El 'murdoku' de descubrir al autor de la crisis de Ceuta
Después de pasarnos el verano resolviendo ‘murdokus’ en la playa o la piscina, resulta que en septiembre nos esperaba el gran acertijo, nivel máximo de dificultad, con varios sospechosos y muchas pistas contradictorias: ¿quién organizó la crisis de Ceuta? Leía ayer aquí mismo un titular sobre el informe policial entregado a una juez y que tanto revuelo ha causado, y me recordaba a las pistas propias de un ‘murdoku’ para descubrir al asesino: “no es una mafia, evita dar la cara y tiene ayuda de la gendarmería marroquí”. Mmmmm. Con eso ya puedes tachar varias casillas.
Como yo también estoy enganchado al ‘murdoku’, me vi la larga sesión en el Congreso esperando que diesen pistas, pero salí más confundido. En las intervenciones de unos y otros oímos todo tipo de acusaciones. A saber: Marruecos lanzó un ataque híbrido para arrebatarnos Ceuta y Melilla. Marruecos no lo organizó, pero lo favoreció o miró para otro lado. No hay pruebas contra Marruecos, que además colabora para resolver la crisis. Fueron las mafias que trafican con personas. Fueron las redes sociales. Han sido Rusia e Israel. Han sido Estados Unidos e Israel. Ha sido Pedro Sánchez, que es un traidor y debe obediencia al rey de Marruecos. No ha sido Pedro Sánchez, pero él sabe quién ha sido y lo oculta porque lo chantajean con no sé qué mensajes obtenidos de su móvil por Marruecos con un programa espía de Israel. El presidente no sabe quién ha sido, porque los policías le ocultan información para dejarlo en evidencia. Lo sucedido fue un “efecto llamada” por la regularización masiva. Es una crisis migratoria por la desigualdad entre Europa y África…
Según iba escuchando teorías, iba yo tachando casillas y colocando a los sospechosos aquí o allá, pero es un acertijo endiablado aunque tengamos algunas evidencias. A saber: parece evidente que Marruecos jugó un papel, pero no sabemos hasta dónde. Parece evidente que el gobierno tiene responsabilidad, pero no sabemos si por ignorancia, por incompetencia o por haber perdido el control de una parte de las fuerzas de seguridad. Parece evidente que Pedro Sánchez evita señalar a Marruecos, pero no sabemos si por prudencia, cobardía, traición o chantaje. Parece evidente que hay beneficiarios, internos y externos, de esta crisis. Parece evidente que la derecha política, mediática y judicial quiere usar la crisis de Ceuta como otro clavo en el ataúd político de Sánchez.
Uf, no lo veo claro. No hay quien lo resuelva, aunque algunos parezcan tener muy claro al autor. Y toda esa confusión, la mezcla de teorías y sospechas, los indicios y especulaciones, las versiones contradictorias entre sí, no hacen más que añadir desolación a una crisis que dura más de un mes. Y que no estamos sufriendo los aficionados al ‘murdoku’, ni los columnistas ingeniosos que hacemos metáforas frívolas (ya me perdonarán), sino la población ceutí que ha perdido su vida normal, y los miles de migrantes que malviven allí, mientras crecen la rabia y la desesperación. Y no aparecen las soluciones en la última página, lo siento.
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