando respuesta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Almudena García-Rubio</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La semilla del movimiento memorialista</strong></h2><p class="article-text">
        Se trata de una idea que conecta directamente con el origen del propio movimiento memorialista. Porque para las asociaciones y los familiares nunca se trat&oacute; &uacute;nicamente de abrir una fosa o devolver unos huesos a sus descendientes. Tambi&eacute;n implica reconstruir las historias que la represi&oacute;n intent&oacute; borrar, explicar qui&eacute;nes fueron aquellas personas y reconocer p&uacute;blicamente las vulneraciones de derechos humanos que sufrieron. Maria Ant&ograve;nia Oliver recuerda, de hecho, que el origen de Mem&ograve;ria de Mallorca naci&oacute; de una convicci&oacute;n profundamente arraigada. &ldquo;Ten&iacute;a claro que en democracia tenemos derechos&rdquo;, explica. No pod&iacute;a entender que hubiera familias que desconoc&iacute;an d&oacute;nde estaban sus padres, hermanos o maridos y que las instituciones permanecieran al margen. Mucho antes de familiarizarse con conceptos como verdad, justicia y reparaci&oacute;n, asegura que ya los sent&iacute;a como una necesidad vital. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No los conoc&iacute;a te&oacute;ricamente, pero los sent&iacute;a&rdquo;, rememora. Le resultaba incomprensible que hubiera personas buscando a sus desaparecidos mientras jueces, fiscales y administraciones miraban hacia otro lado. &ldquo;Me preguntaba c&oacute;mo era posible que hubiera gente exhumando y que todo quedara ah&iacute;&rdquo;, afirma, mientras observaba c&oacute;mo en otros pa&iacute;ses las desapariciones forzadas eran abordadas desde la justicia y los derechos humanos. Aquella inquietud naci&oacute; de una experiencia personal -la b&uacute;squeda de su abuelo, Andreu Par&iacute;s- que pronto descubri&oacute; compartida por centenares de familias. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/47f73bf4-ff8d-4d49-8a14-21a4dd3c4647_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Protesta llevada a cabo en junio de 2024 después de que el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne (Vox), rompiese en pleno hemiciclo la foto de varias víctimas del franquismo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Protesta llevada a cabo en junio de 2024 después de que el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne (Vox), rompiese en pleno hemiciclo la foto de varias víctimas del franquismo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me preguntaba cómo era posible que hubiera gente exhumando y que todo quedara ahí </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Antònia Oliver</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de Memòria de Mallorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os de b&uacute;squeda, Oliver acud&iacute;a a historiadores, archivos y testigos con una sensaci&oacute;n inc&oacute;moda. &ldquo;A veces me sent&iacute;a violenta pidiendo informaci&oacute;n. Pensaba que no deb&iacute;a ser yo quien lo hiciera; ten&iacute;an que ser las instituciones o un juez quienes me lo dijeran&rdquo;. Lo que hab&iacute;a vivido en su propia familia lo encontraba repetido una y otra vez en los relatos de otros hijos y nietos de represaliados. Recuerda especialmente las historias de mujeres que hab&iacute;an pasado d&eacute;cadas preguntando por sus maridos desaparecidos y soportando burlas o insinuaciones. &ldquo;Ni siquiera sab&iacute;an si los hab&iacute;an matado porque no se lo dec&iacute;an&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso insiste en que los avances logrados durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas no surgieron de la nada. Antes de las leyes, de los planes de fosas y de las exhumaciones institucionales hubo a&ntilde;os de trabajo sigiloso de familiares y activistas recopilando testimonios, localizando enterramientos y elaborando los primeros listados de desaparecidos. &ldquo;Si hoy tenemos un mapa de fosas es gracias a los familiares de las v&iacute;ctimas&rdquo;, subraya. Aquella documentaci&oacute;n permiti&oacute; demostrar que las fosas exist&iacute;an y que pod&iacute;an abrirse. &ldquo;Era importante demostrar que se pod&iacute;a exhumar, que los pol&iacute;ticos no tuvieran miedo de hacerlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En un contexto marcado por la reciente <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derogaci&oacute;n de la ley balear de memoria democr&aacute;tica -la otra gran norma memorialista de las Islas- por parte de PP y Vox</a>, las v&iacute;ctimas insisten en que la reparaci&oacute;n no termina cuando se localiza un cuerpo. Sin pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de memoria, advierten, las exhumaciones corren el riesgo de convertirse en simples operaciones arqueol&oacute;gicas desprovistas de contexto. Por eso contin&uacute;an reclamando verdad, justicia y reparaci&oacute;n para devolver la dignidad a quienes fueron asesinados y restituir una parte de la historia colectiva que durante demasiado tiempo permaneci&oacute; enterrada bajo la tierra y el silencio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/guillem-conocio-abuelo-exhumado-fosa-franquista-no-pude-evitar-abrace-le-di-beso_1_13288117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:45:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/01b9814b-da09-4598-9216-7a84aee8d74c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1341729" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/01b9814b-da09-4598-9216-7a84aee8d74c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1341729" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Guillem conoció a su abuelo tras ser exhumado de una fosa franquista: "No lo pude evitar. Fui hacia él, lo abracé y le di un beso"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/01b9814b-da09-4598-9216-7a84aee8d74c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Fosas comunes,Fosas del franquismo,Franquismo,Víctimas del franquismo,Represión franquista,Crímenes del franquismo,Guerra Civil Española,Dictadura franquista,Desaparecidos,Islas Baleares,Mallorca,Ibiza,Formentera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El expresidente del Parlament balear investigado por llamar "puto nazi" a un diputado de Vox: "Intentan callarnos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/expresidente-parlament-balear-investigado-llamar-puto-nazi-diputado-vox-tenernos-callados_1_13293270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bc8d30a-21c5-4d1a-9707-210683655246_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145057.jpg" width="2020" height="1136" alt="El expresidente del Parlament Balti Picornell, a la entrada de los juzgados de Vía Alemania de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No podemos permitir que personajes como este intenten limitar nuestra libertad de expresión", ha subrayado Balti Picornell en alusión al parlamentario ultra Jorge Campos, quien se ha querellado contra él por la presunta comisión de un delito de injurias graves a la autoridad</p><p class="subtitle">Imputado un expresident del Parlament balear por referirse como “puto nazi” a un diputado de Vox
</p></div><p class="article-text">
        El expresidente del Parlament balear Balti Picornell ha comparecido este jueves en los juzgados de Palma a ra&iacute;z de la querella interpuesta por el diputado de Vox en el Congreso Jorge Campos por supuestamente referirse a &eacute;l como &ldquo;puto nazi&rdquo;. El encausado no ha llegado a declarar dado que no le hab&iacute;a sido notificada formalmente la querella y ha sido citado nuevamente para el pr&oacute;ximo martes a las 13.00 horas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado su defensa a las puertas del juzgado, Picornell hab&iacute;a sido convocado &uacute;nicamente mediante una llamada telef&oacute;nica y un mensaje SMS. Ante esta situaci&oacute;n, el juez ha acordado entregarle ahora la documentaci&oacute;n y se&ntilde;alar una nueva fecha para su declaraci&oacute;n en calidad de investigado. Su abogado, Josep Rosell, del colectivo Acci&oacute; Cassandra, ha anunciado adem&aacute;s que recurrir&aacute; la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de la querella al considerar que los hechos denunciados est&aacute;n amparados por el derecho fundamental a la libertad de expresi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No podemos tolerar que, aunque finalmente se archivara, se investigue a una persona por unos hechos que aunque fueran ciertos no ser&iacute;an constitutivos de delito&rdquo;, ha expresado el letrado.
    </p><p class="article-text">
        El propio Picornell ha enmarcado el procedimiento en un intento de la extrema derecha de restringir la cr&iacute;tica pol&iacute;tica: &ldquo;Lo que no podemos permitir es que personajes como este intenten recortar nuestra libertad de expresi&oacute;n, intenten tenernos callados y que no podamos expresar lo que una persona reaccionaria dice en redes sociales&rdquo;. &ldquo;Tenemos que tener un derecho fundamental a la libertad de expresi&oacute;n y hay que hacerles frente&rdquo;, ha incidido.
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, su abogado ha se&ntilde;alado que los est&aacute;ndares de protecci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n son especialmente amplios cuando afectan a responsables pol&iacute;ticos. En este sentido, ha defendido que expresiones como la que ha motivado la querella deben analizarse en el contexto de la trayectoria p&uacute;blica del denunciante. &ldquo;Estamos hablando de un pol&iacute;tico que se ha significado por homenajes al Valle de los Ca&iacute;dos, por posicionarse contra represaliados del franquismo o por afirmar que el 18 de julio es el d&iacute;a m&aacute;s importante de Espa&ntilde;a&rdquo;, ha argumentado.
    </p><p class="article-text">
        La defensa prev&eacute; presentar directamente un recurso ante la Audiencia Provincial de Balears despu&eacute;s de que el juzgado admitiera la querella por un presunto delito de injurias graves a la autoridad. Previsiblemente, el recurso no llegar&aacute; a resolverse antes de la nueva comparecencia prevista para la pr&oacute;xima semana. &ldquo;Veremos qu&eacute; entiende del tribunal y hasta d&oacute;nde llegan los est&aacute;ndares de la libertad de expresi&oacute;n espa&ntilde;ola&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A las puertas de los Juzgados de V&iacute;a Alemanya, una quincena de personas se ha concentrado para mostrar su apoyo al expresidente de la C&aacute;mara auton&oacute;mica. Tras abandonar el edificio judicial, Picornell ha sido recibido con aplausos por parte de los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        La causa tiene su origen en una querella presentada por Campos despu&eacute;s de que Picornell difundiera reiteradamente en sus redes sociales una fotograf&iacute;a en la que posa junto a un grafiti con el mensaje &ldquo;J. Campos puto nazi&rdquo;. La semana pasada, el diputado de Vox ratific&oacute; la denuncia ante el juzgado instructor y avanz&oacute; que no descarta ampliarla a otras personas que tambi&eacute;n hayan compartido o utilizado la citada imagen.
    </p><p class="article-text">
        Picornell presidi&oacute; el Parlament entre 2017 y 2019, durante el segundo mandato de la socialista Francina Armengol. Durante su etapa al frente de la C&aacute;mara auton&oacute;mica trat&oacute; de proyectar una imagen austera e institucional, marcada por la cercan&iacute;a a los movimientos sociales y por gestos simb&oacute;licos contra los privilegios asociados al cargo. Entre ellos, renunci&oacute; a utilizar el coche oficial y defendi&oacute; una presidencia m&aacute;s pr&oacute;xima a la ciudadan&iacute;a y menos ligada a la solemnidad tradicional de las instituciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El discurso ultra de Jorge Campos</strong></h2><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que, en mayo de 2024, el propio diputado de Vox compar&oacute; la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gran-manifestacion-medidas-pp-vox-catalan-balears-70-anos-volver-protestar_1_11342293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran manifestaci&oacute;n celebrada d&iacute;as antes en favor del catal&aacute;n&nbsp;</a>con la Alemania nazi, utilizando para ello la imagen de un desfile de antorchas celebrado apenas unos meses despu&eacute;s de que Adolf Hitler ascendiera al poder.
    </p><p class="article-text">
        Campos tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-senala-independentistas-mallorca-hay-aprovechar-sitio_1_12876869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;al&oacute; en otra publicaci&oacute;n a catalanistas e independentistas&nbsp;</a>en el contexto de la Diada de Mallorca. &ldquo;Este d&iacute;a sabemos que, en<a href="https://x.com/hashtag/PalmaDeMallorca?src=hashtag_click" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>Palma de Mallorca los separatistas pancatalanistas est&aacute;n todos en el mismo sitio. Estas oportunidades habr&iacute;a que aprovecharlas&rdquo;,&nbsp;<a href="https://x.com/jcamposasensi/status/2005603679253168160" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; en su cuenta de X</a>. &ldquo;Contra su enfermedad, nuestra inmensa ilusi&oacute;n de hacer un pa&iacute;s mejor que el que ellos representan&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cabe se&ntilde;alar que la trayectoria de Jorge Campos est&aacute; marcada por un beligerante discurso contra la inmigraci&oacute;n, las identidades LGTBI+, las pol&iacute;ticas en favor la lengua catalana y la memoria democr&aacute;tica. En septiembre de 2022, la entonces presidenta del Govern, Francina&#8239;Armengol, le reproch&oacute; que en una intervenci&oacute;n en el Parlament balear vinculase la &ldquo;tasa de criminalidad de Balears&rdquo; con el &ldquo;aumento constante de inmigrantes ilegales&rdquo;. &ldquo;No todo vale todo en pol&iacute;tica. En pol&iacute;tica no vale la mentira como norma en sus intervenciones, no vale el racismo ni vale la xenofobia que usted aplica&rdquo;, le espet&oacute; la dirigente socialista.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de octubre,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-vox-carga-obispo-mallorca-defender-migrantes-acoja-menas-palacio_1_12709748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Campos emplaz&oacute; al obispo de Mallorca, Sebasti&agrave; Taltavull, a &ldquo;acoger&nbsp;MENAS&nbsp;en su palacio&rdquo;&nbsp;</a>-reproduciendo la terminolog&iacute;a con la que la exprema derecha alude de forma despectiva a los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/siham-khalifa-ninos-migrantes-criminalizar-son-menores-historias-duras-expuestos-desamparo_1_11542190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menores migrantes no acompa&ntilde;ados</a>- despu&eacute;s de que el prelado hiciese una llamada a la ciudadan&iacute;a y a los responsables pol&iacute;ticos para frenar los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/extrema-derecha-dirigentes-pp-agitan-xenofobia-detencion-violacion-menor-migrante_1_12570744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discursos de odio&nbsp;</a>contra las personas migrantes: &ldquo;Llamarles delincuentes es una calumnia, una acusaci&oacute;n muy grave contra gente que ha tenido que marcharse de su casa&rdquo;, profiri&oacute; el obispo.
