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Una mala idea

Inoportuno, contraproducente, inútil, provocador... Cualquiera de estos calificativos o todos a la vez pueden servir para describir la salida pública de la Asociación de Empresarios de la Construcción y de la Promoción en defensa de su asociado y directivo Santiago Santana Cazorla. Desde aquí hemos defendido su presunción de inocencia, como hemos hecho con todas las demás personas sujetas a la misma situación judicial, pero ha tenido que pasarle a Santana Cazorla para que la asociación haya dado un paso en falso. Porque no es precisamente Santana Cazorla el empresario peor parado en estas operaciones, ni lamentablemente ha sido el único. No leímos ningún comunicado de la asociación cuando fueron detenidas personas tan destacadas en el mundo de la construcción como Alejandro Navarro o Abelardo Martínez, de Mazotti y Dragados, respectivamente, incursos ambos en la operación Faycán. Pero no se llaman Santiago Santana Cazorla, del que sólo hay fotografías en libertad y una investigación que no ha hecho más que empezar.