Cuatro años de estudio demuestran la orientación astronómica de la iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar

Un estudio que ha durado cuatro años ha logrado demostrar la orientación astronómica de la iglesia de Santiago de los Caballeros de Gáldar, en Gran Canaria.

Los autores de dicho trabajo, José Carlos Gil Carreras y Rosetta Martorell Martinón, miembros del Departamento de Arqueoastronomía de la Asociación Astronómica y Educativa de Canarias Henrietta Swan Leavitt, han descubierto que la luz del sol incide directamente en el Tabernáculo del santuario galdense en fechas tan especiales como los equinoccios o el Día de Santiago Apóstol.

Además, el estudio ha sido avalado por el doctor en Astrofísica Juan Antonio Belmonte Avilés, astrónomo del IAC e investigador de Arqueoastronomía, Astronomía Cultural, exoplanetología y física estelar. También ha contado con el respaldo del doctor Juan Sebastián López García - cronista oficial de Gáldar y Director Insular de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria. Además de la colaboración del párroco del templo, Manuel Reyes Brito y del sacristán, Juan Santana Medina.

Según ellos, la cúpula de la Iglesia Matriz de Santiago de Gáldar se construyó alineada según los movimientos del sol para dirigir sus rayos hacia los elementos litúrgicos y simbólicos más importantes del templo. En días muy señalados del calendario, la luz solar incide de manera directa en el Tabernáculo, el Manifestador y el Altar Mayor recorriendo la talla del Cristo Crucificado, en un juego de hierofanías que se alza sobre el Cristo de la Vera Cruz. 

Mediante sondeos, imágenes, mediciones precisas y cálculos computacionales, se han determinado una serie de fechas significativas que posteriormente han sido cotejadas empíricamente mediante observaciones in situ con resultados satisfactorios e inéditos.

De esta forma, se ha corroborado la orientación deliberada de la arquitectura de la cúpula, el tabernáculo y el manifestador en relación con los rayos de Sol que se proyectan en las diferentes cristaleras hacia el Altar Mayor en los días del Equinoccio de Primavera, la Festividad de Santiago El Chico y la Festividad de Santiago Apóstol. 

El sol empieza a iluminar el centro litúrgico del edificio de manera tímida durante el Equinoccio de Primavera y alcanza el cénit en la festividad del 25 de julio, día de Santiago Apóstol. En este momento del año, día principal de las festividades del municipio, las cristaleras que se abren en el tambor de la cúpula proyectan la luz solar de manera directa sobre la imagen, lo que pone de manifiesto su intencionalidad.

La presente investigación comenzó en 2021 y culminó en 2025. El templo galdense, como sucede con la inmensa mayoría de las iglesias cristianas, se construyó siguiendo un eje solar Este-Oeste. Pero lo que no se había demostrado hasta el momento es la disposición especial de las vidrieras de los vanos que se abren en el tambor de la cúpula. Tras un estudio inicial, se arrojaron una serie de fechas significativas y singulares que posteriormente fueron cotejadas empíricamente mediante observaciones con esos resultados inéditos. Para conseguir ese juego de luz e incidencia sobre la imagen en tan singular día tuvo que haber una correcta medición y orientación de la cúpula antes de su construcción.

Un templo singular

La iglesia de Santiago de Gáldar es uno de los edificios religiosos más importantes de la isla de Gran Canaria y ocupa un espacio de centralidad que conecta el presente de la isla con su pasado más remoto. La fábrica actual (siglo XVIII), incluyendo la orientación solar de su cúpula, se debe a la combinación del talento de dos figuras claves del Neoclasicismo en Canarias: Antonio José Eduardo y Villareal y, sobre todo, Diego Nicolás Eduardo (el responsable del remate neoclásico de la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria).

Pero más allá de su arquitectura actual, la Iglesia de Santiago (Templo Santuario de Santiago de los Caballeros de Gáldar) ocupa un lugar de gran contenido simbólico. En este espacio se encontraba el denominado Palacio de los Guanartemes donde, según las crónicas, se dio misa y se enterró a los muertos de la Batalla de Ajódar, una de las derrotas más importantes y señaladas de las tropas castellanas durante la Conquista.