    </p><p class="article-text">
        El diputado ultra tambi&eacute;n convirti&oacute; el debate educativo en campo de batalla ideol&oacute;gica, al acusar al anterior Ejecutivo de izquierdas de &ldquo;adoctrinar&rdquo; a los alumnos y prometer &ldquo;sacar de las escuelas&rdquo; a quienes, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;atacan a la naci&oacute;n&rdquo;. A su juicio, estos docentes deb&iacute;an ser expulsados &ldquo;por higiene democr&aacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En otro mensaje en X, Campos, lejos de condenar la quema de una&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/diputado-nacional-vox-lamenta-quema-bandera-lgtbi-instituto-ensucia-pared_1_11375778.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bandera LGTBI en un instituto de Muro (Mallorca)</a>, lament&oacute; los hechos al considerar que la ense&ntilde;a &ldquo;ensucia la pared&rdquo; y &ldquo;podr&iacute;an haberse ocasionado da&ntilde;os materiales o personales&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pinta esa tela multicolor, que representa una ideolog&iacute;a discriminatoria, en la pared de un instituto? Los centros educativos no deben ser murales donde se cuelguen pancartas, banderas o s&iacute;mbolos con carga ideol&oacute;gica o pol&iacute;tica, como esa bandera multicolor. &Uacute;nicamente deben contar con las banderas oficiales&rdquo;, manifest&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/expresidente-parlament-balear-investigado-llamar-puto-nazi-diputado-vox-tenernos-callados_1_13293270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 10:25:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bc8d30a-21c5-4d1a-9707-210683655246_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145057.jpg" length="423252" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bc8d30a-21c5-4d1a-9707-210683655246_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145057.jpg" type="image/jpeg" fileSize="423252" width="2020" height="1136"/>
      <media:title><![CDATA[El expresidente del Parlament balear investigado por llamar "puto nazi" a un diputado de Vox: "Intentan callarnos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bc8d30a-21c5-4d1a-9707-210683655246_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145057.jpg" width="2020" height="1136"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vox,Ultraderecha,Extrema derecha,Ultras,Tribunales,Libertad de expresión,Islas Baleares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos muertos y ocho bomberos heridos en un incendio en un bloque de viviendas de Magaluf]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mueren-personas-incendio-bloque-viviendas-magaluf_1_13292787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0b90b4b-53d0-4a48-a9e2-bab022d90c46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos muertos y ocho bomberos heridos en un incendio en un bloque de viviendas de Magaluf"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las personas fallecidas han resultado intoxicadas por humo al tratar de bajar por las escaleras que, en palabras del alcalde de Calvià, "se han convertido en una chimenea". El incendio se podría haber generado por un frigorífico</p></div><p class="article-text">
        Dos personas -una mujer sin identificar y un hombre de nacionalidad argentina y de 58 a&ntilde;os- han fallecido en un incendio en un bloque de viviendas residenciales en Magaluf (Mallorca). Adem&aacute;s, seg&uacute;n la informaci&oacute;n facilitada por los servicios de emergencias, hay 24 heridos, entre ellos ocho bomberos. Una de las personas est&aacute; en estado cr&iacute;tico. Se trata del edificio Trianon II de la zona de Torrenova, en Magaluf, situado en el n&uacute;mero 18 de la calle Mart&iacute; Ros Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El incendio, seg&uacute;n han informado los Bomberos de Mallorca, se ha originado en la tercera planta del edificio. El director insular de Emergencias, Joan Forn&agrave;s, ha explicado que, a su llegada, los bomberos se han encontrado con un fuego &ldquo;muy violento&rdquo;. El humo se ha desplazado por el hueco de la escalera, que se ha elevado por todo el edificio. 
    </p><p class="article-text">
        El incendio se podr&iacute;a haber originado por un fallo el&eacute;ctrico en una nevera de una vivienda de la tercera planta. Desde Bomberos de Mallorca han indicado que el fuego se origin&oacute; en la cocina de la vivienda, aunque todav&iacute;a est&aacute; por determinar si fue un fallo el&eacute;ctrico en un electrodom&eacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los moradores del bloque de pisos ha explicado a los medios que la persona que vive en el inmueble en el que se ha producido el incendio ha dicho que la nevera ha comenzado a arder. &ldquo;Dice que empez&oacute; a arder el frigor&iacute;fico, trat&oacute; de apagarlo con un extintor y no pudo, le ech&oacute; agua y tampoco pudo y luego ya se asfixiaba y sali&oacute; corriendo del apartamento&rdquo;, ha se&ntilde;alado el vecino. Asimismo, este inquilino ha explicado que not&oacute; un olor a fuego y que escucho ruidos y, al ver el fuego, sali&oacute; de la finca junto con otros afectados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4ec060a3-703f-45d1-8475-b9a35653a7c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vista del edificio incendiado este jueves en Magaluf"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vista del edificio incendiado este jueves en Magaluf                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El alcalde de Calvi&agrave;, Juan Antonio Amengual, ha explicado las dos personas que han muerto eran residentes del municipio y viv&iacute;an en la novena planta del edificio. Seg&uacute;n las primeras hip&oacute;tesis, han sido intoxicadas por humo al tratar de bajar por las escaleras que, en palabras del alcalde, &ldquo;se han convertido en una chimenea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los residentes del edificio, ya clausurado,  han sido evacuados por los Bomberos de Mallorca. &nbsp;El bloque de viviendas no presenta riesgo de derrumbe, pero ser&aacute; este viernes cuando se haga una valoraci&oacute;n exhaustiva. El Ayuntamiento ha informado que todas las personas afectadas podr&aacute;n ser realojadas en diferentes hoteles del municipio y de la capital, mientras se contin&uacute;a trabajando en la valoraci&oacute;n de la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El jefe operativo de Bomberos de Mallorca, Xisco Bon&iacute;n, ha explicado que el incendio ha roto ventanas y una puerta, de modo que el humo se ha propagado muy r&aacute;pido por la escalera, entrando en las viviendas. Esto ha provocado nueve personas heridas leves por inhalaci&oacute;n de humo y otras tres v&iacute;ctimas graves, dos de ellas son las que han fallecido y la tercera es la que est&aacute; ingresada en Son Espases.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Bon&iacute;n como el alcalde del municipio han incidido en la importancia de tratar de refugiarse en un lugar seguro cuando se produce un incendio de estas caracter&iacute;sticas. &ldquo;Lo que se tiene que intentar es ir a punto de la vivienda donde al incendio le costar&aacute; llegar, si puede ser un punto exterior mejor y, sobre todo, no salir por la escalera&rdquo;, ha explicado el jefe operativo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/54dac154-8ddf-43f5-9a48-7344c730c750_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dos personas han muerto por culpa del incendio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dos personas han muerto por culpa del incendio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Condolencias</strong></h2><p class="article-text">
        Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens, ha se&ntilde;alado que est&aacute; en contacto con el alcalde de Calvi&agrave;, y con los responsables de los servicios de Emergencias y del 061 para conocer la evoluci&oacute;n de la situaci&oacute;n y de los afectados. &ldquo;Mi p&eacute;same a los familiares y seres queridos de las v&iacute;ctimas, todo mi apoyo a las personas afectadas y mi agradecimiento a bomberos y profesionales sanitarios por su r&aacute;pida respuesta&rdquo;, ha declarado la presidenta balear en su cuenta de X.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2064978076975431680?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por su parte, el alcalde de Calvi&agrave; ha afirmado que se trata de &ldquo;un d&iacute;a muy triste&rdquo;. &ldquo;La actuaci&oacute;n de los bomberos ha sido espectacular, han hecho un gran trabajo. Todos los vecinos est&aacute;n desalojados y es un drama. Cuando hay un incendio, uno se tiene que quedar dentro de su casa e ir al balc&oacute;n, porque las personas han ido hacia la escalera y eso ha sido el principal problema, seg&uacute;n parece&rdquo;, ha afirmado.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde ha informado tambi&eacute;n que desde primera hora de la ma&ntilde;ana la presidenta del Govern y el presidente del Consell de Mallorca, Lloren&ccedil; Galm&eacute;s, han estado al tanto del suceso. Amengual ha mostrado sus condolencias y ha explicado que se trabaja en la atenci&oacute;n de las v&iacute;ctimas. &ldquo;Estamos desolados, estamos muy tristes. Vamos a ver a los familiares. De momento los vecinos est&aacute;n en un recinto, les estamos atendiendo en sus necesidades&rdquo;, ha declarado Amengual.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Calvi&agrave; ha decretado dos d&iacute;as de luto oficial por el grave incendio. El luto oficial ya ha comenzado y se mantendr&aacute; durante dos d&iacute;as. El Consistorio ha expresado su &ldquo;profundo dolor&rdquo; por lo ocurrido y ha trasladado sus condolencias a los familiares y allegados de las v&iacute;ctimas, as&iacute; como su apoyo a todas las personas afectadas por el incendio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mueren-personas-incendio-bloque-viviendas-magaluf_1_13292787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 06:51:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a0b90b4b-53d0-4a48-a9e2-bab022d90c46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="274586" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a0b90b4b-53d0-4a48-a9e2-bab022d90c46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="274586" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dos muertos y ocho bomberos heridos en un incendio en un bloque de viviendas de Magaluf]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a0b90b4b-53d0-4a48-a9e2-bab022d90c46_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Incendio,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abogados y jueces arremeten contra la Ley de Eficiencia Procesal y advierten que "afectará a las condenas" en Ibiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/abogados-jueces-arremeten-ley-eficiencia-procesal-advierten-afectara-condenas-ibiza_1_13288372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e947c8c-d320-4566-9bad-846b13a3b9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abogados y jueces arremeten contra la Ley de Eficiencia Procesal y advierten que &quot;afectará a las condenas&quot; en Ibiza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juristas del archipiélago denuncian que la norma, impulsada para agilizar el sistema judicial, está provocando el efecto contrario en las islas, debido a problemas crónicos de personal vinculados a la crisis de la vivienda</p><p class="subtitle">El Poder Judicial concluye que la implantación de los tribunales de instancia no ha provocado retrasos generalizados</p></div><p class="article-text">
        La reforma que promet&iacute;a hacer m&aacute;s &aacute;gil la Justicia est&aacute; teniendo el efecto contrario en los juzgados de Balears, seg&uacute;n denuncian abogados, jueces y otros operadores jur&iacute;dicos. La nueva organizaci&oacute;n judicial impulsada por la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2025-76" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Org&aacute;nica 1/2025, de 2 de enero</a>, de medidas en materia de eficiencia del Servicio P&uacute;blico de Justicia &mdash;m&aacute;s conocida como Ley de Eficiencia Procesal&mdash; habr&iacute;a a&ntilde;adido nuevas complejidades a un sistema que ya arrastraba una grave falta de medios. 
    </p><p class="article-text">
        Expedientes ya instruidos acumulan meses de espera para recibir sentencia y algunos procedimientos comienzan a se&ntilde;alarse para dentro de tres e incluso cuatro a&ntilde;os. La situaci&oacute;n se extiende a todas las islas, pero empeora en Eivissa. En parte, por la actual crisis de la vivienda, pero tambi&eacute;n desde que los hermanos Cazorla incendiaron la antigua sede de los juzgados en 2019, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/condenados-cuatro-anos-carcel-acusados-incendiar-juzgados-ibiza_1_9928837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que les mereci&oacute; una condena de cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel episodio supuso una paralizaci&oacute;n, reconocida por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), de la Justicia en la isla, que fue reactiv&aacute;ndose de forma progresiva en edificios provisionales donde a d&iacute;a de hoy a&uacute;n mantienen algunos &oacute;rganos judiciales &mdash;el resto est&aacute; en la sede principal&mdash;. Desde entonces, el sistema judicial de Eivissa y Formentera ha operado bajo una situaci&oacute;n de sobrecarga.
