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Antonio González Viéitez: "En la izquierda en Canarias sobran personalismos"

El economista e histórico miembro de la izquierda nacionalista cree que las islas siguen sufriendo los "fenómenos de la vieja izquierda, la nueva está todavía por nacer aquí"

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El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria, Antonio González Viéitez.

El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria Antonio González Viéitez. Alejandro Ramos

Que la izquierda corre por las venas de Antonio González Viéitez se percibe desde el momento en que acuerda el encuentro con Canarias Ahora en la terraza ubicada en la parte superior de las escaleras "tipo Potemkin" - en alusión a la película - del Parque Doramas de la capital grancanaria. 

Profesor de Economía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), en la actualidad jubilado, fue dirigente del Partido Comunista de Canarias en la clandestinidad. Además de participar en la fundación de Izquierda Canaria Unida (ICU), Ican y Coalición Canaria (CC) fue consejero de Política Territorial y Medio Ambiente durante el gobierno de Manuel Hermoso, hasta que los nacionalistas decidieron pactar con el Partido Popular (PP), momento en que dimitió.

Viéitez acudió a la cita en un apreciable mejor estado de salud que el que mostró cuando acudió a recoger el título de hijo predilecto de Gran Canaria otorgado por el Cabildo. En una extensa entrevista que aborda el panorama político nacional, internacional y canario, lamenta que "p ara mí, la mayor victoria de la derecha es haber hecho de la política la actividad más hedionda de la sociedad humana". 

Otro de sus éxitos, añade, consiste en desmoralizar a los votantes con la idea de que todos los partidos son iguales. Es decir, " no es que yo no sea bueno, sino que tú eres igual que yo de ruin y podrido. Si no lo eres, es porque no has tenido oportunidad, porque a poquito que la tengas te pones como nosotros".

"Por eso, el mayor problema de la izquierda es convencer de que no todos somos iguales, de que no todas las propuestas tienen el mismo sentido y de que todavía hay gente que tiene valores", explica. 

Sobre la situación de Canarias, cree que todavía se dan fenómenos de la vieja izquierda y que la nueva "está todavía por nacer aquí". " Los personalismos tienen que dejar paso, porque la militancia ya es culta, formada y preparada. No se la puede estar choteando. Esa imagen de “tiro para acá y todo el mundo tira conmigo” es liderazgo viejo, apolillado y no tiene valor maldito", sostiene.

Oímos hablar de la corrupción del Partido Popular (PP), de la aprobación de la ley mordaza y del incremento de las diferencias sociales y, sin embargo, vuelve a ser la lista más votada de España. ¿A qué cree que se debe?

Hay algunos que con extremados matices dicen que los obreros que votan al Partido Popular son imbéciles. Fíjate qué matiz ese. Pero podemos intentar matizarlo algo más. Hay ideologías que funcionan. Y al margen de los intereses y de cualquier tipo de atropello que se pueda hacer contra determinadas capas sociales, están los medios de comunicación que edulcoran la realidad. Son capaces de incrustar en la frente de las personas que no hay alternativa, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que el pensamiento es único y la ciencia económica solamente tiene una salida que son, en este momento, los presupuestos consolidados y la austeridad.

El perfil del votante del PP es el de una persona mayor, cuyas expectativas de vida no son las esperanzas que tiene la gente joven, sino “a ver si aguanto como estoy”. Esa imagen de la frustración y de maldición bíblica es muy conocida en las sociedades con pedigrí católico. Ese pedigrí te dice que hemos nacido pecando, que tenemos que pedir perdón desde que somos bebés y que, por lo tanto, se viene a este mundo a sufrir. En ese momento se sufre, se calla y algunos sectores mayores – que son la cantera de votantes del PP – van a la misa de las 8.00 de la mañana. Si observas, estadísticamente la gente joven que vota al PP es una minoría escandalosa, algo que le pasa incluso al Partido Socialista, otro que también baila. Resulta que por franjas de edad, quien básicamente aglomera a la mayor parte de la gente joven es Podemos. En cualquier caso, la respuesta de por qué sigue votando la gente a quien le hace daño, es porque somos una sociedad poco culta, llena de miedos y a la que han convencido de que no hay alternativa.

Sobre los medios de comunicación, ¿se refiere a los poderes fácticos?

Hoy en día, salvo casos muy aislados y pequeñas entidades, las empresas de comunicación son un negocio.

¿Aunque informen de la corrupción de los partidos?

