Canarias Ahora Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
El Gobierno confía en una votación exprés por la tensión social
Datos - Quiénes son los casi tres millones de ahogados por el alquiler en España
Opinión - 'Dos decretos: uno para Junts y otro para Sumar', por Neus Tomàs

Descubrir las trapisondas

Damos la más calurosa y efusiva bienvenida a todos los políticos, empresarios y periodistas que, gracias a la Abogacía del Estado, a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Canarias y a la Divina Providencia, han abandonado el lado oscuro de la fuerza para instalarse en la normalidad. No era tan difícil, era cuestión de tiempo, lo decimos con mucha serenidad los que llevamos años tan ricamente esperando que se reconociera que la martingala de La Gran Marina no era más que una trapisonda del clan de la avaricia, alentada, patrocinada, enriquecida y ensolerada por tres políticos y un ingeniero sin carné. Así, como ingeniero sin carné, se definió un día José Manuel Arnáiz, ese portento de presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas del que empiezan a renegar los que más le protegieron en ese bienio negro de 2003 a 2005. Lo decimos sin acritud, de verdad, pero con la satisfacción de haber sabido aguantar todo lo que de nosotros se ha dicho: bienvenidos a todos a la normalidad. Pero repasemos, que somos frágiles de memoria.