¿Quién mancilla a nuestro pueblo?
La pura y dura realidad de un amplio segmento de nuestra isla desde el punto de vista turístico que ha entusiasmado a nuestros sesudos políticos embarcados en horas de estudio a ver de qué manera premian o castigan a dicha cadena por la imagen que han emitido.
Innecesarias las disculpas presentadas por la directora del grupo de Antena Tres-Onda Cero en Las Palmas señora Mapi Quintana y la promesa de no volver a emitirlas para que no se moleste nadie. Razones tendrá, digo yo. Dignidad le sobra.
Pero aunque nos duela, esto es lo que hay, este es nuestro pueblo, estos son los amables y gentiles pobladores de nuestra isla,-cariñosamente denominados rusos-, que en innecesarias playas artificiales o en playas naturales, exhiben su par de gemelares y menopáusicas mamas o sus alicaídos pectorales sobre la blanda arena de su abdomen.
Hablemos de la hipocresía.
Creo que a nadie debe doler el ejercicio libre de los comunicadores. Para eso están, “para ser notarios de la actualidad”. Y no creo en absoluto que esta frase sea hiriente para los ilustres fedatarios públicos, salvo algún pontífice de la ética que, además habla por boca de otros. La hipocresía, tan en boga en estas sociedades, reina sobre la ética.
Las imágenes son auténticas, tanto como la señora que exhibe sus carnes. Nadie quiere tener un vecino pobre, a todos nos molesta los sin techo, queremos un turismo basado en el spa y que nos traiga dinero, mucho dinero.
Conocida la desvergüenza de aquellos políticos y su connivente vida social, las excursiones a los asaderos con teñideras negro zaino, los aquestes prestigiosos juristas sin toga,- ¿homo sapiens?, ¿qué diantre de sociedad deseamos alcanzar? ¿Dónde están las inversiones que mitiguen la pobreza, la ridiculez de un analfabetismo, quién da ejemplo de que la Humanidad se ha ennoblecido adquiriendo cultura a lo largo de millones de años? ¿De qué nos asustamos y por qué ponemos el grito en el cielo si el espectáculo televisivo que nos han proporcionado es el espejo de una sociedad que tiene unos índices de pobreza alarmantes, una educación que veja y humilla al enseñante, unos usureros bancos y cajas, un gobierno en pleno despiste, una oposición política cuyo lema es “cuanto peor, mejor”?
Si el turista tiene el síndrome HX (su significado lo dejo a su mejor criterio) ese es su electo perfil conductual y no se debe distinguir a nadie por su condición sexual. Ya está bien de tanto papanatismo.
El reportero cumple con su obligación, la cadena de televisión es libre para mostrarla en la franja horaria que mejor vaya a sus intereses y nosotros tenemos todo el derecho del mundo a enfadarnos, a partirnos de la risa o a eliminar la cadena del mando a distancia.
La señora que presta su deliciosa imagen al reportaje es ella misma y no se ha erigido en representación de nadie; sin embargo, en el colmo de la hipocresía, muchos de nosotros nos hemos visto representados en su peculiar imagen.
¿Quién es el castrado intelectualmente? Idiota de remate es el que piensa que todos los canarios estamos representados en aquel reportaje. Nos guste o no, tan disparatado es este asunto como el día del orgullo gay, las cornadas mortales de los Sanfermines, la levantina fiesta del tomate, los archivos de causas que las ve el pueblo hasta con ojos de vidrio o como hacerte con dinero por el método de los cupones; dejamos para otro día la vigorexia del Sr. Aznar que, por cierto, ¿a quién representa?
Peor es que pinten un pájaro chirringo de amarillo y se le caiga la pintura con unas gotas de agua. “-¿Qué opina usted de los japoneses? Le preguntaron a un afamado señor. -Disculpe, no puedo opinar sobre ellos, no los conozco a todos”.
Este reportaje, en resumen, es nada, comparado con la impudicia de los ejemplares que tenemos por estos lares. A esos, ni agua. Me gustan los asaderos, las tortillas y las ensaladillas rusas en las playas. La señora ha mostrado menos carne que los nudistas en Las Canteras. A mi no me gusta la foto del presidente de Canarias corriendo a ningún lugar y pidiendo favores para una sobrina. Ya usted ve, y de Soria no se dice nada a nivel nacional.
¿Quién mancilla a nuestro pueblo y a nuestras islas?
Carlos Juma