Pero no es un partido, son personas. El PP jamás te acepta que es el partido el que es corrupto, te dice que fue fulanito y que, además, los principales perjudicados son ellos. Al margen de que todos sus tesoreros desde Naseiro, hace 30 años, han estado investigados. Esto engarza con la primera pregunta.

¿Que somos tolerantes con la corrupción?

Los votantes de derechas son muy tolerantes, los de izquierdas son absolutamente intolerantes, cosa que les honra.

Tras lo sucedido con Pedro Sánchez y la abstención de los socialistas para dejar que gobierne Mariano Rajoy, ¿se puede decir que el PSOE sigue siendo de izquierdas?

En este momento todo el mundo sabe que el Partido Socialista no es un partido de izquierdas. Es más, la socialdemocracia europea no es un partido de izquierdas. Se puede ver en cualquier país del mundo, sea Alemania, España, no digamos Italia - Bettino Craxi acabó su vida en Túnez, huido de la justicia – y ya viste lo que pasó con el Pasok en Grecia. No es izquierda, pero tampoco es verdad, a mi juicio, que sea exactamente igual al Partido Popular. Hay alguna dimensión en los temas de libertades civiles y sociales, como el matrimonio homosexual y el aborto, donde no es verdad que sean iguales, pero en el ámbito socio-económico son gotas paralelas. Quien modifica el artículo 135 de la Constitución a solicitud de Rodríguez Zapatero.

En el caso de Cataluña son muy conservadores, de imágenes absolutamente antiguas, que huelen a naftalina: “cómo vamos a imaginar una nación de naciones, dónde está España y Agustina de Aragón, oigo patria tu aflicción” [ironiza]. En el fondo, la imagen es que no hay alternativa. Quién es nadie para imponer a una sociedad que tenga que tener una bandera, un himno, una nacionalidad, un pasaporte y votar solo un tipo de cosas. ¿Los catalanes qué dicen? Queremos urnas. ¿Y qué le dice España? La Ley. Cuando la legitimidad y la legalidad están puestas en conflicto, yo siempre apuesto por las urnas.

Hablando de banderas, ¿qué le parece que no se haya permitido a ciertas administraciones izar la de las siete estrellas verdes a petición del delegado del Gobierno, Enrique Hernández Bento?

Una chorrada. Es la clásica tontería del pejiguera, que quiere darse golpes en el pecho como el gorila alfa diciendo: “aquí nadie por encima de mí osará...” Luego quiere hacerse una foto y que se la envíen a sus jefes de fila. La bandera tricolor de las siete estrellas verdes es algo que cantábamos todos y no solamente cuando estábamos en La Rama, sino cuando estábamos con el timple, la guitarra y los amigotes.

De hecho, la tricolor ha sido asumida por Coalición Canaria, con lo que se la atribuye de alguna forma

Bueno, porque también se atribuye que es nacionalista. Lo más fácil de mundo es coger una bandera, que son lo que la gente quiere que sea. Hay una vieja canción preciosa de la época de la Guerra Civil, que reza: “Dicen que la patria es un fusil y una bandera, pero la patria son mis hermanos que están labrando la tierra”. La patria es mi gente y el que piense que es un cacho de trapo o un himno está yendo a sus instintos primarios, que una sociedad civilizada, madura y culta tiene que rechazar.

El fin del bipartidismo ha tenido a España casi un año con un Gobierno en funciones, ¿ha sido esto positivo o negativo?

Es una situación de bloqueo, el país estaba partido en dos mitades y había opciones, sobretodo en diciembre, para dos tipos de Gobierno. Pedro Sánchez lo explicó en la entrevista que le hizo Évole. Todos sabíamos que al PSOE le tenían prohibido llegar a un acuerdo con Podemos y por eso pactó con Ciudadanos. Es un poco en ese escenario donde aparecen personajes como Felipe González, que está irreconocible y no tiene nada que ver con quien encantó a más de 10 millones de españoles en los años 70. En este momento es una especie de Zeus apocalíptico que levanta el dedo y lanza rayos diciendo lo que se puede hacer y lo que no y da clases de moralidad y legitimidad. Es una persona sin duda, una persona con las ideas absolutamente aceradas y ese tipo de gente es peligrosa, porque lo fundamental de la condición humana y más del intelectual es estar lleno de dudas y de porqués.

Felipe González es en este momento una especie de Zeus apocalíptico que levanta el dedo y lanza rayos diciendo lo que se puede hacer y lo que no y da clases de moralidad y legitimidad

Usted habló en su discurso como hijo predilecto de Gran Canaria de la necesidad de las “arremetidas democráticas”, ¿es Podemos una?