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores de los tribunales pitiusos perciben que el atasco de asuntos, lejos de aliviarse, contin&uacute;a aumentando con la nueva Ley de Eficiencia. La aplicaci&oacute;n de la norma habr&iacute;a afectado especialmente a la tramitaci&oacute;n de denuncias, ya de por s&iacute; lenta, y que se ha visto a&uacute;n m&aacute;s ralentizada tras la reorganizaci&oacute;n del sistema judicial, seg&uacute;n su versi&oacute;n. elDiario.es se ha puesto en contacto con el Ministerio sin recibir respuesta en el momento de la publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta reorganizaci&oacute;n se suma al problema cr&oacute;nico de falta de personal en Eivissa &mdash;donde el &aacute;rea forense lleva a&ntilde;os pr&aacute;cticamente desmantelada&mdash; y contribuye a una mayor dilaci&oacute;n en la resoluci&oacute;n de los procedimientos, seg&uacute;n se&ntilde;ala un letrado con asuntos en la isla que prefiere no identificarse.&nbsp;El profesional, que tambi&eacute;n trabaja en ciudades como Madrid, Valencia o Barcelona, sostiene que, pese a su tama&ntilde;o, estas no presentan la misma carga de trabajo que la isla, que cuenta con 164.265 habitantes, seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un beneficio para los acusados</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Para los demandantes -estos retrasos judiciales- suponen un estr&eacute;s a&ntilde;adido al que ya se sufre durante los procedimientos. Se victimiza a&uacute;n m&aacute;s a la v&iacute;ctima&rdquo;, se&ntilde;ala el abogado.&nbsp; En cuanto a los acusados, a&ntilde;ade, sucede justo lo contrario: en algunos casos pueden verse incluso beneficiados por las dilaciones indebidas, es decir, los retrasos en la tramitaci&oacute;n de los procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el art&iacute;culo 24.2 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola reconoce el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas: &ldquo;Todos tienen derecho a un proceso p&uacute;blico sin dilaciones indebidas y con todas las garant&iacute;as&rdquo;. &ldquo;Desde enero, hay expedientes que no se tramitan y ejecutorias -el documento mediante el que se hace efectiva una sentencia firme- que se est&aacute;n viendo afectadas. Esto puede beneficiar a los acusados&rdquo;, explica el abogado especialista en derecho administrativo y penal David Salv&agrave;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde enero, hay expedientes que no se tramitan y ejecutorias -el documento mediante el que se hace efectiva una sentencia firme- que se están viendo afectadas. Esto puede beneficiar a los acusados</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Salvà</span>
                                        <span>—</span> Abogado especialista en derecho administrativo y penal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de las v&iacute;ctimas, el letrado asegura que se ve obligado a presentar escritos ante el Letrado de la Administraci&oacute;n de Justicia (LAJ) para instar la agilizaci&oacute;n del procedimiento, advirtiendo incluso de posibles denuncias por dilaciones ante el CGPJ. Por ahora, a&ntilde;ade, esto no ha afectado a las condenas, aunque &ldquo;puede llegar a hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la nueva norma se preve&iacute;a resolver la saturaci&oacute;n del sistema judicial, &ldquo;pero no ha sido as&iacute;&rdquo;, advierten desde el decanato de los juzgados de Eivissa y Formentera. La reforma contemplaba una reorganizaci&oacute;n del sistema judicial, con la eliminaci&oacute;n de juzgados, la creaci&oacute;n de Tribunales de Instancia con secciones y la unificaci&oacute;n de oficinas judiciales con personal com&uacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ac0d6c0-ce19-4710-865a-a1109dfe0b0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los funcionarios de justicia de Ibiza continúan en indefinida en 2023 por sus condiciones laborales."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los funcionarios de justicia de Ibiza continúan en indefinida en 2023 por sus condiciones laborales.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s medios: la aut&eacute;ntica necesidad</strong></h2><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de trabajadores resolviendo asuntos es, sin embargo, &ldquo;exactamente el mismo&rdquo;, y la cantidad de procedimientos tampoco se ha reducido, sino que se mantiene o incluso ha aumentado, asegura a elDiario.es el juez decano de las Pitiusas, Sergio Gonz&aacute;lez. &ldquo;Todo lo que no pase por una inversi&oacute;n de medios personales y materiales no sirve para nada&rdquo;, asevera.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma que la redistribuci&oacute;n de los funcionarios en distintas secciones habr&iacute;a sido deficiente. En el caso de Eivissa, en Tramitaci&oacute;n -admisi&oacute;n de demandas, recursos y querellas, entre otros- se ha destinado poco personal, mientras que el &aacute;rea de Ejecuci&oacute;n, encargada de hacer cumplir las sentencias, se ha reforzado con una mayor dotaci&oacute;n de medios, seg&uacute;n el decano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo lo que no pase por una inversión de medios personales y materiales no sirve para nada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio González</span>
                                        <span>—</span> Juez decano de las Pitiusas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La falta de efectivos en el departamento encargado de todos los tr&aacute;mites previos al dictamen de la sentencia habr&iacute;a provocado que la documentaci&oacute;n no llegue a esta segunda fase. &ldquo;Se ha creado un tap&oacute;n tremendo&rdquo;, describe Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Las quejas no se limitan a los representantes de la Justicia en Eivissa, sino que se extienden al Ilustre Colegio de Abogados de Baleares (ICAIB) y a su hom&oacute;logo en Mallorca, as&iacute; como a otros operadores jur&iacute;dicos del archipi&eacute;lago. En diciembre de 2025, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de les Illes Balears (TSJIB), Carlos G&oacute;mez, se reuni&oacute; con los jueces y juezas de paz de las islas para tratar los cambios de la Ley de Eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Los antiguos juzgados de paz se ir&aacute;n transformando en Oficinas de Justicia a medida que se constituyan los nuevos Tribunales de Instancia en Palma, Eivissa, Ma&oacute; y Ciutadella. En total, m&aacute;s de mil funcionarios de todas las islas se han visto afectados por la irrupci&oacute;n de la nueva norma y por la reorganizaci&oacute;n derivada de su implantaci&oacute;n durante la tercera y &uacute;ltima fase, <a href="https://www.diariodemallorca.es/mallorca/2025/12/23/mil-funcionarios-justicia-afectados-reorganizacion-125062310.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n public&oacute; en su momento Diario de Mallorca</a>.
    </p><p class="article-text">
        La primera fase arranc&oacute; en enero de 2025, a los 20 d&iacute;as de su publicaci&oacute;n en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado (BOE). La segunda se activ&oacute; en abril, cuando entraron en vigor los MASC (Medios Adecuados de Soluci&oacute;n de Controversias) como requisito previo en muchos asuntos civiles, adem&aacute;s de reformas en la legislaci&oacute;n procesal civil, penal, social y contencioso-administrativa.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Justicia defiende la norma</strong></h2><p class="article-text">
        Tres meses despu&eacute;s, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, F&eacute;lix Bola&ntilde;os, aseguraba en la clausura de las XX Jornadas de presidentes y presidentas de Tribunales Superiores de Justicia, en Palma, que la nueva norma har&iacute;a la administraci&oacute;n de justicia &ldquo;m&aacute;s &aacute;gil, m&aacute;s flexible y m&aacute;s cercana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, esta nueva obligaci&oacute;n de recurrir a los MASC <a href="https://www.eldiario.es/politica/litigios-reducen-20-primer-ano-mediacion-obligatoria-impone-reforma-bolanos_1_13133832.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha reducido en un 20,4% el n&uacute;mero de asuntos que han ingresado en los &oacute;rdenes jurisdiccionales civil y mercantil</a> &mdash;donde se ven desde divorcios o desahucios a cl&aacute;usulas abusivas&mdash;. La legislaci&oacute;n establece que, salvo las excepciones previstas &mdash;tutela de derechos fundamentales, filiaci&oacute;n, concursales, medidas cautelares o casos de violencia de g&eacute;nero, entre otras&mdash;, es obligatorio acreditar el intento de soluci&oacute;n extrajudicial antes de interponer una demanda.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es pasar de &ldquo;una cultura del litigio a una del di&aacute;logo y del acuerdo&rdquo;, seg&uacute;n el Gobierno central. Adem&aacute;s de reducir la carga de trabajo de los tribunales. En total, la bajada de la litigiosidad en los cuatro &oacute;rdenes (incluyendo penal, social y contencioso-administrativo) es del 9,9% de abril de 2025 a abril de 2026. Son datos de las comunidades que no tienen la competencia de Justicia transferida, entre ellas Balears.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a nivel nacional, los sindicatos tambi&eacute;n han denunciado cierto &ldquo;caos&rdquo; en la puesta en marcha de la reforma, con &ldquo;problemas de coordinaci&oacute;n y falta de informaci&oacute;n&rdquo;. <a href="https://www.eldiario.es/politica/audiencia-nacional-trunca-ofensiva-ayuso-reforma-judicial-bolanos_1_13045743.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fuentes sindicales consultadas en su momento por elDiario.es</a> apuntaron, el pasado marzo, que la reasignaci&oacute;n masiva de funcionarios hab&iacute;a provocado que muchos desconocieran sus nuevas funciones, lo que ha derivado en suspensiones de juicios y retrasos procesales. Las mismas fuentes denunciaron el registro de incidencias t&eacute;cnicas y problemas con la asignaci&oacute;n digital de expedientes antiguos, as&iacute; como incompatibilidades de los sistemas operativos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El CGPJ no encuentra &ldquo;suspensiones o demoras&rdquo; generalizadas</strong></h2><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) analiz&oacute; en una reuni&oacute;n celebrada el pasado marzo un informe, basado en otros informes remitidos por los presidentes de la Audiencia Nacional y de los distintos Tribunales Superiores de Justicia, en el que se aprecian problemas de &ldquo;insuficiencia de personal&rdquo;. As&iacute; como de falta de adaptaci&oacute;n de los medios inform&aacute;ticos y de &ldquo;dispersi&oacute;n&rdquo; de las sedes. Por otro lado, el documento concluye que la ley de eficiencia &ldquo;no ha provocado suspensiones o demoras, m&aacute;s all&aacute; de casos puntuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La nueva estructura judicial transforma 3.900 juzgados unipersonales en 431 Tribunales de Instancia organizados por jurisdicciones y secciones especializadas. Tras el an&aacute;lisis, el grupo de trabajo creado para analizar el seguimiento de la reforma se reuni&oacute; la semana siguiente para abordar y tratar de resolver las disfunciones detectadas.
    </p><p class="article-text">
        En materia de personal, el informe afirma que en muchos territorios no han concluido los procesos para acoplar al personal a sus nuevos puestos. A esto se suma una insuficiencia general de personal, escasez de plantilla, p&eacute;rdida de refuerzos, desequilibrios entre secciones y un elevado volumen de personal interino &ldquo;con falta de formaci&oacute;n&rdquo; y una inestabilidad en la plantilla que se acent&uacute;a en el caso de Balears.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El acuciante problema de la vivienda</strong></h2><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez ya advirti&oacute; al Ministerio de Justicia, antes de la entrada en vigor de la normativa, de que en las islas exist&iacute;a un colapso derivado de la falta de medios, que la nueva ley iba a &ldquo;empeorar&rdquo;. &ldquo;Ahora estamos peor&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de las Illes Balears (ICAIB) denuncia que la reforma se est&aacute; aplicando en un contexto ya conocido, marcado por la falta de medios materiales y un acusado d&eacute;ficit de personal, tanto en jueces como en funcionarios de tramitaci&oacute;n y gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que se reclama siempre son m&aacute;s medios para la Justicia, porque, hagamos los cambios legislativos que hagamos, completar plantillas es complicado en todo el territorio nacional&rdquo;, asegura Eva Cardona, miembro de la junta. &ldquo;Y en Baleares a&uacute;n m&aacute;s, porque aunque haya funcionarios dispuestos a venir, no hay vivienda para ellos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que se reclama siempre son más medios para la Justicia, porque, hagamos los cambios legislativos que hagamos, completar plantillas es complicado en todo el territorio nacional. Y en Baleares aún más, porque aunque haya funcionarios dispuestos a venir, no hay vivienda para ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Cardona</span>
                                        <span>—</span> Miembro de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de Abogados de las Illes Balears
