Qué es la 'E. coli', cómo afecta a la salud y por qué obliga a cerrar playas en Canarias

Bacteria E. coli

Carlota Martínez

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Los cierres de playas por vertidos cada vez se hacen más frecuentes en Canarias, con episodios que afectan especialmente a Tenerife. Recientemente, el Ayuntamiento de Granadilla decretó el cierre temporal de la playa Leocadio Machado (El Médano) por niveles altos de E.coli. Pero, ¿qué es exactamente esa bacteria y por qué su presencia enciende de inmediato las alarmas sanitarias?

Aunque se trata de un microorganismo que convive de forma natural en nuestro tracto intestinal, su detección en el mar es un indicador indiscutible de contaminación por aguas residuales.

¿Qué es la bacteria Escherichia coli (E. coli)?

La bacteria Escherichia coli, comúnmente conocida como E. coli, es un tipo de bacteria coliforme fecal que se encuentra en los intestinos de los animales y los seres humanos. La mayoría de estas bacterias no causan daño o enfermedad grave. Sin embargo, algunas cepas, como la E. coli O157:H7, pueden causar una infección en el tracto gastrointestinal que puede generar náuseas, vómitos, diarrea o fiebre.

Las personas pueden contraer esta infección al consumir agua o alimentos contaminados, especialmente verduras crudas y carne picada insuficientemente cocinada. En la mayoría de los casos, los adultos sanos se recuperan en aproximadamente una semana. Sin embargo, los niños pequeños y los adultos mayores presentan un mayor riesgo de desarrollar una forma grave de insuficiencia renal que puede poner en peligro la vida.

¿Cómo llega la E. coli al agua del mar?

Las heces de seres humanos y animales pueden contaminar las aguas subterráneas y superficiales. Esto incluye las playas, los arroyos, los ríos, los lagos y el agua que se usa para producir los cultivos. Aunque los sistemas públicos de agua usan cloro, luz ultravioleta u ozono para matar la bacteria Escherichia coli, algunos brotes se vincularon con suministros de agua municipales contaminados. Muchas personas se han infectado con E. coli después de nadar en piscinas o lagos contaminados con heces.

Esta bacteria vive de forma natural en los intestinos de los seres vivos de sangre caliente y su presencia en el agua es un indicador directo de contaminación fecal reciente.

En el caso de Canarias, las costas de las islas cuentan con numerosos puntos de vertido de aguas fecales no autorizados, sobre todo en la isla de Tenerife. De hecho, los vertidos autorizados representan apenas el 30% del total en las costas isleñas, motivo por el cual España ha sido sancionada por la Unión Europea. Estos vertidos, en muchos casos, ocurren en la propia orilla, mientras que otros se realizan mar adentro mediante colectores submarinos. Las condiciones del mar pueden favorecer la llegada de estas aguas contaminadas a las playas isleñas, provocando su cierre.

Principales fuentes de contaminación del agua: causas y riesgos para la salud

La Universidad de Arizona advierte en un estudio sobre la calidad del agua que es importante tener en cuenta que E. coli y los residuos animales o humanos pueden entrar en el agua de muchas maneras diferentes. Por ejemplo, durante la lluvia y el derretimiento de la nieve; roturas o fugas de tuberias de aguas resisuales o estiércol de granjas y ganado. Estas son las principales vías de contaminación:

  • Escorrentías agrícolas y ganaderas. Los fertilizantes, pesticidas y el estiércol procedente de explotaciones agrícolas y ganaderas pueden infiltrarse en el suelo o ser arrastrados por la lluvia y el riego hasta ríos, lagos y acuíferos, deteriorando la calidad del agua.
  • Fallas en los sistemas de alcantarillado. Las roturas, fugas o desbordamientos en las redes de aguas residuales favorecen el vertido de bacterias, virus y otros microorganismos a fuentes de agua dulce, aumentando el riesgo de contaminación.
  • Pozos y fosas sépticas en mal estado. En las zonas rurales, un mantenimiento deficiente de las fosas sépticas o su proximidad a pozos de agua potable puede provocar la filtración de contaminantes y patógenos al agua destinada al consumo humano.
  • Problemas en el suministro de agua potable. Aunque las plantas de tratamiento eliminan la mayoría de los microorganismos mediante procesos como la cloración o la desinfección con luz ultravioleta, los fallos en el tratamiento o las tuberías envejecidas y agrietadas pueden recontaminar el agua antes de que llegue a los hogares.
  • Aguas recreativas contaminadas. Ríos, lagos, playas y piscinas pueden convertirse en focos de contaminación debido a la presencia de personas infectadas o al vertido de aguas residuales, lo que incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades.