Cuando se llevaron a cabo las movilizaciones sociales del 15M, la “casta”- por emplear un término acuñado- dijo: “Ustedes no significan nada, si quieren significar algo organícense y preséntense a las elecciones”. Lo hicieron y dieron el susto del siglo. En este momento los quieren fuera de cualquier ámbito de poder, pero no les queda más remedio que aceptarlo y asumirlo. ¿Por qué podemos estar hablando ahora con sosiego de estas cosas, cuando hace 40 o 50 años tendríamos que hacerlo debajo de una covacha, por la noche y sin luz?

El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria, Antonio González Viéitez.

A usted le pasó algo semejante

Hombre claro, mi generación es esa. Yo fui mayor a los 37 años, edad a la que voté por primera vez. Por eso no me pierdo unas elecciones aunque vote, últimamente con mucho placer, pero en ocasiones anteriores incluso tapándome la nariz. ¿Por qué nosotros tenemos en estos momentos las libertades que tenemos? Porque las peleamos y las ganamos. Yo viví en un país cuyo presidente o jefe de Estado estaba ahí por la gracia de Dios. Y pasar de la gracia de Dios a la soberanía popular es una arremetida democrática de un calibre del demonio. Igual que el que las mujeres pudieran votar, o la abolición de la esclavitud. El problema es que tu generación pensó que los derechos conquistados eran como el aire que respiramos, algo que está innato en la naturaleza humana y no es verdad. Las libertades democráticas se pueden perder. Son conquistas por las que tienes que estar arremetiendo todos los santos .

¿Se vota el mal menor hoy en día?

Yo no voto al mal menor, yo voto al mejor. Pero ha habido épocas en mi vida como hace 10 o 12 años, cuando por ejemplos aquí se presentaban doña Josefa Luzardo y su contrincante del PSOE. Pues yo votaba al PSOE aquí en Las Palmas de Gran Canaria, porque votaba en contra del Partido Popular y era un voto medio ingrato, pero era la expresión de que se valora la política.

En Europa están creciendo mucho los extremismos, sobretodo los de ultraderecha, ¿a qué cree que se debe?

Cuando yo tenía tu edad Europa era el paradigma, hoy en día está fallida. Es bruto decirlo, porque eso nada más se dice de Etiopía, de Eritrea o de Haití, pero cuando ves lo que está ocurriendo en Europa con los refugiados, nada que ver. Se ha metido todos sus principios en el fondo de una cartera que en estos momentos son los intereses de estado.

"Cualquier demagogo de porra es capaz de poner a Caín a matar a Abel"

Marine Le Pen, lo que pasa en Holanda o incluso en Suecia… lo que pasa en Austria, Hungría, Polonia y en esos países del este que han dado el brinco desde una posición hasta la opuesta. El neocapitalismo desbordado, que está produciendo desigualdad, sufrimiento y que la gente pierda un montón de cosas que tenía recogidas, está generando un tremendo cabreo. Ante el enfado surgen los momentos populistas. No los movimientos, es decir, escenarios sobre los cuales te sientes como clase o como país atacado y si alguien te dice que la culpa es de los inmigrantes, te lo crees. Ese magma de machaqueo de la sociedad, de sufrimiento social, se expresa de forma primaria, diciendo que el enemigo es el otro. Es fácil que el demagogo diga que el enemigo es uno que tiene una piel distinta a la tuya, o tiene unas creencias diferentes o tiene turbante y tu no. Eso es muy fácil de hacer, cualquier demagogo de porra es capaz de poner a Caín a matar a Abel.

¿Eso es el populismo? Últimamente se utiliza mucho esa palabra

Hay artículos que explican que hay momentos populistas. Prototipo, Margaret Thatcher: “La sociedad no existe, solo hay los individuos”. Es un poco “el hombre es un lobo para el hombre”, de Hobbes del siglo XVII. O, en este momento, del egoísmo brutal que está creando la sociedad del “usar y tirar” y de la competencia hasta los niveles más infames. Ahí puede salir tanto una Le Pen, como un Podemos. 

¿Son opuestos y se les llama populistas?

Susana Díaz dijo hace poco que Trump y Podemos ‘ahí andaban’, porque confunde los momentos con las propuestas. El momento lo es de tremendo machaqueo, de sufrimiento social, de diferencias abismales. Los planteamientos primarios están en carne viva y en donde la gente está susceptible de ser manipulada o copartícipe. Ahí está el empoderamiento o la manipulación.

