Agricultores y viticultores de Tenerife crean una plataforma para impulsar un “nuevo modelo agrícola” en el norte de la isla
Agricultores y viticultores del norte de Tenerife, en especial del municipio de Tegueste, han constituido la Asociación de Viticultura y Agricultura Regenerativa de Tegueste (AVARTE), una iniciativa que nace con el objetivo de impulsar prácticas agrícolas regenerativas como herramienta para mejorar la salud del suelo, fortalecer los cultivos y contribuir a la recuperación del sector primario en la isla.
El acta fundacional fue firmada por diez socios fundadores, todos ellos profesionales vinculados al sector agrícola y vitivinícola del norte de Tenerife, que comparten la preocupación por la situación actual del campo y la necesidad de avanzar hacia modelos productivos más resilientes y sostenibles.
La asociación surge en un contexto en el que el sector primario en Canarias lleva décadas experimentando una reducción progresiva de su peso económico y de su superficie cultivada, al tiempo que los agricultores afrontan problemas cada vez más complejos relacionados con la disponibilidad de agua, la rentabilidad de las explotaciones, el aumento de plagas y enfermedades en los cultivos, la calidad de los suelos y los alimentos, así como las dificultades para garantizar el relevo generacional.
En Tenerife, esta situación se ha hecho especialmente visible en los últimos años. La isla ha atravesado episodios recientes de emergencia hídrica debido a la escasez de lluvias y al descenso de los acuíferos, y el sector vitivinícola ha tenido que hacer frente además a la aparición de filoxera, una plaga histórica de la vid cuya presencia fue confirmada oficialmente en Canarias en 2025.
Ante este escenario, los impulsores de la asociación consideran necesario avanzar hacia modelos agrícolas que se alejen del uso intensivo de productos químicos, recuperen la fertilidad del suelo, reduzcan la dependencia de insumos externos y aumenten la resiliencia de los cultivos frente a las condiciones climáticas y sanitarias actuales.
En este sentido, la agricultura regenerativa propone un conjunto de prácticas orientadas a mejorar la estructura y la vida del suelo, como el uso de cubiertas vegetales, el incremento de materia orgánica, la reducción de la perturbación del suelo o la diversificación de los sistemas productivos.
Diversos estudios científicos respaldan los beneficios de estas prácticas. Metaanálisis recientes muestran que el uso de cubiertas vegetales puede aumentar la estabilidad de los agregados del suelo y mejorar la infiltración de agua hasta en un 37%, factores clave para la conservación del suelo y la gestión eficiente del agua en territorios con escasez hídrica.
Los miembros de la nueva asociación consideran que este enfoque puede convertirse en una oportunidad para revitalizar el sector agrícola, mejorar la calidad de los productos locales y garantizar la sostenibilidad de las explotaciones en el largo plazo.
Además de promover estas prácticas, la asociación busca fortalecer la colaboración entre pequeños productores, generando una plataforma común que facilite el acceso a conocimiento técnico, financiación, insumos y recursos compartidos.
“Muchos agricultores trabajamos de forma aislada y con dificultades para acceder a determinados medios o ayudas. Al unirnos en una asociación podemos generar una estructura más fuerte que permita avanzar juntos, compartir experiencias y abrir nuevas oportunidades para el sector”, señalan desde la entidad.
La organización también pretende mantener un diálogo activo con las administraciones públicas, con el objetivo de colaborar en iniciativas que contribuyan al desarrollo del sector primario y a la promoción de modelos agrícolas más sostenibles.
Desde la asociación subrayan que la regeneración del suelo y el fortalecimiento del tejido agrícola local no solo tienen una dimensión productiva, sino también ambiental, territorial y alimentaria, ya que el mantenimiento del campo resulta clave para la conservación del paisaje, la biodiversidad y la producción de alimentos de proximidad.
Con esta iniciativa, los agricultores y viticultores impulsores de la asociación quieren abrir una nueva etapa de cooperación y trabajo colectivo desde Tegueste, convencidos de que la recuperación del sector primario pasa por cuidar el suelo, fortalecer las comunidades rurales y apostar por prácticas agrícolas capaces de sostener la producción para las generaciones futuras.