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La emergencia habitacional genera desde hace a&ntilde;os un d&eacute;ficit estructural de personal, una elevada rotaci&oacute;n de plantillas y una inestabilidad permanente que complica la reorganizaci&oacute;n interna exigida por el nuevo modelo judicial.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n &mdash;seg&uacute;n el colegio profesional&mdash; est&aacute; agravando especialmente la situaci&oacute;n en la jurisdicci&oacute;n civil. Entre las consecuencias, se&ntilde;alan la suspensi&oacute;n y el aplazamiento de juicios, con se&ntilde;alamientos fijados ya a tres o incluso cuatro a&ntilde;os vista, frente a los dos a&ntilde;os de espera anteriores. Tambi&eacute;n apuntan a causas ya instruidas que tardan hasta un a&ntilde;o en recibir sentencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según el Colegio de Abogados de las Illes Balears, la reforma ha generado la suspensión y el aplazamiento de juicios, con señalamientos fijados ya a tres o incluso cuatro años vista, frente a los dos años de espera anteriores</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Aumento de la inseguridad jur&iacute;dica</strong></h2><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n de canales unificados para la gesti&oacute;n de los procedimientos dificulta, adem&aacute;s, el seguimiento de los expedientes y conocer con precisi&oacute;n en qu&eacute; fase se encuentra cada asunto, se&ntilde;ala el Colegio de Abogados. Ahora, varios juzgados de distintas jurisdicciones o especialidades &mdash;penal, instrucci&oacute;n o primera instancia, entre otras&mdash; se integran dentro de un &uacute;nico Tribunal de Instancia.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de la reforma es equilibrar las cargas de trabajo mediante una distribuci&oacute;n m&aacute;s flexible de las tareas. Sin embargo, seg&uacute;n denuncia el Colegio de Abogados, esa reorganizaci&oacute;n todav&iacute;a no ha dado los resultados esperados y ha provocado un deterioro en la atenci&oacute;n que reciben tanto los profesionales como la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman los problemas tecnol&oacute;gicos y las frecuentes incidencias de interoperabilidad entre sistemas inform&aacute;ticos, que ralentizan a&uacute;n m&aacute;s el funcionamiento cotidiano de los &oacute;rganos judiciales y aumentan la inseguridad jur&iacute;dica. Un hecho que tambi&eacute;n reconoci&oacute; el informe de la Comisi&oacute;n Permanente.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los factores que aumenta esta inseguridad jur&iacute;dica, que critica el ICAIB, es la falta de criterios homog&eacute;neos sobre c&oacute;mo acreditar que se ha intentado una soluci&oacute;n extrajudicial del conflicto, requisito que la Ley de Eficiencia Procesal introduce mediante los denominados Medios Adecuados de Soluci&oacute;n de Controversias (MASC). Esta exigencia ha dado lugar a interpretaciones dispares entre juzgados e incluso entre partidos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Esta disparidad, advierten los abogados, abre la puerta a que algunas demandas sean inadmitidas por defectos formales relacionados con la acreditaci&oacute;n de ese tr&aacute;mite previo. &ldquo;Lejos de contribuir a descongestionar los tribunales, esta medida est&aacute; provocando nuevos litigios derivados precisamente de las resoluciones de inadmisi&oacute;n&rdquo;, lamentan desde el Colegio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/abogados-jueces-arremeten-ley-eficiencia-procesal-advierten-afectara-condenas-ibiza_1_13288372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 04:02:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e947c8c-d320-4566-9bad-846b13a3b9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7065386" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e947c8c-d320-4566-9bad-846b13a3b9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7065386" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abogados y jueces arremeten contra la Ley de Eficiencia Procesal y advierten que "afectará a las condenas" en Ibiza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e947c8c-d320-4566-9bad-846b13a3b9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Justicia,Abogados,Colegio de Abogados,Estado de derecho,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos tercios de la población de Palma no tiene acceso a zonas verdes, según Amics de la Terra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/tercios-poblacion-palma-no-acceso-zonas-verdes-amics-terra_1_13290607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144983.jpg" width="1264" height="711" alt="Dos tercios de la población de Palma no tiene acceso a zonas verdes, según Amics de la Terra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los barrios de menor renta la superficie de zona verde por habitante es inferior debido a la mayor densidad poblacional</p><p class="subtitle">La tala de unos árboles icónicos de Palma enfada a los vecinos: “No queremos más terrazas”</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pleno de zonas verdes de Palma según Amics de la Terra."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pleno de zonas verdes de Palma según Amics de la Terra.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dos tercios de la poblaci&oacute;n de Palma no tiene acceso a zonas verdes, seg&uacute;n recoge Amics de la Terra en un informe en el que analiza el acceso a zonas verdes en diez ciudades espa&ntilde;olas y su relaci&oacute;n con la renta de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El estudio '&iquest;C&oacute;mo garantizar el derecho a la naturaleza?, an&aacute;lisis comparativo del acceso a zonas verdes en las ciudades seg&uacute;n la renta de la poblaci&oacute;n' recoge que en Palma, pese a tener parques de gran superficie, hay alrededor de 285.000 personas, dos tercios de la poblaci&oacute;n, que no tienen &ldquo;acceso suficiente&rdquo; a zonas verdes de m&aacute;s de una hect&aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indica la entidad, en los barrios de menor renta la superficie de zona verde por habitante es inferior a las zonas de m&aacute;s ingresos debido a la mayor densidad poblacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras el 80% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola vive en ciudades, no tenemos garantizado nuestro derecho a la naturaleza. La situaci&oacute;n es preocupante principalmente para las personas m&aacute;s vulnerables, que son las que disponen de menos zonas verdes y a su vez las que tienen menos opciones de adaptarse al cambio clim&aacute;tico&rdquo;, ha afirmado la responsable de Participaci&oacute;n y Proyectos de Amics de la Terra Mallorca, Luc&iacute;a Lami.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, al comparar las variables de acceso a &aacute;reas verdes y el nivel de renta se encuentran &ldquo;grandes zonas con apenas verde&rdquo; y con una poblaci&oacute;n con dificultades para adaptarse a las olas de calor. Estas &aacute;reas son &ldquo;zonas de acci&oacute;n prioritaria&rdquo;, espacios donde ven urgente renaturalizar no solo desde un punto de vista &ldquo;ecol&oacute;gico&rdquo;, sino como una herramienta de bienestar y adaptaci&oacute;n a las altas temperaturas para las personas con menos ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Para paliar esta situaci&oacute;n, en Palma proponen intervenir principalmente en las zonas de Pere Garau y Son Canals, que responden a un tejido de ensanche, y Son Cladera, &ldquo;que presenta una morfolog&iacute;a mixta que combina bloque abierto con vivienda unifamiliar y otros usos no residenciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n alegan, realizar una planificaci&oacute;n integral, estructural y a diversas escalas es indispensable para que las propuestas no se limiten a ocupar vac&iacute;os urbanos, sino que configure un sistema ecol&oacute;gico conectado y funcional. As&iacute;, piden renaturalizar los espacios libres asociados a edificios p&uacute;blicos, establecer corredores verdes, y paseos arbolados continuos que conecten espacios verdes a trav&eacute;s de recorridos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la entidad insta a las instituciones a renaturalizar las ciudades con urgencia, prestando especial atenci&oacute;n a las zonas de acci&oacute;n prioritaria, sin olvidar el componente social. &ldquo;Reclamamos pol&iacute;ticas de vivienda justas que eviten que reverdecer las ciudades pueda suponer la expulsi&oacute;n de las personas de sus casas debido a la especulaci&oacute;n. A su vez demandamos la construcci&oacute;n de refugios clim&aacute;ticos comunitarios para que las vecinas y vecinos puedan decidir sobre sus barrios y que el verde sea tambi&eacute;n un lugar donde construir vidas dignas y plenas&rdquo;, ha a&ntilde;adido Lami.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/tercios-poblacion-palma-no-acceso-zonas-verdes-amics-terra_1_13290607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 11:29:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144983.jpg" length="404984" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144983.jpg" type="image/jpeg" fileSize="404984" width="1264" height="711"/>
      <media:title><![CDATA[Dos tercios de la población de Palma no tiene acceso a zonas verdes, según Amics de la Terra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ebd1f0be-c66a-41c1-bd0a-9c9a278bc36c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144983.jpg" width="1264" height="711"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Palma,Mallorca,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Policía inicia el desalojo forzoso de las centenares de personas que malviven en la antigua prisión de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/policia-inicia-desalojo-forzoso-centenares-personas-malviven-antigua-prision-palma_1_13290380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bad98fd-3fea-40c3-a140-1cb95519c33a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Policía inicia el desalojo forzoso de las centenares de personas que malviven en la antigua prisión de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el paso de los años, las intalaciones fueron ocupadas progresivamente por personas sin alternativa habitacional </p><p class="subtitle">“Por una habitación me pedían 1.200 euros”: el último cumpleaños de Aurora antes del desalojo de la vieja cárcel de Palma</p></div><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Local de Palma y la Polic&iacute;a Nacional han iniciado este mi&eacute;rcoles a las 12.00 horas el desalojo forzoso de la antigua prisi&oacute;n de la ciudad, dando cumplimiento al auto dictado por el juzgado, que autoriz&oacute; la ejecuci&oacute;n de la actuaci&oacute;n ante el grave riesgo existente para la seguridad de los que permanecen en el recinto. Unas 80 personas malviven en la antigua c&aacute;rcel, que desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os funciona como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/necesito-lugar-dormir-palma-activa-desalojo-200-personas-malviven-antigua-carcel_1_13018889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">refugio precario de centenares de personas expulsadas del mercado de la vivienda</a>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado el Ayuntamiento de Palma, el dispositivo, coordinado conjuntamente por ambos cuerpos policiales, tal y como se estableci&oacute; en la Junta Local de Seguridad extraordinaria de la pasada semana, se prev&eacute; que se prolongue a lo largo de la jornada. Durante toda la ejecuci&oacute;n del desalojo permanecer&aacute;n en el lugar los servicios sociales municipales y la presencia de una ambulancia del 061.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el censo realizado al inicio del procedimiento, en el interior de los m&oacute;dulos de la antigua prisi&oacute;n resid&iacute;an 206 personas, si bien a lo largo de estos meses la cifra se ha ido reduciendo progresivamente hasta situarse actualmente en torno a 70 u 80. Asimismo, en coordinaci&oacute;n con el Instituto Mallorqu&iacute;n de Asuntos Sociales (IMAS), 45 han sido derivadas a centros de acogida temporal y a programas de inserci&oacute;n social y laboral.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n fundamenta el desalojo en los informes elaborados por la Polic&iacute;a Local, los bomberos y las autoridades sanitarias, que alertan de un &ldquo;riesgo real, grave y actual&rdquo; para la vida y la integridad f&iacute;sica de los residentes debido al deterioro del inmueble. El auto judicial advierte de las deficientes condiciones de salubridad, las dificultades para una eventual evacuaci&oacute;n y el elevado riesgo de incendio existente en el edificio.
    </p><p class="article-text">
        Una vez ejecutado el desalojo, la Polic&iacute;a Local mantendr&aacute; en el entorno un dispositivo permanente de vigilancia las 24 horas del d&iacute;a para garantizar la seguridad y evitar nuevas ocupaciones y, posteriormente, el Ayuntamiento proceder&aacute; al tapiado del recinto.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La vieja c&aacute;rcel, s&iacute;mbolo de la crisis habitacional</strong></h2><p class="article-text">
        La antigua c&aacute;rcel de Palma fue inaugurada en 1968 y funcion&oacute; como prisi&oacute;n provincial hasta 1999, cuando los internos fueron trasladados al actual centro penitenciario, en las afueras de la ciudad. Tras su clausura, el recinto qued&oacute; abandonado entre promesas pol&iacute;ticas de reconversi&oacute;n que nunca llegaron a materializarse. Con el paso de los a&ntilde;os, las celdas vac&iacute;as, los patios interiores y las dependencias en ruinas fueron ocupados progresivamente por personas sin alternativa habitacional que, en los &uacute;ltimos tiempos, han sobrevivido entre escombros, montones de basura y muros agrietados que apenas logran contener el fr&iacute;o y la humedad del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Como si de un term&oacute;metro extremo de la fractura habitacional de Palma se tratara, entre los muros del inmueble han convivido perfiles muy distintos: trabajadores de la construcci&oacute;n y de la hosteler&iacute;a, jubilados con pensiones insuficientes, personas migrantes en situaci&oacute;n irregular o mujeres v&iacute;ctimas de violencia, a quienes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han sumado j&oacute;venes abocados a encontrar soluciones alternativas para proteger su integridad f&iacute;sica y mental.
    </p><p class="article-text">
        Muchos compart&iacute;an y comparten una misma trayectoria: habitaciones cada vez m&aacute;s caras, empleos precarios, desahucios silenciosos y la imposibilidad de acceder incluso al alquiler m&aacute;s b&aacute;sico en una ciudad donde la presi&oacute;n inmobiliaria no ha dejado de aumentar y en la que incluso quienes trabajan han dejado de poder permitirse una vivienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/policia-inicia-desalojo-forzoso-centenares-personas-malviven-antigua-prision-palma_1_13290380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 11:12:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8bad98fd-3fea-40c3-a140-1cb95519c33a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3159910" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8bad98fd-3fea-40c3-a140-1cb95519c33a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3159910" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Policía inicia el desalojo forzoso de las centenares de personas que malviven en la antigua prisión de Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8bad98fd-3fea-40c3-a140-1cb95519c33a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Palma,Mallorca,Desalojos,Desahucios,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mediterráneo, ‘hundido’ por la creciente contaminación por plásticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mediterraneo-hundido-creciente-contaminacion-plasticos_1_13272456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mediterráneo, ‘hundido’ por la creciente contaminación por plásticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mallorquina Danna Ayelén Bosch es la creadora de ‘Un darrer capfico’, un documental que denuncia la contaminación marítima por un material que afecta a la fauna y con altos costes de tratamiento, pero al cual se le puede dar también una segunda vida</p><p class="subtitle">El aumento de pellets en Balears alerta a los ecologistas: “Se ha detectado un 30% más que en el resto del Mediterráneo”</p></div><p class="article-text">
