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La mayoría de la audiencia se informa en redes sociales y cada vez desconfía más de las noticias

Una mujer sujeta una pancarta animando a la desconexión de las redes sociales durante una protesta en Madrid, este febrero.

María Ramírez

Oxford (Reino Unido) —
16 de junio de 2026 01:00 h

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La principal fuente de información para la mayoría de la población adulta es ahora lo que ve o lo que lee en Instagram, Facebook, YouTube y otras redes sociales. A la vez, cuanto más se consume información así, más aumenta la desconfianza en las noticias y el miedo a caer en bulos y manipulación, según los datos del informe anual del Instituto Reuters para el estudio del periodismo de la Universidad de Oxford.

Este año es el primero en los 15 de análisis de este centro de investigación sobre periodismo en que las redes superan tanto a la televisión como las webs y aplicaciones de noticias en la media de los 48 países analizados. Entretanto, la confianza en la información en general nunca había estado tan baja desde que el informe empezó a hacer esta pregunta, en 2015. De media, solo el 37% de los adultos asegura confiar en las noticias la mayoría del tiempo. En el caso de España, es el 33%.

Las personas que más noticias ven o leen a través de plataformas sociales y de vídeo tienden a tener la opinión más negativa sobre cómo los medios publican la información de la que saben por esas fuentes, y esto se da especialmente en países con altos niveles de polarización, como Estados Unidos, Reino Unido y España. El interés declarado en las noticias es también cada vez más bajo.

En España, el 74% de los encuestados asegura estar preocupado por la desinformación online, 12 puntos más que la media global.

“Las nuevas audiencias tratan cada día con una competición implacable por su atención online. No debería sorprendernos que muchos decidan pasar, otros opten por atender a lo que quiera que salga en sus cuentas, y muchos no sepan en qué creer”, explica Jim Egan, el autor principal del informe del Instituto Reuters. Aun así, destaca que la audiencia sigue apreciando la “misión” del periodismo, por ejemplo, en su preferencia por la imparcialidad y los estándares periodísticos que no encuentra en otras fuentes.

La adicción

Los usuarios comparten la ansiedad y la incertidumbre que genera el uso de redes, pero siguen recurriendo a ellas. El miedo a los bulos y otras formas de desinformación ha crecido en todo el mundo, pero el uso de las redes se ha estabilizado aunque cambien las plataformas preferidas (menos X y más Facebook e Instagram).

El Gobierno del Reino Unido acaba de anunciar sus medidas para prohibir el uso de las redes a menores de 16 años y limitarlas para todo el que no haya cumplido 18 por su carácter adictivo y los riesgos que entrañan los contactos con extraños y la explotación sexual de imágenes.

El primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró este lunes que se está produciendo un “cambio cultural” de rechazo a las redes. El Reino Unido es uno de los pocos países donde las webs y aplicaciones de noticias todavía superan el consumo de noticias en redes, si bien las personas menores de 34 años también tienen las redes como principal puerta de entrada en las noticias.

En España, la primera fuente de información sigue siendo la televisión tradicional, pero las redes, en particular Instagram y Facebook, son la segunda y superan a los medios escritos en cualquier formato. Para las personas menores de 44 años, en todo caso, las redes sociales son la principal entrada a la información. 

Más del 30% de los adultos en España aseguran que se informan con lo que leen y ven en Instagram y Facebook. También es especialmente notable el uso de los chatbots generados con inteligencia artificial para informarse, sobre todo entre los más jóvenes.

El 19% de las personas entre 18 y 24 años en España aseguran que se informan a través de chatbots de IA. Esto está seis puntos por encima de la media global para las personas de la misma generación.

Desde 2020, el cambio de tendencia sobre la forma de informarse está claro y en muchos casos no se trata de un ascenso en el consumo de redes, sino de un descenso de los medios que han dedicado recursos a alimentar esas plataformas en manos de las grandes compañías de tecnología, la mayoría de Estados Unidos. 

“El declive relativo de la televisión como una fuente de noticias se reconoce en todo el sector. Lo que tal vez no se ha reconocido tanto es que el uso de las webs y aplicaciones de noticias ha caído a un ritmo similar en años recientes”, dice el informe. “Durante el mismo periodo, las redes sociales se han mantenido estables en términos de uso global”. Si se añaden los chatbots de inteligencia artificial, como ChatGPT, de OpenAI, y Gemini, de Google, el 56% de los usuarios se informan con estas herramientas fuera de los medios.