Síntomas por infección de E. coli en la playa

Bañarse e ingerir agua contaminada de forma accidental puede derivar en gastroenteritis, problemas estomacales, o irritaciones en la piel, ojos y oídos. Los síntomas pueden comenzar al día siguiente del contacto con la bacteria aunque suelen aparecer de 3 a 4 días después del contacto. La infección puede incluir los siguientes síntomas:

  • Heces acuosas, que pueden variar de leves a graves y de acuosas a sanguinolentas.
  • Calambres estomacales, dolor o sensibilidad en el estómago.
  • Malestar estomacal y vómitos.

Cómo prevenir la infección por E. coli

Aunque no se puede evitar completamente, existen una serie de recomendaciones para reducir el riesgo del contacto con la bacteria E. coli.

  • Evitar tragar agua en lagos y piscinas.
  • Lavarse las manos con frecuencia.
  • No consumir alimentos en riesgo de contaminación.
  • Evitar la diseminación de gérmenes de una superficie a otra, lo que se conoce como contaminación cruzada.

Vertidos fecales en Tenerife: una crisis ambiental con cierres recurrentes de playas

Los episodios de contaminación por vertidos fecales continúan afectando a numerosas zonas de baño de Tenerife. Playas como Leocadio Machado, Playa Jardín, Los Cristianos, Las Teresitas, Los Guanches, Troya I o El Puertito han registrado cierres temporales en los últimos años debido a la presencia de contaminación microbiológica que supera los límites permitidos para el baño.

El problema tiene un importante componente estructural. Según el Censo de Vertidos Tierra-Mar del Gobierno de Canarias, el archipiélago cuenta con 403 puntos de vertido, de los cuales 291 (el 72%) carecen de autorización administrativa. Tenerife concentra 180 puntos de emisión, casi la mitad de todos los registrados en Canarias, lo que convierte a la isla en el territorio con mayor presión por este tipo de infraestructuras.

Imagen de archivo del cierre de Playa Jardín, en Puerto de la Cruz, por la presencia de bacterias fecales en el agua.

Por su parte, el informe sobre la Demarcación Marina Canaria del Ministerio para la Transición Ecológica contabilizó 84 episodios de contaminación de corta duración entre 2016 y 2021. Este tipo de incidencia hace referencia a episodios cuya causa ha sido identificada y que, por lo general, se resuelven en un plazo inferior a 72 horas, una vez que los parámetros microbiológicos del agua vuelven a situarse dentro de los niveles permitidos.

¿Cuándo se cierra una playa por contaminación fecal?

La calidad de las aguas de baño en España se evalúa conforme a la normativa europea mediante dos indicadores microbiológicos: Escherichia coli (E. coli) y enterococos intestinales, bacterias cuya presencia puede indicar contaminación de origen fecal.

Una playa obtiene la calificación de calidad excelente cuando el percentil 95 de las muestras analizadas no supera las 250 UFC/100 ml de E. coli ni las 100 UFC/100 ml de enterococos intestinales. Para alcanzar la categoría de calidad buena, los límites se amplían hasta 500 UFC/100 ml y 200 UFC/100 ml, respectivamente.

Cuando los análisis detectan concentraciones superiores a estos umbrales, las autoridades sanitarias pueden recomendar o decretar el cierre temporal de la zona de baño hasta que nuevas muestras confirmen que el agua vuelve a cumplir los criterios establecidos. En el último cierre de la playa de Leocadio Machado, los análisis detectaron una concentración de 800 UFC/100 ml de Escherichia coli, un valor que obligó a restringir el baño de forma preventiva.

El precedente de los vertidos de las piscifactorías en Gran Canaria

Además de los vertidos fecales en Tenerife, Gran Canaria también ha afrontado episodios de contaminación marina por residuos orgánicos. Uno de los casos más relevantes fue el vertido asociado a las piscifactorías situadas frente a la costa de Telde, que provocó la muerte de toneladas de lubinas y obligó a activar el Plan Territorial de Emergencia de Protección Civil (PLATECA).

Como consecuencia de este episodio se decretó el cierre temporal de hasta 17 playas del este y sur de Gran Canaria. Las zonas más afectadas fueron el municipio de Telde, donde playas como Melenara, Salinetas, Aguadulce, Tufia y Ojos de Garza registraron cierres reiterados por la presencia de restos orgánicos y grasas en descomposición.

Acceso cortado a Playa de Melenara, Telde, por contaminación de sus aguas.

La contaminación también obligó a restringir el baño en gran parte del litoral de Mogán, incluyendo Puerto de Mogán, Playa del Cura, Puerto Rico y Anfi del Mar, debido al desplazamiento de la mancha marina. Asimismo, municipios como Agüimes (Playa de Vargas) y Santa Lucía de Tirajana (El Yodo) aplicaron cierres preventivos ante la llegada de residuos oleicos.

Las consecuencias ambientales del episodio se prolongaron más allá de la emergencia inicial. En 2026, el colectivo Ecologistas en Acción incluyó la playa de Melenara en su informe anual de Banderas Negras, al considerar que la gestión de estos episodios de contaminación evidenció importantes deficiencias en materia de protección ambiental.

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