Sumar y los socios acusan a Marruecos, EEUU e Israel de provocar la crisis de Ceuta y critican a Sánchez
Las diferencias en el seno del Gobierno en torno a la gestión de la crisis de Ceuta y al análisis de sus causas emergieron con toda la crudeza este jueves en el Congreso, durante la comparecencia del presidente Pedro Sánchez para rendir cuentas sobre la entrada masiva del pasado 30 de julio. El portavoz adjunto de Sumar, Enrique Santiago, también diputado de IU, se mostró crítico con la actuación del Ejecutivo durante el mes de agosto, pero cargó especialmente contra la decisión del ala mayoritaria del Consejo de Ministros —la del PSOE— de no señalar a Marruecos como el responsable de la crisis. “España ha sufrido un ataque de Marruecos utilizando a personas vulnerables”, y ese ataque se ha organizado “en coordinación con EEUU e Israel”, espetó Santiago.
En su turno de réplica a la intervención inicial de Sánchez, el parlamentario contradijo expresamente el análisis que lleva un mes difundiendo la Moncloa. La “llegada masiva” del pasado julio, sostuvo Santiago, “mezcla los flujos migratorios y las erróneas políticas de externalización de fronteras con una operación de desestabilización con claras intenciones políticas y geoestratégicas”. “Nada que ver con mafias de tráfico de personas”, insistió el portavoz de Sumar, que planteó que “defender otra hipótesis” que no sea la del papel protagonista de Marruecos con la colaboración de sus aliados estadounidenses e israelíes “no es creíble”.
“Solo este grupo, a través de IU ha señalado a Donald Trump, que en abril proponía ayudar a entregar Ceuta y Melilla a Marruecos, y a Israel, para quienes los españoles son colonos en Ceuta y Melilla”, lamentó igualmente Santiago, quien además de criticar que Sánchez no señale al reino alauí también le reprochó haber actuado “tarde” y no haber “dimensionado” la crisis humanitaria en un primer momento. “Un mes se tardó en convocar al Consejo de Seguridad Nacional y en nombrar un mando único”, denunció el diputado de Sumar, que acusó al presidente del Gobierno de haber seguido “la estrategia de esperar a que quienes entraron en Ceuta retornaran voluntariamente”.
“70.000 marroquíes retornaron en las 72 horas siguientes a la entrada en Ceuta, pero las miles de personas que quedan no tienen donde retornar”, explicó Santiago. Son “niños y niñas sin familia, vulnerables, migrantes que no tienen futuro ni derechos en sus países, personas refugiadas que necesitan protección internacional por persecuciones y guerras”, que “no son rubias de ojos azules, ni todas son cristianas, pero tienen derechos humanos que nuestro estado de derecho debe proteger”, aseguró. Por ello, el portavoz adjunto de Sumar volvió a reclamar —como su grupo lleva semanas haciendo— que se traslade a la Península a los migrantes que quedan en Ceuta para tramitar desde allí sus expedientes y descongestionar la ciudad autónoma.
“Lo que proponen Vox, el PP y las administraciones que gobiernan ambos, incluido [el presidente de Ceuta, Juan Jesús] Vivas, es devolver de inmediato a todas estas personas a Marruecos, y eso no va a ocurrir” porque la ley no lo permite, explicó Santiago. Por ende, afirmó, “el Gobierno debe dejar defender soluciones imposibles que fortalecen la estrategia del PP y de Vox de prolongar la crisis” y “sacar de Ceuta” de manera “urgente” a “quienes no han retornado a Marruecos”. “Al igual que el Ministerio de Infancia, todo el Gobierno debe impulsar los traslados a la Península, donde 8.000 personas no son ningún problema” puesto que “hay más de 10.000 plazas de acogida de migrantes disponibles gracias a la reducción de llegadas a Canarias”, aseveró.
Rufián acusa de “pusilánime” al Gobierno
Con mayor dureza se pronunció el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que no dudó en calificar de “pusilánimes” a los miembros del Ejecutivo por su tibieza con Marruecos. “Y estoy siendo generoso”, ironizó. “¿Ustedes no han visto las imágenes de los furgones, de los camiones cargados de gente y la policía marroquí mirando como las vacas al tren? ¿Ustedes no han visto eso? ¿Ustedes no han visto al presidente de EEUU jalear lo que sucedió, al vicepresidente de EEUU jalear lo que sucedió, al embajador de Israel ante la ONU jalear lo que sucedió y al ministro de Exteriores de Marruecos?”, se preguntó Rufián.
En la misma línea que Sumar, el portavoz de ERC acusó expresamente “a Marruecos de enviar a 80.000 personas a su frontera para cargarse al Gobierno de España con la colaboración de Washington, de Tel Aviv y sí, de la derecha y de la ultraderecha española, policial y judicial”. Y pidió al Ejecutivo que promueva la “inclusión” e “integración” de todos los migrantes. “Yo mismo soy hijo y nieto de migrantes que se integraron en un barrio y que fueron ayudados a integrarse en un barrio que, por cierto, es en los mismos barrios en los que está llegando ahora esa migración”, señaló.
Incluso más dura que Rufián se mostró su homóloga de Junts, Míriam Nogueras, que aseguró que Sánchez está “inhabilitado para seguir gobernando” tras su gestión de la crisis de Ceuta. “O bien usted conocía los avisos y miente a la gente para proteger a Marruecos, o bien no conocía los avisos y miente cuando dice que tiene el control del Gobierno y de la seguridad nacional”, pero ambas opciones imposibilitan que continúe en la Moncloa, espetó Nogueras al presidente, a quien acusó de fomentar el efecto llamada con la regularización de inmigrantes que se puso en marcha en la primera mitad de este año. Esa regularización, no obstante, solo se aplicaba a personas llegadas a España antes del 1 de enero de 2026, que acreditaran al menos cinco meses de residencia continuada en el momento de la solicitud y que no tuvieran antecedentes penales.
En la misma línea crítica con el Gobierno se expresaron las formaciones nacionalistas vascas, aunque evitaron cargar —como sí hizo Junts— contra la política migratoria del Ejecutivo y se centraron en criticar su gestión de la crisis de Ceuta y su empeño en no culpar a Marruecos. La portavoz parlamentaria de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, exigió a Sánchez “recalibrar su posición hacia Marruecos y rectificar su error con el Sahara”, y además expresó su preocupación ante la posibilidad de que la Policía, “algún juez” o el CNI hayan “ocultado información relevante al Gobierno sobre la implicación de Marruecos” en la entrada masiva.
Por su parte, su homóloga del PNV, Maribel Vaquero, señaló directamente a Sánchez y aseguró que “no ha estado a la altura” a la hora de gestionar la crisis. “Ha estado casi cuatro semanas ausente, y seguimos sin saber qué y por qué sucedió” los días 30 y 31 de julio, denunció Vaquero, que además aseguró que el Gobierno ha decidido “negar la mayor, lo cual ha provocado una sensación de abandono y de incredulidad difícil de explicar y menos de entender”.
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