Sancocho a la gallega
Son cosas que pasan, de la euforia de campaña. Los populares andan redefiniéndose -y en Canarias, aguantando el temporal majorero del pacto “a la alemana” que propone González Arroyo, al que ya ha tenido que entrar al trapo López Aguilar, sin que se escuche a Soria verbalizar su sometimiento precongresual al marqués- y los socialistas, en periodo de tensa espera hasta que Zapatero confirme que en su nueva estructura de Gobierno cuenta con el secretario general del PSC-PSOE.
¿Y Coalición Canaria? Hace unos días escuchaba a Federico Utrera relatar en El Correíllo la lista de diputados peninsulares, del PSOE y del PP, que se entregaron por unas horas a CC para que la Nacionalidad tuviera grupo parlamentario en las Cortes Generales. Ha sido una constante desde la irrupción de CC en el Congreso en 1993, tan habitual que la damos por pulpo, animal de compañía, como la propia Ley electoral con la que ahora se rasgan las vestiduras tanto el PSOE (López Aguilar) como el PP (Cristina Tavío), sin que ninguno de los dos partidos haya hecho nada para cambiarla.
Pero la penúltima de CC, salvados sus dos senadores gracias al voto bien “trabajado” en el exterior, llega de boca de su diputado por Santa Cruz de Tenerife, José Luis Perestelo. El palmero ha dicho que pretende formar grupo parlamentario con el Bloque Nacionalista Galego (BNG). Que el “maremagnum” del grupo mixto se evitaría con canarios y gallegos en un mismo grupo, respetando libertades y tiempos. No está nada mal: sancocho a la gallega para salpimentar la Carrera de San Jerónimo. Tácticamente interesante: cada uno a su bola pero compartiendo cocina y baño, luz y agua aparte. Aunque ahora mismo sea inviable con el reglamento en la mano, al necesitar gallegos (2) y canarios (2) un quinto diputado y la vista gorda de PSOE y PP por incumplir el porcentaje de votos.
Lo cierto es que debe andar jodida CC, sin que el PP le haya asegurado ya burlar de nuevo el reglamento del Congreso y con el PSOE haciendo oídos sordos a su “aquí tienes dos votos gratis”, para acercarse a los nacionalistas de izquierda gallegos. El Bloque, vale, ha moderado tanto sus posiciones desde que aceptó entrar en las instituciones en 1986 -y sufrir una escisión que dio pie a plataformas políticas que sostuvieron al Exercito Guerrilheiro do Povo Galego Ceive hasta 1991- que ya es una formación heterógena y gana el apoyo del electorado como para cobernar Galicia con el PSdG-PSOE. Pero habría que recordar a estos muchachos de la CC occidental, profundamente centroderechistas por sus orígenes mayoritarios de la UCD, con los adosados de ICAN, que ideológicamente un grupo CC-BNG sería como sentar en el mismo estudio a Federico Jiménez Losantos e Iñaki Gabilondo.
Sólo unos datos del Bloque: la mayoría de sus militantes ya simplemente forman parten del BNG, pero están reconocidos internamente como grupos partidos como Unión do Povo Galego (UPG), Esquerda Nacionalista (EN), Partido Nacionalista Galego-Partido Galeguista (PNG-PG) o Unidade Galega (UG). Ha sido históricamente UPG la impulsora del Bloque, y este partido se define todavía, en su artículo 1 de sus Estatutos, como “comunista patriótico, porque asume la lucha de liberación nacional”. Desconozco si CC ha asumido ya la lucha de liberación nacional, si se define como patriótica, pero lo que tengo claro es que de comunista tiene lo mismo que el editor de El Día.
Ahora caigo: como en los tiempos pletóricos de Gadafi, cuando propugnaba un Estado soberano canario-saharaui, quizás no tardaremos en leer que gallegos y canarios estamos unidos por un mismo mar, que Bolívar en su declaración de guerra a la Metrópoli hace dos siglos lo hizo “a muerte a españoles y canarios”, o que el comunismo, al fin y al cabo, sólo es una palabra malsonante que en el fondo pretende hacer realidad la felicidad de los canarios soñada un día no muy lejano por Adán Martín.
P.S.: me fui a la cama soñando con una Galiza wanchinech, o una Canarias con gaitas, pero este sábado la realidad desborda aún más el sueño: Ana Oramas añade a los contactos de CC para formar grupo a Izquierda Unida y Esquerra Republicana de Catalunya. Sin comentarios, aparte de verificar que CC vuelve a perder su senador por Tenerife en favor del PP.