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Diez años de Salvar Agaete Sin Macromuelle

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La plataforma Salvar Agaete Sin Macromuelle fue creada en 2016 por un grupo de personas partidarias de un modelo de desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente en interés de las generaciones presentes y futuras. El artífice de su nacimiento fue -a su pesar- el Ente Público Empresarial de Puertos Canarios, cuando anunció que pretendía aprovechar la mejora de la coyuntura económica con la obra de ampliación del puerto de las Nieves de Agaete (plan estratégico de 2017-2020).

En el diseño del plan de negocio el Ente Público cometió un pequeño error de cálculo. No imaginó hasta qué punto la ciudadanía de Agaete ama su tierra con pasión y está dispuesta a luchar para que no la degraden. Por eso debió producir desconcierto en Puertos Canarios y en la Consejería de Obras públicas cuando aparecieron las protestas de Salvar Agaete contra la obra de ampliación del muelle, que con ingenio bautizaron como Macromuelle.

Las personas de Salvar Agaete se movilizaron con una rabia legítima para impedir que el Ente público pusiera en riesgo la riqueza que limita con las Nieves y Agaete, es decir, el espacio protegido del Parque natural de Tamadaba, las Zonas de Especial Conservación, -Sardina del Norte y los Sebadales- y los caladeros especiales en los que la Universidad estableció un Banco Genético Marino.

Salvar Agaete reclamó la paralización del macromuelle alegando que carecía de una Evaluación de Impacto Ambiental válida, vulneraba la legislación Internacional, Europea y Estatal, el 81% de los vecinos de Agaete rechazaba el proyecto y suponía un grave riesgo para la salud y el bienestar.

Las personas de la plataforma aprendieron a conectar con buena parte de la ciudadanía de Agaete, tuvieron la valentía de denunciar las falsedades del poder y el coraje suficiente para permanecer fieles a su objetivo con alegría, en medio de las dificultades y todo tipo de presiones.

A lo largo del conflicto con el Ente Público Empresarial de Puertos Canarios y la Consejería de Obras públicas, la plataforma Salvar Agaete desveló que era falso el discurso del Gobierno de Canarias de que la ampliación del muelle de las Nieves era una obra de interés general que los tribunales obligaban a realizar.

También reveló que era de dudosa legalidad que Fred Olsen S.A. explotara en régimen de monopolio el muelle de las Nieves y que el Gobierno de Canarias estaba concediendo a la naviera un trato de privilegio en perjuicio de la ciudadanía que asumía parte de los costes.

Salvar Agaete descubrió que el gobierno de Coalición Canaria mentía en su discurso sobre la financiación del macromuelle, ya que la Comisión Europea no había adjudicado al Gobierno de Canarias los millones de euros que citaba de los fondos europeos de desarrollo regional (FEDER).

En fin, gracias a la plataforma supimos que la obra del macromuelle adjudicada en junio de 2018, que proyectaban construir vertiendo los escombros de la carretera de la Aldea, no cumplía con las condiciones exigidas en la declaración de impacto ambiental.

A consecuencia de las críticas y movilizaciones ciudadanas lideradas por Salvar Agaete, se consiguió paralizar la obra innecesaria del macromuelle promovida por Coalición Canaria a base de trolas y que contó con el apoyo de la mayoría de los partidos, instituciones públicas, medios de comunicación y poderes económicos (navieras, constructoras, empresas de vertido, de turismo y de transportes por carretera).

A la vista de lo expuesto se puede sostener que Salvar Agaete consiguió su objetivo y su activismo sobrepasó las expectativas más halagüeñas. Es precioso que exista Salvar Agaete, porque en estos tiempos inciertos no hay que descartar que surjan movimientos interesados en una resaca ecológica para provocar un extravagante retroceso.  

Por último, subrayaré lo más asombroso de la plataforma Salvar Agaete. No son políticas profesionales, las personas entusiastas que dedican buena parte de su tiempo, euros, esfuerzo y creatividad a comunicarse con la ciudadanía de Agaete, celebrar reuniones, presentar escritos, confeccionar revistas, hacer pancartas, crear una página web y sorprendernos con el maravilloso documental La mar no se aprende sola.