El Gobierno de Canarias finaliza la campaña de prospecciones de filoxera con cuatro positivos este año
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha finalizado esta semana la campaña de prospecciones de la filoxera de la vid de 2026, con cuatro positivos, todos en la isla de Tenerife, y con un total de 4.435 inspecciones, distribuidas en 3.536 revisiones de las partes aéreas y 899 muestras de suelo en todo el Archipiélago, lo que supone un incremento del 21% y el 27% respectivamente respecto a las primeras previsiones.
Así lo ha detallado el departamento encargado en un comunicado, donde además, el consejero del área, Narvay Quintero, ha recordado que los cuatro nuevos positivos fueron detectados entre abril y mayo en fincas abandonadas situadas en la denominada “zona cero”, que engloba al ámbito de la Denominación de Origen Protegida Tacoronte-Acentejo.
Según Quintero, “estos resultados reflejan la eficacia del trabajo realizado desde el Ejecutivo regional en colaboración con los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y los Cabildos insulares, que ha impedido que la plaga se propague a otras zonas”.
De las prospecciones realizadas este año, 1.902 inspecciones se han llevado a cabo en Tenerife, que sigue siendo la única isla con presencia de filoxera. En Lanzarote se han realizado 1.373; en La Palma, 656; en El Hierro, 148; en Gran Canaria, 147; en La Gomera, 132; y en Fuerteventura, 77. Con estos trabajos, hasta la fecha se han realizado 12.361 prospecciones en total, de las que 7.926 se corresponden con las realizadas el pasado año.
Estas actuaciones se han desarrollado de acuerdo con lo establecido en el Plan de Contingencia de Daktulosphaira vitifoliae del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), siguiendo las directrices generales de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para las prospecciones de plagas vegetales.
El programa de muestreo ha sido diseñado mediante una metodología estadísticamente sólida y basada en el riesgo, aplicando la herramienta RiPEST, que permite determinar el dimensionamiento de las prospecciones y optimizar la capacidad de detección de la plaga.
Las actuaciones de vigilancia se han desarrollado tanto en explotaciones vitícolas en producción como en parcelas de viñedo abandonadas distribuidas por el Archipiélago. Además, estas últimas han sido objeto de una especial atención, puesto que los focos detectados hasta la fecha se localizan mayoritariamente en este tipo de superficies, consideradas prioritarias dentro de la estrategia de vigilancia basada en el riesgo establecida en el Plan de Contingencia.
El titular del departamento ha remarcado que, fruto de los resultados obtenidos este año, la consejería ha aprobado una modificación de la Orden de 20 de agosto de 2025, por la que se declara de utilidad pública la lucha contra la filoxera de la vid en Canarias y se establecen las medidas fitosanitarias para su control y erradicación, con el objetivo de adaptar la estrategia de actuación a la evolución de la plaga, lo que supone flexibilizar algunas medidas fitosanitarias al tiempo que se refuerza la vigilancia en la “zona demarcada”.
Con estos cambios se redefine también la zona demarcada en torno a los focos detectados, estableciendo una zona infestada de 50 metros alrededor de cada positivo frente a los 500 establecidos hasta ahora, una zona de especial vigilancia hasta los 500 metros, y una zona tampón de dos kilómetros.
Asimismo, se intensifican las actuaciones de seguimiento dentro de estas áreas mediante un programa reforzado de prospecciones, inspecciones visuales y toma de muestras, al tiempo que se incorporan nuevas medidas de erradicación y prevención, como tratamientos fitosanitarios específicos, la eliminación de plantas infestadas y protocolos de higiene para las labores agrícolas y el transporte de uva.
Por otro lado, la resolución flexibiliza las restricciones de movimiento de uva fresca y de material vegetal en aquellos territorios libres de la plaga y permite su circulación entre las islas no afectadas y dentro de Tenerife fuera de la zona demarcada, al tiempo que mantiene las limitaciones en las áreas donde persiste el riesgo de dispersión. “De esta forma, las medidas se ajustan a la situación fitosanitaria actual y podemos concentrar los esfuerzos de control en el entorno del foco, lo que permitirá que la próxima vendimia se desarrolle con normalidad en el resto del Archipiélago”, subrayó el consejero.
Como ha señalado Quintero, “en Canarias nos encontramos en la fase de erradicación”, lo que podría convertir al Archipiélago, si culmina con éxito este proceso, en la primera región europea en erradicar esta plaga, puesto que, en el resto del territorio, aunque contenida, “no se ha erradicado por completo”, indica el consejero.