El Cabildo utiliza la técnica del chinchorro en la Charca de Maspalomas para la toma de muestras con fines científicos

El Cabildo de Gran Canaria ha incorporado el arte de pesca tradicional del chinchorro como nuevo método de muestreo científico en la Charca de Maspalomas para estudiar el ecosistema y controlar especies invasoras.

En un comunicado, el Gobierno insular detalla que esta técnica tiene el objetivo de mejorar el conocimiento del ecosistema y el seguimiento de especies, especialmente invasoras, como la tilapia.

El Cabildo asegura que el uso del chinchorro en este contexto está autorizado de manera excepcional y exclusivamente con fines de investigación científica, “ya que no está permitido para la pesca debido a su baja selectividad”, subraya.

La Corporación grancanaria explica que la práctica del chinchorro consiste en arrastrar una gran red desde una embarcación hasta la orilla, formando un semicírculo que encierra a los peces. Todo el proceso es manual y sin motores, y culmina con el esfuerzo colectivo de “jalar” la red desde tierra hasta sacar la captura.

Entre los resultados del estudio destaca la presencia dominante de la lisa, especie autóctona. También se han registrado sargos, bailas, lebranchos, cangrejos, un camarón y, con anterioridad a la borrasca, ejemplares de lebrancho de hasta 50 centímetros, lo que cuestiona su posible adaptación y coexistencia a largo plazo con la tilapia.

En la primera aplicación del chinchorro se capturaron 1.929 individuos en un solo lance, mientras que entre octubre de 2025 y enero de 2026 se contabilizaron 5.428 ejemplares mediante distintos métodos de seguimiento.

En el muestreo realizado hoy, los resultados han sido los siguientes: 1.327 lisas, 705 sargos, 38 tilapias, 18 bailas, 1 lebrancho, además de la presencia de cangrejos, 1 camarón y 15 babosas de mar.

Los científicos señalan que el sistema se encuentra en plena fase de reajuste ecológico y que existe aún una importante incertidumbre sobre su evolución, ya que los cambios observados podrían responder tanto al impacto puntual de la borrasca como al inicio de una nueva dinámica estable. En este sentido, subrayan que la Charca de Maspalomas sigue siendo un ecosistema en transformación, cuyo comportamiento a medio plazo aún constituye una incógnita.

Este estudio, que cuenta con la colaboración de la cooperativa de pescadores de San Cristóbal, permitirá profundizar en su evolución y orientar futuras estrategias de gestión y control, con especial atención a las especies invasoras.

Su uso se inició en fase experimental en febrero de 2026 y posteriormente se ha optimizado para mejorar la eficacia del muestreo y la calidad de la información sobre la comunidad biológica de la charca.

El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink, acudió este lunes a uno de los lances realizados con esta técnica y destacó que se trata de “un seguimiento que cobra especial relevancia tras el paso de la borrasca Therese, ya que permitirá monitorizar la evolución de la charca mediante la comparación de los datos previos y posteriores del ecosistema”.

Asimismo, añadió que, “en comparación con las nasas, permite obtener más información en cada lance al capturar un mayor número de ejemplares”.

Esta línea de trabajo se desarrolla desde octubre de 2025 en el marco del encargo #AtodaCosta, a través del convenio entre el Instituto Universitario Ecoaqua - ULPGC y Gesplan orientado a la caracterización biológica y ambiental de la laguna costera y a la conservación de espacios naturales protegidos del litoral de la isla.