Las izquierdas y el Parlamento canario tras las elecciones de 2027
Resulta arriesgado asegurar cómo estará conformado el Parlamento de Canarias tras las elecciones de mayo de 2027. Quedan casi quince meses para la celebración de esos comicios autonómicos y pueden ocurrir muchas cosas de ahora hasta entonces que modifiquen, aunque sea parcialmente, lo que en estos momentos apuntan los distintos estudios sociológicos; que viene a ser el mantenimiento del PSOE, con la fuga de algún escaño, el pequeño retroceso de CC y el mayor del PP, ambos afectados en menor o mayor medida por el importante crecimiento de la extrema derecha. Y, según señalan todas las encuestas publicadas en el último año, la bajada moderada del canarismo de izquierdas, en la que influye, sin duda, la escisión sufrida por NC.
Quisiera introducir algunas circunstancias que, en mi opinión, pueden modificar el actual mapa, tanto en los espacios de las derechas, estatalistas o regionalistas, como en las izquierdas. Que, sin tratarse de un terremoto, pueden alterar las expectativas de las diferentes formaciones políticas e influir en las alianzas imprescindibles que se pueden alcanzar para establecer un gobierno estable para el periodo 2027-2031.
Derechas
Empezaré con las derechas, hoy gobernantes en el Archipiélago, y sus principales núcleos partidarios, CC y el PP. Todo parece indicar que ambas formaciones se van a ver afectadas por el significativo crecimiento de Vox que va a superar ampliamente sus actuales apoyos en las Islas, situándose con toda probabilidad en torno a los 9-10 escaños y por encima del 16% de votos, duplicando ampliamente su actual presencia (hoy tiene 4 actas y un 8%).
Tengo la impresión de que esas importantes ganancias de los ultras afectarán mucho más al PP, que puede pasar de los 15 conseguidos en 2023 a unos 12 escaños. Y que, sin embargo, CC podría ver parcialmente atenuado su impacto, especialmente en Gran Canaria, por su entendimiento con Unidos por Gran Canaria, ya firmado, y el pendiente de ratificar, cuestión de tiempo, con Municipalistas Primero Canarias, quedando, eso sí, por debajo de los 19 actuales.
Con esas predicciones, repetir la fórmula actual de Ejecutivo, CC y PP más el pequeño aporte de la ASG de Curbelo y de AHI, resultaría muy complicado, convirtiendo a VOX en posible garante, en pieza imprescindible, de un Gobierno (más) conservador. El PP no tendría problemas, lo viene haciendo en numerosas comunidades autónomas, aceptando a cambio buena parte de la agenda ultraderechista en inmigración, feminismo, políticas LGTBI o cambio climático. Para CC resultaría algo más novedoso, aunque ya experimenta el voluntario entendimiento con los ultras en algunos ayuntamientos de las Islas.
Izquierdas
En el otro lado del espacio sociopolítico, en el de las izquierdas, el PSOE seguirá siendo, de manera holgada, la primera referencia y preferencia del electorado canario; y el único partido con representación en todos los territorios insulares. Sin que repita, eso considero, ni los porcentajes (28%) ni los escaños (23) de los anteriores comicios (y especialmente su abrumador éxito en la lista autonómica que encabezó Ángel Víctor Torres, donde superó el 31% de los sufragios). Pero siempre por encima de las veinte actas parlamentarias.
¿Y el resto de las izquierdas? La estimación que hace el Observatorio Canario de Estudios e Investigaciones (OCEI) sobre los datos proporcionados por el último Sociobarómetro de Canarias (SBC), el del pasado mes de noviembre, recoge que Nueva Canarias-Bloque Canarista podría pasar de los actuales 5 a una horquilla 4-5, con un 7,4% de los votos y unas 70.000 papeletas. Mientras que Unidas Podemos (3,9%; 36.593 votos) y Drago Verdes Canarias (3,1%; 29.877) quedarían, como en 2023, fuera del arco parlamentario y con escasa incidencia, asimismo, en las corporaciones locales e insulares, cuyas elecciones se celebran en la misma jornada que las autonómicas.
Con diferencias significativas en las circunscripciones: Nueva Canarias sacaría sus mejores resultados en Gran Canaria (11,9%), Lanzarote (10,7%) y Fuerteventura (9,8%); Unidas Podemos en Lanzarote (4,7%) y Gran Canaria (4,3%); y Drago en Tenerife (5%) y Fuerteventura (3,2%).
Espacio disperso
Todo esto cambia, y mucho, si se produce un entendimiento en el ámbito de la izquierda del PSOE, hoy muy disperso. Especialmente porque varias decenas de miles de votos que entonces fueron a la papelera, que no se tradujeron en representación alguna (y que hoy volverían a hacerlo si van por separado), pueden consolidar o ampliar escaños en algunas circunscripciones y abrir brecha en otras, como en la de Tenerife, que ahora no cuenta con presencia de este espacio en la Cámara canaria.
La unidad, con programa y liderazgos, podría posibilitar a las izquierdas canarias situarse en torno al 10-12% de las papeletas y aspirar a 8 escaños. Lejos del histórico de 2015 (una docena de actas, siete de Podemos y cinco de NC), pero mejor que en el año 2023 y, por supuesto, de lo que ocurriría en 2027 si concurren por separado.
El diálogo abierto que se viene produciendo en ese espacio es una buena noticia para las organizaciones y las personas que simpatizan con las izquierdas; y que quieren frenar el tsunami ultra, pero también construir alternativas económicas, sociales y medioambientales que den esperanza en un futuro mejor para esta tierra y su gente. Y es, al tiempo, una mala noticia para las derechas estatalistas y regionalistas, así como para su poco plural armada mediática. Tanto que para combatirla son capaces, sin sonrojarse, de apoyar, sin sonrojarse, planteamientos cuasi soberanistas. Ver para creer.