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Esto con un gobierno PP-Vox no pasaría…

Jóvenes en Ceuta
30 de julio de 2026 22:27 h

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Miles de migrantes entran sin control en Ceuta. Miles de migrantes entran sin control en España. Miles de migrantes entran sin control en Europa. Parece la misma noticia, pero no se lee igual, ni tiene la misma dimensión, ni la misma explicación ni las mismas consecuencias. Así que empecemos por dimensionar el problema, para no caer en el alarmismo que algunos buscan.

Si pensamos en 20.000 o 30.000 personas en una pequeña y aislada ciudad como Ceuta, es sin duda insostenible, desborda por completo sus capacidades y tensiona sobremanera la convivencia. Podemos hablar de avalancha, te lo compro. Pero si hablamos de 20.000 o 30.000 personas en toda una España de casi 50 millones de habitantes y con enormes recursos, ya no es para tanto. Es un problema, pero menos. Y de eso se trata: es España, no Ceuta, pese a que algunas comunidades autónomas se pongan de perfil cuando toca compartir solidariamente los problemas de Ceuta que son problemas de España, por ejemplo los menores no acompañados en tantas ocasiones.

Pero escalemos un poco más en el mapa: 20.000 o 30.000 personas entrando sin control en Europa. Una minucia. De hecho, lo raro es que no sean más, muchos más, y que las periódicas crisis fronterizas no sean más frecuentes. No por la acción o inacción del siempre incómodo vecino Marruecos, sino por su condición de frontera no de Ceuta, no de España, sino de Europa; y no de Marruecos, sino de África, pues el verdadero “efecto llamada” no es tal o cual decisión judicial, ni la política de Pedro Sánchez, sino la condición de frontera África-Europa, sin mar por medio ni estricto control aeroportuario: una simple valla, un espigón, unos metros a nado, y cruzas una de las fronteras más desiguales del mundo, en términos económicos pero también en libertades y derechos. Que se lo digan a los millones de jóvenes marroquíes frustrados por el horizonte chato de su país.

Así visto, como un asunto europeo y un problema de desigualdad y derechos más que de invasiones bárbaras que ven algunos, se leen de otras maneras las noticias de hoy. Se redimensionan, se desdramatizan sin restar gravedad, y se señalan otras responsabilidades y vías de solución. Y se desactivan cuñadeces como esa que en seguida circula de que esto es una muestra de la debilidad y el servilismo de Sánchez con Marruecos, y que “esto con PP y Vox no pasaría”. Por supuesto que seguirá pasando (solo hay que ver los datos de entradas con gobiernos anteriores a Sánchez). Y la diferencia estará en si hay un gobierno que resuelve las crisis con respeto a los derechos humanos, o por la vieja vía de “teníamos un problema y lo hemos solucionado” que conocimos en otros tiempos.

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