Noticias de chatbot

“Es mejor pensar en esto más como una deriva que como un cambio brusco, pero aun así constituye un momento importante”, dice el informe. “Cuando las personas utilizan las redes sociales y las plataformas de vídeo, a menudo lo hacen para consumir noticias de medios de comunicación consolidados. Sin embargo, cada vez más, esto forma parte de una dieta informativa más compleja en la que los medios tienen que esforzarse mucho para mantener su cuota de atención”. Incluso los medios con estrategias más avanzadas y exitosas “tienen que enfrentarse cada vez más a la realidad de que, en la mayoría de los países, las plataformas de terceros que actúan como intermediarias en el consumo de contenidos son más populares que las marcas digitales que los editores han construido”. 

A.G. Sulzberger, el editor del New York Times, advirtió hace unos días en un detallado discurso contra la entrega sin resistencia a las plataformas, en particular las que utilizan la inteligencia artificial y “roban” los contenidos de los medios.

El Times es uno de los pocos medios del mundo que se ha atrevido a dar la batalla en los tribunales contra las grandes tecnológicas, mientras otros medios grandes en Estados Unidos, España o Francia han optado por aceptar lo que OpenAI y otras empresas les ofrecen sin cuestionar los términos.

La IA explicativa

Lo que la audiencia parece encontrar, en particular, en algunas de estas nuevas plataformas es una explicación más sencilla de la información.

El uso más habitual es “hacer preguntas de seguimiento sobre una noticia”, según la encuesta de YouGov para el Instituto Reuters, y algunos de los rasgos más destacados son los resúmenes y la velocidad para entender una noticia de manera sucinta. Los países en Asia, África, Latinoamérica y Europa del Este, donde está más extendido el uso de las plataformas, también son los que han experimentado mayores crecimientos en el uso de la IA. Aun así, este parece, de momento, un complemento para informarse.

“Aunque todavía es una pequeña minoría de la población, la cifra representa un aumento relativo substancial e indica que la IA está empezando a jugar un papel más relevante en el consumo de noticias junto a los canales establecidos. Sin embargo, solo el 1% dice que la inteligencia artificial es su principal fuente de noticias, lo que sugiere que actualmente juega un papel complementario para la mayoría de usuarios”, explica Amy Ross Arguedas, investigadora del Instituto Reuters y una de las autoras del informe.

La experta también destaca que los que más utilizan estas herramientas son las personas que ya están más interesadas en las noticias, que las consumen por varios canales de manera simultánea. La confianza en la información que viene de la IA es muy baja para la población general –el 20%–, pero los usuarios de estas herramientas sí dicen confiar en ellas como fuentes de noticias.

La desconfianza y Trump

La caída de la confianza en las noticias es pronunciada, si bien se mantiene la que se refiere a los medios que los lectores o los oyentes consumen en particular.

El índice de confianza general ha caído en 29 de los 48 países analizados por el informe este año, con bajadas especialmente notables en Filipinas, Irlanda, Tailandia, Perú y Polonia. En España, la confianza está estable, pero sigue en mínimos igual que el interés por las noticias.

En Estados Unidos, la confianza en las noticias nunca había estado tan baja desde 2015, el año de la irrupción de Donald Trump en la vida política: solo el 25% dice que confía en las noticias que ve la mayoría del tiempo.

Este es un caso donde la desconfianza ha aumentado de manera más notable cuando hay intervención del poder político. Por ejemplo, una de las mayores caídas de la confianza en Estados Unidos ha sido para la CBS, la televisión propiedad de Paramount y que ha sido objeto de interferencias abiertas por parte de la Administración Trump. La cadena era una de las que tenía mejores índices de confianza de la audiencia y ahora ha perdido 10 puntos. Fox News también ha experimentado un declive similar en el último año.

En el caso de Estados Unidos, el único medio que ha mejorado en esta medida es la radio pública NPR, que ha sido castigada con la retirada de fondos federales por parte de la Administración Trump.

El medio en el que más dicen confiar los estadounidenses es la radiotelevisión pública británica BBC, que tiene alcance limitado en los medios convencionales en su país, pero pueden leer online. La BBC está entre los medios denunciados por Trump en los tribunales, en este caso por la edición de un documental sobre él en la campaña de 2024 que no se emitió en Estados Unidos.

Los datos del informe del Instituto Reuters están basados en la encuesta de casi 100.000 personas en 48 países por todo el mundo, con alrededor de 2.000 en cada lugar. Las preguntas se hicieron entre enero y febrero de este año. El margen de error depende de las preguntas, pero las diferencias de hasta dos puntos no se consideran significativas y deben ser interpretadas “con mucha cautela”, según la nota del informe.

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