Emmasa, en capilla
La noticia es muy importante porque constituye una nueva constatación de que el mandato de Miguel Zerolo en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha sido una auténtica ruina. Lo fue con la operación de Las Teresitas, 52 millones de euros pendientes de ser reclamados por unos empresarios que acompañan en estos momentos al ex alcalde, hoy senador, en su imputación ante el Supremo. Un Plan General infectado desde el primer día de componendas y extrañas operaciones que ha tenido que ser revisado varias veces y aún sigue sin ser aprobado. Una ciudad muerta, desnortada, que ha sacrificado incluso su desarrollo portuario para poder propiciar un pelotazo inmenso con el puerto de Granadilla. En fin, decenas de burradas de las que no escapa tampoco la privatización de la empresa municipal de aguas, Emmasa, una operación inmersa desde el principio en una nebulosa de sospechas y veladas acusaciones que ha terminado por estallar. Hace dos días, el actual grupo de gobierno en la ciudad, CC-PSOE, ya sin el yugo de Zerolo, decidía empezar a desandar aquella operación de privatización ante el evidente fracaso y la cuestionada prestación del servicio. Más de sesenta millones de euros habrían de ser reintegrados a Sacyr, la adjudicataria, salvo que se empiecen a aplicar efectos correctores y demás vainas. Alcanzaría seguramente con el dinero de Las Teresitas, y ahí puede estar el padre de la baifa. Pero nos quedará por averiguar todo lo que ocurrió tras el telón, todas las conversaciones en el viejo Mencey, las cantidades que se rifaban con los demás concursantes? En fin, otra historia de Zerolo para no dormir.