Justicia para los canteranos

Sobre este blog

Si usted cree que esta es una columna de las que sirven para despellejar a quienes trabajan en el área deportiva de un club de fútbol, gracias por hacer clic. Sepa también que se ha equivocado de columna y de columnista.

Sepa, si va a seguir leyendo, que todos los veranos, en cualquier club profesional de España, arranca un carrusel de despedidas de jugadores que ven alejarse el sueño del fútbol profesional en el peldaño más cercano. La mayoría lo hace con una edad superior a los 23 años, límite que, federativamente, impide simultanear varias categorías.

Algunos de estos futbolistas lo viven como un proceso natural, quizá porque nunca se vieron tan cerca del primer equipo como para mantener una expectativa real de poder dar el salto de Tercera o Segunda B a Segunda A o Primera. O puede que porque siempre fueron conscientes de lo estrecho que es el cuello de botella hacia los 42 únicos clubes que forman el profesionalismo en nuestro país.

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