¿Entonces Podemos, más que una arremetida democrática es un cabreo?

Es que las arremetidas democráticas son impensables sin cabreo. Lo que pasa es que el cabreo es condición necesaria, pero no suficiente. Hay que racionalizar ese enfado y dirigirlo, pero no a quien está peor que tu. Hoy en día vemos en muchas ocasiones que el que está mal pelea con quien está peor y eso es populismo. A mi juicio, ese es el momento populista utilizado por Le Pen o utilizado por Trump y todos los demagogos que han sido Hitler o Mussolini en su momento. Los momentos de cabreo, de confusión, de desarticulación de la sociedad…en este momento nuestra sociedad no tiene valores, tiene precios. Mira a tu alrededor y solo verás precios, la corrupción es el ejemplo.

El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria, Antonio González Viéitez.

"Hoy en día vemos en muchas ocasiones que el que está mal pelea con quien está peor y eso es populismo. A mi juicio, ese es el momento populista utilizado por Le Pen o utilizado por Trump y todos los demagogos que han sido Hitler o Mussolini en su momento"

Pues lo que parece es que nadie paga el precio de la corrupción

Para las izquierdas sí que tiene un precio del demonio. La izquierda si está corrompida se va para la porra, lo cual yo creo que es bueno, porque es una manera de distinguirla. Por eso, la historia del piso que Ramón Espinar [Podemos] compró y tuvo que vender ha sido primera plana durante tres semanas.

¿Eso es culpa de los poderes fácticos?

No, eso es manipulación. La imagen es que todos somos iguales: “no es que yo no sea bueno, sino que tú eres igual que yo de ruin y podrido. Si no lo eres, es porque no has tenido oportunidad, porque a poquito que la tengas te pones como nosotros”. Lo que se establece en la sociedad es el sentimiento de que es imposible ser distinto. Para mi la mayor victoria de la derecha es haber hecho de la política la actividad más hedionda de la sociedad humana. A los poderosos no les hace falta la política.

El que no la necesiten y estén ahí parece que les da valor

Fíjate, han entendido que los desfavorecidos solamente pueden conseguir liberarse con la política. La mayor victoria de la derecha es que la política sea rechazada por los desfavorecidos, con lo que consiguen prácticamente cortar los espolones del único instrumento de las sociedades civilizadas tienen para defenderse. La juventud de hoy la considera como lo más hediondo, lo más podrido y no quieren saber nada de eso, se definen como ‘apolíticos’. El otro escenario es tirarte al monte, pero ya no hay ni monte coño, los está deforestando la lluvia ácida. Es en ese escenario cuando digo que la mayor victoria de la derecha es que mucha gente no vote de forma militante, se abstenga, porque piense que todos son iguales. Por eso, el mayor problema de la izquierda es convencer de que no todos somos iguales, de que no todas las propuestas tienen el mismo sentido y de que todavía hay gente que tiene valores. 

El PSOE en Canarias…

El PSOE está no sabe no contesta (risas).

José Miguel Pérez no se va a volver a presentar, todavía no se conocen los candidatos a ocupar el cargo y su situación está un poco en el aire.

Y sobretodo que, al menos es mi opinión, tampoco tenemos especial interés. No hay dentro del PSOE en Canarias ninguna propuesta reconocible distinta.

¿Ha quedado quizás, anulado tras el pacto con Coalición Canaria?

Es que es un partido con propuestas mediocres y con ese tipo de propuestas la gente se convierte en mediocre. Con esa imagen de que hay que aguantar, la gente acaba siendo de un chapucero, de un oportunista y de un qué le vamos a hacer, es lo que hay…. Esas expresiones horribles que hasta dice la gente joven.

Con Podemos con sus luchas internas y contra Sí Se Puede y una Izquierda Unida que ni se la oye ni se la espera, ¿cómo describe la situación de la izquierda en Canarias?

Confusa y mal. Mi defensa de Podemos no es por las personas, es porque a mi modo de ver es la única fuerza que de verdad puede plantear que es y hace cosas distintas. Lo que ocurre es que ha sido una irrupción repentina, llena de elecciones y por la que muchas personas que habían apostado por la izquierda en Canarias y que estaban más o menos descolocadas se encontraron con una opción. Ha habido mucha gente que ha salido de sus antiguas pequeñas cosas y ha entrado en Podemos desde un montón de culturas diferente y de ONG’s y partidos distintos, eso es muy complicado de conectar. Pero el tiempo irá colocando a mi juicio las cosas en su sitio, sobretodo si Podemos mantiene la dirección de que es una herramienta “al servicio de” y es abierta.

