El arquitecto Rafael Daranas pone a Santa Cruz de La Palma como ejemplo de integración entre el casco histórico, la avenida Marítima y la playa en el seminario 'La ciudad y el mar'

La Palma Ahora

Santa Cruz de La Palma —
26 de octubre de 2026 15:22 h (Hora canaria)

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La relación entre las ciudades y pueblos canarios con el litoral y el mar “debe contemplarse como un espacio compartido que reconozca el carácter social, tradicional, la vinculación histórica al mar y la compatibilización con los espacios de ocio, según señaló el director general de Costas y Gestión del Espacio Marítimo Canario, Antonio Acosta, durante la jornada de clausura del seminario 'La ciudad y el mar', celebrado en Santa Cruz de La Palma, se indica en una nota de prensa de la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierrno de Canarias. El arquitecto Rafael Daranas, se destaca en la nota, ”expuso el caso de Santa Cruz de La Palma como ejemplo de integración entre el casco histórico, la avenida ;Marítima y la nueva playa“.

Antonio Acosta indicó que la citada “relación de identidad” que defiende el Gobierno de Canarias entre los núcleos poblacionales y el mar se realiza garantizando “el cumplimiento de los criterios de seguridad, ambientales, patrimoniales, sociales y económicos, con una visión que combina la conservación ambiental, la protección patrimonial y la identidad local de cada zona costera del Archipiélago”.

En este sentido, el director general subrayó que es necesario compatibilizar los espacios destinados al ocio con la conservación medioambiental y la protección del patrimonio, al tiempo que se preserva la identidad de las zonas costeras. Asimismo, destacó la importancia de que las administraciones públicas trabajen de forma coordinada para encontrar soluciones que permitan avanzar tanto en la conservación del litoral como en su desarrollo.

La última sesión del seminario, que fue organizado por el Ejecutivo canario, en colaboración con el Cabildo de La Palma y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, contó con la participación de Rafael Daranas, arquitecto y redactor del Plan General de Ordenación urbana de Santa Cruz de La Palma.

Rafael Daranas habló del caso concreto de la capital palmera, a la que definió como “una ciudad construida por sus conexiones exteriores, con edificaciones patrimoniales vinculadas al comercio marítimo y su relación con el mar”.

Daranas comentó la necesidad de entender la ciudad como un “sistema continuo” entre el casco histórico, la avenida marítima y la nueva playa, donde el mar “forma parte de la vida urbana, con espacios accesibles para el ocio, la restauración o actividades náuticas, entre otros”.

El arquitecto subrayó que es necesario vincular mejor el patrimonio histórico con el mar, construyendo “un espacio público compatible con la ciudadanía, donde interactúen residentes y turistas, patrimonio y ocio, memoria y futuro”.

En su exposición, Rafael Daranas analizó el frente marítimo de Santa Cruz de La Palma en tres zonas: en primer lugar, el litoral portuario (donde se plantea la necesidad de coordinar la actividad económica y las necesidades futuras del puerto con la calidad urbana y paisajística); en segundo lugar, el litoral urbano (donde es preciso unir el casco histórico, la avenida Marítima y la playa en un espacio público continuo y accesible); y por último, el litoral norte (donde se plantea la necesidad de compatibilizar el crecimiento con la protección del patrimonio, el dominio público marítimo-terrestre y la planificación insular).

Daranas considera necesario pensar el litoral como “un sistema y no como una suma de parcelas, infraestructuras y competencias administrativas”, ya que entiende que “la ciudad, el Puerto, la costa y el patrimonio están relacionados y las decisiones sobre cualquiera de ellos repercuten sobre los demás”.

Por ello, propuso una planificación a largo plazo “capaz de anticipar las necesidades de la ciudad y el Puerto, más allá de los proyectos actualmente previstos”; igualmente, ve necesario una coordinación institucional que sea real para que las administraciones “no actúen de forma aislada ni trasladen al futuro problemas que ya conocemos”; y finalmente, entiende muy importante dar prioridad a la calidad de vida ciudadana, por lo que el litoral “debe ser funcional y económicamente viable, pero también accesible, habitable y compartido”.