        El mar Mediterr&aacute;neo se halla en una profunda crisis por la contaminaci&oacute;n de residuos, fruto del modelo de sobreproducci&oacute;n y de la mano del turismo de masas. Ello propicia tambi&eacute;n que zonas v&iacute;rgenes se hayan visto deterioradas por el efecto de un turismo masivo potenciado en parte por el efecto de las redes sociales. De estos desechos, el pl&aacute;stico y sus derivados, de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), en la actualidad suponen el 95% de los residuos que flotan en el Mediterr&aacute;neo y sus playas. WWF sostiene, adem&aacute;s, que entre 70.000 y 130.000 toneladas de micropl&aacute;sticos &ndash;aquellos fragmentos de tama&ntilde;o inferior a 5 mil&iacute;metros&ndash; acaban en el Mediterr&aacute;neo y otros mares europeos cada a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad inminente de actuar contra la contaminaci&oacute;n de los pl&aacute;sticos es lo que empuj&oacute; a Danna Ayel&eacute;n Bosch a crear el documental <em>Un darrer capfico, </em>el cual aborda desde diversas perspectivas c&oacute;mo se afronta esta lucha contra la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos en el mar a trav&eacute;s de entrevistas con diferentes expertos y artesanos que trabajan con este material. Dichos testimonios ponen el foco en que lo m&aacute;s importante es reducir el consumo individual antes de generar nuevos residuos. No obstante, Bosch recuerda que &ldquo;adem&aacute;s de la responsabilidad individual, es fundamental el papel de las instituciones y los marcos regulatorios&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Efectos sobre la fauna marina</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los testimonios que mayor &eacute;nfasis pone en el da&ntilde;o de los pl&aacute;sticos en el ecosistema marino es el de Xisca Pujol, responsable de la Red de varamientos de Fauna marina de la Fundaci&oacute;n Palma Aquarium. Entre su equipo, Pujol se encarga de atender animales da&ntilde;ados en el mar. El caso que m&aacute;s se pone de manifiesto en la pieza es la atenci&oacute;n a las tortugas, aunque, adem&aacute;s, tambi&eacute;n atienden &ldquo;casos relacionados con cet&aacute;ceos y condrictios&rdquo;, se&ntilde;ala Pujol. En estos dos &uacute;ltimos casos, &ldquo;las actuaciones se realizan <em>in situ</em> en el mar, ya que no suelen ingresar en centros de recuperaci&oacute;n como ocurre con las tortugas marinas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los plásticos en los ecosistemas marinos pueden derivar en problemas en la fauna como la ingesta o las heridas por los enmallamientos."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los plásticos en los ecosistemas marinos pueden derivar en problemas en la fauna como la ingesta o las heridas por los enmallamientos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n Palma Aquarium tambi&eacute;n llevan a cabo &ldquo;investigaciones post-mortem&rdquo; que les permiten &ldquo;evaluar el impacto real de estos contaminantes&rdquo;, explica Pujol. La especialista desgrana que los cet&aacute;ceos tienen la capacidad de diferenciar entre alimento y residuos, pero, por ejemplo, &ldquo;en animales como el cachalote&rdquo; han encontrado &ldquo;bolsas de rafia en el est&oacute;mago y en una tintorera se hallaron fragmentos de un vaso de pl&aacute;stico&rdquo;. Estos casos &ldquo;evidencian que incluso especies con sistemas sensoriales muy desarrollados no est&aacute;n completamente a salvo del problema de la contaminaci&oacute;n marina&rdquo;, agrega Pujol.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque los cetáceos tienen la capacidad de diferenciar entre alimento y residuos, en animales como el cachalote han encontrado &#039;bolsas de rafia en el estómago y en una tintorera se hallaron fragmentos de un vaso de plástico&#039;, según la investigadora Xisca Pujol</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pese a que, como se&ntilde;ala la t&eacute;cnica, en la Fundaci&oacute;n Palma Aquarium, &ldquo;la tasa de supervivencia de los animales que ingresan en el centro de recuperaci&oacute;n se sit&uacute;a entre el 80 y el 90%&rdquo;, los animales que son tratados suelen tener un patr&oacute;n com&uacute;n. &ldquo;En el caso de Baleares, la principal problem&aacute;tica es el enmallamiento en dispositivos de agregaci&oacute;n de peces perdidos o abandonados, que provocan enredos, heridas graves y dificultades para nadar y alimentarse&rdquo;, relata Pujol.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de Baleares, la principal problemática es el enmallamiento en dispositivos de agregación de peces perdidos o abandonados, que provocan enredos, heridas graves y dificultades para nadar y alimentarse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xisca Pujol</span>
                                        <span>—</span> Responsable de la Red de varamientos de Fauna marina de la Fundación Palma Aquarium
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En caso de avistamiento de animales enmallados o atrapados en pl&aacute;sticos fruto del enmallamiento, Pujol recalca que &ldquo;el primer paso debe ser llamar al 112, ya que este servicio activa el protocolo oficial de rescate y pone en marcha al equipo especializado de la red de varamientos&rdquo;. Tambi&eacute;n es igual de importante saber qu&eacute; no hacer: &ldquo;No se deben retirar pl&aacute;sticos, redes ni anzuelos, ya que una manipulaci&oacute;n incorrecta puede agravar las lesiones. Tampoco se debe devolver al animal al mar ni darle la vuelta, ya que esto puede causarle un alto nivel de estr&eacute;s o incluso da&ntilde;os internos&rdquo;, insiste.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3876c053-fb5a-447d-a7db-a9d70c79c97b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Danna Ayelén Bosch es la creadora del documental &#039;Un darrer capfico&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Danna Ayelén Bosch es la creadora del documental &#039;Un darrer capfico&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El caso de Balears y el Mediterr&aacute;neo</strong></h2><p class="article-text">
        La insularidad caracter&iacute;stica de Balears se aprecia tambi&eacute;n como un factor a&ntilde;adido: &ldquo;En el caso de Mallorca, la problem&aacute;tica se ve especialmente acentuada. Seg&uacute;n WWF Espa&ntilde;a, la concentraci&oacute;n alcanza los 1,25 millones de fragmentos de pl&aacute;stico por kil&oacute;metro cuadrado en el mar Mediterr&aacute;neo&rdquo;, recuerda Bosch. Algo que se explica, en gran parte, porque, seg&uacute;n apunta Xisca Pujol, el Mediterr&aacute;neo &ldquo;es un mar semicerrado, con una renovaci&oacute;n de aguas lenta y rodeado de zonas muy pobladas, lo que favorece la acumulaci&oacute;n de residuos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dicha insularidad, &ldquo;adem&aacute;s, introduce limitaciones claras en t&eacute;rminos de espacio y capacidad. La gesti&oacute;n de residuos es m&aacute;s compleja, y cualquier exceso tiene un impacto inmediato y muy visible en el entorno&rdquo;, explica Bosch. &ldquo;A esto se suma que la contaminaci&oacute;n no entiende de fronteras. Aunque una isla implemente buenas pr&aacute;cticas, sigue recibiendo residuos que llegan a trav&eacute;s de corrientes marinas desde otros puntos del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Unos impactos en el mar Mediterr&aacute;neo que, como destaca Pujol, &ldquo;ya son evidentes&rdquo; en los ecosistemas marinos. &ldquo;Por un lado, est&aacute;n los efectos f&iacute;sicos directos, como la ingesta [de pl&aacute;sticos] y los enmallamientos, que afectan especialmente a las tortugas marinas. Impactos que provocan lesiones, problemas de flotaci&oacute;n, obstrucciones digestivas e incluso la muerte&rdquo;, apunta la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, como consecuencia de este movimiento de residuos, &ldquo;por otro lado, existe un problema menos visible, pero igual de importante: la fragmentaci&oacute;n en micropl&aacute;sticos, que ya est&aacute;n presentes en toda la columna de agua y en los sedimentos&rdquo;, resalta Pujol. &ldquo;El mayor riesgo es que estos micropl&aacute;sticos se integren cada vez m&aacute;s en la cadena tr&oacute;fica. Esto puede afectar a la salud de los organismos marinos, alterar procesos biol&oacute;gicos, como la reproducci&oacute;n o el crecimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un modelo que atenta contra la sostenibilidad</strong></h2><p class="article-text">
        La responsabilidad ciudadana es significativa para revertir este problema acuciante aunque, como recuerda Bosch, &ldquo;por s&iacute; sola no es suficiente para frenar este problema a gran escala. El volumen de producci&oacute;n y contaminaci&oacute;n actual supera ampliamente lo que puede compensarse &uacute;nicamente desde lo individual&rdquo;. Esta situaci&oacute;n, &ldquo;cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de revertir&rdquo;, en palabras de Xisca Pujol, llega al punto de que &ldquo;incluso si se detuviera hoy el vertido de pl&aacute;sticos, los residuos ya presentes seguir&iacute;an degrad&aacute;ndose durante d&eacute;cadas, con consecuencias todav&iacute;a dif&iacute;ciles de cuantificar en su totalidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Incluso si se detuviera hoy el vertido de plásticos, los residuos ya presentes seguirían degradándose durante décadas, con consecuencias todavía difíciles de cuantificar en su totalidad&quot;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como factor influyente en el consumo de pl&aacute;sticos y en la contaminaci&oacute;n de los mares, no pasa inadvertido el turismo de masas, especialmente en zonas tensionadas como son las Illes Balears. &ldquo;En los meses de mayor afluencia, la presi&oacute;n sobre el territorio se multiplica, y eso se traduce directamente en un aumento de residuos, incluido el pl&aacute;stico, que acaba afectando a nuestros mares&rdquo;, resalta Bosch, quien a&ntilde;ade tambi&eacute;n un matiz: &ldquo;Creo que es importante no simplificar el problema ni responsabilizar &uacute;nicamente al turismo. El verdadero problema es el exceso. Mallorca recibe un volumen de visitantes muy elevado en un corto periodo de tiempo, lo que genera un uso intensivo de recursos y una gran cantidad de residuos en muy poco tiempo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27f15420-72fa-4796-aa6d-a1d31d27f5b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunas empresas están aportando soluciones alternativas y segundos usos de plásticos para aprovechar estos materiales ya empleados con anterioridad."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunas empresas están aportando soluciones alternativas y segundos usos de plásticos para aprovechar estos materiales ya empleados con anterioridad.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Tratar y dar una segunda vida al pl&aacute;stico</strong></h2><p class="article-text">
        Aina Canaleta, jefa de Econom&iacute;a Circular y Desarrollo Sostenible del Parque de Tecnolog&iacute;as Ambientales de Mallorca (TIRME), explica tambi&eacute;n en la pieza c&oacute;mo se procede al tratamiento y separaci&oacute;n de los residuos pl&aacute;sticos y se hace &eacute;nfasis en la dificultad de dicho tratamiento una vez los residuos llegan a la planta de reciclado. Algo que sucede por la naturaleza del material: &ldquo;Muchos pl&aacute;sticos est&aacute;n dise&ntilde;ados para ser funcionales, pero no para reciclarlos, y eso dificulta su aprovechamiento&rdquo;, insiste Bosch. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A esto se suma una cuesti&oacute;n clave: la escala. Para que el reciclaje sea realmente eficiente, se necesitan infraestructuras muy especializadas y, en territorios como Mallorca, con limitaciones de espacio y capacidad, resulta dif&iacute;cil disponer de plantas espec&iacute;ficas para cada tipo de pl&aacute;stico&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Pese a los riesgos del uso de ese uso excesivo de los pl&aacute;sticos, existen alternativas que, lejos de ser ut&oacute;picas y, como recuerda Bosch, &ldquo;todav&iacute;a no est&aacute;n lo suficientemente extendidas como para sustituir de forma real al modelo actual&rdquo;, empiezan a vislumbrar un rayo de esperanza. &ldquo;Hoy en d&iacute;a, ya vemos avances en materiales biodegradables, sistemas de reutilizaci&oacute;n o iniciativas que apuestan por reducir envases innecesarios&rdquo;, afirma Bosch. &ldquo;Sin embargo, muchas de estas soluciones a&uacute;n no son las m&aacute;s accesibles ni las m&aacute;s econ&oacute;micas para el consumidor medio&rdquo;, lamenta la creadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7bad2dbc-dd8d-4ec6-9f80-3dc4e43a43a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aina Canaleta es jefa de Economía Circular y Desarrollo Sostenible del Parque de Tecnologías Ambientales de Mallorca (TIRME)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aina Canaleta es jefa de Economía Circular y Desarrollo Sostenible del Parque de Tecnologías Ambientales de Mallorca (TIRME)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque el n&uacute;mero de alternativas de segundas vidas al pl&aacute;stico siguen siendo muy concretas y tienen lugar a peque&ntilde;a escala, no son inexistentes. Muestra de ello es Elena Fensie, de Cleanwave, quien explica c&oacute;mo han desarrollado un sistema para reducir el uso de botellas de pl&aacute;stico de un solo uso mediante la instalaci&oacute;n de fuentes de agua potable por toda Mallorca. &ldquo;Esto permite algo tan sencillo como que las personas puedan rellenar su propia botella reutilizable, eliminando la necesidad de comprar agua embotellada de forma repetida. Es una soluci&oacute;n pr&aacute;ctica, accesible y basada en la transformaci&oacute;n de h&aacute;bitos cotidianos&rdquo;, desgrana Bosch.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Roc&iacute;o Taberner, de Thalassa Surf Wax, ofrece tambi&eacute;n una alternativa a la cera tradicional de surf, la cual suele estar hecha a base de parafina, un derivado del petr&oacute;leo. Dicha alternativa consiste en una cera ecol&oacute;gica elaborada localmente. &ldquo;Estos ejemplos reflejan que el cambio no depende de una &uacute;nica gran soluci&oacute;n, sino de muchas iniciativas que, desde distintos &aacute;mbitos, replantean la forma en la que consumimos&rdquo;, destaca Ayel&eacute;n Bosch. &ldquo;El reto est&aacute; en que estas alternativas dejen de ser un nicho y pasen a estar al alcance de la mayor&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade. Llamativa es tambi&eacute;n la incorporaci&oacute;n de los pl&aacute;sticos que el artista conceptual mallorqu&iacute;n Juli&agrave; Panad&egrave;s, (quien tambi&eacute;n interviene en el documental) realiza en sus obras, en las que da una &lsquo;segunda vida&rsquo; a objetos como latas de refresco, botellas, tapones, mecheros o pajitas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un tema que &ldquo;atraviesa personalmente&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Con este documental, que cuenta con la grabaci&oacute;n en c&aacute;mara de Samuel de Pau y con la edici&oacute;n a cargo de De Pau, Gabriel Mart&iacute;nez y la propia Ayel&eacute;n Bosch, se traza &ldquo;un viaje por mi isla para conocer a quienes luchan por protegerla. Personas que, desde la tradici&oacute;n, la ciencia y la innovaci&oacute;n, buscan soluciones locales a un problema global&rdquo;, relata la creadora.