Pero a nivel local no parece haber mucha unidad

Está como los zorros.

Hay quien achaca la situación a la gestión de la Secretaría General en Canarias, pero en vez de acumular, parece que tiende al rupturismo, como si la izquierda estuviera condenada a no entenderse.

Lo que está pasando son fenómenos de la vieja izquierda, la nueva está todavía por nacer aquí.

¿Lo dice porque miembros que militaron en viejos partidos de izquierda que no cuajaron en su momento se pasaron a Podemos?

No, con vieja izquierda no me refiero solamente a los que tengan un carné o una militancia. Hoy, en la izquierda en Canarias sobran personalismos. Sobran personas que en este momento están peleando por sus espacios por las razones que sean, esa es una expresión de lo viejo. Todavía no se ha sido capaz de llegar a tener propuestas como las que pueden estar en el entorno de Unidos Podemos. Yo creo que comienza a tener carne en algunos otros sitios, como en Cataluña. Los personalismos tienen que dejar paso, porque la militancia ya es culta, formada y preparada. No se la puede estar choteando. Esa imagen de “tiro para acá y todo el mundo tira conmigo” es liderazgo viejo, apolillado y no tiene valor maldito.

¿Qué cree que pasará en Canarias si se sigue así?

Que algo nuevo barrerá eso. Una arremetida democrática. Pero con esa imagen, porque es complicado tener un elemento de ataque frontal a lo viejo y al mismo tiempo intentar incorporar no solamente a la clase obrera. En mi época, éramos un partido de vanguardia y nuestro objetivo era intentar encuadrar a la clase obrera, a las capas más desfavorecidas y a los intelectuales. Pero hoy en día no tiene sentido un partido de cuadro, lo que tienes que hacer son movimientos de gente cualificada, con criterio, que en un momento determinado decida agruparse. No es un tema de personas, a mi tu me dices Meri Pita, Juan Manuel Brito…tendré más afinidad con Meri que con el resto, pero tampoco es una cuestión de personas. Y en este momento es tal el batiburrillo, que probablemente hará falta una arremetida. Y hay montañas de personas cualificadas para hacerlo.

El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria, Antonio González Viéitez.

"Los personalismos tienen que dejar paso, porque la militancia ya es culta, formada y preparada. No se la puede estar choteando. Esa imagen de “tiro para acá y todo el mundo tira conmigo” es liderazgo viejo, apolillado y no tiene valor maldito".

Parece que está diciendo que hace falta un cambio de rumbo en el partido en las Islas, lo que implicaría un cambio en la Secretaría General.

No, no tiene por qué serlo. No es una cuestión de personas. Ahora bien, si hay un cambio, pues la primera encantada sería ella.

¿Usted cree?

Date cuenta de una cosa. En las elecciones de diciembre Meri Pita era la indiscutible número uno al Congreso de los Diputados y fue Victoria Rosell. Y no era seguro que se sacaran dos escaños. Estoy diciendo que los personalismos al final pueden manchar a mucha gente y como se barren de verdad es con irrupciones de gente diciendo “ya está bien”.

¿Piensa que el objetivo de Sí Se Puede era controlar a Podemos desde dentro?

Sí Se Puede, cuando intenta ampliar en Gran Canaria y en Fuerteventura, donde nunca estuvieron y sí estaba Podemos, consigue simplemente una competencia entre partidos que a mi juicio no tiene ninguna razón de ser. Lo que pasa es que la situación se aprovecha por sectores de aquí y entonces tienes ya montado el follón. Pero yo creo que el expandirse Sí Se Puede como partido ha sido una muy mala propuesta. Esas imágenes de doble militancia siempre tienen el tufillo de la manipulación.

"Creo que el expandirse Sí Se Puede como partido ha sido una muy mala propuesta. Esas imágenes de doble militancia siempre tienen el tufillo de la manipulación".

Coalición Canaria lleva tres décadas gobernando en Canarias, ¿cómo define su situación actual, especialmente desde la entrada de Nueva Canarias, que se define como nacionalismo de izquierdas?

