Yo tampoco me mudo ni borracha
Bro, querido Quevedo, qué temazo te has marcado y qué acertado has estado para expresar así, de forma tan natural y cercana que Canarias es muy top, que está rotísima y que es realmente brutal ser isleños. En muchas ocasiones nos enredamos en frases grandilocuentes o echamos mano de todo tipo de recursos lingüísticos para expresar un sentimiento profundo con la intención de ser contundentes, cuando la forma más sencilla es la que mejor se entiende y más conecta con el otro.
Sí, Canarias lo tiene todo y muchos de nosotros, hoy por hoy, no nos mudamos ni borrachos. Y ese pensamiento no es solo patrimonio de los que tenemos la fortuna de nacer aquí, también echó raíces en personas que como mi padre, extremeño que llegó a Canarias a mediados de la década de los 70 para labrarse aquí un futuro, nunca más se fue. Ellos también hicieron suya esa frase aunque no la expresaran así.
Y ahora son nuestros hijos, las nuevas generaciones, los que conectan con ese sentimiento de pertenencia tan profundo, y tan real y sincero, en este mundo tan interconectado como el actual. Mi hija de 11 años, que se sabe tus canciones al dedillo, me dice que tampoco se muda ni…bueno, ahí lo dejamos. Me pone tu canción cada mañana en el coche para ir al colegio y la van cantando en bajito.
Y me acojo a tus palabras y a esa letra para gritar desde la fuerza que puedan dar estas líneas, que la canariedad y sentirte mas canaria que el mojo rojo no es patrimonio de nadie y de todos a la vez. Que ser canario es escuchar tu canción y que se te ponga los pelos de punta y te emociones, o que te levantes allí donde estés porque los pies se mueven solos.
Ahora, desde el plano político en el que estoy, sí que me gustaría expresar con absoluta contundencia y rotundidad que desde las filas del partido en el que milito, el Partido Popular de Canarias, defendemos, luchamos, trabajamos, apostamos, creemos y perseguimos una Canarias más justa, más igualitaria, más próspera, más avanzada, más moderna, más sostenible y mas tolerante. Y lo hacemos aquí y en Madrid, en las instituciones nacionales y regionales, pero también en las europeas. Es que si no fuera así no estaría en política. Presumimos de ser canarios.
Así que aviso a navegantes y lectores: que nadie les haga creer que para luchar por el bienestar de esta tierra hay ser de una ideología o de otra. Se trata de sentido común, de amor a unas tradiciones, de respeto a una cultura, a unos antepasados y de garra para tirar para adelante y trabajar con esfuerzo para dejar una Canarias mejor de la que tenemos.
Me flipa el gofio, llegar a casa enchumbada o con la piel blanca del salitre de la playa de Las Teresitas, coger la guagua con mi madre, amularme cuando toca y cuando se me va el baifo. Reivindico la canariedad y a todos aquellos que no lo entiendan que les nominen al Premio Tolete porque yo no me mudo ni borracha.