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El ático eleva el malestar contra Ayuso: Más Madrid va a los tribunales, el PSOE pide la dimisión y el PP más explicaciones

Ayuso, este jueves, sobrevolando la zona afectada por los incendios.

Diego Casado

Madrid —
31 de julio de 2026 23:31 h

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Isabel Díaz Ayuso recorría hace apenas una semana la Sierra Oeste de Madrid alentando a la lucha contra el fuego, daba la mano y trabajaba junto al presidente del Gobierno, consolaba a los vecinos que veían las llamaradas en sus casas e incluso se emocionaba al ver su pueblo evacuado. La imagen de la presidenta estaba saliendo mejor parada de lo que parecía apuntar la enésima crisis de su Ejecutivo, ocasionada esta vez por unos incendios que la Comunidad de Madrid tiene el deber de extinguir y, sobre todo, prevenir.

Todo cambió el miércoles. Con los bosques aún humeantes, El País apuntaba otra llamarada al informar sobre una compra sospechosa por parte del Gobierno regional: un ático de 485 metros cuadrados en una de las zonas más caras de Madrid, con 200 metros de terraza situado enfrente de la casa familiar de Ayuso. Un pisazo cuya compra era difícil de justificar, tal y como se fue comprobando después.

Las explicaciones con las que respondió la Comunidad de Madrid resultaron primero confusas y equívocas: sus responsables aseguraron que el lugar iba a ser utilizado como oficina en un lugar donde la normativa municipal impide estos usos y que el traslado se haría durante unas obras en la Puerta del Sol, a pesar de que no están planificadas en ningún contrato del Gobierno regional. Luego se supo que la casa en la que actualmente vive fue puesta a la venta por su pareja en un portal online, justo después de la compra del ático chamberilero.

Que Isabel Díaz Ayuso saliera a las pocas horas a rebatir la información presentándose como la víctima de una supuesta “campaña de desprestigio” no calmó los ánimos, como tampoco lo hizo el intento de zanjar el tema este jueves con el anuncio de la venta del ático para destinar su importe a la reconstrucción de los incendios.

El malestar por esta compra desmesurada es amplio en la izquierda y en la derecha. El PSOE es el primer partido que se ha lanzado a pedir la dimisión de la presidenta. Lo hizo el ministro Óscar López el jueves por la noche, cuando consideró que ya era “tarde” para dar explicaciones, y continuó este viernes del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, que calificó el caso de “pillada descomunal”.

En Más Madrid han sido tajantes en sus declaraciones: “Ayuso es una corrupta”, escribió en redes su portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, que no pide aún la dimisión. La ministra Mónica García, próxima rival de Ayuso en las elecciones generales de 2027, apuntaba la siguiente reflexión: “Es una suerte de estudio sociológico para comprobar hasta dónde puede llegar sin pagar ningún coste político: si salió indemne de la pandemia y los 7.291 mayores, de apoyar a genocidas, de defenestrar a Casado por los chanchullos de su hermano, de Quirón y de su ático de lujo, ¿por qué no iba a intentarlo con un segundo ático esta vez pagado por los madrileños?”.

La estrategia de Más Madrid pasa por buscar información en los tribunales apuntando a un posible delito de malversación. El diputado Hugo Martínez Abarca ha anunciado que su partido denunciará “los hechos” para que sea el juez quien lo investigue y requiera toda la información, ante la posibilidad de qué el gobierno de Ayuso se cierre en banda a trasladar el expediente. “Tardará mucho en dárnoslos, si es que nos los da, pero a un juez no se lo pueden negar”, advertía.

El malestar en la derecha por las explicaciones

Los tres días de incendio en torno al ático de Chamberí, a lo que se ha unido a la puesta en venta tanto de la casa donde Ayuso vive con su pareja, Alberto González Amador (por 1,7 millones de euros), como el ático inmediatamente superior (por 1,6 millones), también están haciendo mella en la derecha. Los dirigentes del PP que no pertenecen al Gobierno regional están midiendo estos días sus palabras ante una situación que parece descontrolada. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, no ha programado ningún acto público ni el jueves ni el viernes. Su vicealcaldesa se limitaba ayer a comentar que el ático nunca podría tener licencia de oficina. “Huele a operación cremas de Cifuentes 2.0”, dejaba caer en X la némesis de Ayuso en redes sociales, el ministro Óscar Puente.

Dirigentes del PP creen que la compra del ático fue “un error”, asegura el ABC este viernes en un artículo en el que desvela “la confusión y el desconcierto” que reina en el partido ante este caso. Un editorial del mismo periódico publicada el mismo día resume bien el sentimiento en el ámbito de la derecha ante esta falta de información: “La sucesión de explicaciones contradictorias y la ausencia de información esencial, empezando por el precio desembolsado, convierten este episodio en un problema de transparencia institucional que el gobierno de Isabel Díaz Ayuso no puede despachar de esta manera”.

En medio de este lío interno, el portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García Martín, intentaba responder este viernes al mediodía diciendo que su equipo siente el “pleno apoyo” del PP nacional frente a “mentiras y calumnias” de la izquierda y del Gobierno de la nación para “tapar sus propias corruptelas”. El consejero tomaba la palabra para responder a las acusaciones y peticiones de dimisión de la oposición, porque la presidenta Ayuso ha preferido no hacerlo: ni el jueves ni el viernes ha programado acto público alguno en el que poder defenderse. Tampoco está previsto, de momento, que hable el fin de semana.

Miguel Ángel García afirmaba en su lugar que la Comunidad de Madrid tiene “un gobierno transparente” y emplazaba a la “memoria de actividades” de la empresa Planifica Madrid -la que compró el ático, que depende de su consejería- para conocer el coste de la operación de compraventa.

Pero no parece que la oposición se vaya a contentar con eso. Horas antes la portavoz socialista en la Asamblea, Mar Espinar, se presentaba en la puerta del edificio donde se encuentra el “aticazo” –lo llamó así– para exigir que el PSOE pueda entrar en este inmueble comprado con dinero público. También dijo que su partido ha presentado 30 peticiones de información relacionadas con el caso. Tal vez queden muchas explicaciones por llegar.

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