El órgano ambiental de Fuerteventura autoriza la reforma de uno de los hoteles de RIU sobre las Dunas de Corralejo
El Órgano Ambiental de Fuerteventura ha dado luz verde a la reforma del Hotel RIU Palace Tres Islas, en las Dunas de Corralejo (La Oliva). Tras una evaluación de impacto ambiental simplificada, la autoridad competente ha resuelto que las obras de modernización no tendrán ''efectos significativos sobre el medio ambiente''. El proyecto presentado por la cadena balear justifica que el edificio se está degradando por su ''exposición a la maresía'' y plantea diferentes actuaciones para que el establecimiento, en el foco de la polémica por estar en zona de protección costera, se convierta en un ''referente de sostenibilidad''.
El proyecto de RIU incluye más de 20 actuaciones, según la documentación consultada por Canarias Ahora. Entre ellas, crear seis habitaciones nuevas en la sexta planta del edificio, aparcamientos, sustituir todos los ascensores, sustituir los extractores de cocina, reformar el lobby de recepción, crear un nuevo solárium, una nueva zona de fitness, reformar una de las piscinas y una zona de SPA adaptada a personas con movilidad reducida. En el documento, RIU sostiene que la reforma actuará “exclusivamente” sobre la edificación existente, y se concentrará en las zonas interiores del edificio, las zonas nobles, las zonas de servicio, equipamientos deportivos y piscinas.
La resolución del órgano ambiental recuerda que el hotel está rodeado por el sistema dunar de Corralejo y por hábitats de interés comunitario protegidos en la Red Natura 2000. Entre ellos están la ZEC (Zona de Especial Conservación) Corralejo y la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) Dunas de Corralejo e Isla de Lobos, lindando con la ZEC marina Sebadales de Corralejo y el Parque Natural de Corralejo.
Aun así, el texto concluye que ''de forma general'', las actuaciones se desarrollarán sobre estructuras ya existentes y en el interior del establecimiento hotelero, por lo que no se prevé consumo ''significativo'' de recursos geológicos ni ''ocupación de nuevos terrenos naturales''. También apunta que el impacto paisajístico previsto será ''limitado'' y que estará vinculado a la fase de ejecución, ya que la actuación se prevé sobre la edificación existente, ''sin incremento de volumen, altura ni superficie''.
Respecto a la Red Natura 2000, el informe del órgano ambiental valora que ''con la aplicación de las medidas preventivas, correctoras y de vigilancia ambiental, no se prevén efectos apreciables que comprometan la integridad de dichos espacios''. Sobre la vegetación y la flora, la resolución establece que ''deberán evitarse'' ocupaciones auxiliares fuera de las zonas previstas que puedan afectar a las comunidades propias del sistema dunar y a las especies que habitan en la zona.
Molestias ''temporales'' sobre la fauna
El órgano ambiental reconoce que los trabajos pueden provocar ''molestias temporales'' sobre la fauna, y exige a la empresa que aplique medidas para ''minimizar ruido, polvo, iluminación y presencia de maquinaria en el entorno''. En esta línea, apoya la alternativa escogida por la promotora, que contempla el cierre temporal de la actividad mientras se ejecutan las obras.
La autoridad competente establece una serie de condiciones que la promotora debe cumplir. La primera, que un técnico ambientalista con experiencia y conocimiento en flora y fauna silvestre protegida supervise los trabajos. La segunda, que se proceda al balizamiento de todas las especies protegidas cercanas al vallado perimetral, teniendo en cuenta la presencia del Limonium tuberculatum, comúnmente conocida como siempreviva espinocha.
En caso de que en el momento de ejecutar los trabajos se detecte cualquier ejemplar procedente de escape del ajardinamiento del hotel o una especie exótica invasora, se deberá proceder a su eliminación. Así, como medida preventiva, el órgano ambiental propone eliminar la estructura floral y las semillas para evitar su dispersión. Por otra parte, durante la campaña de la pardela cenicienta atlántica, la empresa tendrá que tomar medidas para reducir la iluminación exterior.
Las obras, añade el órgano, tendrán que realizarse ''estrictamente dentro del ámbito previsto en el proyecto'', evitando ocupaciones auxiliares, vertidos o tránsito de maquinaria fuera de las zonas autorizadas, y tampoco podrá producirse un incremento de volumen, altura ni superficie ocupada respecto de la edificación existente y autorizada.
Si durante la ejecución de la modernización del hotel aparecieran restos arqueológicos o vestigios patrimoniales, las obras deberán paralizarse inmediatamente y comunicar el hallazgo al Servicio de Patrimonio Cultural del Cabildo de Fuerteventura.
Alegaciones al proyecto
En esta resolución, el órgano ambiental también responde a las alegaciones presentadas por los colectivos ecologistas. El colectivo ecologista y cultural Agonane-Ecologistas en Acción presentó alegaciones relacionadas con la ocupación del dominio-público terrestre del hotel, su afección al Parque Natural de Corralejo, a la Red Natura 2000 y a la legalidad urbanística y concesional del establecimiento. El órgano responde que estas alegaciones ''no serán atendidas'' en la evaluación y se apoya en un informe emitido por el Ayuntamiento de La Oliva, que considera que estas cuestiones ''exceden del objeto propio de análisis'' del órgano ambiental.
La plataforma ciudadana Salvar Chira-Soria y Barranco de Arguineguín presentó alegaciones atendiendo a la dinámica dunar, los hábitats protegidos, la avifauna, el paisaje, el medio marino y la posible existencia de incremento de volumen o edificabilidad. El órgano ambiental vuelve a citar el informe de La Oliva y responde que ''las cuestiones relativas al incremento de volumen, legalidad urbanística, autorización administrativa, título concesional, ocupación del dominio público marítimo-terrestre o cualquier otra cuestión de carácter urbanístico'' exceden el objeto de análisis.
Los colectivos ecologistas Turcón y Ben Magec instaron a la administración en sus alegaciones a ''actuar con firmeza, conforme a la legalidad vigente y en defensa del bien común'' y pidieron la culminación efectiva de la demolición del hotel Oliva Beach, también de RIU, así como la continuidad del procedimiento de caducidad de la concesión del hotel Tres Islas
Los detalles de las obras
La intervención, según la memoria del proyecto, se vertebra en torno a cuatro ejes: la renovación del sistema de climatización para mejorar la eficiencia energética; la seguridad estructural, para revertir la degradación derivada del entorno y la antigüedad; la modernización funcional y de accesibilidad; y la sostenibilidad y uso eficiente de los recursos, incluyendo la implantación de tecnologías de ahorro hídrico. El objetivo es que el Tres Islas se convierta en un ''referente de sostenibilidad''.
Según RIU, la reforma de consolidación y modernización es “imperativa” para garantizar la seguridad de la estructura y la “sostenibilidad ambiental”, pero también para “mejorar la oferta como servicio hotelero”. La cadena insiste en que el inmueble, situado en el espacio natural Grandes Playas en dominio público marítimo-terrestre, presenta una “obsolescencia técnica y energética crítica”, sumada a la degradación material y por su exposición a la maresía.