Museos de Tenerife exhibe el cañón que apareció durante unas obras junto al Cabildo
El Centro de Interpretación del Castillo de San Cristóbal, que gestiona el Museo de Historia y Antropología de Tenerife, ha incorporado el nuevo cañón histórico hallado el pasado mes de abril durante las obras que se están realizando en el edificio anexo al Cabildo de Tenerife.
La pieza, de grandes dimensiones y vinculada al antiguo sistema defensivo de Santa Cruz de Tenerife, ha sido integrada en el recorrido museístico tras su recuperación y estudio inicial por parte de los equipos técnicos de Museos de Tenerife, indica el Cabildo.
El Centro de Interpretación Castillo de San Cristóbal está ubicado bajo la Plaza de España, permite a los visitantes recorrer los restos de la antigua muralla del Castillo de San Cristóbal y comprender la evolución del sistema defensivo de la ciudad, desde su construcción en torno a 1575 hasta su demolición en 1928.
En este contexto, la incorporación del nuevo cañón amplía la lectura histórica del espacio, sumándose a piezas ya emblemáticas como el cañón “El Tigre”, asociado a la defensa de Santa Cruz frente al ataque británico de 1797.
El Cabildo recuerda que este espacio expone el sistema defensivo que tuvo Tenerife, ofrece un recorrido por los castillos de Santa Cruz, como San Cristóbal, San Juan o Paso Alto, y contextualiza el papel de estas fortificaciones en la defensa de la isla a lo largo de la historia.
Además del cañón descubierto recientemente, exhibe el cañón Tigre, pieza de incalculable valor histórico, decisivo en la derrota del almirante inglés Horacio Nelson en su intento de invadir Tenerife en 1797.
El hallazgo del cañón en el subsuelo de la capital refuerza el conocimiento sobre la red de fortificaciones y baterías que protegieron durante siglos uno de los enclaves estratégicos más importantes del Atlántico, señala el vicepresidente del Cabildo de Terife, Lope Afonso.
También el consejero de Cultura, Museos y Deportes, José Carlos Acha, destaca el valor del Castillo de San Cristóbal “como lugar de encuentro entre pasado y presente”.
Más allá de su valor militar, este descubrimiento aporta también una dimensión cultural y simbólica a la historia de la ciudad, tal y como recoge el artículo de opinión La voz del trueno y aquellos cañones jamás dejaron de resonar, escrito por el técnico del Museo de Historia y Antropología de Tenerife, Jesús Duque Arimany.
“Estas piezas no solo defendían la costa, sino que formaban parte de la vida cotidiana de la población, anunciando celebraciones, alertas y acontecimientos relevantes a través de sus disparos”, recuerda Acha.