    </p><p class="article-text">
        En este documental, adem&aacute;s de los anteriormente mencionados, Bosch incluye tambi&eacute;n los testimonios de Elena Fensie y Lucian Fern&aacute;ndez, de CleanWave Foundation, la cient&iacute;fica Carme Alomar, del Centro Oceanogr&aacute;fico de Baleares del Instituto Espa&ntilde;ol de Oceanograf&iacute;a y Francisco Panario, de UpSailing Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        Bosch, como ella misma narra en la pieza, ha sentido desde ni&ntilde;a &ldquo;una profunda conexi&oacute;n con el mar&rdquo;. Por ello, la cuesti&oacute;n sobre la que versa el documental no es balad&iacute;. &ldquo;Es un tema que me atraviesa personalmente. Soy mallorquina y he visto con mis propios ojos c&oacute;mo la isla en la que nac&iacute; se deteriora poco a poco&rdquo;, subraya Bosch.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un tema que me atraviesa personalmente. Soy mallorquina y he visto con mis propios ojos cómo la isla en la que nací se deteriora poco a poco</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Danna Ayelén Bosch </span>
                                        <span>—</span> Creadora de &#039;Un darrer capficó&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su formaci&oacute;n tambi&eacute;n influye en la perspectiva tomada: &ldquo;Aparte de vivir esta realidad, estudi&eacute; un m&aacute;ster en empresas de moda sostenibles, donde profundizamos en los impactos negativos que generamos sobre el medio ambiente; entre ellos, el uso excesivo del pl&aacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade. Como ejemplo, Bosch ilustra que &ldquo;la industria del <em>fast fashion</em> utiliza mayoritariamente materiales sint&eacute;ticos, que no dejan de ser derivados del pl&aacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que pueda parecer que estemos en un panorama lejos de ser id&iacute;lico, Bosch inocula en su documental un sentimiento de esperanza ante una posibilidad de revertir esta situaci&oacute;n. De hecho, una de las cosas que m&aacute;s le marc&oacute; de manera positiva a Bosch fue &ldquo;lo f&aacute;cil&rdquo; que le result&oacute; &ldquo;conectar con todas las personas que participan en el documental, la cantidad de gente comprometida, dispuesta a implicarse, a compartir su trabajo y a regalar su tiempo de forma totalmente desinteresada. Eso, en s&iacute; mismo, ya es un indicador de que algo est&aacute; cambiando&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, concluye Bosch, cree que &ldquo;este cambio ya est&aacute; en marcha, pero es un proceso que requiere tiempo&rdquo;. Recalca, adem&aacute;s, que &ldquo;estas asociaciones y entidades no solo est&aacute;n actuando directamente sobre el problema, sino que tambi&eacute;n est&aacute;n generando conciencia, inspirando a otros y demostrando que hay alternativas reales&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio López Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/mediterraneo-hundido-creciente-contaminacion-plasticos_1_13272456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jun 2026 19:41:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="928049" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="928049" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Mediterráneo, ‘hundido’ por la creciente contaminación por plásticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cf614700-541b-4270-9595-1e9b0254f64c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Microplásticos,Contaminación,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenido por agredir sexualmente a una turista y golpear a su pareja en una discoteca de la Playa de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/detenido-agredir-sexualmente-turista-golpear-pareja-discoteca-playa-palma_1_13284732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa187fe3-0b59-4664-b57e-a1ba1c341ca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144834.jpg" width="1022" height="575" alt="Detenido por agredir sexualmente a una turista y golpear a su pareja en una discoteca de la Playa de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El personal de seguridad del local dio aviso a la Policía Nacional, a la que informó de que tenía retenido a un varón alemán por haber increpado con tocamientos a la joven en el interior del recinto</p><p class="subtitle">Dos detenidos por la presunta violación grupal de una turista tras drogarla en un bar en Mallorca
</p></div><p class="article-text">
        La Polic&iacute;a Nacional ha detenido en Palma a un hombre por supuestamente realizar tocamientos a una turista en una discoteca de Playa de Palma y agredir a su pareja cuando se lo recrimin&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado la Jefatura en nota de prensa, sobre las 23.00 horas del pasado martes, se recibi&oacute; llamada en el 091 en la que el personal de seguridad de una discoteca de Playa de Palma informaba de que ten&iacute;an retenido a un var&oacute;n alem&aacute;n por haber agredido sexualmente a una joven en el interior del recinto.
    </p><p class="article-text">
        Varias patrullas del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) acudieron al lugar. La v&iacute;ctima les cont&oacute; que el presunto autor, al menos dos veces, le hab&iacute;a agredido sexualmente mientras se encontraba bailando junto a su pareja.
    </p><p class="article-text">
        La joven manifest&oacute;, adem&aacute;s, que el ahora arrestado agredi&oacute; a su pareja, que ten&iacute;a un golpe en el rostro, cuando le recrimin&oacute; la acci&oacute;n. Los agentes detuvieron al presunto agresor y lo trasladaron a dependencias judiciales.
    </p><p class="article-text">
        Se da la circunstancia de que, el pasado mes de mayo, la Polic&iacute;a Nacional detuvo a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/detenidos-presunta-violacion-grupal-turista-drogarla-bar-mallorca_1_13209829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos hombres acusados de agredir sexualmente a una mujer </a>que se encontraba de vacaciones en Mallorca y que logr&oacute; escapar del veh&iacute;culo en el que presuntamente ocurrieron los hechos para pedir auxilio en una vivienda cercana. La autoridad judicial decret&oacute; el ingreso provisional en prisi&oacute;n de ambos detenidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/detenido-agredir-sexualmente-turista-golpear-pareja-discoteca-playa-palma_1_13284732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 12:35:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aa187fe3-0b59-4664-b57e-a1ba1c341ca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144834.jpg" length="268397" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aa187fe3-0b59-4664-b57e-a1ba1c341ca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144834.jpg" type="image/jpeg" fileSize="268397" width="1022" height="575"/>
      <media:title><![CDATA[Detenido por agredir sexualmente a una turista y golpear a su pareja en una discoteca de la Playa de Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aa187fe3-0b59-4664-b57e-a1ba1c341ca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144834.jpg" width="1022" height="575"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agresiones sexuales,Violencia machista,Violencia sexual,Agresiones,Sucesos,Policía Nacional,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia obliga a tramitar como lugar de memoria la histórica Casa del Pueblo que el 'banquero de Franco' donó a los obreros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-obliga-tramitar-lugar-memoria-historica-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros_1_13283551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia obliga a tramitar como lugar de memoria la histórica Casa del Pueblo que el &#039;banquero de Franco&#039; donó a los obreros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro años después de que activistas y vecinos cursaran la solicitud, el Tribunal Superior de Justicia de Balears les ha dado la razón. La piqueta borró el inmueble, hoy ocupado por viviendas de lujo, pero no la batalla por su memoria</p><p class="subtitle">100 años de la Casa del Pueblo que 'el banquero de Franco' donó a los obreros para limpiar su imagen
</p></div><p class="article-text">
        El Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJIB) ha estimado el recurso presentado por los impulsores de la protecci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/100-anos-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros-limpiar-imagen_1_11247774.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antigua Casa del Pueblo de Palma</a>, obligando al Govern balear a tramitar su solicitud para incluir el solar en el Cat&aacute;logo de Espacios de Memoria. La sentencia anula la resoluci&oacute;n administrativa que inadmiti&oacute; la petici&oacute;n en 2021 y ordena a la Administraci&oacute;n auton&oacute;mica iniciar el procedimiento, tramitarlo &iacute;ntegramente y dictar una resoluci&oacute;n sobre el fondo del asunto.
    </p><p class="article-text">
        La Casa del Pueblo fue durante m&aacute;s de una d&eacute;cada uno de los principales centros de organizaci&oacute;n de la clase trabajadora de Mallorca. El edificio original fue donado por el banquero y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mecenas-franco-rebeldes_1_3899990.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">financiador de la trama golpista de Franco</a> Juan March al movimiento obrero durante la Segunda Rep&uacute;blica y se convirti&oacute; en un referente del sindicalismo y del asociacionismo popular en Palma.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras un largo proceso de transformaci&oacute;n urbana y revalorizaci&oacute;n inmobiliaria del barrio,<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/casa-pueblo-juan-march-dono-obreros-no-sobrevive-gentrificacion_1_8633275.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el inmueble desapareci&oacute;</a>. Tal como cont&oacute; elDiario.es en un reportaje publicado en 2022, el hist&oacute;rico edificio no sobrevivi&oacute; a la presi&oacute;n especulativa y fue demolido para dar paso a una promoci&oacute;n residencial de lujo, un desenlace que los activistas consideran paradigm&aacute;tico de c&oacute;mo la gentrificaci&oacute;n ha borrado parte del patrimonio popular de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la piqueta borr&oacute; el edificio, pero no la batalla por su memoria. La solicitud presentada en 2021 persegu&iacute;a precisamente proteger el solar como espacio de memoria democr&aacute;tica, con el objetivo de reconocer el papel hist&oacute;rico que desempe&ntilde;&oacute; en la organizaci&oacute;n de las clases trabajadoras y evitar que su significado desapareciera definitivamente del paisaje urbano.
    </p><p class="article-text">
        El fallo supone ahora una victoria para la plataforma que desde hace a&ntilde;os reclama la preservaci&oacute;n de este emblem&aacute;tico enclave del movimiento obrero mallorqu&iacute;n, aunque no implica autom&aacute;ticamente que el solar vaya a ser protegido. La sentencia deja claro que la cuesti&oacute;n no es si la Casa del Pueblo debe ser inscrita o no en el cat&aacute;logo, sino que la Administraci&oacute;n no pod&iacute;a impedir que esa posibilidad fuese examinada mediante el procedimiento previsto en la ley.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n llega m&aacute;s de cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de que se presentara la solicitud de inscripci&oacute;n al amparo de la Ley balear de memoria democr&aacute;tica de 2018. Seg&uacute;n recuerdan los promotores de la iniciativa, el propio Govern presidido entonces por Francina Armengol acab&oacute; allan&aacute;ndose al recurso contencioso en mayo de 2023 tras asumir el criterio de la Abogac&iacute;a de la Comunidad Aut&oacute;noma, que consider&oacute; insostenible la inadmisi&oacute;n inicial. Pese a ello, la Sala ha tardado hasta mayo de 2026 en dictar sentencia.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derogaci&oacute;n de la ley de memoria</strong></h2><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n se produce adem&aacute;s en un contexto pol&iacute;tico especialmente complejo. Los promotores de la iniciativa recuerdan que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/pp-vox-derogan-ley-balear-memoria-historica-evocan-asesinados-hordas-rojas_1_13055051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PP y Vox derogaron el pasado mes de marzo la ley balear de memoria democr&aacute;tica</a>. No obstante, destacan que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/gobierno-lleva-constitucional-derogacion-ley-memoria-democratica-balears_1_13269592.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Gobierno central ha anunciado un recurso de inconstitucionalidad </a>contra esa derogaci&oacute;n, lo que, de admitirse a tr&aacute;mite, supondr&iacute;a la suspensi&oacute;n de la norma aprobada por el Parlament balear y la recuperaci&oacute;n provisional de la ley de 2018 mientras el Tribunal Constitucional resuelve el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de la plataforma, este escenario vuelve a abrir la puerta a que el solar pueda ser inscrito en el Cat&aacute;logo de Espacios de Memoria. Sus integrantes sostienen que la reivindicaci&oacute;n trasciende el &aacute;mbito memorial&iacute;stico y plantea un debate sobre qui&eacute;n decide el uso de los espacios urbanos en una ciudad marcada por la crisis de vivienda y la presi&oacute;n inmobiliaria.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Coraz&oacute;n del movimiento obrero mallorqu&iacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, la Casa del Pueblo fue el coraz&oacute;n del movimiento obrero mallorqu&iacute;n. Inaugurada en enero de 1924 tras un proceso impulsado a&ntilde;os antes por sindicatos y organizaciones de trabajadores, el edificio y el solar fueron donados por March. Seg&uacute;n el historiador David Ginard, el financiero se hab&iacute;a comprometido inicialmente a financiar &uacute;nicamente la construcci&oacute;n, confiando en que el Ayuntamiento cediera los terrenos, pero la negativa de la corporaci&oacute;n municipal, entonces dominada por sectores conservadores, lo llev&oacute; a asumir tambi&eacute;n la compra y cesi&oacute;n del solar.
    </p><p class="article-text">
        Durante sus doce a&ntilde;os de existencia hasta el golpe militar del 19 de julio de 1936, la Casa del Pueblo se convirti&oacute; en mucho m&aacute;s que una sede sindical. Adem&aacute;s de albergar reuniones de organizaciones obreras, acog&iacute;a conferencias, clases, representaciones de teatro, ensayos de corales, una biblioteca, una sala de actos y las actividades de cooperativas y sociedades de socorro mutuo. Su relevancia la convirti&oacute; tambi&eacute;n en objetivo de la violencia pol&iacute;tica: un atentado perpetrado por la Falange dej&oacute; siete personas heridas.
    </p><p class="article-text">
        Tras el triunfo de los sublevados, el edificio fue ocupado por la Falange y transformado en un centro de detenci&oacute;n y tortura durante la represi&oacute;n franquista. Entre las personas que pasaron por sus dependencias estuvo Aurora Picornell, conocida como la Pasionaria de Mallorca. La Casa del Pueblo sobrevivi&oacute; a la dictadura, pero no a la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica del tardofranquismo: en 1975 fue derribada despu&eacute;s de que el Ayuntamiento alegara que se encontraba en estado ruinoso, una versi&oacute;n que los vecinos siempre cuestionaron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/justicia-obliga-tramitar-lugar-memoria-historica-casa-pueblo-banquero-franco-dono-obreros_1_13283551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 09:50:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="414556" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="414556" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Justicia obliga a tramitar como lugar de memoria la histórica Casa del Pueblo que el 'banquero de Franco' donó a los obreros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06fb9399-689e-4b91-b36c-ef496f0a361c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Trabajadores,Segunda República,Franquismo,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni las caracolas ni piedras son un souvenir: cómo el saqueo geológico arrasa la biodiversidad de Menorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/caracolas-piedras-son-souvenir-saqueo-geologico-arrasa-biodiversidad-menorca_1_13273602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60879200-7f0b-42cc-8cd9-9a82c892460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni las caracolas ni piedras son un souvenir: cómo el saqueo geológico arrasa la biodiversidad de Menorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las autoridades han requisado más de 15 toneladas de material geológico extraído por turistas de las playas y calas de la isla en los últimos años. Es un recurso fundamental para que otros seres vivos puedan sobrevivir</p><p class="subtitle">Anatomía de un saqueo arqueológico histórico: de una moneda de la época de Alejandro Magno a un busto romano</p></div><p class="article-text">
        La escena se repite cada a&ntilde;o. Un grupo de turistas entusiasmados con la isla abandona Menorca tras unas vacaciones id&iacute;licas, convencidos de su amor plat&oacute;nico por el territorio insular. Antes de partir, reciben el alto del personal de seguridad del aeropuerto tras pasar el equipaje por rayos X. Una maleta de dise&ntilde;o se abre en canal mostrando al mundo un interior fascinante: piedras, arena, f&oacute;siles, conchas, caracolas y guijarros de mil colores y formas distribuidos entre los atuendos de lino del verano. Seg&uacute;n el Departamento de Medi Ambient del Consell Insular de Menorca, en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os se han requisado m&aacute;s de 15 toneladas de material geol&oacute;gico extra&iacute;do por turistas de las playas y calas de la isla. 