En principio Nueva Canarias es más de izquierdas que Coalición Canaria. Sobretodo personajes como Antonio Morales, que es un lujo tenerlo como presidente del Cabildo, pero también en NC están hasta los Dimas Martín en Lanzarote. Es una especie de camión escoba que va recogiendo lo que cualquier familia va dejando atrás. Coalición Canaria en las últimas elecciones generales fue el último partido, la vieja ATI sacó sólo un diputado.

Pero acapara más voto cuando se trata de las elecciones locales y regionales.

Sí, pero nunca había tenido un solo diputado en las nacionales y que en la provincia oriental no haya obtenido ninguno, significa que está en fase residual en Gran Canaria, donde es una especie de nada.

¿Por qué desconectó CC con Gran Canaria?

Por Nueva Canarias.

Pero Coalición Canaria estaba antes, por algún motivo más habrá perdido afinidades.

Yo rompí con CC cuando empezó a Gobernar con el Partido Popular, hace casi 20 años y Nueva Canarias rompió muchos años después, pero más o menos por el mismo tipo de razones que en su momento hicieron que dijéramos que el partido ya no tenía ninguna particularidad de izquierdas, sino que era un bastón de la derecha insularista. En una etapa determinada, con Mauricio como hombre de aquí, que apostó muchísimo por ese escenario, se rompió. Entonces Román Rodríguez sacó NC. El que Coalición Canaria no tenga aquí representación ninguna es la expresión de que está persiguiendo al Cabildo de la Isla.

¿Usted se llegó a imaginar que Coalición Canaria iba a presidir el Gobierno durante tres décadas?

Nunca. Algunos veníamos de ICAN, de Izquierda Canaria Unida (ICU) y del PC y votamos en el Congreso en contra de unirnos en Coalición Canaria, porque preferíamos ir primero a las elecciones, para después hablar en función de los programas. Algunos utopistas pensábamos que con ICU e ICAN- éramos muy fuertes aquí en Gran Canaria, donde llegamos a tener tres diputados de 15- íbamos a ser capaces de tirar de la antigua Agrupaciones Independientes de Canarias hacia unas posiciones de centro, siendo nosotros de izquierda. No fue así.

En un momento determinado, CC se rompió en Gran Canaria y el hecho de que desaparezca es que Nueva Canarias está muy fuerte.

¿Cree que puede haber un cambio o habrá que esperar a la reforma electoral?

Sin reforma electoral es muy complicado.

Pese a que han entrado más formaciones en el Parlamento de las que había.

Que Agrupación Gomera Independiente sea una formación distinta no es verdad, eso es Casimiro. Igual que antes era una especie de forúnculo dentro del Partido Socialista, ahora lo es fuera del PSOE.

Pero NC y Podemos tienen grupo propio.

Sí, pero Nueva Canarias y Podemos , lo hemos visto en la Ley del Suelo, están en contra de la casta y de los poderes establecidos. Significa la amalgama de “qué le vamos a hacer, es lo que hay”.

El economista y miembro histórico de la izquierda nacionalista canaria, Antonio González Viéitez.

"Nueva Canarias es una especie de camión escoba que va recogiendo lo que cualquier familia va dejando atrás".

¿No cree en un futuro acuerdo entre el PSOE, Podemos y NC tal y como ocurre en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Cabildo?

En absoluto, el PSOE es la columna vertebral del Gobierno en este momento. Es más, en la expectativa del Partido Socialista de Canarias no hay nada – no digo nadie – que estimule a pensar que pueda haber un cambio. Lo hubo con López Aguilar, con una propuesta anti-insularista, brava, y se lo cargaron, como a Pedro Sánchez. Del PSOE yo no espero nada.

Yo lo que planteo es que haya una ley electoral en donde fundamentalmente aparezca una circunscripción única canaria con 50 diputados y que las cinco islas periféricas, por razones históricas, tengan dos por isla cada una, pero Gran Canaria y Tenerife no tengan ninguno por isla.

50 diputados en una lista regional. Entonces los diputados tendrían que estar respondiendo a lo que hacen en las siete islas. En este momento responden sobre lo que hacen en la suya y el insularismo ya es la repanocha. Económicamente competimos y lo que representan hoy en día los cabildos no es otra cosa que competir. La única posibilidad de cooperar es la política y en ese ámbito la circunscripción electoral nos hace competir también. Estamos todo el día tirándonos los trastos a la cabeza y mirando si en la partida 58 del programa 43 tu te llevas más perras que yo. El que consiga que compitamos más y aparezca como el defensor de la mayor competencia – es decir, el presidente del Gobierno Fernando Clavijo – se garantiza su permanencia. La Ley electoral no se va a cambiar.

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