El Observatorio de Izaña pasa a llamarse Emilio Cuevas

El Observatorio Atmosférico de Izaña, en Tenerife, abre un nuevo capítulo en su historia. El centro de referencia internacional ubicado en el entorno del Parque Nacional del Teide se dispone a cambiar de nombre este mismo mes de julio. Así lo ha confirmado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a este periódico.

La infraestructura, dependiente de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), adscrita al ya mencionado Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), estrenará oficialmente su nueva denominación el próximo 9 de julio. Ese día, la ministra Sara Aagesen visitará Tenerife para rendir homenaje al científico Emilio Cuevas, cinco meses después de su fallecimiento, y reconocer una trayectoria decisiva para situar a Izaña entre los grandes referentes internacionales de la investigación atmosférica.

Será entonces cuando el Observatorio de Izaña pase a denominarse Observatorio Emilio Cuevas, en honor al legado de quien lo impulsó a convertirse en un referente mundial de observación meteorológica.

No en vano, el observatorio tinerfeño comparte con el Mauna Loa Observatory, en Hawái, el reconocimiento de ser uno de los dos grandes referentes mundiales en la vigilancia de la atmósfera. Mientras el centro del archipiélago del Pacífico central, gestionado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA) a través de su Laboratorio de Monitoreo Global (GML), es célebre por albergar el registro histórico continuo más antiguo de las concentraciones de dióxido de carbono (COâ‚‚) en la atmósfera, Izaña se ha consolidado como una infraestructura científica clave para el seguimiento de la composición atmosférica y el cambio climático a escala global.

Emilio Cuevas, el científico que convirtió Izaña en un referente mundial

Emilio Cuevas Agulló nació un 30 de junio de 1961 para cambiar la ciencia en Canarias. Fue pionero en las islas en abanderar la lucha contra el cambio climático con trabajos sobre la evolución de la temperatura media y el impacto de los gases de efecto invernadero en el archipiélago y el primer español miembro de la Comisión Internacional del Ozono.

Su nombre quedó especialmente ligado al Observatorio Atmosférico de Izaña desde su llegada, en 1989, hasta 2023, año en el que se jubiló tras casi un cuarto de siglo como director. Su jubilación estuvo motivada por una enfermedad neurodegenerativa contra la que llevaba luchando años. Bajo su liderazgo, el centro que ahora llevará su nombre dejó de ser un destacado observatorio meteorológico para convertirse en uno de los principales centros de investigación atmosférica del mundo, referencia internacional en el estudio del cambio climático, la vigilancia de los gases de efecto invernadero, el ozono, la radiación solar y el polvo sahariano. Gracias a su trabajo, Canarias se consolidó como un enclave estratégico para la observación global de la atmósfera y un socio científico de organismos como la Organización Meteorológica Mundial, la NASA y numerosos centros de investigación internacionales.