    </p><p class="article-text">
        El argumento es el souvenir, el recuerdo, la apropiaci&oacute;n de un pedazo de Menorca a modo de obsequio. El da&ntilde;o ambiental, sin embargo, es mucho m&aacute;s grave de lo que se podr&iacute;a suponer. &ldquo;El problema de la retirada de este tipo de sedimentos no tiene que ver solamente con las cifras de material que se interceptan en el aeropuerto y que son m&aacute;s o menos estables cada a&ntilde;o. La erosi&oacute;n m&aacute;s preocupante se produce por lo que llamamos efecto hormiga, es decir, que si cada uno de los turistas que pasa por las playas de Menorca cada verano se llevase 100 gramos de arena, al final de un a&ntilde;o tenemos 100 toneladas menos en una playa. Dada la magnitud y el volumen de turistas que visitan la isla cada a&ntilde;o. El problema al final es la masificaci&oacute;n&rdquo;, explica Agust&iacute; Rodr&iacute;guez, cient&iacute;fico del Centre Geol&ograve;gic de Menorca. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La erosión más preocupante se produce por lo que llamamos efecto hormiga, es decir, que si cada uno de los turistas que pasa por las playas de Menorca cada verano se llevase 100 gramos de arena, al final de un año tenemos 100 toneladas menos en una playa. Dada la magnitud y el volumen de turistas que visitan la isla cada año. El problema al final es la masificación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agustí Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Científico del Centre Geològic de Menorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Departamento de Medi Ambient del Consell Insular, las cifras de material extra&iacute;do cada a&ntilde;o rondan la tonelada, aunque en 2021 &ndash;el primer a&ntilde;o de apertura total tras el encierro de la pandemia&ndash; se contabilizaron 3.904 kilos retenidos en el aeropuerto. Al finalizar la &uacute;ltima temporada de verano, en octubre de 2025, el material recogido pesaba 987,55 kg. &ldquo;Al constatarse la fuga de material y debido a la masificaci&oacute;n tur&iacute;stica se puso en marcha este programa en 2015 como un acuerdo entre AENA y Mestral &ndash;organismo que depende de C&aacute;ritas&ndash;, a trav&eacute;s de un programa de inserci&oacute;n laboral. Nosotros desde el Centro de Geolog&iacute;a colaboramos realizando las tareas de clasificaci&oacute;n y finalmente se lo entregamos al Servicio de Limpieza de Playas que devuelve el material al territorio&rdquo;, explica Rodr&iacute;guez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e695ff37-169e-4717-9f92-d13221694338_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Construir pequeños túmulos de piedra es otra de las costumbres que atentan contra el microhábitat de invertebrados y erosiona el suelo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Construir pequeños túmulos de piedra es otra de las costumbres que atentan contra el microhábitat de invertebrados y erosiona el suelo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Menorca bati&oacute; un r&eacute;cord &ndash;nuevamente&ndash; en 2025. Seg&uacute;n las cifras del Instituto de Estad&iacute;stica de las Islas Baleares (IBESTAT), pasaron por la isla 1,7 millones de turistas. Nunca antes desde que existen cifras se hab&iacute;an paseado por sus playas tantos visitantes durante una temporada de verano. La pregunta sobre si puede una Reserva de la Biosfera soportar este nivel de presi&oacute;n humana queda opacada por otra quiz&aacute;s m&aacute;s acuciante: &iquest;cu&aacute;ntas temporadas aguantar&aacute; la costa menorquina antes de que el impacto sea irreversible? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Claro que la masificaci&oacute;n trae problemas ambientales. Con cada extracci&oacute;n de material se pierden cantidades de carbonato c&aacute;lcico &ndash;la arena de las Baleares es esencialmente biopl&aacute;stico procedente de fragmentos de conchas&ndash; que sirve para que otros seres vivos puedan reutilizar, para protegerse, en fin, para sobrevivir. La erosi&oacute;n de arena rompe el equilibrio qu&iacute;mico y natural de las playas de Menorca. Para nosotros est&aacute; claro que el problema central es la cuesti&oacute;n de la masividad&rdquo;, explica Agust&iacute; Rodr&iacute;guez, quien, sin embargo, reconoce que la erosi&oacute;n natural tambi&eacute;n es un factor clave en la p&eacute;rdida de arena de algunas playas. &ldquo;Es cierto que las playas y litorales tienen mecanismos de alta y baja producci&oacute;n de arena dependientes de muchos factores ambientales y clim&aacute;ticos, pero cuando se incorpora el factor masividad humana cada a&ntilde;o, la p&eacute;rdida tiene un impacto claro&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con cada extracción de material se pierden cantidades de carbonato cálcico que sirve para que otros seres vivos puedan reutilizar, para protegerse, en fin, para sobrevivir. La erosión de arena rompe el equilibrio químico y natural de las playas de Menorca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agustí Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> Científico del Centre Geològic de Menorca
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El protocolo y la devoluci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El primer filtro para detectar la extracci&oacute;n ilegal de material geol&oacute;gico se encuentra en los controles de seguridad del aeropuerto. Los trabajadores encargados de esta tarea explican que, cuando los esc&aacute;neres de rayos X revelan la presencia de recipientes que podr&iacute;an contener arena, piedras o f&oacute;siles &mdash;habitualmente peque&ntilde;os frascos, botellas de pl&aacute;stico o paquetes ocultos entre la ropa&mdash;, se solicita al pasajero que abra su equipaje para comprobar su contenido. 
    </p><p class="article-text">
        Si se confirma la presencia de material geol&oacute;gico, se activa el protocolo de colaboraci&oacute;n con el Departamento de Geolog&iacute;a del Consell y con Mestral para su clasificaci&oacute;n y posterior devoluci&oacute;n a la zona de origen. Seg&uacute;n relatan los propios empleados, la reacci&oacute;n m&aacute;s habitual entre los viajeros es la sorpresa. &ldquo;Cuando les explicamos el motivo de la intervenci&oacute;n, casi siempre lo entienden y piden disculpas. Algunos hacen preguntas, pero en general siempre colaboran&rdquo;, se&ntilde;alan e insisten en que una campa&ntilde;a informativa ser&iacute;a clave para frenar la erosi&oacute;n geol&oacute;gica en Menorca. &ldquo;Nos ahorrar&iacute;amos mucho trabajo si hici&eacute;ramos concientizaci&oacute;n, tanto en el aeropuerto como en los puertos. Muchas veces nos topamos con que hay m&aacute;s desinformaci&oacute;n que mala fe&rdquo;, concluyen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_50p_1144480.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_50p_1144480.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_75p_1144480.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_75p_1144480.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_default_1144480.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_default_1144480.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9aac36f7-2a15-4a64-82c9-7458d4e06e7d_16-9-aspect-ratio_default_1144480.jpg"
                    alt="Imagen de archivo de una caracola sostenida por un hombre en la playa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de archivo de una caracola sostenida por un hombre en la playa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>&Aacute;reas geogr&aacute;ficas</strong></h2><p class="article-text">
        Para proceder a la devoluci&oacute;n del material incautado, los ge&oacute;logos dividen Menorca en dos grandes regiones geol&oacute;gicas: Tramuntana, al norte, y Migjorn, al sur. La primera se subdivide, a su vez, en tres categor&iacute;as conocidas como la Menorca oscura, la roja y la gris, mientras que en la mitad sur predomina la llamada Menorca blanca, la m&aacute;s extensa de la isla. A ellas se suman peque&ntilde;as &aacute;reas dispersas que los especialistas agrupan bajo la denominaci&oacute;n de Menorca amarilla. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta clasificaci&oacute;n por colores es una herramienta did&aacute;ctica que facilita la identificaci&oacute;n de las distintas unidades geol&oacute;gicas de la isla y permite devolver el material requisado a su zona de origen&rdquo;, explican desde el Departamento de Geolog&iacute;a del Consell. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, este servicio ha ampliado adem&aacute;s el mapa geol&oacute;gico de Menorca mediante un cat&aacute;logo de Lugares de Inter&eacute;s Geol&oacute;gico (LIG), que, seg&uacute;n indican los expertos, coincide en gran medida con las zonas donde se registra una mayor extracci&oacute;n de material geol&oacute;gico, f&oacute;siles y minerales. &ldquo;Esto tiene un efecto directo sobre la p&eacute;rdida de microh&aacute;bitats, ya que la retirada de piedras y conchas afecta a peque&ntilde;os invertebrados que quedan expuestos y desempe&ntilde;an un papel clave en el equilibrio del ecosistema&rdquo;, advierten.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Consell Insular advierte que este fenómeno &#039;tiene un efecto directo sobre la pérdida de microhábitats, ya que la retirada de piedras y conchas afecta a pequeños invertebrados que quedan expuestos y desempeñan un papel clave en el equilibrio del ecosistema&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Las malas costumbres</strong></h2><p class="article-text">
        Pero la costumbre de llevarse un recuerdo de la playa no es exclusiva de Menorca. Se trata de un fen&oacute;meno que afecta a numerosos enclaves costeros y espacios naturales protegidos tanto en el Estado espa&ntilde;ol como en otros pa&iacute;ses. El pasado mes de mayo, una pareja de turistas alemanes fue interceptada por agentes de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife acusada de arrancar varios ejemplares de tajinaste rojo &mdash;una especie protegida, conocida como la &ldquo;sangre del Teide&rdquo;, que puede alcanzar los tres metros de altura&mdash; y de extraer piedras volc&aacute;nicas del Tabonal Negro, una zona de especial protecci&oacute;n ambiental dentro del Parque Nacional del Teide. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a4d0088e-71f1-4ca0-8ad5-10312159b234_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El centro de Geología de Menorca colabora con AENA y Mestral para devolver los &quot;souvenirs&quot; a sus playas de origen"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El centro de Geología de Menorca colabora con AENA y Mestral para devolver los &quot;souvenirs&quot; a sus playas de origen                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Casos similares se han registrado en Cerde&ntilde;a, donde en agosto de 2020 dos turistas franceses fueron sorprendidos cuando intentaban abandonar la isla en un ferry rumbo a Toulon con 40 kilos de arena y f&oacute;siles procedentes de una playa de Chia. La aduana italiana intercept&oacute; el material y ambos fueron sancionados con una multa de 3.000 euros. Sin embargo, el problema trasciende el &aacute;mbito del &ldquo;souvenir&rdquo; tur&iacute;stico. En 2022, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dedic&oacute; un informe espec&iacute;fico a este recurso<em>, Sand and Sustainability,</em> en el que advert&iacute;a de que la arena es el segundo recurso natural m&aacute;s explotado del planeta despu&eacute;s del agua, con un consumo estimado de 50.000 millones de toneladas al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer un gesto inocente, todos los expertos coinciden en que la extracci&oacute;n de material geol&oacute;gico supone una alteraci&oacute;n innecesaria del entorno y reclaman una mayor protecci&oacute;n. En el caso de Menorca, los ge&oacute;logos se lamentan. &ldquo;Nos llenamos la boca de decir que somos Reserva de la Biosfera, pero a ratos no lo parece. Necesitamos una regulaci&oacute;n espec&iacute;fica de esta actividad&rdquo;, comenta Xavier Bosch. Aun as&iacute;, los especialistas insisten en que el objetivo no es alarmar sobre un riesgo inminente de degradaci&oacute;n irreversible, sino actuar antes de que el problema alcance mayores dimensiones. &ldquo;Es una pr&aacute;ctica que hay que detener, no porque exista un peligro inmediato de colapso sedimentario en ninguna playa o cala concreta, sino porque todav&iacute;a estamos a tiempo de prevenirlo&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Torrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/caracolas-piedras-son-souvenir-saqueo-geologico-arrasa-biodiversidad-menorca_1_13273602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60879200-7f0b-42cc-8cd9-9a82c892460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="993178" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60879200-7f0b-42cc-8cd9-9a82c892460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="993178" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ni las caracolas ni piedras son un souvenir: cómo el saqueo geológico arrasa la biodiversidad de Menorca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60879200-7f0b-42cc-8cd9-9a82c892460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Menorca,Turismo,Medio ambiente,Sostenibilidad,Ecosistemas,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La zona ya está colapsada a cualquier hora del día": los vecinos de Ibiza alertan del traslado de una macrodiscoteca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/zona-colapsada-hora-dia-vecinos-ibiza-alertan-traslado-macrodiscoteca_1_13269169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20ed78f5-2b40-415d-bb5a-dcee5ae18474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La zona ya está colapsada a cualquier hora del día&quot;: los vecinos de Ibiza alertan del traslado de una macrodiscoteca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cabaret-discoteca Lío prevé trasladarse en 2027 a un hotel, cerca de su actual ubicación, aunque existen dudas jurídicas sobre si la normativa urbanística lo permite. “No puede ser que venga un fondo de inversión y pueda hacer lo quiera”, afirma Alberto Sánchez, portavoz vecinal</p><p class="subtitle">El descontrol de los 'beach club' y hoteles a plena luz del día indigna a las discotecas tradicionales de Ibiza</p></div><p class="article-text">
        Para llegar a la Estaci&oacute;n Mar&iacute;tima de Botafoc &ndash;de donde salen los ferris desde Eivissa con destino a D&egrave;nia, Val&egrave;ncia o Barcelona&ndash; hay que pasar por el emblem&aacute;tico monumento de los podencos, cruzar l&rsquo;Avinguda Vuit d&rsquo;Agost, pasar por un hotel de lujo y dejar atr&aacute;s la discoteca de las dos cerezas, Pach&aacute;, una de las m&aacute;s famosas del mundo. En esta localizaci&oacute;n, la urbanizaci&oacute;n de vecinos de s&rsquo;Illa Plana est&aacute; en pie de guerra porque est&aacute; previsto que el L&iacute;o se traslade a la ubicaci&oacute;n actual del Ibiza Hotel Corso de cara a 2027. El L&iacute;o es un cabaret de lujo &ndash;el precio m&iacute;nimo para reservar un men&uacute; con espect&aacute;culo son 500 euros para dos personas&ndash; que funciona tambi&eacute;n como sala de discoteca, pero que dejar&aacute; su actual emplazamiento situado en Marina Ibiza, en la denominada Milla de Oro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ley se tiene que aplicar para todos&rdquo;, afirma a elDiario.es Alberto S&aacute;nchez, portavoz de la Comunidad de Vecinos de s&rsquo;Illa Plana. Quienes residen en esta urbanizaci&oacute;n interpretan que L&iacute;o no puede funcionar como sala de espect&aacute;culos o discoteca cuando se traslade a su nueva ubicaci&oacute;n debido a que presuntamente incumplir&iacute;a la normativa urban&iacute;stica. El Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana de Eivissa, aprobado en 2023, <a href="https://www.eivissa.es/documents/34357/954061/Acord+provaci%C3%B3+definitiva+PGOU2023+Publicaci%C3%B3n+BOIB+129%2C+de+19.09.2023+CAS.pdf/9eccf576-ea3b-7f3c-789d-91c873842ead?t=1757574663578#page=46" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">establece en su art&iacute;culo 47.5.4 que &ldquo;queda prohibida &ndash;en todo el t&eacute;rmino municipal&ndash; la instalaci&oacute;n de nuevas discotecas o similares</a>&rdquo;, una cuesti&oacute;n cuya interpretaci&oacute;n en este caso concreto corresponde a los servicios t&eacute;cnicos y jur&iacute;dicos del Ayuntamiento. &ldquo;No puede ser que venga un fondo de inversi&oacute;n o capital extranjero y pueda hacer lo quiera&rdquo;, lamenta S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, los vecinos ven con preocupaci&oacute;n que se puedan generar nuevos problemas de convivencia. La zona que comprende desde la rotonda del monumento de los podencos &ndash;una de las entradas a la ciudad&ndash; hasta la Estaci&oacute;n Mar&iacute;tima Botafoc est&aacute; repleta de establecimientos de todo tipo &ndash;cafeter&iacute;as, bares, restaurantes, hoteles, clubes, discotecas&ndash;, lo que la convierte en un lugar muy visitado durante la temporada tur&iacute;stica. A esta situaci&oacute;n de saturaci&oacute;n se a&ntilde;ade el hecho de que sea una zona muy transitada por veh&iacute;culos de todo tipo que entran y salen de la Estaci&oacute;n Mar&iacute;tima.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ae4f332b-3467-476c-8c74-bfb6cb77962a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Lío está ubicado, en estos momentos, en Marina Ibiza, una de las zonas más caras de la isla."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Lío está ubicado, en estos momentos, en Marina Ibiza, una de las zonas más caras de la isla.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La convivencia es primordial&rdquo;, advierte S&aacute;nchez. El portavoz detalla que la estrategia del grupo empresarial se basa en la utilizaci&oacute;n de una figura legal que, a su juicio, se est&aacute; forzando para encajar el proyecto en s'Illa Plana. S&aacute;nchez explica que la promotora se ampara presuntamente en que el establecimiento adquirido &ndash;Ibiza Hotel Corso&ndash; dispone de una licencia para actividades complementarias, una categor&iacute;a que los vecinos consideran que se est&aacute; pretendiendo usar de forma irregular. &ldquo;El tema es que las actividades complementarias son para uso exclusivo de los clientes del hotel&rdquo;, recalca el portavoz.
