Otro día difícil para la ciudad
Puede que la detención de José Luis Mena sólo le haya sorprendido a él. El jefe de la oficina de Urbanismo ya se había acostumbrado a que lo llamaran a declarar a la Supercomisaría, y tras haber salido indemne siempre, hasta le iba cogiendo el gustillo a esto de declarar ante los agentes policiales. Éstos no tienen nada contra mí, todo es un invento de determinada prensa, comentaba por los bares y por los pasillos el ahora detenido. No se esperaba la aparición de Grupo Europa, y mucho menos que la magistrada Zabala se pusiera las pilas y ordenara el registro de su despacho particular en la capitalina calle de Bravo Murillo. De Mena hay amplia documentación y amplios testimonios que no solamente avalarían su detención, sino incluso medidas personales más drásticas. Haber cobrado 30.000 euros sólo por un favor a Grupo Europa es cohecho en estado puro. El primero que se le conoce, pero no sabemos si será el último.