La portada de mañana
Acceder
El mes de guerra en Oriente Medio ya le pasa factura a la economía española
Descubren que llevamos décadas buscando mal la vida inteligente en el espacio
Opinión - 'La verdad absoluta y sus versiones', por Rosa María Artal

El Gobierno de Canarias saca a exposición pública un proyecto en la costa de Tenerife señalado de 'greenwashing'

El Gobierno de Canarias ha sacado a exposición pública este jueves la ocupación de la costa de Tenerife por un proyecto señalado por los ecologistas de greenwashing o postureo ambiental. Los trabajos consisten en colocar arrecifes artificiales y estaciones de monitoreo oceanográfico en el litoral de Punta Blanca, en el municipio de Guía de Isora. La autorización la pide la empresa Underwater Gardens International S.L. para un periodo de cuatro años sobre 11.691,45 metros cuadrados del Dominio Público Marítimo-Terrestre (DPMT) y se enmarca en el proyecto europeo Horizon Ocean Citizen. 

El expediente completo del proyecto estará disponible para su consulta pública durante un plazo de 20 días a partir de la publicación del anuncio en el Boletín Oficial de Canarias (BOC) y se pueden presentar alegaciones. La documentación, consultada por este periódico, detalla que este protocolo de restauración marina se ejecutará en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Teno-Rasca, perteneciente a la Red Natura 2000, entre los núcleos costeros de Alcalá y Varadero.

El proyecto tendrá un coste de 11 millones de euros, de los cuales 10 millones están financiados por la Comisión Europea. Según la documentación, las actuaciones para las que se ha pedido ocupar zona costera protegida tienen fines “exclusivamente científicos y sin ánimo de lucro”. 

Este modelo no solo se desarrollará en Tenerife, sino también en Tarragona, Køge Bay (Dinamarca), Porsangerfjorden (Noruega) y Eilat (Israel). Sin embargo, Tenerife es el único lugar donde se llevará a cabo la ‘’totalidad del conjunto de acciones técnicas y de restauración’’, incluyendo además actividades de ciencia ciudadana y herramientas de divulgación. 

Qué es un arrecife artificial

Un arrecife artificial es una estructura creada por el ser humano y colocada en el fondo marino. Imita las características de un arrecife natural con el objetivo de regenerar ecosistemas dañados. La actuación contempla la instalación de 86 módulos de arrecifes artificiales, un arrecife flotante y tres estaciones de monitorización, repartidos entre tres zonas de la plataforma marítima: somera, mesofótica y profunda. Según el documento, estarán a una distancia de la costa comprendida entre los 400 y los 1.300 metros.

El proyecto básico justifica la ‘’necesidad’’ de intervenir en esta zona en el estado de conservación de la zona y asegura que “muestra claros signos de empobrecimiento de hábitats, bajos índices de biodiversidad y biomasa, ausencia de complejidad ecológica y alta presión antrópica’’. 

Underwater Gardens 

En este mismo enclave se proyecta Underwater Gardens, un parque planteado como regenerativo y sostenible, con instalaciones en tierra y mar, que ocupará 17 hectáreas en el sur de Tenerife. En 2022 fue declarado de interés insular. Entonces, el Cabildo justificó que se trataba de una iniciativa estratégica para recuperar el turismo perdido en la pandemia. 

Un informe de 2022 emitido por el Cabildo de Tenerife sobre el interés insular del proyecto ya recogía que la iniciativa incluía entre sus estrategias intervenciones encaminadas a la creación de arrecifes artificiales, además del fomento del ecoturismo y acciones formativas y de sensibilización a la sociedad sobre el medio marino. Otro informe de la corporación insular de 2024 habla de que este proyecto prevé la afluencia de 3.000 visitantes diarios en sus instalaciones. 

Colectivos ecologistas se han manifestado en contra de la ocupación de suelo para este proyecto, y han impulsado una recogida de firmas que cuenta ya con 62.520 apoyos en la plataforma WeMove Europe. 

“Está condenado al fracaso’’

La plataforma Salvar Punta Blanca ya ha anunciado que presentará alegaciones. “Este supuesto proyecto de regeneración es utilizado por la promotora para sacar adelante su parque temático en la zona costera protegida, optando a una concesión pública con fines turísticos privados’’, han señalado en un comunicado publicado este viernes. 

Los ecologistas consideran que la actuación es una “estrategia descarada de greenwashing”. La plataforma tilda de “inaceptable” que se destine “dinero público a un proyecto privado que pretende lucrarse con la turistificación de una zona aún libre de la masificación turística”. Además, denuncian que en la documentación pública se oculten los nombres del equipo técnico que está detrás del proyecto. ''Esto impide conocer si los técnicos son competentes en la materia y poder alegar sobre ello'', advierten.

Salvar Punta Blanca rechaza que la intervención recoja instalar “estructuras artificiales de hormigón en el fondo marino, sin justificar que la pérdida de biodiversidad se deba a la ausencia de estructura física, algo que no ocurre en la zona, ya que los arrecifes son de origen volcánico y no han sido alterados”. 

La plataforma denuncia que el proyecto plantea el trasplante de sebadales, corales, esponjas y otras especies sin eliminar previamente las causas de su degradación, lo que “contradice los principios básicos de la restauración ecológica”. En esta línea, afirman que cualquier proyecto de regeneración que no elimine las causas de la degradación está condenado al fracaso.