    </p><p class="article-text">
        La comunidad de vecinos interpreta que el traslado de un negocio como el L&iacute;o &mdash;cuyo modelo se basa en un espect&aacute;culo y sala de fiestas abierto al p&uacute;blico general y no restringido a los hu&eacute;spedes&mdash; a una ubicaci&oacute;n con este tipo de permiso supone, en la pr&aacute;ctica, la creaci&oacute;n de un &ldquo;nuevo concepto&rdquo;. &ldquo;Requiere una solicitud de licencia nueva&rdquo;, argumenta S&aacute;nchez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los vecinos consideran que Lío no podría trasladarse al hotel que ha adquirido la empresa, el Ibiza Hotel Corso, porque este tiene licencia para &#039;actividades complementarias&#039;, exclusivas par los clientes del hotel, mientas que Lío se basa en un espectáculo y sala de fiestas abierto al público general</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Requiere una nueva licencia&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos han pedido un traslado para la ubicaci&oacute;n de L&iacute;o a un hotel que tiene actividad complementaria &ndash;de sala de fiestas&ndash; solo para uso de hotel, pero ellos quieren llevar a cabo una actividad secundaria, que es un nuevo concepto&rdquo;, puntualiza el portavoz. &ldquo;En primer lugar, requiere solicitar una nueva licencia que ya no se puede dar por el Plan General de Ordenaci&oacute;n Urbana&rdquo;, insiste, ya que proh&iacute;be la apertura de nuevas discotecas en todo el t&eacute;rmino municipal. Por tanto, la licencia antigua de la que dispone el hotel no servir&iacute;a, seg&uacute;n interpretan.
    </p><p class="article-text">
        Es la misma interpretaci&oacute;n que hace la Asociaci&oacute;n Empresarial de Ocio Nocturno (AEON), que recuerda que &ldquo;no existen licencias espec&iacute;ficas para hoteles que puedan funcionar como discotecas, ya que las salas de fiestas tienen su propia licencia de actividad, distinta a la de un hotel o un restaurante&rdquo;. &ldquo;En ese caso, se tratar&iacute;a de la concesi&oacute;n de una licencia nueva en un hotel, con los consiguientes perjuicios para la convivencia, y que adem&aacute;s requiere los preceptivos estudios de movilidad y evacuaci&oacute;n, para casos de emergencias, que el Ayuntamiento de Eivissa deber&iacute;a hacer p&uacute;blicos, tal y como piden los vecinos afectados y tambi&eacute;n reclamamos desde la Asociaci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n manifiestan en un comunicado trasladado a este diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Plan General de Ordenación Urbana prohíbe la implantación de nuevas discotecas en el municipio. La Asociación Empresarial de Ocio Nocturno (AEON) recuerda que &#039;no existen licencias específicas para hoteles que puedan funcionar como discotecas&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        S&aacute;nchez profundiza en que en la zona de s&rsquo;Illa Plana se han concedido en el pasado licencias para determinadas actividades en los hoteles, que permiten peque&ntilde;as actuaciones o espacios de baile. A veces incluso con m&uacute;sica ambiental o la utilizaci&oacute;n de alg&uacute;n equipo de sonido. De este modo, cuando los clientes del hotel terminan de cenar, o mientras disfrutan de la cena, pueden contar con una oferta de ocio limitada, as&iacute; como m&uacute;sica y baile. &ldquo;No tiene nada que ver con abrir una macrodiscoteca, al p&uacute;blico, como la de L&iacute;o&rdquo;, lamenta el portavoz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4b09419-8e38-4b87-880e-e9d3ddc60a0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El Ibiza Hotel Corso, futuro emplazamiento del Lío. Los vecinos denuncian que &quot;la ley se tiene que aplicar para todos&quot;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El Ibiza Hotel Corso, futuro emplazamiento del Lío. Los vecinos denuncian que &quot;la ley se tiene que aplicar para todos&quot;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La zona est&aacute; &ldquo;absolutamente colapsada&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Asimismo, se&ntilde;ala los problemas de tr&aacute;fico que se van a generar, ya que esta zona est&aacute; &ldquo;absolutamente colapsada&rdquo;, debido a la cantidad de motos, coches, taxis, camiones y transportistas que circulan entre abril y octubre. Adem&aacute;s, recuerda que s'Illa Plana cuenta con &uacute;nicamente una calle de acceso de un solo carril y sentido obligatorio, adem&aacute;s de otra v&iacute;a destinada a la salida. Y a&ntilde;ade la cantidad de cruceros que llegan a Eivissa a trav&eacute;s de la Estaci&oacute;n Mar&iacute;tima, lo que suma m&aacute;s cargas y descargas de motos, coches, taxis, autobuses y pasajeros. &ldquo;Illa Plana est&aacute; colapsada a cualquier hora del d&iacute;a&rdquo;. &ldquo;No podemos tensionar m&aacute;s el barrio&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Consultado sobre si han podido hablar con el L&iacute;o, S&aacute;nchez aclara que el problema lo tiene el Ayuntamiento. &ldquo;Nos prometieron una respuesta en breve, pero a&uacute;n no la han dado&rdquo;, se&ntilde;ala el portavoz. El Ajuntament d&rsquo;Eivissa no ha respondido a las preguntas de este diario en el momento en que se publica esta noticia. Concretamente, al Consistorio se le preguntaba si considera que el traslado del L&iacute;o al Ibiza Hotel Corso puede ampararse en las licencias actualmente vigentes o si requiere una nueva autorizaci&oacute;n, dado que el PGOU proh&iacute;be la implantaci&oacute;n de nuevas discotecas en el municipio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9d45785c-bbfd-41bc-8087-c98d41d0eb4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las obras de ampliación en el actual Ibiza Hotel Corso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las obras de ampliación en el actual Ibiza Hotel Corso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se solicit&oacute; informaci&oacute;n sobre las denuncias vecinales que apuntan a que supuestamente las obras en el Ibiza Hotel Corso habr&iacute;an comenzado antes de obtener la correspondiente licencia y sobre la posibilidad de revisar de oficio las autorizaciones concedidas. Asimismo, este diario pregunt&oacute; si la empresa promotora ha presentado los estudios de movilidad y evacuaci&oacute;n exigibles para una actividad de estas caracter&iacute;sticas en una zona que los residentes consideran ya saturada de tr&aacute;fico durante la temporada tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros vamos a seguir nuestros pasos&rdquo;, apunta S&aacute;nchez. Los vecinos advierten de que est&aacute;n dispuestos a llegar &ldquo;hasta donde haga falta&rdquo; con tal de defender la convivencia del barrio, as&iacute; como la legalidad urban&iacute;stica del municipio, mediante la cual interpretan que no se puede abrir una nueva discoteca en el municipio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El L&iacute;o afirma que cumple la ley</strong></h2><p class="article-text">
        El L&iacute;o de Ibiza, que opera bajo L&iacute;o Ibiza SL, no ha respondido a las preguntas de elDiario.es en el momento en que se publica esta noticia. El primer mensaje &ndash;en el que se puso en conocimiento el contenido de este reportaje&ndash; se traslad&oacute; el pasado 27 de mayo, con el objetivo de incorporar la versi&oacute;n oficial de la empresa. Sin embargo, el cabaret-discoteca mantiene que el &ldquo;traslado previsto&rdquo; se est&aacute; desarrollando &ldquo;dentro del marco administrativo y urban&iacute;stico correspondiente, con pleno y absoluto cumplimiento de todas las exigencias legales, t&eacute;cnicas, medioambientales y de convivencia que resulten aplicables&rdquo;, <a href="https://www.diariodeibiza.es/ibiza/2026/04/28/lio-ibiza-traslado-corso-legal-129624692.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n explic&oacute; a Diario de Ibiza</a>.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, L&iacute;o Ibiza insiste en que no quiere &ldquo;alimentar pol&eacute;micas ni entrar en confrontaciones est&eacute;riles&rdquo;, rechazando que el traslado no se est&eacute; realizando en base a la ley. &ldquo;Este proyecto se desarrolla con pleno respeto a la normativa vigente, a las licencias aplicables y a los procedimientos administrativos correspondientes&rdquo;, insistieron. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2106c14d-e71e-4581-bdda-229eb8e92539_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La fachada del actual Lío, en el puerto de Eivissa, con Dalt Vila de fondo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La fachada del actual Lío, en el puerto de Eivissa, con Dalt Vila de fondo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La empresa afirma que ejercer&aacute;, como siempre, &ldquo;sus derechos con responsabilidad y seriedad en defensa de su actividad, de su proyecto empresarial y de los puestos de trabajo que genera&rdquo;. Finalmente, se&ntilde;ala que su &ldquo;nueva etapa en el Hotel Corso&rdquo; tiene como objetivo mejorar la calidad, dise&ntilde;o y posicionamiento tur&iacute;stico de la empresa, y supone una oportunidad &ldquo;para seguir aportando valor a la isla, al tejido econ&oacute;mico local y a la imagen de Ibiza como destino internacional de excelencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El administrador &uacute;nico de L&iacute;o Ibiza SL es la sociedad Galaxia Estelar SL. El presidente del consejo de administraci&oacute;n de esta sociedad es Julio Bruno Castellanos, mientras que los consejeros son Manuel Gar&iacute; Eguillor, Javier Ba&ntilde;&oacute;n Trevi&ntilde;o, Mar&iacute;a Iria Urgell Calder&oacute;n, V&iacute;ctor Manuel Garc&iacute;a Reymundo, Javier Fernando Olascoaga Palacio y Mediterranean Sky International SA. Excepto el presidente, todos ellos estuvieron vinculados a Pach&aacute;, antes de que el grupo vinculado a la ic&oacute;nica discoteca se separara del L&iacute;o, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/nuevos-movimientos-lucha-convertirse-rey-discotecas-ibiza_1_9285507.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que coincidi&oacute; con la entrada de Trilantic Capital Partners en la marca de las dos cerezas</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/zona-colapsada-hora-dia-vecinos-ibiza-alertan-traslado-macrodiscoteca_1_13269169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/20ed78f5-2b40-415d-bb5a-dcee5ae18474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1523652" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/20ed78f5-2b40-415d-bb5a-dcee5ae18474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1523652" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["La zona ya está colapsada a cualquier hora del día": los vecinos de Ibiza alertan del traslado de una macrodiscoteca]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/20ed78f5-2b40-415d-bb5a-dcee5ae18474_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Discotecas,Ocio,Ruido]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
